Verdaderos & Falsos Profetas – Primera Parte: Una Señal del Juicio de Vivos

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Cristo Como Hombre – El Verdadero Profeta

“Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis. Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.”

(Deuteronomio 18:15,18-19)

En Deuteronomio capítulo 18, versículos 15, 18 al 19, tenemos la profecía que Dios le dio a Moisés, de que Jehová en un tiempo futuro levantaría a un Profeta semejante a Moisés de en medio de sus hermanos. Se trataba de una promesa de Dios de que cuando Cristo viniese a la tierra por primera vez como Hombre, sería un Profeta que hablaría todo lo que Dios Padre le mandare.

El Ungimiento de Cristo como Profeta

Todo verdadero profeta:

  • Es llamado por Dios,
  • Es enviado por Dios, y antes de empezar su ministerio como profeta:
  • Debe ser ungido.

El verdadero profeta es enviado por Dios y va a hablar todo lo que Dios le ordene que hable. Ejemplo: el profeta Jeremías que fue un verdadero profeta enviado por Dios, y ungido para hablar las palabras que Dios le mandó a hablar.

Jeremías 1:4,5,6,7,9,17 – “Vino, pues, palabra de Jehová a mí, diciendo: Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. Y yo dije: !!Ah! !!ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. Y extendió Jehová su mano y tocó mi boca, y me dijo Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca. Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos.”

Ezequiel 3:7-9 – “Mas la casa de Israel no te querrá oír, porque no me quiere oír a mí; porque toda la casa de Israel es dura de frente y obstinada de corazón. He aquí yo he hecho tu rostro fuerte contra los rostros de ellos, y tu frente fuerte contra sus frentes. Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu frente; no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, porque son casa rebelde.”

Cristo como Profeta, antes de empezar su ministerio terrenal, fue enviado, llamado, y ungido en el tiempo señalado por Dios.

Gálatas 4:4 – “Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió su Hijo, hecho de mujer, hecho súbdito á la ley.”

DTG pg. 23.3 – “Pero, como las estrellas en la vasta órbita de su derrotero señalado, los propósitos de Dios no conocen premura ni demora. Por los símbolos de las densas tinieblas y el horno humeante, Dios había anunciado a Abrahán la servidumbre de Israel en Egipto, y había declarado que el tiempo de su estada allí abarcaría cuatrocientos años. ‘Después de esto—dijo Dios,—saldrán con grande riqueza’ (Génesis 15:14). Y contra esta palabra se empeñó en vano todo el poder del orgulloso imperio de los faraones. ‘En el mismo día’ señalado por la promesa divina, ‘salieron todos los ejércitos de Jehová de la tierra de Egipto’ (Éxodo 12:41). Así también fue determinada en el concilio celestial la hora en que Cristo había de venir; y cuando el gran reloj del tiempo marcó aquella hora, Jesús nació en Belén.”

Llegado el cumplimiento del tiempo en que Cristo debía iniciar su ministerio como éste profeta en la tierra, tuvo noticias de que el Heraldo del Rey—Juan el Bautista—había iniciado la preparación del camino para que Cristo pudiera empezar su ministerio terrenal, llamando a los hombres al arrepentimiento.

Lucas 3:3,8 – “Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados.” “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras…”

Lucas 3:15-16 – “Como el pueblo estaba en expectativa, preguntándose todos en sus corazones si acaso Juan sería el Cristo. Respondió Juan, diciendo á todos: Yo, á la verdad, os bautizo en agua; mas viene quien es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.”

DTG pg. 84.2 – “Las noticias referentes al profeta del desierto y su maravillosa predicación (Juan el Bautista), cundieron por toda Galilea. El mensaje alcanzó a los campesinos de las aldeas montañesas más remotas, y a los pescadores que vivían a orillas del mar; y en sus corazones sencillos y fervientes halló la más sincera respuesta. En Nazaret repercutió en la carpintería que había sido de José, y uno reconoció el llamamiento. Había llegado su tiempo. Dejando su trabajo diario, se despidió de su madre, y siguió en las huellas de sus compatriotas que acudían al Jordán.”

Cristo se dirigió al Jordán para ser ungido por el Espíritu Santo y así poder iniciar su ministerio como Profeta en esta tierra.

DTG pg. 84.4 – “Juan conocía los acontecimientos que habían señalado el nacimiento de Jesús… Sin embargo, el Bautista esperaba con fe, sabiendo que al tiempo señalado por Dios todo quedaría aclarado. Se le había revelado que el Mesías vendría a pedirle el bautismo, y entonces se daría una señal de su carácter divino. Así podría presentarlo al pueblo.”

DTG pg. 84.5 – “Cuando Jesús vino para ser bautizado, Juan reconoció en él una pureza de carácter que nunca había percibido en nadie. La misma atmósfera de su presencia era santa e inspiraba reverencia… Todo esto concordaba con lo que le había sido revelado acerca del Mesías. Sin embargo, vacilaba en hacer lo que le pedía Jesús. ¿Cómo podía él, pecador, bautizar al que era sin pecado? ¿Y por qué había de someterse el que no necesitaba arrepentimiento a un rito que era una confesión de culpabilidad que debía ser lavada?

DTG pg. 85.2 – “Jesús no recibió el bautismo como confesión de culpabilidad propia. Se identificó con los pecadores, dando los pasos que debemos dar, y haciendo la obra que debemos hacer. Su vida de sufrimiento y paciente tolerancia después de su bautismo, fue también un ejemplo para nosotros.”

Cristo no fue ungido por el Espíritu Santo en el acto de ser bautizado. Después de que Cristo salió del agua, se arrodilló en oración a orillas del río y fue recién entonces que fue ungido por el Espíritu Santo.

Mateo 3:16-17 – “Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”

Hechos 10:38 – “Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.”

DTG pg. 86.3 – “La mirada del Salvador parece penetrar el cielo mientras vuelca los anhelos de su alma en oración. Bien sabe él cómo el pecado endureció los corazones de los hombres, y cuán difícil les será discernir su misión y aceptar el don de la salvación. Intercede ante el Padre a fin de obtener poder para vencer su incredulidad, para romper las ligaduras con que Satanás los encadenó, y para vencer en su favor al destructor. Pide el testimonio de que Dios acepta la humanidad en la persona de su Hijo.

“Nunca antes habían escuchado los ángeles semejante oración. Ellos anhelaban llevar a su amado Comandante un mensaje de seguridad y consuelo. Pero no; el Padre mismo contestará la petición de su Hijo. Salen directamente del trono los rayos de su gloria. Los cielos se abren, y sobre la cabeza del Salvador desciende una forma de paloma de la luz más pura, emblema adecuado del Manso y Humilde.”

Luego de que Juan el Bautista tuvo la señal divina prometida que señalaba a Cristo como el Mesías prometido, lo presentó al pueblo como el verdadero Cordero de Dios que vino a quitar el pecado del mundo.

Juan 1:36 – “Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.”

DTG pg. 87.1 – “Juan había quedado profundamente conmovido al ver a Jesús postrarse como suplicante para pedir con lágrimas la aprobación del Padre. Al rodearle la gloria de Dios y oírse la voz del cielo, Juan reconoció la señal que Dios le había prometido. Sabía que era al Redentor del mundo a quien había bautizado. El Espíritu Santo descendió sobre él, y extendiendo la mano, señaló a Jesús y exclamó: ‘He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo’.”

Nuestro Señor Jesús fue ungido al inicio de la última semana, de las 70 semanas de Daniel 9:24, como estaba profetizado:

Daniel 9:24 – “Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.”

Luego de ser ungido, lleno del Espíritu Santo, nuestro Señor Jesús fue llevado al desierto y después de eso comenzó su ministerio terrenal como este Profeta.

Lucas 4:1 – “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto.”

La promesa de Deuteronomio capítulo 18 fue dada para toda la nación de Israel cuando ese pueblo estaba formado por 12 tribus, y cuarenta años después de que había salido de Egipto y estaban nuevamente preparándose para entrar a la tierra de Canaán por segunda vez. Y en el Nuevo Testamento tenemos varios ejemplos que demuestran que, tanto la casa de Judá, como el residuo de la casa de Israel, estaban esperando ansiosamente el cumplimiento de dicha profecía. Un ejemplo de esto se encuentra en la entrevista de los sacerdotes a Juan el Bautista.

En Juan capítulo primero, el Sanedrín había enviado una delegación de sacerdotes y levitas para que se entrevistasen con Juan el Bautista.

Juan 1:19 – “Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?

El pueblo judío estaba a la expectativa de la llegada del Mesías, la pregunta que le hicieron los sacerdotes a Juan “¿Tú, quién eres?” significaba que si Juan era el Cristo, y Juan no era el Cristo. La respuesta de Juan fue contundente:

Juan 1:20 – “Yo no soy el Cristo.”

¿Sobre qué base hicieron los sacerdotes a Juan la pregunta “¿tú, quién eres?”—preguntando si Juan era el Cristo?

La base se encuentra en Daniel 9:25 – “Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.” En Juan 1:41 está explicado que ese “Mesías Príncipe” es el Cristo: “Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).”

Entonces los sacerdotes le preguntaron: “¿Qué pues? ¿Eres tú Elías?” (Juan 1:21). Esta pregunta estaba basada en la profecía de Malaquías.

Malaquías 4:5 – “He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.”

El ángel Gabriel había dicho a Zacarías, padre de Juan el Bautista, lo que su hijo debía hacer:

Lucas 1:15-17 – “Porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.”

Zacarías confirma lo dicho por el ángel, que Juan el Bautista tenía que preparar el camino para que Cristo inicie su Ministerio terrenal como “este Profeta” y preparar un pueblo para que acepte a Cristo.

Lucas 1:76-77 – “Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado. Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos. Para dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de sus pecados.”

Los sacerdotes creían que antes del advenimiento del Mesías, el profeta Elías aparecería personalmente, y ante la interrogante Juan contestó: “No soy,” porque él no era el profeta Elías literal. Pero Cristo dijo de Juan el Bautista que él era el Elías que había de venir:

Mateo 11:12-14 – “Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan. Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan. Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.”

Juan el Bautista vino con el poder y espíritu de Elías.

Lucas 7:27 – “Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, el cual preparará tu camino delante de ti.”

Luego los sacerdotes le preguntaron si él era el Profeta que Dios había prometido en Deuteronomio capítulo 18.

Juan 1:21 – “Y le preguntaron… ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.” Porque Juan no era el profeta de Deuteronomio 18:15,18.

Ante la continua negativa de Juan el Bautista, los sacerdotes le preguntaron:

Juan 1:22 – “¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?”

Y Juan el Bautista se identificó como el Heraldo del Rey predicho por el profeta Isaías.

Isaías 40:3 – “Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.”

Juan 1:23 – “Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.”

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La función del heraldo es de preparar y enderezar el camino para que cuando el rey venga no tenga problemas en el camino, y también anunciar el advenimiento del rey para que el pueblo se prepare para recibirlo. Y éste es el trabajo que hizo Juan el Bautista—preparó el camino y un pueblo para que Cristo empiece su ministerio terrenal.

Los sacerdotes no sólo pensaban que Elías vendría en persona, sino que también el Profeta prometido en Deuteronomio capítulo 18 sería Moisés mismo en persona.

DTG pg. 108/3 (109.1) – “Los rabinos continuaron preguntando: ‘¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?” Las palabras ‘el profeta’ se referían a Moisés. Los judíos se habían inclinado a creer que Moisés sería resucitado de los muertos y llevado al cielo. No sabían que ya había sido resucitado. Cuando el Bautista inició su ministerio, muchos pensaron que tal vez fuese el profeta Moisés resucitado; porque parecía tener un conocimiento cabal de las profecías y de la historia de Israel.

También se creía que antes del advenimiento del Mesías, Elías aparecería personalmente. Juan salió al cruce de esta expectación con su negativa; pero sus palabras tenían un significado más profundo. Jesús dijo después, refiriéndose a Juan: ‘Y si queréis recibirlo, éste es Elías, el que había de venir’ (Mateo 11:14). Juan vino con el espíritu y poder de Elías, para hacer una obra como la que había hecho Elías. Si los judíos le hubiesen recibido, esta obra se habría realizado en su favor. Pero no recibieron su mensaje. Para ellos no fue Elías. No pudo cumplir en favor de ellos la misión que había venido a realizar.”

Otros ejemplos que demuestran que, tanto la casa de Judá, como el residuo de la casa de Israel, estaban esperando ansiosamente el cumplimiento de dicha profecía son:

  1. La mujer samaritana.
  2. La viuda de Naín.
  3. La multiplicación de los panes.
  4. Jesús promete ríos de agua viva.
  5. El ciego de nacimiento.

 

La mujer samaritana

Juan 4:7-12 – “Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?”

Cuando nuestro Señor Jesús ofreció el agua viva a la mujer samaritana, ella estaba pensando en el agua literal. No comprendía que Cristo no estaba hablando del agua literal sino del Espíritu Santo. Cristo estaba utilizando el agua como símbolo del Espíritu Santo.

La mujer samaritana mencionó a su “padre Jacob” porque los samaritanos eran el residuo de la casa de Israel. La nación de Israel, por el pecado que cometió el rey Salomón (1 Reyes 11:5-12), Dios dijo que la nación sería dividida y eso sucedió cuando murió el rey Salomón (1 Reyes 12). La nación hebrea se dividió en dos: casa de Israel y casa de Judá. Pero en los días de Cristo sólo existía la casa de Judá, pues la casa de Israel había sido dispersada.

Juan 4:13 – “Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed.”

Jesús entonces habla del agua literal en el versículo 13. Pero luego, en el siguiente versículo, vuelve a hablar del agua como símbolo del Espíritu Santo.

Juan 4:14 – “Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”

Entonces la mujer sintió la necesidad de esa agua para vida eterna.

DTG pg. 157.5 – “Jesús desvió entonces bruscamente la conversación. Antes que esa alma pudiese recibir el don que él anhelaba concederle, debía ser inducida a reconocer su pecado y su Salvador. ‘Jesús le dice: Ve, llama a tu marido, y ven acá.’ Ella contestó: ‘No tengo marido.’ Esperaba así evitar toda pregunta en ese sentido. Pero el Salvador continuó: ‘Bien has dicho, No tengo marido; porque cinco maridos has tenido: y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad’ (Juan 4:16-18).

“La interlocutora de Jesús tembló. Una mano misteriosa estaba hojeando las páginas de la historia de su vida, sacando a luz lo que ella había esperado mantener para siempre oculto. ¿Quién era éste que podía leer los secretos de su vida? Se puso a pensar en la eternidad, en el juicio futuro, en el cual todo lo que es ahora oculto será revelado. En su luz, su conciencia despertó.”

“No podía negar nada; pero trató de eludir toda mención de un tema tan ingrato. Con profunda reverencia, dijo: ‘Señor, paréceme que tú eres profeta’ (Juan 4:19).”

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La mujer samaritana estaba esperando a ese Profeta que les había sido prometido en Deuteronomio 18:15,18-19. Los samaritanos estaban esperando por el cumplimiento de esa promesa que fue dada a ellos cuando formaban parte de la nación de Israel con 12 tribus. Por lo tanto, el relato del intercambio entre Jesús y la mujer samaritana es una muestra de que el residuo de la casa de Israel estaba esperando la llegada de un Profeta semejante a Moisés.

La viuda de Naín

Otro ejemplo lo tenemos en Lucas capítulo 7.

Lucas 7:11-17 – “Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud. Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad. Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores. Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate. Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre. Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo. Y se extendió la fama de él por toda Judea, y por toda la región de alrededor.”

Cuando Cristo resucitó al hijo de la viuda de Naín, se trataba de un milagro realizado delante de la casa de Judá, es decir—de la nación judía. Como podemos apreciar, tanto los samaritanos como los judíos estaban esperando el cumplimiento de Deuteronomio 18:15,18-19.

La multiplicación de los panes

En Juan 6:1-13 tenemos el relato del milagro de Cristo en la multiplicación de los panes. Como resultado de ese milagro, los judíos exclamaron:

Juan 6:14 – “Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.”

Nuevamente vemos que los judíos reconocen a Cristo como el Profeta prometido en Deuteronomio capítulo 18.

Jesús Promete Ríos de Agua Viva

Juan 7:37-38 – “En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.”

Vimos que en Juan capítulo 4 verso 10, Jesús le ofreció a la mujer samaritana “agua viva”; y nuevamente en Juan 7:38 nuestro Señor Jesús hace el mismo ofrecimiento al pueblo. En el versículo 39 tenemos la interpretación de que el “agua viva” es el Espíritu Santo.

Juan 7:39 – “Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.”

Luego de que Cristo hace el ofrecimiento de los ríos de agua viva que es el Espíritu Santo, los judíos vuelven a reconocerle como Profeta.

Juan 7:40 – “Entonces algunos de la multitud, oyendo estas palabras, decían: Verdaderamente éste es el profeta.”

El ciego de nacimiento

Después, en Juan capítulo 9 tenemos otro milagro de Cristo cuando cura a un ciego de nacimiento. Cuando los fariseos interrogan al ciego sanado, éste le reconoce como el Profeta prometido.

Juan 9:17 – “Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.”

Por todos estos ejemplos podemos ver claramente que, tanto los judíos como los samaritanos, estaban esperando el cumplimiento de Deuteronomio capítulo 18 y efectivamente la profecía se cumplió en Cristo como Hombre.

 

¿Qué Profetizó Cristo Como Profeta?

Cristo como Profeta dio el sermón profético más largo de toda la Biblia: Mateo capítulos 24 y 25. La razón por la que Cristo dio este sermón profético se encuentra al final del capítulo 23 del mismo libro cuando Cristo estuvo por última vez en el atrio del templo terrenal. Allí—delante de los sacerdotes, los gobernantes, los discípulos y todo el pueblo—Cristo hizo un anuncio profético:

  1. Mateo 23:38 – “He aquí vuestra casa os es dejada desierta.” Cristo predijo la destrucción del templo.
  2. Mateo 23:39 – “Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.” Cristo anunció su Segunda Venida en gloria.

DTG pg. 581.1 – “Las palabras de Cristo a los sacerdotes y gobernantes: ‘He aquí vuestra casa os es dejada desierta,’ (Mateo 23:38) habían llenado de terror su corazón. Afectaban indiferencia, pero seguían preguntándose lo que significaban esas palabras. Un peligro invisible parecía amenazarlos. ¿Podría ser que el magnífico templo que era la gloria de la nación iba a ser pronto un montón de ruinas? Los discípulos compartían ese presentimiento de mal, y aguardaban ansiosamente alguna declaración más definida de parte de Jesús. Mientras salían con él del templo, llamaron su atención a la fortaleza y belleza del edificio. Las piedras del templo eran del mármol más puro, de perfecta blancura y algunas de ellas de tamaño casi fabuloso. Una porción de la muralla había resistido el sitio del ejército de Nabucodonosor. En su perfecta obra de albañilería, parecía como una sólida piedra sacada entera de la cantera. Los discípulos no podían comprender cómo se podrían derribar esos sólidos muros.”

Mateo 24:1 – “Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.”

Cuando Cristo salió del templo le siguieron sus discípulos. Ellos llamaron su atención a la fortaleza del templo.

DTG pg. 581.2 – “Al ser atraída la atención de Cristo a la magnificencia del templo, ¡cuáles no deben haber sido los pensamientos que guardó para sí Aquel que había sido rechazado! El espectáculo que se le ofrecía era hermoso en verdad, pero dijo con tristeza: Lo veo todo. Los edificios son de veras admirables. Me mostráis esas murallas como aparentemente indestructibles; pero escuchad mis palabras: Llegará el día en que ‘no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea destruida’.”

Entonces Cristo nuevamente va a anunciar la destrucción del templo de Jerusalén.

Mateo 24:2 – “Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.”

Cuando Cristo hizo esta predicción la hizo en base a lo que ya estaba predicho en el libro de Daniel.

Daniel 9:26 – “… y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario.”

Daniel 9:26 anunciaba la destrucción del templo reconstruido bajo la dirección de Zorobabel y la destrucción de la ciudad de Jerusalén reconstruida bajo la dirección de Nehemías. Cristo también anunció la destrucción de la ciudad previamente a Mateo 24 en Mateo capítulo 22:7.

Mateo 22:7 – “Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad.”

Después de eso, Cristo se dirigió al Monte de los Olivos y allí le siguieron únicamente cuatro discípulos—Pedro, Juan, Santiago (Jacobo), Andrés—para hacerle unas preguntas respecto al asunto de la destrucción de la ciudad de Jerusalén y del santuario terrenal.

Marcos 13:3 – “Y se sentó en el monte de los Olivos, frente al templo. Y Pedro, Jacobo, Juan y Andrés le preguntaron aparte: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿Y qué señal habrá cuando todas estas cosas hayan de cumplirse?”

Mateo 24:3 – “Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?”

La pregunta de los discípulos fue:

  1. ¿CUÁNDO? – una pregunta que implica TIEMPO.
  2. Y también ¿QUÉ SEÑAL? habrá de 1) tu venida, y 2) del fin del siglo.

Cristo, como profeta, respondió ambas preguntas en relación a la destrucción del Templo de Jerusalén y su Segunda Venida.

Es importante entender que, en la mente de los discípulos, la destrucción del templo debía coincidir con la Segunda Venida en gloria de Cristo. Es decir, ellos pensaban que estos dos eventos debían ocurrir al mismo tiempo. Y Cristo no consideró por separado estos dos eventos en su respuesta.

CS pg. 28/2 (24.4) – “Los discípulos creyeron que la destrucción de Jerusalén coincidiría con los sucesos de la venida personal de Cristo revestido de gloria temporal para ocupar el trono de un imperio universal, para castigar a los judíos impenitentes y libertar a la nación del yugo romano. Cristo les había anunciado que volvería, y por eso al oírle predecir los juicios que amenazaban a Jerusalén, se figuraron que ambas cosas sucederían al mismo tiempo y, al reunirse en derredor del Señor en el monte de los Olivos, le preguntaron: ‘¿Cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del mundo?’ (Mateo 24:3).”

Cristo, a pesar de conocer el falso concepto que tenían sus discípulos, no les dijo que estaban equivocados en su racionamiento de que ambos eventos iban a ocurrir al mismo tiempo.

¿Por qué razón no corrigió Cristo en ese momento el falso concepto que tenían sus discípulos?

Los discípulos, y todo el pueblo judío, debido a la interpretación popular y equivocada de las Escrituras con respecto al Mesías por parte de los teólogos de su tiempo, esperaban al Cristo revestido de gloria de Isaías 24:23, Zacarías 14:9 y Salmos 72:8 en el tiempo de su primera venida. Estos versículos, sin embargo, se cumplirán recién en ocasión de su tercera venida y después de los mil años (Apocalipsis 20:5,7). Por esta causa quedó en tinieblas para el pueblo judío Isaías 53:1-12, Daniel 9:26 y Éxodo 12:6—profecías que indicaban el primer advenimiento del Mesías y que, en ocasión de su primera venida, tenía que morir y ser rechazado. Es debido a las falsas doctrinas de su tiempo que los discípulos no entendían cuando Cristo les anunciaba su muerte (Marcos 9:30-32).

JudiosMalaAplicacion

CS pg. 397/0 (348.2) – “Hasta en el aposento de la cena pascual, en aquella hora solemne en que su Maestro estaba entrando ya en las sombras de Getsemaní, ‘hubo también entre ellos una contienda sobre quién de ellos debía estimarse como el mayor’ (Lucas 22:24). No veían más que el trono, la corona y la gloria, cuando lo que tenían delante era el oprobio y la agonía del huerto, el pretorio y la cruz del CalvarioEra el orgullo de sus corazones, la sed de gloria mundana lo que les había inducido a adherirse tan tenazmente a las falsas doctrinas de su tiempo, y a no tener en cuenta las palabras del Salvador que exponían la verdadera naturaleza de su reino y predecían su agonía y muerte.”

CS pg. 28/3 (25.1) – “Lo porvenir les era misericordiosamente velado a los discípulos. De haber visto con toda claridad esos dos terribles acontecimientos futuros: los sufrimientos del Redentor y su muerte, y la destrucción del templo y de la ciudad, los discípulos hubieran sido abrumados por el miedo y el dolor. Cristo les dio un bosquejo de los sucesos culminantes que habrían de desarrollarse antes de la consumación de los tiempos. Sus palabras no fueron entendidas plenamente entonces, pero su significado iba a aclararse a medida que su pueblo necesitase la instrucción contenida en esas palabras. La profecía del Señor entrañaba un doble significado: al par que anunciaba la ruina de Jerusalén presagiaba también los horrores del gran día final.”

¿QUÉ SEÑAL?

En respuesta a las preguntas formuladas y a las señales, Cristo como profeta empezó con una advertencia:

Mateo 24:4 – “Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe.”

Cuando Cristo advierte “que nadie os engañe” es porque existe el peligro de que seamos engañados.

Cristo como profeta anunció las señales que sucederían antes que llegue el tiempo de la destrucción del templo y de la ciudad.

Surgimiento de falsos cristos y falsos profetas: Primer Cumplimiento

Mateo 24:5,11 – “Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos.”

Una de las señales de que se estaba acercando el tiempo de la destrucción del templo de Jerusalén era que se iban a levantar falsos cristos y falsos profetas.

DTG pg. 585/0 (584.3) – “Una de las señales de la destrucción de Jerusalén que Cristo había anunciado era: ‘Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos.’ Se levantaron falsos profetas que engañaron a la gente y llevaron a muchos al desierto. Magos y hechiceros que pretendían tener un poder milagroso arrastraron a la gente en pos de sí a las soledades montañosas.”

También Cristo en el Sermón del Monte (específicamente en Mateo 7:15) advirtió:

Mateo 7:15 – “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”

DMJ pg. 122.1 – “Surgirán por doquiera maestros de falsedades para apartaros del camino angosto y de la puerta estrecha. Guardaos de ellos; aunque estén ocultos en ropajes de ovejas, por dentro son lobos feroces. Da Jesús una prueba por la cual pueden distinguirse los maestros falsos de los verdaderos: ‘Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?’”

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Estas señales se cumplieron como un anuncio de que se estaba acercando el tiempo en que el templo y la ciudad de Jerusalén iban a ser destruidos. Antes de la destrucción de Jerusalén surgieron falsos profetas que les apartaron de Cristo a los que profesaban creer en Cristo y los llevaron en pos de sí mismos, para que pongan su confianza en ellos, en lugar de poner su confianza en Dios. Estos falsos cristos y falsos profetas los apartaron del camino angosto y de la puerta estrecha.

Estos falsos profetas surgieron de en medio de los mismos hermanos que profesaban creer en Cristo, con el propósito de engañar a los creyentes que estaban aceptando a Cristo. Es por esto que Cristo inició su sermón profético con la advertencia de “mirad que nadie os engañe”—una advertencia que fue dada a sus discípulos, y no fue dada a los judíos que ya le habían rechazado y que ya habían sido engañados por el Enemigo. No hubiera tenido sentido que Satanás haga surgir falsos profetas para engañar a los judíos que ya habían sido inducidos por él a rechazar a Cristo. Satanás hizo surgir falsos profetas para engañar a los que profesaban creer en Cristo. Además la pregunta de Mateo 24:3 fue hecha por los discípulos de Cristo, y no por los judíos que rechazaron a Cristo. Entonces los discípulos de Cristo eran los susceptibles de ser engañados y la advertencia fue para ellos.

La ciudad y el templo de Jerusalén fueron efectivamente destruidos en el año 70 del primer siglo de la era cristiana.

CS pg. 465/0 (408.3) – “El santuario subsistió así—menos durante el plazo en que permaneció en ruinas en tiempo de Daniel—hasta su destrucción por los romanos, en el año 70 de nuestra era.”

CS pg. 39/1 (33.2) – “Destruido el templo, no tardó la ciudad entera en caer en poder de los romanos. Los caudillos judíos abandonaron las torres que consideraban inexpugnables y Tito las encontró vacías. Contemplólas asombrado y declaró que Dios mismo las había entregado en sus manos, pues ninguna m quina de guerra, por poderosa que fuera, hubiera logrado hacerle dueño de tan formidables baluartes. La ciudad y el templo fueron arrasados hasta sus cimientos. El solar sobre el cual se irguiera el santuario fue arado ‘como campo’ (Jeremías 26:18). En el sitio y en la mortandad que le siguió perecieron más de un millón de judíos; los que sobrevivieron fueron llevados cautivos, vendidos como esclavos, conducidos a Roma para enaltecer el triunfo del conquistador, arrojados a las fieras del circo o desterrados y esparcidos por toda la tierra.”

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Si bien la profecía de Mateo 24:5,11 ya tuvo un primer cumplimiento antes de la destrucción del templo y la ciudad de Jerusalén como una señal de que se estaba acercando el tiempo en que el templo y la ciudad serían destruidos, esta profecía de Mateo 24:5,11 está teniendo un nuevo cumplimiento en nuestros días.

DTG pg. 585/0 (584.3) – “Pero esa profecía fue dada también para los últimos días. Se trataba de una señal del segundo advenimiento. Aun ahora hay falsos cristos y falsos profetas que muestran señales y prodigios para seducir a sus discípulos.”

¿Sobre qué base habló Cristo acerca de los falsos profetas?

Cristo dio sus advertencias acerca de los falsos profetas teniendo como base a Deuteronomio 13:1-5; 18:20,22.

Deuteronomio 13:1 – “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios.”

Tanto en la casa de Judá como en la casa de Israel hubieron falsos profetas, que profetizaban mentiras en nombre de Jehová.

Jeremías 23:13-14 – “En los profetas de Samaria he visto desatinos; profetizaban en nombre de Baal, e hicieron errar a mi pueblo de Israel. Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra.”

Jeremías 27:14-16 – “No oigáis las palabras de los profetas que os hablan diciendo: No serviréis al rey de Babilonia; porque os profetizan mentira. Porque yo no los envié, dice Jehová, y ellos profetizan falsamente en mi nombre, para que yo os arroje y perezcáis vosotros y los profetas que os profetizan. También a los sacerdotes y a todo este pueblo hablé diciendo: Así ha dicho Jehová: No oigáis las palabras de vuestros profetas que os profetizan diciendo: He aquí que los utensilios de la casa de Jehová volverán de Babilonia ahora pronto; porque os profetizan mentira.”

El resultado de que la casa de Judá hizo caso de los falsos profetas, es que fueron llevados en cautiverio a Babilonia (2 Reyes 24:14-16), y el resultado de la casa de Israel de hacer caso a los falsos profetas es que desapareció para siempre y quedó únicamente un residuo.

Deuteronomio 13:2 – “Y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles.”

El falso profeta lleva a los que profesan creer en Cristo en pos de dioses ajenos para rendir culto a Satanás.

Jeremías 23:27 – “¿No piensan cómo hacen que mi pueblo se olvide de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta a su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal?”

Jeremías 2:8 – “Los sacerdotes no dijeron: ¿Dónde está Jehová? y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha.”

Ezequiel 8:16 – “Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente.”

Deuteronomio 13:3 – “ No darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma.” 

  1. No darás oído” – Dios nos advierte no dar oído a los falsos profetas, ni a los soñadores que hablan mentira en nombre de Jehová.

Jeremías 23:16 – “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová.”

Jeremías 27:14, 9 – “No oigáis las palabras de los profetas que os hablan diciendo: No serviréis al rey de Babilonia; porque os profetizan mentira. Porque yo no los envié, dice Jehová, y ellos profetizan falsamente en mi nombre, para que yo os arroje y perezcáis vosotros y los profetas que os profetizan.” “Y vosotros no prestéis oído a vuestros profetas, ni a vuestros adivinos, ni a vuestros soñadores, ni a vuestros agoreros, ni a vuestros encantadores, que os hablan diciendo: No serviréis al rey de Babilonia.”

¿Por qué no debemos escuchar a los falsos profetas?

Porque su verdadero propósito es apartarnos de Dios.

  1. Os está probando” – Cuando surge un falso profeta esto constituye una prueba para ver si vamos a hacer caso de la advertencia del Señor o no. Si no hacemos caso de la advertencia del Señor, entonces no pasamos la prueba, y el resultado será:

Jeremías 14:16 – “Y el pueblo a quien profetizan será echado en las calles de Jerusalén por hambre y por espada, y no habrá quien los entierre a ellos, a sus mujeres, a sus hijos y a sus hijas; y sobre ellos derramaré su maldad.”

Deuteronomio 13:4 – “En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis.”

Ejemplo de un rey que anduvo en pos de Jehová su Dios es el rey Josías.

2 Crónicas 34:30-34 – “Y subió el rey a la casa de Jehová, y con él todos los varones de Judá, y los moradores de Jerusalén, los sacerdotes, los levitas y todo el pueblo, desde el mayor hasta el más pequeño; y leyó a oídos de ellos todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová. Y estando el rey en pie en su sitio, hizo delante de Jehová pacto de caminar en pos de Jehová y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo su corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro. E hizo que se obligaran a ello todos los que estaban en Jerusalén y en Benjamín; y los moradores de Jerusalén hicieron conforme al pacto de Dios, del Dios de sus padres. Y quitó Josías todas las abominaciones de toda la tierra de los hijos de Israel, e hizo que todos los que se hallaban en Israel sirviesen a Jehová su Dios. No se apartaron de en pos de Jehová el Dios de sus padres, todo el tiempo que él vivió.”

Andar en pos de Jehová nuestro Dios es seguir el plan trazado por Dios para que el hombre pueda salvarse.

Deuteronomio 13:5 – “Tal profeta o soñador de sueños ha de ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios que te sacó de tierra de Egipto y te rescató de casa de servidumbre, y trató de apartarte del camino por el cual Jehová tu Dios te mandó que anduvieses; y así quitarás el mal de en medio de ti.”

  1. Tal profeta o soñador ha de ser muerto.”

Esta advertencia equivale a:

Deuteronomio 18:20 – “El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.”

Jeremías 14:15 – “Por tanto, así ha dicho Jehová sobre los profetas que profetizan en mi nombre, los cuales yo no envié, y que dicen: Ni espada ni hambre habrá en esta tierra; con espada y con hambre serán consumidos esos profetas.”

Jeremías 23:15 – “Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra.”

Jeremías 28:15-17 – “Entonces dijo el profeta Jeremías al profeta Hananías: Ahora oye, Hananías: Jehová no te envió, y tú has hecho confiar en mentira a este pueblo. Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo te quito de sobre la faz de la tierra; morirás en este año, porque hablaste rebelión contra Jehová. Y en el mismo año murió Hananías, en el mes séptimo.”

Zacarías 13:3 – “Y acontecerá que cuando alguno profetizare aún, le dirán su padre y su madre que lo engendraron: No vivirás, porque has hablado mentira en el nombre de Jehová; y su padre y su madre que lo engendraron le traspasarán cuando profetizare.”

  1. Aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios

Jeremías 28:16 – “Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo te quito de sobre la faz de la tierra; morirás en este año, porque hablaste rebelión contra Jehová.”

“Aconsejar rebelión” es seguir el plan de Satanás en cuanto a cómo el hombre es aceptado o justificado ante Dios.

Deuteronomio 18:20 – “El profeta que tuviere la presunción de hablar palabra en mi nombre, a quien yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá.”

  1. La presunción de hablar en mi nombre

Los falsos profetas en la casa de Judá hablaban en nombre de Jehová, sin que Jehová les hubiese dicho nada.

Jeremías 23:17,30,31,34 – “Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paz tendréis; y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón, dicen: No vendrá mal sobre vosotros.” “Por tanto, he aquí que yo estoy contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de su más cercano. Dice Jehová: He aquí que yo estoy contra los profetas que endulzan sus lenguas y dicen: El ha dicho.” “Y cuando te preguntare este pueblo, o el profeta, o el sacerdote, diciendo: ¿Cuál es la profecía de Jehová? les dirás: Esta es la profecía: Os dejaré, ha dicho Jehová.”

Jeremías 28:1-2, 11 – “Aconteció en el mismo año, en el principio del reinado de Sedequías rey de Judá, en el año cuarto, en el quinto mes, que Hananías hijo de Azur, profeta que era de Gabaón, me habló en la casa de Jehová delante de los sacerdotes y de todo el pueblo, diciendo: Así habló Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Quebranté el yugo del rey de Babilonia.” “Y habló Hananías en presencia de todo el pueblo, diciendo: Así ha dicho Jehová: De esta manera romperé el yugo de Nabucodonosor rey de Babilonia, del cuello de todas las naciones, dentro de dos años. Y siguió Jeremías su camino.”

Jeremías 14:13-14 – “ Y yo dije: !!Ah! !!Ah, Señor Jehová! He aquí que los profetas les dicen: No veréis espada, ni habrá hambre entre vosotros, sino que en este lugar os daré paz verdadera. Me dijo entonces Jehová: Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan.”

  1. A quien yo no he mandado hablar

Jeremías 23:21, 32 – “No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, mas ellos profetizaban.” “He aquí, dice Jehová, yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos, y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová.”

Los falsos profetas aseguran que Jehová los envió cuando Jehová en realidad no los envió.

Jeremías 27:15 – “Porque yo no los envié, dice Jehová, y ellos profetizan falsamente en mi nombre, para que yo os arroje y perezcáis vosotros y los profetas que os profetizan.”

Jeremías 14:14 – “Me dijo entonces Jehová: Falsamente profetizan los profetas en mi nombre; no los envié, ni les mandé, ni les hablé; visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan.”

  1. El tal profeta morirá

Jeremías 14:15 – “Por tanto, así ha dicho Jehová sobre los profetas que profetizan en mi nombre, los cuales yo no envié, y que dicen: Ni espada ni hambre habrá en esta tierra; con espada y con hambre serán consumidos esos profetas.”

Cuando Dios dice que el falso profeta debe morir, por haber hecho confiar al pueblo en mentira y rebelión, es verdad y como ejemplo tenemos a Hananías profeta falso (Jeremías 28:1-4,11), que profetizó mentiras en nombre de Jehová contradiciendo al verdadero profeta Jeremías, y por lo tanto se cumplió lo que dice Deuteronomio 18:20.

Jeremías 28:15-17 – “Entonces dijo el profeta Jeremías al profeta Hananías: Ahora oye, Hananías: Jehová no te envió, y tú has hecho confiar en mentira a este pueblo. Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo te quito de sobre la faz de la tierra; morirás en este año, porque hablaste rebelión contra Jehová. Y en el mismo año murió Hananías, en el mes séptimo.”

Zacarías 13:3 – “Y acontecerá que cuando alguno profetizare aún, le dirán su padre y su madre que lo engendraron: No vivirás, porque has hablado mentira en el nombre de Jehová; y su padre y su madre que lo engendraron le traspasarán cuando profetizare.”

Los apóstoles también hablaron acerca de los falsos profetas

2 Pedro 2:1,3 – “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.” “Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.”

“Harán de mercadería de vosotros” – los falsos profetas nos apartan de Dios para convertirnos en mercadería.

Juan el evangelista también advirtió de los falsos profetas:

1 Juan 4:1 – “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo.”

El apóstol Pablo, en 2 Corintios 11:13 y 1 Timoteo 4:1 habla acerca del surgimiento de falsos profetas, falsos apóstoles y obreros fraudulentos.

2 Corintios 11:13 – “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.”

1 Timoteo 4:1 – “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.”

El cumplimiento de Deuteronomio 18:15; 18-19 en Cristo como Hombre

Deuteronomio 18:18 – “Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.”

Cristo no se envió a sí mismo, sino que Dios Padre lo envió:

Juan 5:24 – “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.”

Juan 7:16 – “Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió.”

Cristo no habló sus propias palabras:

Juan 6:63 – “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.”

Juan 8:28 – “Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.”

Juan 12:49-50 – “Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.”

Juan 17:8 – “Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.”

Así como está escrito de Jeremías y Ezequiel, que fueron enviados por Dios y no se enviaron a sí mismos, Cristo no se envió a sí mismo, sino que fue enviado por Dios.

Deuteronomio 18:19 – “Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.”

Cristo dijo: Juan 12:48 – “El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero.”

El apóstol Pedro habla acerca del cumplimiento de esto en:

Hechos 3:22-23 – “Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.”

“Desarraigada del pueblo” significa que morirá—tanto la muerte primera como la segunda.

Asimismo también Pablo: “Les mostró cómo Moisés enseñó a Israel a mirar a Cristo como al Profeta a quien ellos debían oír; cómo todos los profetas testificaron de él como el gran remedio de Dios para el pecado, el Inocente que había de llevar los pecados del culpable.” HAp pg. 372/5 (360.4).

El segundo cumplimiento de Mateo 24:5,11 y el primer cumplimiento de Mateo 24:24 y Mateo 7:15

Es importante entender que Mateo 24:5,11 no podía tener un segundo cumplimiento, ni Mateo 24:24 podía tener un primer cumplimiento, antes del año 1798 porque a Mateo 24:24 le antecede Mateo 24:21-22 que es el mismo período profético de Daniel 7:25 – “Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo”; o los cuarenta y dos meses de Apocalipsis 13:5; o los “mil doscientos sesenta días” de Apocalipsis 11:3. La gran tribulación que menciona Mateo 24:21 fue una tribulación que procedió del cuerno pequeño a la verdadera iglesia de Dios.

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3 1/2 tiempos = 42 meses = 1260 días

DTG pg. 584/2 – “De la destrucción de Jerusalén, Cristo pasó rápidamente al acontecimiento mayor, el último eslabón de la cadena de la historia de esta tierra la venida del Hijo de Dios en majestad y gloria. Entre estos dos acontecimientos, estaban abiertos a la vista de Cristo largos siglos de tinieblas, siglos que para su iglesia estarían marcados con sangre, lágrimas y agonía. Los discípulos no podían entonces soportar la visión de estas escenas, y Jesús las pasó con una breve mención. ‘Habrá entonces grande aflicción—dijo,—cual no fue desde el principio del mundo hasta ahora, ni será. Y si aquellos días no fuesen acortados, ninguna carne sería salva; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.’ Durante más de mil años iba a imperar contra los seguidores de Cristo una persecución como el mundo nunca la había conocido antes. Millones y millones de sus fieles testigos iban a ser muertos. Si Dios no hubiese extendido la mano para preservar a su pueblo, todos habrían perecido. ‘Mas por causa de los escogidos—dijo,—aquellos días serán acortados’.”

Este período profético abarca desde el año 538 d.C. hasta 1798 d.C., y se trata de un período en el cual hubo una gran tribulación por parte del cuerno pequeño a la iglesia de Cristo. Esos días proféticos fueron “acortados,” tal como fue predicho por Cristo en Mateo 24:22, en el año 1776.

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DTG pg. 783/3 – “Los días aquí mencionados son los 1.260 días proféticos, o años, de la tribulación del pueblo de Dios, que abarcan la Edad Media, y están predichos en Daniel 7:25; 11:33-35 y en Apocalipsis 12:6, 13-16. Estos días comenzaron en el año 538 de nuestra era, cuando el obispo de Roma fue hecho, por decreto de Justiniano y por el derrocamiento de las potencias arrianas opositoras, ‘Cabeza de todas las Santas Iglesias’ y ‘Verdadero y Eficaz Corrector de Herejes.’ Continuaron hasta 1798, cuando Pío VI fue llevado prisionero por el general Berthier y el poder del papado sobre los gobiernos de Europa quedó quebrantado. La tribulación, o activa persecución, no abarcó todo ese período. El Señor abrevió la tribulación por causa de los escogidos. Dos cosas importantes ocurrieron para quebrar el poder de esta persecución: (1) La creciente influencia de la Reforma sobre Europa, que iluminó a los príncipes acerca del verdadero cristianismo, y (2) la apertura del Nuevo Mundo a los oprimidos de todas las naciones. Los gobernantes de Europa vieron a sus súbditos más concienzudos abandonarlos para irse a América, y vieron que era necesaria la tolerancia para retenerlos. El primer gobernante de influencia que obró en este sentido fue María Teresa, emperatriz de Austria, quien en 1776 abolió la tortura en sus estados hereditarios, lo cual fue seguido por el edicto de tolerancia de su hijo, el emperador José II, el 22 de junio de 1781. En 1776, las colonias unidas de Norteamérica se declararon estados libres e independientes; y así se abrió un refugio para los oprimidos de todas las naciones. ‘Y la tierra ayudó a la mujer’ (Apocalipsis 12:16).”

Inmediatamente después de Mateo 24:21-22, en los siguientes versículos nuestro Señor Jesús vuelve a advertir que no debemos escuchar, no debemos creer, y no debemos salir en pos de los falsos profetas.

Mateo 24:23-24 – “Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos.”

Es decir, la señal y la advertencia acerca de los falsos profetas de Mateo 24:23-24 no podía tener un segundo cumplimiento sino hasta después que se haya cumplido el período de Mateo 24:21-22—la gran tribulación—por lo tanto se trata de una señal que debía cumplirse después del año 1798.

DTG pg. 584/3 – “Luego, en lenguaje inequívoco, nuestro Señor habla de su segunda venida y anuncia los peligros que iban a preceder a su advenimiento al mundo. ‘Si alguno os dijere: He aquí está el Cristo, o allí, no creáis. Porque se levantarán falsos cristos, y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos. He aquí os lo he dicho antes. Así que, si os dijeren: He aquí en el desierto está; no salgáis: He aquí en las cámaras; no creáis. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre’ (Mateo 24:23-24). Una de las señales de la destrucción de Jerusalén que Cristo había anunciado era: ‘Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos’ (Mateo 24:11). Se levantaron falsos profetas que engañaron a la gente y llevaron a muchos al desierto. Magos y hechiceros que pretendían tener un poder milagroso arrastraron a la gente en pos de sí a las soledades montañosas. Pero esa profecía fue dada también para los últimos días. Se trataba de una señal del segundo advenimiento.”

Entonces, después del año 1798 en adelante tenemos un segundo cumplimiento de Mateo 24:5,11,24 (Mateo 24:23) y Mateo 24:11 (Mateo 24:24).

Señales de la Segunda Venida de Cristo

Si bien podemos leer en el pasaje anterior del Deseado de Todas las Gentes que el surgimiento de los falsos profetas son una señal para los “últimos días” y “el segundo advenimiento de Cristo,” es necesario que comprendamos que el surgimiento de los falsos profetas son una señal de un evento que está mucho antes de la Segunda Venida de Cristo—a saber, el Juicio de Vivos o la Venida de Cristo como ladrón. Es una señal de que se está aproximando el evento más solemne de nuestra existencia: el Juicio de Vivos.

Entonces, cuáles son las señales verdaderas y específicas de la segunda venida de Cristo?

1. Las Plagas

En cuanto termine la obra intercesora de Cristo (Apocalipsis 22:11), la Biblia indica que entonces empezarán a caer las plagas de Apocalipsis 16:1-21. Las plagas es un evento y una señal que antecede directamente a la Segunda Venida de Cristo.

PE pg. 280.2 – “Era imposible que fuesen derramadas las plagas mientras Jesús oficiase en el santuario; pero al terminar su obra allí y cesar su intercesión, nada detiene ya la ira de Dios que cae furiosamente sobre la desamparada cabeza del culpable pecador que descuidó la salvación y aborreció las reprensiones.”

PE pg. 281.0 – “Las plagas estaban cayendo sobre los moradores de la tierra. Algunos acusaban a Dios y le maldecían. Otros acudían presurosos al pueblo de Dios en súplica de que les enseñase cómo escapar a los juicios divinos.”

PE pg. 281.2 – “Muchos de los impíos se enfurecieron grandemente al sufrir los efectos de las plagas. Ofrecían un espectáculo de terrible agonía.”

CS pg. 685/3 (611.2) – “Cuando Cristo deje de interceder en el santuario, se derramará sin mezcla la ira de Dios de la que son amenazados los que adoran a la bestia y a su imagen y reciben su marca (Apocalipsis 14:9, 10). Las plagas que cayeron sobre Egipto cuando Dios estaba por libertar a Israel fueron de índole análoga a los juicios más terribles y extensos que caerán sobre el mundo inmediatamente antes de la liberación final del pueblo de Dios.”

2. El Decreto de Muerte

Durante las plagas de Apocalipsis 16 existen otras señales que apuntan directamente a la Segunda Venida de Cristo. Entre la tercera y cuarta plaga saldrá el decreto de muerte.

PE pg. 282/1 – “Vi a los santos abandonar las ciudades y los pueblos y juntarse en grupos para vivir en los lugares más apartados. Los ángeles los proveían de comida y agua, mientras que los impíos sufrían hambre y sed.”

¿Por qué los impíos están con hambre y sed?

Luego de la tercera plaga todas las fuentes de agua se han convertido en sangre. No hay agua para beber y por lo tanto no hay vida vegetal. Los impíos no tienen qué comer ni qué beber. Mientras los impíos sufren hambre y sed, a los que han salido aprobados en el Juicio de Vivos Dios les provee de pan y agua.

CS pg. 687/3 (613.1) – “El pueblo de Dios no quedará libre de padecimientos; pero aunque perseguido y acongojado y aunque sufra privaciones y falta de alimento, no será abandonado para perecer. El Dios que cuidó de Elías no abandonará a ninguno de sus abnegados hijos. El que cuenta los cabellos de sus cabezas, cuidará de ellos y los atenderá en tiempos de hambruna. Mientras los malvados estén muriéndose de hambre y pestilencia, los ángeles protegerán a los justos y suplirán sus necesidades. Escrito está del que ‘camina en justicia’ que ‘se le dará pan y sus aguas serán ciertas’ (Isaías 33:15). ‘Cuando los pobres y los menesterosos buscan agua y no la hay, y la lengua se les seca de sed, yo, Jehová, les escucharé; yo, el Dios de Israel, no los abandonaré’ (Isaías 41:17).”

Todos los que no salieron aprobados en el juicio al ver que no tienen agua ni comida, mientras que Dios provee las necesidades de los que sí salieron aprobados, como resultado de la ira y la envidia sacan el decreto de muerte de Apocalipsis 13:15:

Apocalipsis 13:15 – “Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.”

PE pg. 282/1 – “Vi después que los magnates de la tierra consultaban entre sí, y Satanás y sus ángeles estaban atareados en torno de ellos. Vi un edicto del que se repartieron ejemplares por distintas partes de la tierra, el cual ordenaba que si dentro de determinado plazo no renunciaban los santos a su fe peculiar y prescindían del sábado para observar el primer día de la semana, quedaría la gente en libertad para matarlos.”

TiemposAngustia

3. El Tiempo de Angustia de Jacob (Jeremías 30:7)

La salida del Decreto de Muerte va a desencadenar en los creyentes verdaderos el Tiempo de Angustia de Jacob porque, así como a Jacob le perseguía su propio hermano para matarlo, así también hermanos en la fe y parientes que profesaban seguir a Cristo, pero que no salieron aprobados en el Juicio, van a ser los primeros en querer ejecutar la sentencia de muerte sobre sus propios hermanos y parientes que salieron aprobados.

PE pg. 283/0 (282.1) – “En algunos puntos los malvados se precipitaron contra los santos para matarlos antes de que venciese el plazo señalado en el edicto; pero ángeles en la persona de guerreros pelearon por ellos.”

Esto es lo que va a ocasionar en los creyentes verdaderos una terrible angustia.

PE pg. 283/1 – “Pronto vi que los santos sufrían gran angustia mental. Parecían rodeados por los malvados moradores de la tierra. Todas las apariencias estaban en su contra, y algunos empezaron a temer que Dios los hubiese abandonado al fin para dejarlos perecer a manos de los malos. Pero si sus ojos hubiesen podido abrirse, se hubieran visto circundados por los ángeles de Dios. Después llegó la multitud de los impíos airados, y a poco una masa de ángeles malignos que excitaban a los impíos a que matasen a los santos. Mas para acercarse al pueblo de Dios era preciso que atravesasen por entre la cohorte de ángeles santos y poderosos, lo cual era imposible. Los ángeles de Dios los hacían retroceder y también rechazaban a los ángeles malos que rodeaban a los malvados.

Fue una hora de tremenda y espantosa angustia para los santos. Día y noche clamaban a Dios para pedirle que los librase. A juzgar por las apariencias no había posibilidad de escapar. Los malvados, saboreando de antemano su triunfo, exclamaban: ‘¿Por qué no os libra vuestro Dios de nuestras manos? ¿Por qué no os escapáis por los aires para salvar la vida?’ Pero los santos no los escuchaban. Como Jacob, estaban luchando con Dios.”

El tiempo de angustia de Jacob (Jeremías 30:7) es otra señal verdadera de la Segunda Venida de Cristo.

4. Satanás se hace pasar por Cristo

Otra señal de la Segunda Venida de Cristo es el cumplimiento de Mateo 24:24 de “falsos Cristos” durante el tiempo de las plagas, cuando Satanás se aparecerá como Cristo a todos los que adoran a la bestia y a su imagen y salieron reprobados en el Juicio para falsificar la Segunda Venida de Cristo.

CS pg. 682/2 (608.3) – “El acto capital que coronará el gran drama del engaño será que el mismo Satanás se dará por el Cristo. Hace mucho que la iglesia profesa esperar el advenimiento del Salvador como consumación de sus esperanzas. Pues bien, el gran engañador simulará que Cristo habrá venido. En varias partes de la tierra, Satanás se manifestará a los hombres como ser majestuoso, de un brillo deslumbrador, parecido a la descripción que del Hijo de Dios da San Juan en el Apocalipsis (Apocalipsis 1:13-15). La gloria que le rodee superará cuanto hayan visto los ojos de los mortales. El grito de triunfo repercutirá por los aires: ‘¡Cristo ha venido! ¡Cristo ha venido!’ El pueblo se postrará en adoración ante él, mientras levanta sus manos y pronuncia una bendición sobre ellos como Cristo bendecía a sus discípulos cuando estaba en la tierra. Su voz es suave y acompasada aunque llena de melodía. En tono amable y compasivo, enuncia algunas de las verdades celestiales y llenas de gracia que pronunciaba el Salvador; cura las dolencias del pueblo, y luego, en su fementido carácter de Cristo, asegura haber mudado el día de reposo del sábado al domingo y manda a todos que santifiquen el día bendecido por él. Declara que aquellos que persisten en santificar el séptimo día blasfeman su nombre porque se niegan a oír a sus ángeles, que les fueron enviados con la luz de la verdad. Es el engaño más poderoso y resulta casi irresistible. Como los samaritanos fueron engañados por Simón el Mago, así también las multitudes, desde los más pequeños hasta los mayores, creen en ese sortilegio y dicen: ‘Este es el poder de Dios llamado grande’ (Hechos 8:10).

Pero el pueblo de Dios no se extraviará. Las enseñanzas del falso Cristo no están de acuerdo con las Sagradas Escrituras. Su bendición va dirigida a los que adoran la bestia y su imagen, precisamente aquellos sobre quienes dice la Biblia que la ira de Dios será derramada sin mezcla.”

“El pueblo de Dios” que salió aprobado en el Juicio “no se extraviará” porque la falsa imitación de Satanás de la Segunda Venida de Cristo no está de acuerdo con la descripción de la Segunda Venida en las Sagradas Escrituras. Mientras que el falso Cristo caminará en la tierra, sanando y bendiciendo a los que santifican el falso día de reposo (domingo – primer día de la semana), contradiciendo las Sagradas Escrituras, y mientras se escuchará el grito de “¡Cristo ha venido! ¡Vamos a recibirle!”, en la verdadera Segunda Venida de Cristo, Cristo no caminará en la tierra, sino que se quedará en las nubes del cielo (1 Tesalonicenses 4:17), y su venida será “como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente” (Mateo 24:27), todo ojo lo verá (Apocalipsis 1:7) y no será necesario el grito de notificación sobre su venida “¡Cristo ha venido!” Cuando Cristo venga por segunda vez el grito de los impíos será “montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero!” (Apocalipsis 6:16), mientras que el grito de los justos será: “He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación” (Isaías 25:9).

5. La Resurrección Mixta

La siguiente señal verdadera de la Segunda Venida de Cristo que ocurrirá un corto tiempo antes de que Cristo venga por segunda es la resurrección mixta de Daniel 12:2.

Daniel 12:2 – “Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.”

CS pg. 695/1 (621.1) – “Los sepulcros se abren, y ‘muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua’ (Daniel 12:2). Todos los que murieron en la fe del mensaje del tercer ángel, salen glorificados de la tumba, para oír el pacto de paz que Dios hace con los que guardaron su ley. ‘Los que le traspasaron’ (Apocalipsis 1:7), los que se mofaron y se rieron de la agonía de Cristo y los enemigos más acérrimos de su verdad y de su pueblo, son resucitados para mirarle en su gloria y para ver el honor con que serán recompensados los fieles y obedientes.”

6. La Señal del Hijo del Hombre: Aparece la Ley de Dios en el cielo

En el cielo aparecerá la Ley de Dios sostenida por una mano y sin importar qué idioma hable, cada ser humano podrá leer claramente la Ley de Dios escrita en dos tablas de piedra.

Mateo 24:30 – “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra.”

Salmos 50:6 – “Y los cielos declararán su justicia (la LEY), porque Dios es el juez.”

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CS pg. 697/1 (622.3) – “Mientras estas palabras de santa confianza se elevan hacia Dios, las nubes se retiran, y el cielo estrellado brilla con esplendor indescriptible en contraste con el firmamento negro y severo en ambos lados. La magnificencia de la ciudad celestial rebosa por las puertas entreabiertas. Entonces aparece en el cielo una mano que sostiene dos tablas de piedra puestas una sobre otra. El profeta dice: ‘Denunciarán los cielos su justicia; porque Dios es el juez’ (Salmos 50:6). Esta ley santa, justicia de Dios, que entre truenos y llamas fue proclamada desde el Sinaí como guía de la vida, se revela ahora a los hombres como norma del juicio. La mano abre las tablas en las cuales se ven los preceptos del Decálogo inscritos como con letras de fuego. Las palabras son tan distintas que todos pueden leerlas. La memoria se despierta, las tinieblas de la superstición y de la herejía desaparecen de todos los espíritus, y las diez palabras de Dios, breves, inteligibles y llenas de autoridad, se presentan a la vista de todos los habitantes de la tierra.

“Es imposible describir el horror y la desesperación de aquellos que pisotearon los santos preceptos de Dios. El Señor les había dado su ley con la cual hubieran podido comparar su carácter y ver sus defectos mientras que había aún oportunidad para arrepentirse y reformarse; pero con el afán de asegurarse el favor del mundo, pusieron a un lado los preceptos de la ley y enseñaron a otros a transgredirlos. Se empeñaron en obligar al pueblo de Dios a que profanase su sábado. Ahora los condena aquella misma ley que despreciaran. Ya echan de ver que no tienen disculpa. Eligieron a quién querían servir y adorar. ‘Entonces vosotros volveréis, y echaréis de ver la diferencia que hay entre el justo y el injusto; entre aquel que sirve a Dios, y aquel que no le sirve’ (Malaquías 3:18).”

7. Las virtudes de los cielos serán conmovidas (Mateo 24:29)

Mateo 24:29 – “Y las potencias de los cielos serán conmovidas.”

PE pg. 41/1- “Las potestades del cielo son el sol, la luna y las estrellas. Gobiernan en los cielos. Las potestades terrenas son las que gobiernan en la tierra. Las potestades del cielo se conmoverán a la voz de Dios. Entonces el sol, la luna y las estrellas se desquiciarán de su asiento. No se aniquilarán, sino que se conmoverán a la voz de Dios.”

CS pg. 694/2 (620.3) – “Es a medianoche cuando Dios manifiesta su poder para librar a su pueblo. Sale el sol en todo su esplendor. Sucédense señales y prodigios con rapidez.”

8. El anuncio que Dios hace del día y la hora de la Segunda Venida de Cristo

La última señal verdadera de la Segunda Venida será el anuncio que Dios hace del día y la hora en que Cristo viene por segunda vez; palabras que sólo entenderán los justos vivos, mientras que para los impíos la voz de Dios será como el fragor de truenos.

CS pg. 698/2 (623.3) – “Desde el cielo se oye la voz de Dios que proclama el día y la hora de la venida de Jesús, y promulga a su pueblo el pacto eterno. Sus palabras resuenan por la tierra como el estruendo de los más estrepitosos truenos. El Israel de Dios escucha con los ojos elevados al cielo. Sus semblantes se iluminan con la gloria divina y brillan cual brillara el rostro de Moisés cuando bajó del Sinaí. Los malos no los pueden mirar. Y cuando la bendición es pronunciada sobre los que honraron a Dios santificando su sábado, se oye un inmenso grito de victoria.”

Estas constituyen las verdaderas señales de la Segunda Venida de Cristo, y no el surgimiento de los falsos profetas.

Entonces, si la profecía advierte que los falsos profetas “engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos,” y teniendo en cuenta el cronograma de los eventos finales y las señales verdaderas de la segunda venida de Cristo, debemos comprender que el surgimiento de los falsos profetas no es señal de la segunda venida de Cristo, sino que más apropiadamente es señal de un evento que le antecede: el Juicio de Vivos.

¿Qué posibilidad tendría un falso profeta de engañar a “los escogidos” durante las plagas y el fuerte pregón?

En el cronograma profético de la Biblia encontramos que a la segunda venida de Cristo le anteceden las plagas de Apocalipsis 16:1-21.

Si un hombre ha salido aprobado en el juicio de vivos y como un resultado ha recibido la lluvia tardía, en el tiempo de las plagas, ¿qué provecho sacaría Satanás haciendo surgir falsos profetas si para ese tiempo todos los casos ya están decididos—sea para vida eterna o muerte segunda? Durante las plagas ya no hay ninguna posibilidad de que los “escogidos” sean engañados.

A las plagas le antecede el fin del tiempo de gracia para toda la humanidad, todos los casos han sido decididos—sea para vida eterna o muerte segunda. Cristo ha terminado su obra de intercesión.

FalsosProfetasEnganaEscogidos

CS pg. 671/2 (599.2) – “Cuando termine el mensaje del tercer ángel la misericordia divina no intercederá más por los habitantes culpables de la tierra. El pueblo de Dios habrá cumplido su obra; habrá recibido ‘la lluvia tardía,’ el ‘refrigerio de la presencia del Señor,’ y estará preparado para la hora de prueba que le espera. Los ángeles se apuran, van y vienen de acá para allá en el cielo. Un ángel que regresa de la tierra anuncia que su obra está terminada; el mundo ha sido sometido a la prueba final, y todos los que han resultado fieles a los preceptos divinos han recibido ‘el sello del Dios vivo.’ Entonces Jesús dejará de interceder en el santuario celestial. Levantará sus manos y con gran voz dirá ‘Hecho es,’ y todas las huestes de los ángeles depositarán sus coronas mientras él anuncia en tono solemne: ‘¡El que es injusto, sea injusto aún; y el que es sucio, sea sucio aún; y el que es justo, sea justo aún; y el que es santo, sea aún santo!’ (Apocalipsis 22:11). Cada caso ha sido fallado para vida o para muerte. Cristo ha hecho propiciación por su pueblo y borrado sus pecados. El número de sus súbditos está completo; ‘el reino, y el señorío y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo’ van a ser dados a los herederos de la salvación y Jesús va a reinar como Rey de reyes y Señor de señores.”

¿Qué evento le antecede al fin del tiempo de gracia?

Al fin del tiempo de gracia le antecede el fuerte pregón de Apocalipsis 18:1-5, que es el último tiempo de gracia para aquellos que nunca han tenido la oportunidad de conocer los tres mensajes angélicos de Apocalipsis 14:6-12. El fuerte pregón será dado por todos aquellos que salgan aprobados en el Juicio de Vivos.

¿Qué posibilidad hay de que el que ha salido aprobado en el Juicio de Vivos y esté dando el fuerte pregón sea engañado por los falsos profetas?

Ninguna posibilidad, porque su caso ya está decidido para vida eterna.

PE pg. 271/1 – “Los ángeles malignos todavía se agrupaban en su derredor, pero ningún poder tenían sobre ellos.”

Pero en el tiempo en que se esté dando el fuerte pregón de Ap. 18:1-5, los falsos profetas podrán engañar a aquellos que estén escuchando el último mensaje de misericordia a ser dado al mundo porque sus casos aún no han sido decididos todavía—sean católicos, protestantes, hindúes, chinos, africanos, musulmanes, etc.—y porque para ellos habrá llegado la hora de la prueba final y tendrán que tomar una decisión—sea en pro o en contra de la verdad—y sus casos se decidirán en el cielo, sea para vida eterna o muerte segunda.

2JT pg. 373/2 – “El Señor Dios del cielo no enviará al mundo sus juicios por la desobediencia y la transgresión antes de haber enviado sus atalayas para que den la amonestación. No cerrará el tiempo de gracia hasta que el mensaje haya sido proclamado con más claridad. La ley de Dios ha de ser magnificada. Sus requerimientos han de ser presentados en su verdadero carácter sagrado, para que la gente se vea obligada a decidir en pro o en contra de la verdad. Sin embargo, la obra será abreviada en justicia. El mensaje de la justicia de Cristo ha de resonar de un extremo de la tierra hasta el otro para preparar el camino del Señor. Esta es la gloria de Dios que termina la obra del tercer ángel.”

¿Qué evento le antecede al fuerte pregón?

El Juicio de Vivos.

CS pg. 544/2 (480.2) – “Solemnes son las escenas relacionadas con la obra final de la expiación. Incalculables son los intereses que ésta envuelve. El juicio se lleva ahora adelante en el santuario celestial. Esta obra se viene realizando desde hace muchos años (1844). Pronto—nadie sabe cuándo—les tocará ser juzgados a los vivos. En la augusta presencia de Dios nuestras vidas deben ser pasadas en revista. En éste más que en cualquier otro tiempo conviene que toda alma preste atención a la amonestación del Señor: ‘Velad y orad: porque no sabéis cuándo será el tiempo’ (Marcos 13:33). ‘Y si no velares, vendré a ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré a ti’ (Apocalipsis 3:3).”

CS pg. 536/4 (474.4) – “A medida que los libros de memoria se van abriendo en el juicio, las vidas de todos los que hayan creído en Jesús pasan ante Dios para ser examinadas por él. Empezando con los que vivieron los primeros en la tierra, nuestro Abogado presenta los casos de cada generación sucesiva, y termina con los vivos.”

El Juicio de Vivos debe empezar, como dice en 1 Pedro 4:17, “por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” Los que han aceptado los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14:6-12 y han aprendido a congregar al Santuario Celestial, han seguido a Cristo en su obra de intercesión. Los que salgan aprobados en el Juicio de Vivos recibirán la lluvia tardía y darán el fuerte pregón.

Entonces, ¿cuándo existe la posibilidad de que los falsos profetas engañen si es posible aun a los escogidos, como indica Mateo 24:24?

LoboDisfrazadoDeCorderoHOY es el tiempo que podemos ser engañados por los falsos profetas con el propósito de que no realicemos la preparación que Dios requiere que debemos hacer para poder enfrentar el Juicio de Vivos, porque hoy nuestros casos aún no se han decidido y por lo tanto el peligro es inminente. Hoy los falsos profetas están surgiendo en medio del pueblo que profesa creer en el mensaje del tercer ángel, como lobos vestidos de ovejas, con el propósito de apartar a las ovejas—profesos creyentes—del Cristo que está a la diestra de Dios, de la justicia de Cristo, para llevarlos en pos de sí, y llevarlos para que busquen en ellos mismos pecadores los méritos que los hagan aceptables ante Dios. Los falsos profetas quieren que las ovejas se miren a sí mismos, les quitan de la vista a Cristo y les inducen a confiar en su propia justicia con el nombre de “Cristo morando en mi.” Los falsos profetas buscan apartar a las ovejas de la puerta estrecha y del camino angosto.

El surgimiento de los falsos soñadores y falsos profetas es una señal inequívoca de que nos estamos acercando al Juicio de Vivos.

DTG pg. 585/0 (584.3) – “Pero esa profecía fue dada también para los últimos días. Se trataba de una señal del segundo advenimiento. Aun ahora hay falsos cristos y falsos profetas que muestran señales y prodigios para seducir a sus discípulos.”

DMJ pg. 122/1 – “Surgirán por doquiera maestros de falsedades para apartaros del camino angosto y de la puerta estrecha. Guardaos de ellos; aunque estén ocultos en ropajes de ovejas, por dentro son lobos feroces.”

CS pg. 545/1 (480.3) – “Cuando quede concluida la obra del juicio investigador, quedará también decidida la suerte de todos para vida o para muerte. El tiempo de gracia terminará poco antes de que el Señor aparezca en las nubes del cielo. Al mirar hacia ese tiempo, Cristo declara en el Apocalipsis: ‘¡El que es injusto, sea injusto aún; y el que es sucio, sea sucio aún; y el que es justo, sea justo aún; y el que es santo, sea aún santo! He aquí, yo vengo presto, y mi galardón está conmigo, para dar la recompensa a cada uno según sea su obra’ (Apocalipsis 22:11, 12).

“Los justos y los impíos continuarán viviendo en la tierra en su estado mortal,—los hombres seguirán plantando y edificando, comiendo y bebiendo, inconscientes todos ellos de que la decisión final e irrevocable ha sido pronunciada en el santuario celestial. Antes del diluvio, después que Noé hubo entrado en el arca, Dios le encerró en ella, dejando fuera a los impíos; pero por espacio de siete días el pueblo, no sabiendo que su suerte estaba decidida, continuó en su indiferente búsqueda de placeres y se mofó de las advertencias del juicio que le amenazaba. ‘Así—dice el Salvador—será también la venida del Hijo del hombre’ (Mateo 24:39). Inadvertida como ladrón a medianoche, llegará la hora decisiva que fija el destino de cada uno, cuando será retirado definitivamente el ofrecimiento de la gracia que se dirigiera a los culpables.

“‘¡Velad pues; … no sea que viniendo de repente, os halle dormidos!’ (Marcos 13:35, 36). Peligroso es el estado de aquellos que cansados de velar, se vuelven a los atractivos del mundo. Mientras que el hombre de negocios está absorto en el afán de lucro, mientras el amigo de los placeres corre tras ellos, mientras la esclava de la moda está ataviándose,—puede llegar el momento en que el Juez de toda la tierra pronuncie la sentencia: ‘Has sido pesado en la balanza y has sido hallado falto’ (Daniel 5:27).”

¿Cuándo están los adventistas del séptimo día en peligro de ser engañados?

HOY es el segundo cumplimiento de Mateo 24:5,11,24, HOY es que Satanás está suscitando falsos profetas y falsos soñadores, como una señal específica de que nos estamos acercando al Juicio de Vivos, para desviar al mundo adventista en pos de dioses ajenos, en pos de hombres a las soledades montañosas, lejos de Cristo, para que el Juicio los sorprenda como ladrón, desnudos de la justicia de Cristo y confiando en su propia obediencia para que así sean declarados faltos y, en lugar de dar el fuerte pregón, sean los más acervos perseguidores de sus hermanos que hayan salido aprobados en el Juicio de Vivos.

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¿Por qué el lobo rapaz disfrazado de oveja le comió a la oveja?

  1. El falso profeta devoró a la oveja porque la oveja no escuchó la advertencia del verdadero profeta acerca de los falsos profetas: Mateo 7:15 – “Guardaos de los falsos profetas.” La oveja no hizo caso de la advertencia de Mateo 24:4 – “Mirad que nadie os engañe”. Ni tampoco hizo caso de las advertencias de Mateo 24:23 – “No creáis” y Mateo 24:26 – “No salgáis”.
  2. Al no hacer caso a las advertencias del verdadero profeta, la oveja dio oído al veneno del falso profeta y terminó haciendo caso al falso profeta y terminó siendo devorada.

CS pg. 666/1 (593.4) – “Conforme vaya acercándose la tempestad (el JUICIO DE VIVOS), muchos que profesaron creer en el mensaje del tercer ángel, pero que no fueron santificados por la obediencia a la verdad, abandonarán su fe, e irán a engrosar las filas de la oposición. Uniéndose con el mundo y participando de su espíritu, llegarán a ver las cosas casi bajo el mismo aspecto; así que cuando llegue la hora de prueba estarán preparados para situarse del lado más fácil y de mayor popularidad. Hombres de talento y de elocuencia, que se gozaron un día en la verdad, emplearán sus facultades para seducir y descarriar almas. Se convertirán en los enemigos más encarnizados de sus hermanos de antaño. Cuando los observadores del sábado sean llevados ante los tribunales para responder de su fe, estos apóstatas serán los agentes más activos de Satanás para calumniarlos y acusarlos y para incitar a los magistrados contra ellos por medio de falsos informes e insinuaciones.”

2 Pedro 2:1 – “Pero hubo falsos profetas entre el pueblo, como también entre ustedes habrá falsos maestros que introducirán encubiertamente herejías destructivas llegando aun hasta negar al soberano Señor que los compró, acarreando sobre sí mismos una súbita destrucción.”

Esa “súbita destrucción” ocurrirá primeramente en el Juicio de Vivos cuando los nombres de los que se presentaron con su propia justicia sean borrados del Libro de la Vida.

Para que podamos tener una mejor comprensión de la obra de los falsos profetas, es necesario estudiar el plan de Satanás para la caída del hombre.

 

Salvación Por Obras – El Plan De Satanás

Los falsos profetas plantean una salvación basada en las obras y los méritos humanos siguiendo el plan de Satanás.

HR pg. 28.1 – “Los seguidores de Satanás salieron a su encuentro, y él se levantó, asumiendo un aire arrogante, y les informó acerca de sus planes para apartar de Dios al noble Adán y a su compañera Eva. Si de alguna manera podía inducirlos a desobedecer, Dios haría algo para perdonarlos; entonces él y todos los ángeles caídos dispondrían de una buena oportunidad para compartir con ellos la misericordia de Dios.”

Satanás sabe que el carácter de Dios es: justo y misericordioso al mismo tiempo (Salmos 116:5; Éxodo 34:5-7). Por lo tanto ideó un plan basado en una parte del carácter perfecto de Dios—SU MISERICORDIA.

Isaías 14:12-14 – “Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas las gentes. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo, en lo alto junto a las estrellas de Dios ensalzaré mi solio, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del aquilón.”

Satanás ya había intentado establecer su reino en el cielo, y como falló ese intento, ahora lo intentaría establecer en la tierra.

PLAN de Satanás: Dios es misericordioso

Como Dios es misericordioso va a perdonar a Adán. Y si Dios perdona al transgresor Adán, Satanás y todos los ángeles caídos podrían reclamar su derecho a ser perdonados también y a compartir la misericordia de Dios.

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En el plan de Satanás el hombre caído Adán iba a ser la CAUSA del perdón. Dios iba a mirar directamente a Adán mismo para ser perdonado. En este plan no hay CRISTO, es decir: a Satanás ni se le pasó por la imaginación un perdón en base a un Garante y Sustituto—que es Cristo y no Adán mismo. Y ese fue su grande y jactancioso error. Ese plan no funcionó porque él se levantó contra Cristo mismo.

Después de que Satanás lograra hacer caer a Adán y a Eva en el pecado (Génesis 3:1-6), Dios tuvo una reunión con Cristo en la cual se decidió poner en marcha el plan de redención—el evangelio eterno—que había sido trazado desde la eternidad (Romanos 16:25) en caso de que el hombre cayera en el pecado.

PE pg. 149.2 – “El cielo se entristeció al comprender que el hombre estaba perdido y que el mundo creado por Dios iba a poblarse de mortales condenados a la miseria, la enfermedad y la muerte, sin remisión para el ofensor. Toda la familia de Adán debía morir. Vi al amable Jesús y contemplé una expresión de simpatía y tristeza en su semblante. Luego lo vi acercarse a la deslumbradora luz que envolvía al Padre. El ángel que me acompañaba dijo: ‘Está en íntimo coloquio con su Padre.’ La ansiedad de los ángeles parecía muy viva mientras Jesús estaba conversando con su Padre. Tres veces quedó envuelto por la esplendente luz que rodeaba al Padre. La tercera vez salió de junto al Padre, y fue posible ver su persona. Su semblante era tranquilo, exento de perplejidad y duda, y resplandecía de amor y benevolencia inefables. Dijo entonces a los ángeles que se había hallado un medio para salvar al hombre perdido; que había estado intercediendo con su Padre, y había ofrecido dar su vida como rescate y cargar él mismo con la sentencia de muerte, a fin de que por su intervención pudiesen los hombres encontrar perdón; para que por los méritos de la sangre y la obediencia de él a la ley de Dios, ellos obtuviesen el favor del Padre y volviesen al hermoso huerto para comer del fruto del árbol de vida.”

Después de que ese plan que había sido trazado desde la eternidad por Dios es dado a conocer a los ángeles, finalmente es dado a conocer al hombre caído (Génesis 3:15).

Vaya chasco que se ha de haber llevado Satanás, pues también sostenía que, si Dios es verdaderamente justo, el pecado debe ser castigado; y si Dios remitía el castigo del pecado de Adán y Eva, entonces no era un Dios de verdad y justicia.

Efectivamente, como Dios es justo, tiene que ejecutar la sentencia de muerte eterna que pesa sobre Adán y su descendencia (Apocalipsis 20:9). Pero al darse a conocer el plan de la salvación, Dios por su misericordia, va a aceptar una muerte de carácter sustitutivo: Cristo mismo va a cargar con la sentencia de muerte, y así va a pagar la deuda impagable del hombre, una deuda que ningún ángel hubiera podido pagar, porque los ángeles están bajo el yugo de la Ley de Dios. En cambio, Cristo—el Hijo de Dios—por ser Dios, no está bajo el yugo de la Ley. Esto estaba simbolizado por la vaca bermeja del ritual simbólico (Números 19:1-10; Hebreos 13:11-13).

1JT pg. 483.2 – “Esta vaquillona debía ser roja, símbolo de la sangre. Debía ser sin mancha ni defecto y no debía haber llevado nunca el yugo. En esto también prefiguraba a Cristo. El Hijo de Dios vino voluntariamente a realizar la obra de la expiación. No pesó sobre él ningún yugo obligatorio; porque era independiente y superior a toda ley. Los ángeles, como inteligentes mensajeros de Dios, estaban bajo el yugo de la obligación; ningún sacrificio personal de ellos podía expiar la culpabilidad del hombre caído. Únicamente Cristo estaba libre de las exigencias de la ley para emprender la redención de la especie pecaminosa. Tenía poder para deponer su vida y para volverla a tomar. ‘El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios’ (Filipenses 2:6).”

Comentario Bíblico 7ª, pg. 346/2/3-4 – “El Hijo de Dios vino voluntariamente para llevar a cabo la obra de la expiación. No había un yugo obligatorio sobre él, pues era independiente de toda ley y estaba sobre ella.” “Sólo Cristo estaba libre de las exigencias de la ley para emprender el plan de la redención de la raza pecadora.”

PE pg. 150.1 – “Los ángeles se prosternaron ante él. Ofrecieron sus vidas. Jesús les dijo que con su muerte salvaría a muchos, pero que la vida de un ángel no podría pagar la deuda (porque los ángeles están bajo el yugo—Ley—de obligación). Sólo su vida podía aceptar el Padre por rescate del hombre. También les dijo que ellos tendrían una parte que cumplir: estar con él, y fortalecerlo en varias ocasiones; que tomaría la naturaleza caída del hombre, y su fortaleza no equivaldría siquiera a la de ellos; que presenciarían su humillación y sus acerbos sufrimientos; y que cuando vieran sus padecimientos y el odio de los hombres hacia él se estremecerían con profundísimas emociones, y que por lo mucho que le amaban iban a querer rescatarlo y librarlo de sus verdugos; pero que de ningún modo deberían intervenir entonces para evitar nada de lo que presenciasen; que desempeñarían una parte en su resurrección; que el plan de salvación estaba ya trazado y que su Padre lo había aprobado.”

Además de perdonar al hombre caído EN CRISTO, el Padre aceptaría la vida de obediencia perfecta y perpetua a la Ley que Cristo desarrollaría al venir a la tierra como hombre, debido a que el hombre—como resultado de su transgresión—había quedado totalmente incapacitado para obedecer y llegar a ser aceptado nuevamente por Dios porque por la desobediencia Adán perdió la capacidad para amar (Gálatas 5:22-23). Adán había quedado completamente separado de Dios (Isaías 59:2), pero Cristo iba a ser la puerta, la escalera, el mediador que lo volvería a conectar con su Creador.

¡Qué golpe bajo que debió haber sido para Satanás tener que escuchar la revelación del plan de redención! Que Dios acepte y perdone al hombre caído EN CRISTO, aquel contra quien Satanás se reveló en el cielo, debió haber sido algo completamente humillante y desgarrador para Satanás cuando lo escuchó por primera vez. ¡Vaya chasco que se debió haber llevado!

Pero, en su malévola astucia, Satanás no ha cambiado su plan.

Él sabe muy bien que si saca a Cristo de la ecuación, el hombre está completamente perdido. Sólo necesita hacer que el hombre acepte su plan satánico de salvación: que Dios acepta al hombre caído por sus propios méritos, que Dios mire directamente al pecador para perdonarlo y aceptarlo—una salvación por obras.

En los primeros hijos del hombre caído Adán podemos ver que Satanás siguió con su plan y tuvo éxito desviando a Caín del plan trazado por Dios a su propio satánico plan.

PP pg. 59/1 (52.2) – “Caín se presentó a Dios con murmuración e incredulidad en el corazón tocante al sacrificio prometido y a la necesidad de las ofrendas expiatorias. Su ofrenda no expresó arrepentimiento del pecado. Creía, como muchos creen ahora, que seguir exactamente el plan indicado por Dios y confiar enteramente en el sacrificio del Salvador prometido para obtener salvación, sería una muestra de debilidad. Prefirió depender de sí mismo. Se presentó confiando en sus propios méritos. No traería el cordero para mezclar su sangre con su ofrenda, sino que presentaría sus frutos, el producto de su trabajo. Presentó su ofrenda como un favor que hacía a Dios, para conseguir la aprobación divina. Caín obedeció al construir el altar, obedeció al traer una ofrenda; pero rindió una obediencia parcial. Omitió lo esencial, el reconocimiento de que necesitaba un Salvador.”

TM pg. 77.1 – “Porque la iniquidad abunda, el amor de muchos se resfriará. Hay muchos que han dejado atrás su fe adventista. Están viviendo para el mundo y mientras expresan el deseo de su corazón, ‘mi Señor tarda en venir’, están golpeando a sus consiervos. Hacen esto por la misma razón por la cual Caín mató a Abel. Abel había decidido adorar a Dios de acuerdo con las instrucciones que Dios le había dado. Esto desagradó a Caín. El pensó que sus propios planes eran mejores, y que el Señor se avendría a su procedimiento. Caín en su ofrenda no reconoció su dependencia de Cristo. Pensó que su padre Adán había sido tratado duramente al ser expulsado del Edén. La idea de conservar ese pecado siempre presente y ofrecer la sangre del cordero inmolado como confesión de entera dependencia de un poder ajeno a sí mismo, era una tortura para el soberbio espíritu de Caín. Siendo él mayor, creyó que Abel debía seguir su ejemplo. Cuando la ofrenda de Abel fue aceptada por Dios, y el fuego santo consumió el sacrificio, el enojo de Caín no tuvo límites. El Señor condescendió en explicarle las cosas, pero él no quiso reconciliarse con Dios, y aborreció a Abel porque Dios le manifestó su favor. Se enojó tanto que mató a su hermano.”

En Caín y Abel tenemos la representación de dos clases de personas que habrían de habitar el planeta: una clase que acepta el plan de Dios y es aceptado en base a una justicia ajena (la de Cristo), mientras que la otra clase acepta el plan de Satanás y busca ser aceptado en base a su propia obediencia y sus propios méritos. La historia de Caín demuestra claramente cuál es el resultado de seguir el plan de Satanás.

CainAbel

 

Amén. Que Dios los bendiga.

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