Daniel – Estudio del Capítulo 9

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Es recomendable estudiar el SANTUARIO y sus servicios, como también el CALENDARIO JUDÍO y el Capítulo 8, antes de estudiar el Capítulo 9 de Daniel.

El tema principal del capítulo

El tema principal del capítulo 9 es:

Tercera Línea Profética: Restauración del Santuario Parte II

Al finalizar el capítulo 8 quedamos a medias porque el ángel Gabriel no pudo finalizar la explicación de la palabra (solo llegó a explicar la visión), ya que Daniel quedó espantado y enfermo por las revelaciones de Gabriel.

Daniel estaba esperando la conclusión de la profecía de los 70 años de cautiverio en Babilonia de Jeremías 29:10, y ya solo faltaban dos años para que se cumpla la profecía y el pueblo de Israel regrese a Jerusalén a reconstruir el santuario terrenal.

Sin embargo, casi al final del capítulo 8, el ángel Gabriel le dice un nuevo período profético: 2300 tardes y mañanas para que el santuario sea purificado.

Entonces el capítulo 8 nos deja con varias interrogantes:

¿Será que la reconstrucción del santuario terrenal entra en la profecía de las 2300 tardes y mañanas?

El cuerno pequeño, iba a echar por tierra el santuario terrenal o el Santuario Celestial?

El cuerno pequeño de Daniel 7, es el mismo cuerno pequeño de Daniel 8?

Estudiamos que el capítulo 8 trataba sobre la restauración del santuario y dijimos que, como la palabra no había sido explicada por el ángel, este capítulo debía resolver aquello que quedó sin aclaración – las 2300 tardes y mañanas. Es por esto que este capítulo es la segunda parte de la restauración del santuario.

Introducción

Las profecías que estaban a punto de cumplirse:

Jeremías 25:11-12 – “Toda esta tierra será convertida en desolación y espanto. Y estas naciones servirán al rey de Babilonia durante setenta años. Pero sucederá que cuando se hayan cumplido los setenta años, castigaré al rey de Babilonia, a aquella nación y a la tierra de los caldeos, por su maldad; y pondréla en desiertos para siempre.”

Babilonia en la actualidad.
Babilonia en la actualidad.

Jeremías 29:10 – “Porque así ha dicho Jehovah: ‘Cuando según mi dicho se cumplan setenta años para Babilonia, os visitaré con mi favor y os cumpliré mi buena promesa de haceros regresar a este lugar’.”

Isaías 44:28 – “Soy quien dice de Ciro: ‘El es mi pastor.’ El cumplirá todo mi deseo al decir de Jerusalén: ‘Sea edificada,’ y del templo: ‘Sean puestos tus cimientos’.”

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En el año 538 a.C. Daniel tuvo la visión del capítulo 8, la cual comenzaba con Medo-Persia (ya no con Babilonia), durante el reinado del nieto de Nabucodonosor: el rey Belsasar. Luego de la visión ocurre el evento de la escritura en la pared del capítulo 5 (Mene Mene Tekel Uparsin) y cuando llaman a Daniel para que interprete la escritura, Daniel ya sabía que el reino iba a ser dado a los Medos y Persas (de acuerdo a la profecía de Jeremías 27:7).

Luego, en ese mismo año, Ciro conquista el reino de Babilonia, Belsasar es asesinado y Darío el Medo se corona rey.

En ese mismo año también ocurren los eventos del capítulo 6: el decreto de Darío que prohíbe hacer peticiones a Dios. Tanto Darío como Ciro presenciaron este evento y vieron cómo Daniel fue librado de los leones por Dios. Por lo tanto, Ciro debía tener una muy buena impresión de Daniel.

Daniel sabía que 1 día profético equivale a 1 año, de acuerdo a Números 14:34, y por eso, de acuerdo las profecías de Jeremías e Isaías, Daniel estaba esperando los dos últimos años restantes de la profecía de los 70 años.

Daniel sabía que Dios había prometido que después de los 70 años el pueblo hebreo iba a regresar a Jerusalén a restaurar el santuario terrenal. Para Daniel esto era de suma importancia, pues él sabía que si se restaura el santuario, se restaura el sacerdocio: el pueblo estará aceptado, perdonado y recibirá los frutos del Espíritu Santo.

Pero ahora, en la visión del capítulo 8, Daniel no escucha que faltan 2 años, sino un período mucho más largo y por ello cae enfermo. Daniel no entendía la relación entre los dos años restantes y los 2300 días proféticos.

El rey Ciro da cumplimiento a la profecía

El rey Ciro pregonó (dio un decreto) dando cumplimiento a la profecía de Jeremías durante el primer año de su reinado.

Esdras 1:1-4 – “En el primer año de Ciro, rey de Persia, y para que se cumpliese la palabra de Jehovah por boca de Jeremías, Jehovah despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, quien hizo pregonar por todo su reino, oralmente y por escrito, diciendo:

Así ha dicho Ciro, rey de Persia: ‘Jehovah, Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha comisionado para que le edifiquen un templo en Jerusalén, que está en Judá.

Quien haya entre vosotros de todo su pueblo, que su Dios sea con él, y suba a Jerusalén, que está en Judá, y edifique la casa de Jehovah Dios de Israel; él es el Dios que está en Jerusalén. Y a todo el que quede, en cualquier lugar donde habite, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganado, con ofrendas voluntarias, para la casa de dios que está en Jerusalén’.”

PR pg. 408.4 – “Dios usó la manera en que Daniel fue librado de los leones para causar una impresión favorable en el espíritu de Ciro el Grande. Las magníficas cualidades del varón de Dios como estadista previsor indujeron al gobernante persa a manifestarle gran respeto y a honrar su juicio. Y ahora, precisamente en el tiempo en que Dios había dicho que haría reedificar su templo de Jerusalén, movió a Ciro como agente suyo para que discerniera las profecías concernientes a él mismo, bien conocidas por Daniel, y le indujo a conceder su libertad al pueblo judío.

Cuando el rey vio las palabras que habían predicho, más de cien años antes que él naciera, la manera en que Babilonia sería tomada; cuando leyó el mensaje que dirigía el Gobernante del universo: ‘Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste; para que se sepa desde el nacimiento del sol, y desde donde se pone, que no hay más que yo;’ cuando tuvo delante de los ojos la declaración del Dios eterno: ‘Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; púsete sobrenombre, aunque no me conociste;’ cuando leyó en el registro inspirado: ‘Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus caminos; él edificará mi ciudad, y soltará mis cautivos, no por precio ni por dones’ (Isaías 45:5, 6, 4, 13), su corazón quedó profundamente conmovido y resolvió cumplir la misión que Dios le había asignado. Dejaría ir libres a los cautivos judíos y les ayudaría a restaurar el templo de Jehovah.”

Al comienzo del capítulo 6 vimos que el rey Darío el Medo puso a Daniel como segundo en el reino de Medos y Persas. Fue Dios quien, en realidad, puso a Daniel como segundo del reino para que Daniel pudiera usar su influencia y mostrarle a Ciro las profecías que hablaban de él. Dios puso a Daniel en un lugar de respeto, poder y confianza, para que éste cumpliera un propósito divino. Si Daniel no hubiese estado en una posición de poder, no hubiera tenido la facilidad de mostrar a Ciro estas profecías, ni Ciro hubiera tomado en serio las profecías si él no hubiese tenido un respeto por Daniel.

El mismo evento que Satanás usó para matar y deshacerse del siervo de Dios—Daniel—en el foso de los leones, Dios lo utilizó para que con ese evento su siervo Daniel fuera engrandecido. Y gracias a ese evento Ciro tuvo una mayor credibilidad en Daniel y en el poder de Dios.

Cuando Ciro leyó lo que estaba escrito en Isaías capítulo 45: la manera en que Babilonia sería conquistada, Ciro se dio cuenta de que él simplemente llegó a ejecutar algo que ya había estado escrito hace muchos años antes, y que él simplemente estaba dando cumplimiento a una profecía.

Qué impresión habrá tenido Ciro al enterarse de que cien años antes de que él naciera, ya estaba escrito lo que Ciro iba hacer en su vida y lo que había de acontecer en el mundo.

Es por todo esto que, como vemos en el primer capítulo de Esdras, Ciro da un decreto en el año 536 a.C. para liberar a los judíos y restaurar el santuario terrenal. Es importante notar que Ciro no mandó a los judíos a que reconstruyan la ciudad de Jerusalén. El decreto de Ciro manda a reconstruir el templo, pues esa fue la orden de Dios en la profecía.

La reconstrucción del Santuario se detiene

Esdras 2:64: – “Toda la congregación en conjunto era de 42,360.”

El rey Ciro dio fin a los 70 años de cautiverio en Babilonia y toda la congregación de israelitas unida como un solo hombre para reconstruir el santuario terrenal fueron 42360 sin contar siervos ni siervas.

El  pueblo de Israel trabaja en la restauración del Templo.
El pueblo de Israel trabaja en la restauración del Templo.

Esdras 1:1-4

Pero cuando los enemigos paganos de Judá y de Benjamín oyeron que los israelitas estaban en Jerusalén reconstruyendo el templo, estos fueron donde ellos para pedirles que les dejen ayudar a reconstruir el santuario.

Zorobabel no aceptó la oferta que le hicieron, porque estas personas profesaban adorar a Dios, pero en realidad eran paganos. Si Zorobabel permitía que los paganos ayudaran a reconstruir el templo, se corría el riesgo de que ellos traten de meter a sus ídolos en el santuario terrenal.

El pueblo de Dios había sido llevado en cautiverio a Babilonia por setenta años por que se habían apartado de Dios practicando la idolatría. Si ahora, que habían sido liberados por Dios y que habían sido llamados a reconstruir el templo, ellos iban a permitir que los ‘medio convertidos’ ayuden, a la fuerza iban a permitir la introducción de la idolatría en el santuario.

Como los israelitas no aceptaron la oferta, los paganos empezaron a intimidar a los israelitas para que no reconstruyan el templo.

Esdras 4:5-6

Los paganos intentaron por varios años detener la restauración del santuario terrenal: desde el tiempo de Ciro, hasta el reinado de Darío rey de Persia, hasta el reinado de Asuero y hasta el reinado de Artajerjes.

Esdras 4:11-14

Finalmente los paganos deciden mandar una carta al rey Artajerjes acusando a los judíos de estar reconstruyendo la ciudad y los muros de Jerusalén. Esto era mentira, pues los israelitas estaban reconstruyendo el templo y no la ciudad de Jerusalén.

ArtajerjesCarta
El rey Artajerjes revisa la carta.

En la carta los paganos dijeron estar velando por la honra del rey, supuestamente, ya que decían que si los israelitas reconstruían la ciudad, los judíos vivirían allí sin pagar impuestos ni rentas al rey y entonces vivirían mantenidos por el palacio, entonces el tesoro del reino se vería perjudicado.

Con estas mentiras y con esta carta, los paganos finalmente lograron su fin:

La reconstrucción del santuario se paralizó.

La maldición

Hageo 1:1-2

Debido a estos inconvenientes el pueblo llegó a la conclusión de que no había llegado el tiempo de la restauración del santuario:

“Así ha dicho Jehovah de los Ejércitos: ‘Este pueblo dice que aún no ha llegado el tiempo en que sea reedificada la casa de Jehovah’.”

Hageo 1:3-4

Como el pueblo decidió que no era el tiempo de reconstruir el templo, decidieron entonces reconstruir sus casas en lugar del santuario.

Entonces Dios manda a dos profetas: Hageo y Zacarías.

El profeta Hageo predicando al pueblo de Israel.
El profeta Hageo predicando al pueblo de Israel.

Hageo 1:6

Ya que el pueblo dejó de restaurar el santuario y en lugar de esto empezaron a reconstruir y embellecer sus propias casas, pensando que sería mejor que los hijos o los nietos sean quienes restauren la casa de Jehovah, entonces les vino la pobreza.

Los israelitas sembraban bastante, pero cosechaban poco; comían pero no se saciaban; bebían pero no quedaban satisfechos; se vestían con ropa abrigada, pero no les abrigaba; y los sueldos no les alcanzaban:

“el jornalero recibe su jornal en saco roto.”

Jornal con saco roto
Jornal en saco roto

Hageo 1:9 – “Pero vosotros buscáis mucho y halláis poco; y lo que lleváis a casa, de un soplo yo lo hago desaparecer. ¿Por qué?, dice Jehovah de los Ejércitos. Porque mi casa está en ruinas, mientras que cada uno de vosotros se ocupa de su propia casa.”

La casa de Dios—el Santuario terrenal—estaba en ruinas, y el pueblo de Dios, en lugar de estar preocupado por restaurar el templo, estaba más preocupado por embellecer sus propias casas.

Hoy en día, no es igual con el Santuario Celestial?

Hageo 1:5 – “Meditad bien sobre vuestros caminos.”

Examínese cada uno a sí mismo.

Hageo 1:10-11

Como consecuencia de todo esto, Jehovah trajo la sequía: ya no hubo más lluvia.

“Sequía sobre los hombres y sobre las bestias y sobre todo trabajo de vuestras manos.”

La sequía no solo afectó a la tierra y sus frutos, sino también a los hombres y a las bestias.

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La promesa

Hageo 2:18 – “Meditad pues en vuestro corazón.”

Dios invita a los hombres a analizar de causa y efecto las razones por las cuales el pueblo se halla en esta terrible situación.

Pero el Señor también les da una promesa:

Hageo 2:7 – “Haré temblar a todas las naciones y vendrá el Deseado de todas las gentes.”

Hageo 2:9 – “La gloria de esta casa será mayor que de la primera.”

Dios promete que, si el pueblo decide trabajar en la restauración del santuario, desde ese mismo día vendrá la bendición de Dios.

Hageo 2:19 – “mas desde este día os bendeciré.”

Si el pueblo toma la decisión de restaurar el santuario (condición), desde este mismo día “os bendeciré” (promesa).

Una historia profética

La situación actual de los cristianos es la misma.

Es ahora el Santuario Celestial, la verdadera casa de Dios, que se encuentra en ruinas ya que fue echado por tierra por la Babilonia espiritual—el cuerno pequeño.

Dios quiere que estudiemos y comprendamos la Biblia, para que podamos comprender que existe un Santuario Celestial—el original—en el cielo, donde Cristo es nuestro Sumo Sacerdote y ejerce su Ministerio Sacerdotal a favor de los que por fe le siguen en su ministerio (Hebreos 8:1-2).

La gran mayoría de cristianos desconoce la existencia del Santuario Celestial y desconoce el Ministerio Sacerdotal Celestial de Cristo. Al desconocer el Santuario Celestial no comprenden la vigencia de la Ley de Dios que se encuentra en el Lugar Santísimo (Apocalipsis 11:19), desconocen la justificación diaria (servicio diario celestial), desconocen la necesidad del bautismo diario del Espíritu Santo para que pueda haber frutos del Espíritu en la tierra (santificación), desconocen la obra de Juicio que se está llevando a cabo, y desconocen que pronto se dará inicio al Juicio de Vivos antes de que Cristo venga por segunda vez a la tierra.

El Santuario Celestial está en ruinas y mientras tanto todos los profesos cristianos estamos trabajando en cosas materiales. En lugar de tener en vista la vida futura y eterna, tenemos en vista la vida presente y perecedera. En lugar de tener en vista las cosas espirituales eternas, tenemos en vista las cosas materiales que están destinadas a desaparecer. En lugar de estar encaminados hacia la vida eterna, vamos a toda velocidad hacia la muerte segunda.

La restauración del Santuario Celestial forma parte del triple mensaje angélico (Apocalipsis 14:6-12).

Daniel estaba desesperado y cayó enfermo porque el Santuario terrenal estaba en ruinas. Daniel comprendía la importancia del santuario, de sus servicios y del sacerdocio.

¿Cuántos comprenden hoy la importancia del verdadero santuario?

¿Cuántos se congregan al Santuario Celestial para recibir la justificación, el perdón y el Espíritu Santo?

¿Cuántos conocen que Hebreos 10:25 es una orden de congregarnos al Santuario Celestial y cuántos enseñan que Hebreos 10:25 es una orden de congregarse en una sinagoga aquí en la tierra?

¿Cuántos hacen su servicio diario tres veces al día como lo hacía Daniel?

¿Cuántos saben qué es el Servicio Diario?

¿Cómo cree la gran mayoría del mundo cristiano que se recibe el Espíritu Santo?

La respuesta a todas esas preguntas demuestra sin lugar a duda que el Santuario Celestial ha sido echado por tierra y permanece en ruinas.

Los profesos cristianos usamos todo nuestro tiempo para todo lo que nos genera ganancia y todo lo que satisface al YO. Estamos en la misma condición que los judíos que fueron llamados a restaurar el santuario terrenal y decidieron embellecer y reconstruir sus propias casas.

El consejo de Dios por labios de Hageo está registrado para nosotros. No se trata de una simple historia para que leamos lo que ocurrió siglos atrás. El consejo es para nosotros:

Meditad pues en vuestro corazón.”

Los hombres damos prioridad a todo, menos a lo que es para vida eterna. Sólo el tiempo que nos sobra, ese mísero residuo de tiempo queremos dedicar a las cosas de Dios. Es más importante para el hombre cuidar su propio honor, que defender el honor de Dios. Es más importante para el hombre cristiano defender la organización religiosa a la que representa, que defender la Palabra de Dios. Es más importante para el hombre religioso el orgullo, que la humildad, a pesar de que nuestro Señor Jesucristo dijo:

“Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad” (Mateo 5:5).

No hay nada más difícil que enseñar algo “nuevo” a un hombre religioso que ya aceptó a muerte una doctrina que satisfaga su espíritu. El orgullo es inherente en el ser humano, mientras que la humildad es un don que tiene que ser sembrado por el Espíritu Santo.

El santuario terrenal es reconstruido

Esdras 5:6-8

El pueblo de Dios llegó a aceptar la amonestación de Dios por medio de su siervo—el profeta Hageo—y entonces decidieron mandar una carta al rey Darío (no confundir con el primer rey Darío el Medo).

Esdras 5:17

Los israelitas le pidieron al rey Darío que busque en los archivos reales el decreto en el cual el rey Ciro había mandado a los israelitas a reedificar el santuario de Dios.

Esdras 6:1-3

El rey Darío dio la orden y eventualmente hallaron en los archivos de Acmeta, el libro donde estaba escrito el decreto de Ciro sobre la orden de restauración del templo de Dios.

Esdras 6:7

Darío el grande reconfirma el decreto de Ciro y manda entonces a que los israelitas vuelvan a reedificar la casa de Dios en el año 519 a.C.

Esdras 6:8-9

El rey Darío provee de todo material a los judíos para que el santuario se termine de reconstruir.

Esdras 6:10-11

“para que ofrezcan sacrificios de grato olor al Dios de los cielos y oren por la vida del rey y de sus hijos.”

“También he dado órdenes que a cualquiera que altere este decreto le sea arrancada una viga de su casa, y él sea clavado, empalado en ella, y que por ello su casa sea convertida en un montón de escombros.”

Esdras 6:15

El santuario terrenal fue terminado de reconstruir el tercer día del mes de Adar (calendario judío) del sexto año del reinado del rey Darío el grande.

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La razón por la cual estamos estudiando la cronología de la restauración del santuario terrenal, es porque en este capítulo vamos a estudiar la profecía de las 2300 tardes y mañanas y vamos a estudiar que los 2300 días no entran en el período de la reconstrucción del santuario terrenal.

En este capítulo vamos a estudiar que la profecía de las 2300 tardes y mañanas empieza cuando se da el decreto para restaurar la ciudad de Jerusalén. Este decreto salió en el año 457 a.C. y para este año ya habían pasado 59 años desde que el santuario terrenal ya había estado restaurado.

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Así como el rey Ciro mandó a los israelitas a restaurar el santuario terrenal, actualmente es Dios que nos ha llamado a restaurar el Santuario Celestial. Pero no queremos cumplir el propósito de Dios, no queremos atender a Su llamado y, al igual que los israelitas de antaño, pensamos: “no soy yo, que lo haga otro.”

Nos vemos a nosotros mismos y no nos vemos aptos para el trabajo de restaurar el Santuario, porque no entendemos que es Dios quien capacita a sus siervos para que puedan cumplir Sus propósitos.

Daniel no era inherentemente sabio y en su libro nos enseña que fue Dios quien lo capacitó porque Daniel obedeció a Dios y buscó la honra de Dios antes que su propia honra.

Actualmente también existen esos enemigos ‘medio convertidos’ y ‘paganos’ que nos quieren desviar de la restauración del Santuario Celestial. Pero el mayor enemigo somos nosotros mismos que rehusamos hacer el trabajo.

PP pg. 733 – “¡Cuán oscuro es el sendero que elige para sus pies el que insistió en hacer su propia voluntad, y resistió a la santa influencia del Espíritu de Dios! ¡Cuán terrible es la servidumbre del que se entrega al dominio del peor de los tiranos, a saber, él mismo!”

El peor enemigo es el YO.

La Palabra: 2300 tardes y mañanas

Para poder comprender mejor el estudio del capítulo noveno de Daniel debemos dividir el capítulo en cuatro secciones:

  1. La Oración
  2. Las 2300 tardes y mañanas
  3. Las demandas de Dn. 9:24
  4. Respuesta a la petición de Dn. 9:16-19

1. La oración

:1

“En el primer año de Darío hijo de Asuero, del linaje de los medos, el cual llegó a ser rey sobre el reino de los caldeos.”

En este capítulo nos encontramos en el año 538 a.C. cuando Darío el Medo está en el trono y el reino de Babilonia ya ha caído.

Daniel capítulo 9 ocurre, cronológicamente, después del capítulo 5 y del capítulo 6. En el capítulo 8 el reino de Babilonia se encontraba todavía de pie bajo el reinado del rey Belsasar. Sin embargo en este capítulo Babilonia ya no está de pie, sino que los Medos y Persas tienen el dominio.

Pero en el capítulo 8 el ángel Gabriel solo llegó a aclarar la visión que tuvo Daniel, y quedó pendiente la aclaración de la palabra (la conversación entre los ángeles sobre las 2300 tardes y mañanas).

Es por este motivo que el capítulo 8 y el capítulo 9 deben ir juntos, a pesar de que cronológicamente no van juntos. No es coincidencia que Dios dispuso de esta manera el orden del libro de Daniel: El capítulo 9 es el complemento del capítulo 8 y por tanto deben ir juntos.

:2

Daniel estaba estudiando en las Sagradas Escrituras, en la profecía de Jeremías, los setenta años que habló el profeta relacionados a la duración de la desolación de Jerusalén.

Este versículo nos enseña que cuando los hijos de Dios están en una crisis, deben estudiar su Palabra. Daniel estaba en una crisis y por eso estaba escrudiñando la Palabra de Dios.

Pero, además de estudiar su Palabra, también debemos orar a Dios. Y eso fue lo siguiente que hizo Daniel.

:3

“Volví mi rostro a Dios, buscándole en oración y ruego.”

:4

“Y oré a Jehovah mi Dios e hice confesión.”

Como podemos ver, Daniel hizo 3 cosas:

Estudiar, orar y confesar

:4-19

La oración de Daniel.

:4-19

En estos versículos se encuentra la oración de Daniel, que vamos a estudiar un poco más adelante.

:20-23

Dios mandó al ángel Gabriel apenas Daniel comenzó a orar:

“Al principio de tus ruegos fue dada la orden.”

“Aun estaba hablando en oración cuando el varón Gabriel vino volando hacia mi.”

Es decir que Gabriel demoró como unos cinco minutos en llegar hasta Daniel, ya que esa es más o menos la duración de la oración de Daniel hasta el versículo 21.

“A quien había visto en la visión al principio.”

Daniel reconoce al ángel Gabriel, ya que le vio después de la visión que tuvo en el capítulo 8:

Daniel 8:15-16 – “Sucedió que estando yo, Daniel, meditando en la visión y procurando entenderla, he aquí que alguien semejante a un hombre se puso de pie delante de mí.

Entonces oí una voz de hombre en medio del río Ulay, que gritó diciendo: ¡Gabriel, explica a ése la visión!”

Por lo tanto, Daniel 8:16 es realidad, no es visión. La visión del carnero, del macho cabrío y del cuerno pequeño ya había concluido y Daniel estaba meditando sobre la visión, cuando entonces fue el ángel Gabriel a explicarle la visión.

Ahora, mientras Daniel estaba orando, Daniel no tuvo una visión: el ángel Gabriel vino a su lado en realidad. Es decir, en el capítulo 9 no hay ninguna visión.

En el capítulo 8 Gabriel explicó la visión, y ahora en el capítulo 9 Gabriel es enviado a explicar la palabra.

Ahora vamos a estudiar la oración de Daniel.

La oración de Daniel:

OracionDaniel

:4

Dios es misericordioso con los que le aman y guardan sus mandamientos.”

:5

Hemos pecado, nos hemos apartado de tus mandamientos.”

Daniel está confesando que no aman a Dios y que no guardan sus mandamientos. Y Daniel se incluye entre los pecadores, no se ve a sí mismo justo, bueno, ni amador de Dios:

“hemos”

:6

“No hemos obedecido a tus siervos los profetas, que en tu Nombre nos hablaron a nuestros reyes, príncipes, padres y a todos los pueblos de la tierra.”

Daniel confiesa que todos eran desobedientes y que todos estaban en pecado.

:7-8

“Nuestra es la confusión de rostro”

El pueblo se había revelado contra el Altísimo. En vez de adorar al Creador habían quemado incienso a los ídolos. Fue la idolatría el pecado que los apartó de Dios y los hizo un pueblo rebelde.

“Contra ti pecamos.”

:9

Dios tiene misericordia, y por ser misericordioso, el Señor nos perdona los pecados.

Como hemos estudiado anteriormente, en otros capítulos, Daniel era un hombre muy estudioso de las Escrituras y era alguien que tomaba sus decisiones siempre basándose en un “escrito está.” Ahora vamos a estudiar que la oración que Daniel hace está basada también en un “escrito está.”

1 Reyes 8:46-50 – “Si pecan contra ti (pues no hay hombre que no peque), y te enojas contra ellos y los entregas ante el enemigo, y éstos los llevan como cautivos suyos a la tierra del enemigo, lejana o cercana; si ellos vuelven en sí en la tierra donde hayan sido llevados cautivos, y se vuelven y te suplican en la tierra de los que los llevaron cautivos, diciendo: ‘Hemos pecado; hemos hecho iniquidad; hemos actuado impíamente’; si en la tierra de sus enemigos, a donde los hayan llevado cautivos, ellos se vuelven a ti con todo su corazón y con toda su alma, y oran a ti en dirección a al tierra que diste a sus padres, a la ciudad que has elegido y al templo que he edificado a tu nombre, entonces escucha en los cielos, el lugar de tu morada, su oración y su plegaria, y ampara su causa. Perdona a tu pueblo que ha pecado contra ti, y todas las transgresiones que han cometido contra ti, y hazles objeto de misericordia ante los que los han llevado cautivos, para que tengan misericordia de ellos.”

Daniel estaba haciendo su oración basado en lo que estaba escrito en 1 Reyes 8:46-50.

:10-11

Daniel sigue confesando:

“No obedecimos a la voz de Jehovah nuestro Dios, para andar en sus leyes que puso delante de nosotros por medio de los profetas.”

Nadie obedeció: “Todo Israel traspasó tu ley.”

Por lo cual va a venir un resultado:

“por lo cual ha caído sobre nosotros la maldición.”

Daniel confiesa que todo lo que les ha sucedido fue por desobedecer a Jehovah.

Deuteronomio 4:23-28 – “Nos olvidéis del pacto de Jehovah. No hagáis escultura o imagen de ninguna cosa. Si os corrompiereis e hicieres escultura o imagen alguna, e hicieres lo malo ante los ojos de Jehovah para enojarlo; yo pongo hoy por testigos al cielo y la tierra que pronto pereceréis totalmente de la tierra.”

Por medio de Moisés, Dios advirtió al pueblo que si se volvían idólatras, entonces les vendría la maldición: “Y Jehovah os esparcirá entre los pueblos y quedareis en pocos números entre las naciones a las cuales os llevará Jehovah.”

Los judíos se volvieron idólatras, entonces fueron esparcidos, y se cumplió Deuteronomio 4:23-28.

Daniel reconoce que, por apartarse de Dios, Israel estaba en una maldición.

Deuteronomio 28:47-48 – “Por cuanto no serviste a Jehovah tu Dios con alegría y con gozo de corazón, por abundancia de todas las cosas, servirás, por tanto, a tus enemigos que enviaré contra ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas las cosas; y el pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta destruirte. Jehovah traerá contra ti una nación de lejos, del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya lengua no entiendas.”

Deuteronomio 28:47-48 se cumplió con el cautiverio en Babilonia.

A pesar de que el pueblo de Israel sufrió cautiverio, miseria y maldición a causa de la idolatría, esto no quiere decir que estas advertencias eran solamente para los judíos.

Hoy en día debemos cuestionarnos:

¿Tenemos ídolos? ¿Somos idólatras?

El dinero, la música, el cine, las novelas, la moda, la tecnología, la ciencia, el arte, la política, los deportes, los juegos, los vicios, las mascotas, el YO… son ídolos modernos?

¿En qué invertimos nuestro dinero y nuestro tiempo?

¿Qué adoramos? ¿Ponemos a Dios primero?

:12

“Y él cumplió la palabra que habló contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron; trayendo tan grande mal.”

Deuteronomio 28:62-67 – “quedaréis pocos en numero, por cuanto no obedecisteis a la voz de Jehovah tu Dios. Jehovah te esparcirá por todos los pueblos, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás a dioses ajenos que no conociste ni tus padres. Estarás temeroso de día y de noche y no tendrás seguridad de tu vida.”

Daniel está confesando y está reconociendo que todo lo que les ocurrió les había sido advertido.

:13

“Conforme a la ley de Moisés, todo este mal nos ha sobrevenido.”

Todo lo que estaba escrito en Deuteronomio 4:23-28, 28:47-48, 28:62-67 les había sobrevenido. Dios les había advertido, pero el pueblo no hizo caso.

Y no hemos implorado el favor de Jehovah nuestro Dios.”

Deuteronomio 4:29-31 – Si eres esparcido y ya estando esparcido: “Mas si desde allí buscares a Jehovah tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma. Cuando estuviereis en angustia y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volviereis a Jehovah.”

Si el pueblo se volvía a Jehovah, y le imploraba, Dios no los abandonaría. Dios, por medio de Moisés había dicho que si el pueblo llegaba a ser esparcido por la idolatría, Dios no los iba de abandonar si le imploraban. Pero NADIE estaba implorando a Dios, solo Daniel.

2 Crónicas 7:13-15 – “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.”

Daniel hacía esta petición basándose en Deuteronomio 4:29-31 y 2 Crónicas 7:13-15 e Isaías 64:7 – “nadie hay que invoque tu nombre.”

Daniel habla de la misericordia de Jehovah. Pero también habla de su justicia:

:14

“porque justo es Jehovah nuestro Dios en todas sus obras que ha hecho, porque no obedecimos.”

Salmos 116:5 – Jehovah es justo.

Éxodo 34:5-7 – El Señor es justo y misericordioso.

:15

“hemos pecado, hemos hecho impíamente.”

“que sacaste tu pueblo de la tierra de Egipto”

Daniel no dice que Moisés los sacó de Egipto, dice que Dios los sacó de Egipto, tal como está escrito en el primer mandamiento:

Éxodo 20:2 – “Yo soy Jehovah tu Dios que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud.”

Hasta aquí Daniel ha estado confesando.

La petición de Daniel

:16

Daniel ahora empieza a hacer su petición a Dios.

“Oh Señor, según todas tus justicias, apártese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad Jerusalén, tu santo monte: porque a causa de nuestros pecados, y por la maldad de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo dados son en oprobio a todos en derredor nuestro.”

Daniel hace su petición a Dios sobre tres cosas:

  1. La ciudad de Jerusalén (terrenal)
  2. Tu santo monte = Santuario (terrenal)
  3. Tu pueblo (nación judía según la carne)

Daniel hace su petición basándose en las promesas escritas en 1 Reyes 8:47-49 y en 2 Crónicas 7:13-15, y también Salmos 132:13-14 refiriéndose al santuario terrenal en el monte santo de Sion.

“tu pueblo son el oprobio de todos en derredor nuestro

Esta petición de Daniel está basada en Salmos 44:13-14 y Ezequiel 5:14-15 – “y te convertiré en soledad y oprobio entre las naciones que están alrededor de ti,” además de Deuteronomio 28:36-37 y 1 Reyes 9:6-7.

:17

Daniel pide al Señor que escuche la oración, ya que en 2 Crónicas 7:15 el Señor dijo “ahora mis oídos estarán atentos.”

“y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado

Daniel sigue pidiendo también por la restauración del santuario terrenal.

:18

“y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre”

Daniel vuelve a pedir por la ciudad de Jerusalén terrenal.

“no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias.”

Daniel pide a Dios el cumplimiento de Jeremías 29:10-12 – el fin del cautiverio después de los 70 años profetizados.

:19

“tu ciudad y tu pueblo

Daniel pide por la Jerusalén terrenal y por la nación judía según la carne.

“Señor hazlo y no tardes por amor de ti mismo.”

Daniel hace esta petición basándose en Isaías 43:25 – “yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo

Como podemos ver, todas las confesiones y todas las peticiones de Daniel están basados en unescrito está.”

Daniel se colocó ante Dios como un representante de la nación Judía. Daniel tomó la responsabilidad de hacer esto, ya que nadie más lo estaba haciendo.

:20

“y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios

Ese ‘monte santo’ es el monte Moriah donde Dios ordenó a Abraham que sacrifique a Isaac (Génesis 22:2), en el que luego Salomón edificó el santuario terrenal (2 Crónicas 3:1). Por lo tanto, el monte santo es una referencia al santuario terrenal.

¿Qué debemos aprender de la oración de Daniel?

Debemos seguir el ejemplo de Daniel: cuando ocurren cosas adversas en nuestra vida debemos primero analizar que la adversidad es un resultado de la transgresión a la Ley y a la Palabra de Dios—es un resultado de nuestra rebeldía contra Dios.

Daniel confesó que el pueblo israelita hizo todo lo que Dios ordenó que NO debían de hacer.

2. Las 2300 tardes y mañanas

Para poder calcular las 2300 tardes y mañanas de manera correcta y bíblica debemos usar el calendario bíblico: debemos comprender el calendario religioso judío y el calendario civil judío.

En resumen, algunos de los puntos estudiados en el calendario judío:

¿Para qué sirve el calendario religioso?

El CALENDARIO RELIGIOSO sirve para marcar las estaciones del año y para marcar las fechas de las tres fiestas solemnes y los siete sábados ceremoniales del ritual simbólico.

Son 12 meses, de los cuales las estaciones son:

1,2,3 } Primavera

4,5,6 } Verano

7,8,9 } Otoño

10,11,12 } Invierno

Las tres fiestas del ritual simbólico (2 Crónicas 8:13) son: (1) la fiesta de los panes sin levadura o ázimos (Ex. 23:15; 34:18), (2) la fiesta de la siega o pentecostés (Ex. 23:16; 34:22) y (3) la fiesta de las cabañas o tabernáculos (Ex. 23:16; 34:22).

Los siete sábados ceremoniales del ritual simbólico son: (1) el 15 de Abib (Lv. 23:6) – primer día de la fiesta de los panes sin levadura, (2) el 21 de Abib (Lv. 23:8) – último día de la fiesta de los panes sin levadura; (3) 5 del mes tercero o Siván (Lv. 23:15-16) en la fiesta del pentecostés; (4) el primero del mes séptimo (Lv. 23:24) en el toque de trompetas; (5) el 10 del mes séptimo (Lv. 23:27) en la santa convocación para el Día de la Expiación; (6) el 15 del mes séptimo (Lv. 23:34-35) – primer día de la fiesta de las cabañas, y (7) el 22 del mes séptimo (Lv. 23:36) – último día de la fiesta de las cabañas.

Hay gente que habla de “siete fiestas”, pero las Sagradas Escrituras solo hablan de tres fiestas solemnes y siete sábados ceremoniales. Un ejemplo: al cuarto sábado ceremonial le llaman incorrectamente “la fiesta de las trompetas” pero no hay tal “fiesta” en la Biblia. El toque de las trompetas era un sábado ceremonial, no una fiesta. Otro ejemplo: se habla de igual manera errónea de la pascua como si fuera una fiesta, pero la pascua era el día de preparación para la fiesta de los panes sin levadura, no era una fiesta ni sábado ceremonial. Hablar de “siete fiestas” es doctrina del cuerno pequeño con la cual se trata de justificar la famosa “semana santa” católica, celebración que no es bíblica. También se usa la falsa doctrina de “siete fiestas” en las Biblias católicas para insinuar que en Daniel 7:25 – “Pensará cambiar los tiempos y la ley” (lo correcto) quiere decir “Pensará cambiar las festividades y la ley” (lo falso). Al tratar de insinuar que Daniel 7:25 se refiere a las fiestas solemnes del ritual simbólico, el cuerno pequeño trata de desligarse del cambio del cuarto mandamiento (cambio de día de reposo de sábado al domingo), y entonces engañan aseverando que se deben celebrar las “siete” fiestas del ritual simbólico. Un estudio completo de las fiestas y de los sábados ceremoniales del ritual simbólico demuestra que celebrar estas fiestas es negar que Cristo ya vino por primera vez a esta tierra, a pesar de que, por ejemplo, la fiesta de los tabernáculos aún no ha tenido su cumplimiento simbólico con la segunda venida de Cristo a la tierra.

Dentro del calendario religioso, el 10 del mes séptimo era el día de expiación o juicio simbólico—en este día había un borramiento de pecados en promesa (Levítico 25:9).

El 10 del mes séptimo del calendario religioso había un borrón y cuenta nueva ya que los pecados acumulados de 10 del mes séptimo al 10 del mes séptimo eran borrados en promesa y simbólicamente transferidos al macho cabrío que representaba a Azazel (Levítico 16:10). Luego comenzaba de nuevo el SERVICIO DIARIO (los pecados se empiezan a acumular de nuevo), hasta el próximo 10 del mes séptimo o SERVICIO ANUAL donde había otro borrón y cuenta nueva, y así sucesivamente.

Pero esta fecha (10 del mes séptimo), además de marcar el día del servicio anual o juicio, también servía para marcar el inicio de un nuevo año en OTRO calendario: el CALENDARIO CIVIL.

Es decir: el calendario religioso va desde el día primero del mes primero al día primero del mes primero, mientras que el calendario civil va desde el 10 del mes séptimo al 10 del mes séptimo.

BorronCuentaNueva

Si, como explicamos anteriormente, el calendario religioso sirve para marcar las estaciones, las tres fiestas solemnes y los siete sábados ceremoniales del ritual simbólico, entonces:

¿Para qué sirve el calendario civil?

  1. Para marcar los siete años (año sabático de reposo para la tierra).-

Levítico 25:1-6 – “Habla a los hijos de Israel y diles que cuando hayáis entrado a la tierra que yo os daré, la tierra tendrá reposo para Jehovah. Seis años sembrarás tu tierra, seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos. Pero el séptimo año será para la tierra un completo descanso, sábado consagrado a Jehovah. No sembrarás tu tierra ni podarás tu viña. […] Será para la tierra un año sabático.”

Dios ordenó a los israelitas que cada seis años ellos podían sembrar y cosechar la tierra, pero el séptimo año debían dejar descansar a la tierra (nadie podía sembrarla ni cosecharla). Ellos debían de vivir ese séptimo año de lo que habían almacenado en el sexto año. Y lo que fuera que la tierra diera (sin trabajarla) durante ese séptimo año podía servir de alimento para ellos, los siervos, los jornaleros o los forasteros, para los pobres, o para los animales (Levítico 25:6-7).

El 16 del mes primero o Abib (inicio de la primavera), los israelitas llevaban las primicias de las gavillas (Levítico 23:11). Si el 16 del mes primero del calendario religioso el cereal esta todavía verde y le falta madurar (por eso llevaban las primicias del cereal), entonces este calendario religioso NO SIRVE para contar los siete años para el año sabático de Levítico 25:1-6.

Levítico 23:27-31 – “El 10 de este mes séptimo será el día de la Expiación; tendréis asamblea sagrada. Os humillaréis a vosotros mismos y presentaréis una ofrenda quemada a Jehovah. Ningún trabajo haréis en ese mismo día, porque es el día de la Expiación, para hacer expiación por vosotros delante de Jehovah vuestro Dios. Ciertamente toda persona que no se humille en ese mismo día será excluida de su pueblo. Toda persona que haga cualquier trabajo en ese mismo día, yo la destruiré de entre su pueblo […].”

Si para el 10 del mes séptimo (inicio del invierno) todo el trabajo del campo debía estar TERMINADO pues ya no se podía trabajar, el calendario civil es el que sirve para contar los siete años del año sabático mencionados en Levítico 25:1-6.

2.- Para marcar los 50 años del jubileo.-

Levítico 25:8-10 – “Después contarás siete semanas de años, es decir, siete veces siete años, de modo que el tiempo de las siete semanas de años te serán cuarenta y nueve años. Entonces harás resonar la corneta el día 10 del mes séptimo. En el día de la Expiación haréis resonar la corneta por todo vuestro país. Santificaréis el año cincuenta y pregonaréis en el país libertad para todos sus habitantes. Este año os será de jubileo; volveréis cada uno a la posesión de su tierra, y cada uno de vosotros volverá a su familia.”

El calendario civil ser usaba también para calcular los 50 años del jubileo (cada 10 de mes séptimo).

CalendarioRELCIV

3.- Para calcular las 2300 tardes y mañanas.-

Como hemos estudiado hasta ahora, el calendario civil, además de marcar el día de la Expiación o Juicio o Servicio Anual, servía para calcular: los siete años y los 50 años. Pero además, este calendario civil es el que sirve para calcular las 2300 tardes y mañanas.

Relación entre el calendario religioso y el calendario civil:

  • El calendario religioso siempre va a empezar primero y por ende siempre va a terminar antes del calendario civil.
  • El calendario religioso siempre va a estar adelantado por 6 meses al calendario civil.
  • El mes primero o Abib del calendario religioso siempre va a coincidir con la mitad del año del calendario civil.
  • Si el 14 del mes primero o Abib era la pascua, entonces la pascua siempre deberá ocurrir a la mitad del calendario civil.

Por lo tanto:

El 14 del mes primero o Abib del año 31 del calendario religioso, estuvo a la mitad del año 30 del calendario civil.

La pascua estaba apuntando a la fecha, mes y hora de la muerte de Jesús, ya que Cristo murió en la cruz un 14 del mes de Abib, y a la hora novena.

Ahora, teniendo una comprensión del calendario religioso y del calendario civil judío podemos estudiar claramente Daniel 9:27 y ver que se trata de una profecía que apuntaba a la muerte de Jesús.

Cuando la profecía indica el tiempo: “a la mitad de la semana” esa mitad de semana corresponde exactamente a la mitad del año del calendario civil.

La mitad de la semana setenta.
La mitad de la semana setenta.

Cristo hizo “cesar el sacrificio y la ofrenda” del ritual simbólico, ya que Él mismo se hizo ofrenda y sacrificio por todos nosotros.

Continuaremos con el estudio de esta profecía más adelante para que quede más claro.

Siguiendo con el estudio de Daniel capítulo 9 versículo por versículo…

:22

“Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento.”

Gabriel vino para explicarle a Daniel la palabra referente a las 2300 tardes y mañanas.

:23

“Al principio de tus ruegos fue dada la orden. Y yo he venido a enseñártela porque tu eres muy amado. Entiende, pues la orden (la palabra), y entiende la visión (Daniel 8:26 – guarda la visión).”

Gabriel vino a darle entendimiento en cuanto a la visión guardada, que había quedado sin explicación en el capítulo 8.

Daniel quería entender la relación entre los 70 años de Jeremías y las 2300 tardes y mañanas; quería saber si era lo mismo o era otra cosa.

Las 70 semanas

:24

Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, para acabar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer la justicia eterna, para sellar la visión y la profecía y ungir al Santo de los santos.”

CS pg. 372.3 (325.3) – “El ángel había sido enviado a Daniel con el objeto expreso de que le explicara el punto que no había logrado comprender en la visión del capítulo octavo, el dato relativo al tiempo: ‘Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; entonces será purificado el santuario.’ Después de mandar a Daniel que ‘entienda’ ‘la palabra’ y que alcance inteligencia de ‘la visión,’ las primeras palabras del ángel son: ‘Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad.’

La palabra traducida aquí por ‘determinadas,’ significa literalmenteDESCONTADAS.’

El ángel declara que setenta semanas, que representaban 490 años, debía ser descontadas por pertenecer especialmente a los judíos (Dn. 9:24 – “sobre tu pueblo” – la nación Judía según la carne – “y tu santa ciudad” – Jerusalén terrenal).

¿Pero de dónde fueron descontadas? Como los 2.300 días son el único periodo de tiempo mencionado en el capítulo octavo, deben constituir el periodo del que fueron descontadas las setenta semanas; las setenta semanas deben por consiguiente formar parte de los 2.300 días, y ambos períodos deben comenzar juntos.

El ángel declaró que las setenta semanas datan del momento en que salió el edicto para REEDIFICAR a JERUSALEN. Si se puede encontrar la fecha de aquel edicto, queda fijado el punto de partida del gran período de los 2.300 días.”

Las 70 semanas proféticas pertenecen a los judíos exclusivamente, y deben ser descontadas (pues forman parte) de las 2300 tardes y mañanas. Ambos períodos proféticos deben comenzar juntos.

En las 70 semanas , que deben hacer los judíos? – “PARA”:

  1. Terminar la prevaricación
  2. Poner fin al pecado
  3. Expiar la iniquidad
  4. Traer la justicia perdurable
  5. Sellar la visión y la profecía
  6. Ungir al Santo de los santos

Entonces, Dios les está dando 70 semanas a los judíos para que satisfagan estas demandas.

CS pg. 462.1 (406.2) – “Se había comprobado que los 2.300 días principiaron cuando entró en vigor el decreto de Artajerjes ordenando la restauración y edificación de Jerusalén, en el otoño del año 457 a.C. Tomando esto como punto de partida, había perfecta armonía en la aplicación de todos los acontecimientos predichos en la explicación de ese período hallada en Daniel 9:25-27.

Sesenta y nueve semanas, o los 438 primeros años de los 2.300 años debían alcanzar hasta el Mesías, el Ungido; y el bautismo de Cristo y su unción por el Espíritu Santo, en el año 27 de nuestra era, cumplían exactamente la predicción.

En medio de la septuagésima semana, el Mesías había de ser muerto. Tres años y medio después de su bautismo, Cristo fue crucificado, en la primavera del año 31. Las setenta semanas, o 490 años, les tocaba especialmente a los judíos. Al fin del período, la nación selló su rechazamiento de Cristo con la persecución de sus discípulos, y los apóstoles se volvieron hacia los gentiles en el año 34 de nuestra era.

Habiendo terminado entonces los 490 primeros años de los 2.300, quedaban aún 1.810 años. Contando desde el año 34, 1.810 años llegan a 1844. ‘Entonces –había dicho el ángel –será purificado el santuario.’ Era indudable que todas las anteriores predicciones de la profecía se habían cumplido en el tiempo señalado.”

:25

El ángel Gabriel sigue hablando:

“Conoce, pues, y entiende que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe habrá siete semanas y sesenta y dos semanas; y se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.”

La profecía indicaba que primero debía salir un decreto que ordene la restauración de la ciudad de Jerusalén, para que se pueda dar inicio a los 2300 días y a las 70 semanas.

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:26        

“Después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías.”

Estaba predicho que Cristo iba a ser crucificado en la semana 70.  

:27

“Y por otra semana confirmará el pacto a muchos.”

En los versículos :25-27 el ángel Gabriel divide las setenta semanas de la siguiente manera:

7 semanas + 62 semanas + 1 semana = 70 semanas

“a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.”

A la mitad de la semana 70 (la última semana) el Mesías haría cesar el sacrificio y la ofrenda.

7 semanas -> al final del período deben estar terminadas de reconstruir la plaza, el muro y la ciudad.

62 semanas -> al final de este período debe ser ungido el Mesías Príncipe.

última semana -> debe morir el Mesías y con su muerte debe hacer cesar el sacrificio y la ofrenda simbólicos.

Las 70 semanas van desde el decreto de Artajerjes hasta que el Mesías Príncipe haga cesar el sacrificio y la ofrenda con su muerte.

El Decreto de Artajerjes salió cuando los Medos y Persas estaban en el poder, es decir: en los días del Carnero.

Por tanto, las 70 semanas no son literales, sino día por año (¡Una ciudad no se podría restaurar en tan solo 7 semanas literales!).

7 semanas x 7 = 49 años

62 semanas x 7 = 434 años

+ 1 semana (de la semana numero 70) x 7 = 7 años

Entonces: la suma da 490 años en total.

Ahora:

2300 años – 490 años = 1810 años que faltan para que se completen las 2300 tardes y mañanas.

Estos 1810 años se agregan al fin de la semana número 70 de la muerte de Cristo.

Día profético por año:

Ezequiel 4:6 – “cuarenta días, día por año”

Números 14:34 – “40 años, un año por cada día”

Esquema de tiempo para Daniel 9
Esquema de tiempo para Daniel 9
La semana 70 de Daniel 9:27
La semana 70 de Daniel 9:27

La clave para las fechas es el Mesías Príncipe: Si partimos desde el evento de la cruz (31 d.C. – calendario religioso) hacia atrás (62 semanas y 7 semanas) daremos con el inicio de las 70 semanas. Al empezar a contar las 70 semanas desde el decreto es que se corre el riesgo de manipular los acontecimientos basados en diferentes decretos (pues hubieron varios decretos). En cambio, si usamos la semana 70—la última semana—daremos con el inicio de las 2300 tardes y mañanas con exactitud (sin discutir cuál es el decreto del que habla la profecía), daremos con el decreto correcto, y daremos también con el fin de las 2300 tardes y mañanas con exactitud (contando hacia adelante desde la semana 70):

Las 2,300 tardes y mañanas y las 70 semanas
Las 2,300 tardes y mañanas y las 70 semanas
Cálculo de las 2,300 tardes y mañanas
Cálculo de las 2,300 tardes y mañanas

DTG pg. 199.4 – “La nota predominante de la predicación de Cristo era: ‘El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed el evangelio.’ Así el mensaje evangélico, tal como lo daba el Salvador mismo, se basaba en las profecías. El ‘tiempo’ que él declaraba cumplido, era el período dado a conocer a Daniel por el ángel Gabriel. ‘Setenta semanas—dijo el ángel—están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos’ (Daniel 9:24).

En la profecía, un día representa un año (Números 14:34; Ezequiel 4:6). Las setenta semanas, o cuatrocientos noventa días, representan cuatrocientos noventa años. Y se había dado un punto de partida para este período: ‘Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusalem hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas’ (Daniel 9:25). Sesenta y nueve semanas, es decir, cuatrocientos ochenta y tres años.

La orden de restaurar y edificar a Jerusalén, completada por el decreto de Artajerjes Longímano (Esdras 6:14; 7:1), entró a regir en el otoño del año 457 a.C. Desde ese tiempo, cuatrocientos ochenta y tres años llegan hasta el otoño del año 27 d.C. Según la profecía, este período había de llegar hasta el Mesías, el Ungido. En el año 27 de nuestra era, Jesús, en ocasión de su bautismo, recibió la unción del Espíritu Santo, y poco después empezó su ministerio. Entonces fue proclamado el mensaje: ‘El tiempo es cumplido’.”

DTG pg. 200.1 – “Había declarado el ángel: ‘En otra semana [siete años] confirmará el pacto a muchos.’ Por siete años después que el Salvador empezó su ministerio, el Evangelio había de ser predicado especialmente a los judíos; por Cristo mismo durante tres años y medio, y después por los apóstoles. ‘A la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda’ (Daniel 9:27).

En la primavera del año 31 de nuestra era, Cristo, el verdadero sacrificio, fue ofrecido en el Calvario. Entonces el velo del templo se rasgó en dos, demostrando que el significado y el carácter sagrado del ritual de los sacrificios y las oblaciones terrenales.”

DTG pg. 200.2 – “La semana—siete años—terminó en el año 34 de nuestra era. Entonces, por el apedreamiento de Esteban, los judíos sellaron finalmente su rechazamiento del Evangelio; los discípulos, dispersados por la persecución, ‘iban por todas partes anunciando la palabra’ (Hechos 8:4); poco después, se convirtió Saulo el perseguidor, y llegó a ser Pablo, el apóstol de los gentiles.”

La “mitad de semana” profética en la que murió Cristo, fue en la primavera del año 31 de nuestra era. Por lo tanto, no puede ser la mitad de semana del calendario religioso, pues en el calendario religioso la mitad de semana sería otoño. Primavera corresponde al mes de Abib del calendario religioso que corresponde a la mitad de semana del calendario civil.

Esto ya lo estudiamos brevemente anteriormente con este gráfico, en el que el calendario de arriba (con letra color negro) es el calendario religioso y el calendario de abajo (con letra color verde) es el calendario civil:

La mitad de la semana setenta.
La mitad de la semana setenta.

Entonces, en resumen, Cristo predicó por 3 años y medio (desde el 27 d.C.).

Los apóstoles predicaron por otros 3 años y medio hasta el fin de las 70 semanas.

Hay 7 años (3 y medio años x 2) en total y en la mitad de esos 7 años (del calendario religioso) Cristo muere en la cruz.

La mitad de esa semana 70, en el calendario religioso corresponde al mes de Abib. Cristo murió el 14 del mes de Abib en la pascua, del año 31 del calendario religioso, correspondiente al año 30 del calendario civil.

La primavera corresponde a los primeros 3 meses del calendario religioso.

El comienzo del año 31 del calendario civil corresponde a la estación de otoño.

El Ungido

CS pg. 373 (CES pg. 56.2} – “La palabra ‘Mesías’ significa ‘El Ungido’.”

Hechos 10:38 – “como Dios ungió con el Espíritu Santo a Jesús”

En Mateo 3:16 podemos leer la escena cuando Cristo fue bautizado por Juan el Bautista. Según las Sagradas Escrituras, DESPUES de ser bautizado y DESPUES de salir del agua, Cristo fue ungido con el Espíritu Santo. A pesar de que todas las imágenes y representaciones artísticas nos muestran al Mesías siendo ungido con el Espíritu Santo EN EL PRECISO MOMENTO en que es bautizado (para sustentar la doctrina de que el rito del bautismo borra pecados, te salva, te hace “nueva persona,” te trae al Espíritu Santo, entre otras cosas.), la Palabra de Dios nos dice que Cristo fue ungido DESPUÉS de que fue bautizado y salió del agua:

después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.”

Números 4:3 – “De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía, para hacer servicio en el tabernáculo del testimonio.”

El Mesías no podía comenzar su ministerio terrenal (no podía ser ungido) antes de sus 30 años de edad, porque la ley del sacerdocio así lo ordenaba y Cristo vino a cumplir toda la ley perfectamente, tanto la ley moral (el Decálogo) como la ley ceremonial.

Lucas 3:23 – “Jesús al comenzar su ministerio era de 30 años.”

CS pg. 373.2 (327.1) – “El decreto de Artajerjes fue puesto en vigencia en el otoño del año 457 a.C. Partiendo de esta fecha, los 483 años alcanzan al otoño del año 27 d.C. Entonces fue cuando esta profecía se cumplió […] En el otoño del año 27 d.C., Cristo fue bautizado por Juan y recibió la unción del Espíritu Santo.

Como se puede ver, el decreto con el cual se da inicio a las setenta semanas y las 2300 tardes y mañanas sale en otoño, y la cuenta va de otoño a otoño, desde 10 de mes séptimo a 10 de mes séptimo.

62 semanas x 7 años = 434 años

434 años – 26 años (Cristo fue ungido el año 27) = 408

408 a.C. = Es el inicio de las 62 semanas.

No existe el año ‘cero.’ Inmediatamente después de año 1 a.C. empieza el año 1 d.C.

7 semanas x 7 años = 49 años

408 a.C. + 49 años = 457

457 a.C. = es el año en que sale el Decreto de Artajerjes = es decir, marcando el inicio de las 7 semanas.

El Decreto debía de salir un 10 del mes séptimo (Dn. 9:25).

Ahora, el año 27 d.C. (que está dentro de la semana numero 69) + 7 años (porque falta una semana más para que sean 70) = 34

Entonces el año 34 d.C. = marca el fin de las 70 semanas (490 años) y obviamente también el fin de la semana número 70.

49 años + 434 años + 7 años = 490 años = 70 semanas x 7 años

Esto es importante notar: Entre que acaba la semana número 62 y la semana número 70, no existe un período sin computar!

2300 – 490 años (ya que son “descontadas”) = 1810 años

El año 34 + 1810 años = 1844

Por tanto:

1844 d.C. = marca el fin de las 2300 tardes y mañanas.

Cuando se calculan las 2300 tardes y mañanas usando el calendario religioso (usando el año 31 de dicho calendario para marcar la muerte de Cristo), siempre sobran o faltan 6 meses al hacer el cálculo de las 2300 tardes y mañanas. Pero si se usa el calendario civil, entonces no estaríamos usando el año 31, sino el año 30 de dicho calendario para marcar la muerte de Cristo. Usando el calendario civil correctamente no sobran ni faltan meses y sale el computo exacto de las 2300 tardes y mañanas.

CS pg. 375.1 (328.2) – “‘Y en otra semana confirmará el pacto a muchos.’ La semana de la cual se habla aquí es la última de las setenta. Son los siete últimos años del período concedido especialmente a los judíos. Durante ese plazo, que se extendió del año 27 al año 34 d.C., Cristo, primero en persona y luego por intermedio de sus discípulos, presentó la invitación del evangelio especialmente a los judíos. Cuando los apóstoles salieron para proclamar las buenas nuevas del reino, las instrucciones del Salvador fueron: ‘Por el camino de los Gentiles no iréis, y en ciudad de Samaritanos no entréis’ (Mateo 10:5-6).

‘A la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.’ En el año 31 d.C., tres años y medio después de su bautismo, nuestro señor fue crucificado. Con el gran sacrificio ofrecido en el Calvario, terminó aquel sistema de ofrendas que durante cuatro mil años había prefigurado al Cordero de Dios. El tipo se encontró con el antitipo, y todos los sacrificios y oblaciones del sistema ceremonial debían cesar.”

En varias fechas del ritual simbólico se debían realizar sacrificios de animales; por ejemplo, en el pentecostés (mes tercero), en el 10 del mes séptimo, etc. Pero ninguno de estos sacrificios apuntaba a la fecha, mes y hora exacta de la muerte de Cristo. Solo la pascua apuntaba a su muerte exactamente: 14 de mes de Abib en la hora novena. La pascua no apuntaba a su ungimiento.

Existen varias citas bíblicas en el Nuevo Testamento que mencionan que la pascua (ritual simbólico) apuntaba a la muerte de Cristo.

1 Corintios 5:7 – “porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.”

Períodos de tiempo sin interrupción

Como hemos venido estudiando, las setenta semanas y las 2300 tardes y mañanas son periodos de tiempo sin interrupción. No existen “pausas” entre unas semanas y las siguientes. No existe “siete semanas” que no se hayan cumplido y falte su cumplimiento. Pero, qué pasa?

El cuerno pequeño enseña que:

Daniel 8 es diferente a Daniel capítulo 9; no tienen nada que ver un capítulo con el otro.

Si este fuera el caso, entonces las 70 semanas de Daniel 9 no entrarían dentro del período de las 2300 tardes y mañanas.

Esto es ERROR, es FALSO y es VINO DE BABILONIA.

Veamos:

  • En Daniel 8:15 – “se puso delante de mi uno con apariencia de hombre” -> luego se le da una orden: “Gabriel enseña a éste la visión.” La orden fue para que Gabriel explique solamente la visión y no la palabra. A diferencia de Daniel 7, en Daniel 8 hay visión (lo que Daniel vio) y hay palabra (lo que Daniel escuchó). Cristo le ordenó a Gabriel que explique a Daniel lo que Daniel VIO, no lo que Daniel ESCUCHÓ. Cuando Gabriel termina de explicar lo del carnero, del macho cabrío y del cuerno pequeño, le dijo entonces: “la visión de las tardes y mañanas es verdadera pero GUÁRDALA” -> es decir, lo referente al TIEMPO: las 2300 tardes y mañanas quedaron sin explicación.
  • Por eso, cuando entramos a Daniel 9, aunque hay un espacio de tiempo entre los eventos de Daniel 8 y los eventos de Daniel 9, no es mucho tiempo transcurrido, ya que ambos eventos de dichos capítulos ocurren en el mismo año: año primero de Darío, o sea 538 a.C.
  • En Daniel capítulo 9 el ángel viene para explicar Daniel 8:13-14: la palabra que quedó sin explicación referente a las 2300 tardes y mañanas.

Ya explicamos cual era el error que enseña el cuerno pequeño, ahora definamos lo que es correcto.

LO CORRECTO:

El cuerno pequeño de Daniel 8 es el mismo cuerno pequeño de Daniel 9.

En Daniel 8 el ángel Gabriel viene a explicar la VISION = Dn 8:16,26 pero no explica la PALABRA.

Es por esto que es en Daniel 9 que el ángel Gabriel regresa a Daniel para terminar de explicar la PALABRA Daniel 8:13-14.

CS pg. 372.0 (324.3) – “Miller siguió escrudiñando las profecías con más empeño y fervor que nunca, dedicando noches y días enteros al estudio de lo que resultaba entonces de tan inmensa importancia y absorbente interés.

En el capítulo octavo de Daniel no pudo encontrar guía para el punto de partida de los 2.300 días. Aunque se le mandó que hiciera comprender la visión a Daniel, el ángel Gabriel solo le dio a este una explicación parcial. Cuando el profeta vio las terribles persecuciones que sobrevendrían a la iglesia, desfallecieron sus fuerzas físicas. No pudo soportar más, y el ángel le dejó por algún tiempo. Daniel quedó ‘sin fuerzas,’ y estuvo ‘enfermo algunos días.’ ‘Estaba asombrado de la visión—dice—mas no hubo quien la explicase.’

Y sin embargo Dios había mandado a su mensajero: ‘Haz que este entienda la visión.’ Esa orden debía ser ejecutada. En obedecimiento a ella, el ángel, poco tiempo después, volvió hacia Daniel, diciendo: ‘Ahora he salido para hacerte sabio de entendimiento’; ‘entiende pues la palabra, y alcanza inteligencia de la visión’ (Daniel 8:27, 16; 9:22, 23). Había un punto importante en la visión del capítulo octavo, que no había sido explicado, a saber, el que se refería al tiempo: el período de los 2.300 días; por consiguiente, el ángel, reanudando su explicación, se espacia en la cuestión del tiempo (Daniel 8:13-14).”

¿Qué habrá visto Daniel en la visión de Daniel 8 que lo dejó enfermo?

VisionDaniel
La visión de Daniel en el capítulo 8

El pueblo al que Daniel tanto amaba, y al que él pertenecía, rechazó y dio muerte al Mesías Príncipe. Y además, después de su muerte, este mismo pueblo estaba persiguiendo y dando muerte a los discípulos del Salvador. Luego vio que esa iglesia que dejaron los discípulos del Mesías entró en apostasía y que posteriormente, más adelante, estaba entonces persiguiendo a los verdaderos cristianos. Todo esto dejó enfermo y en shock al profeta Daniel.

El cuerno pequeño no quiere que leamos el espíritu de profecía, porque el espíritu de profecía lo desenmascara. El cuerno pequeño no quiere que entendamos que Daniel 9 esta íntimamente relacionado con Daniel 8. El cuerno pequeño no quiere que entendamos que el cuerno pequeño es un sistema de falsa religión, y prefiere que creamos que el anticristo es un hombre, porque un hombre muere y se termina el asunto del anticristo. En cambio, si una cabeza visible muere, el sistema de falsa religión continua.

En Daniel 9, el ángel fue enviado a Daniel con el propósito de explicar algo que Daniel no había entendido en Daniel 8.

CS pg. 372.3 (325.3) – “El ángel había sido enviado a Daniel con el objeto expreso de que le explicara el punto que no había logrado comprender en la visión del capítulo octavo, el dato relativo al tiempo: ‘Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; entonces será purificado el santuario.’ Después de mandar a Daniel que ‘entienda’ ‘la palabra’ y que alcance inteligencia de ‘la visión,’ las primeras palabras del ángel son: ‘Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad’.”

Daniel 9:21 – “el varón Gabriel a quien había visto en la visión.”

Daniel NO TUVO una visión en Daniel 9. La visión se encuentra en Daniel 8. Daniel vio a Gabriel en Daniel 8 y en Daniel 9 en la realidad. Gabriel lo hizo levantar, que se ponga de pie y le empezó a explicar. Daniel lo vio en persona, no en visión.

Cuando el cuerno pequeño enseña que Daniel 8 no tiene nada que ver con Daniel 9, en ese caso las 70 semanas no formarían parte del periodo de las 2300 tardes y mañanas. El cuerno pequeño está de acuerdo que las 70 semanas no son semanas literales, sino día por año.

Pero, cómo divide el cuerno pequeño las setenta semanas?

El cuerno pequeño enseña así:

De estas 70 semanas, 7 están cumplidas y 62 semanas también están cumplidas. Hasta aquí está bien. Pero luego dicen (el ERROR):

La última semana de Daniel es un tiempo que todavía no esta cumplido y debe ocurrir en el futuro. Dicen que entre la semana número 69 y la semana número 70 hay un periodo de tiempo NO COMPUTADO y que es un MISTERIO no revelado. Y que cuando empiece la última semana, la iglesia será “RAPTADA” (antes de la semana 70). Luego enseñan que cuando empiece la semana 70 va a surgir el anticristo y que habrá persecución de 3 años y medio, entre otras falsas doctrinas.

Para el cuerno pequeño la semana 70 no está cumplida, es un evento en lo porvenir. Esto es un terrible ERROR que usan para enseñar falsas doctrinas a la gente.

Lo correcto y lo incorrecto
Lo correcto y lo incorrecto

Si las 70 semanas no estuvieran cumplidas, entonces no tendrían que ver con los 2300 días. Si no estuvieran cumplidas no tienen que ver con Daniel 8. Si no estuvieran cumplidas, entonces no ocurrió ningún evento en 1844. Todo esto es lo que le conviene al cuerno pequeño. Pero todo esto es FALSO, pues las setenta semanas sí están ya cumplidas.

¿Qué evento debería ocurrir al final de las 2300 tardes y mañanas? El JUICIO en el SANTUARIO CELESTIAL.

El ataque contra el Santuario Celestial

Hoy en día se sigue usando el chasco del movimiento Millerita para echar por tierra al Santuario Celestial. Como Cristo no vino a la tierra en poder y gloria el año 1844 como lo anunció Guillermo Miller, el cuerno pequeño ataca diciendo que Ellen G. White se ‘inventó’ lo del Santuario Celestial y lo del Juicio Investigador.

William Miller llegó a comprender el computo de las 2300 tardes y mañanas, comprendió la matemática bíblica y las fechas proféticas; pero Miller no comprendió los términos proféticos: “purificación del santuario.” Miller no comprendió los términos proféticos porque él tenía conceptos erróneos que se venían arrastrando como doctrinas por largos años.

Esto no ocurrió solamente en el tiempo de Miller y el movimiento Millerita. La gente se burla del “chasco” de Miller, sin embargo el más grande “chasco” se llevaron los judíos cuando el Mesías Príncipe vino por primera vez a esta tierra. Los judíos esperaban un Rey que iba a librarlos del yugo romano y darles tesoros terrenales. Pero en su lugar vino un Mesías que vino a ofrecer tesoros espirituales y eternos y vino a librarlos del yugo del pecado. Los judíos comprendieron el computo de los tiempos proféticos (las setenta semanas), pero no comprendieron los términos proféticos. No comprendieron que antes que se pueda establecer el Reino de Gloria se debía establecer el Reino de la Gracia. El Mesías debía vivir una vida justa y debía derramar su sangre en la cruz para poder ser nuestro Sumo Sacerdote en el Santuario Celestial.

Debemos entender el ataque del cuerno pequeño a Miller, a Ellen G. White y a los Adventistas del Séptimo Día por el chasco de 1844. Debemos entender que, en realidad, no es un ataque a Elena G. White, sino que es un ataque al trabajo de Cristo en el Santuario Celestial, a la purificación del Santuario. Al cuerno pequeño no le interesa ni Miller ni Ellen G. White, pues ambos ya están descansando en la tumba. Al cuerno pequeño lo que le interesa es seguir echando por tierra el Ministerio Sacerdotal Celestial de Cristo en el Santuario Celestial. El cuerno pequeño quiere seguir desviando la mirada del pueblo de Dios del cielo y traerlo aquí a la tierra.

Daniel 8:14 – “El santuario será purificado” = esto equivale a JUICIO (10 de mes séptimo en el ritual simbólico – Levítico 16:16, 29).

La BIBLIA no enseña que hubo un periodo profético NO COMPUTADO. Los testimonios tampoco enseñan eso.

El cuerno pequeño enseña que, gracias al “RAPTO,” la iglesia no será perseguida. Por supuesto que los que enseñan la doctrina del rapto no serán perseguidos, porque mas bien ellos serán los perseguidores contra los verdaderos cristianos que defienden la verdad, así como siempre ha ocurrido a través de la historia.

El cuerno pequeño necesita maquinar como deshacer la verdad del juicio y del trabajo de Cristo como Sumo Sacerdote en el Santuario Celestial. Satanás esta detrás de todo esto, porque su propósito es que no entendamos el plan de salvación. Su propósito es que no se restaure el Santuario Celestial, es decir que nadie sepa que existe un Santuario Celestial, para que nadie sea justificado, perdonado, y que nadie reciba al Espíritu Santo bajo la forma de lluvia temprana.

Satanás prefiere que el pueblo de Dios se enfoque en la segunda venida de Cristo, en lugar del JUICIO, para que así el juicio de vivos, el fin del tiempo de gracia, encuentre al pueblo de Dios dormido como a las vírgenes fatuas. Necesitamos entender lo correcto para poder defender la verdad.

PE pg. 227.2 – “Vi una numerosa compañía que profesaba el nombre de Cristo, pero Dios no la reconocía como suya. No se complacía en ella. Satanás asumía carácter religioso y estaba dispuesto a que la gente se creyese cristiana; y hasta estaba también ansioso de que creyeran en Jesús, en su crucifixión y resurrección.”

Hasta ahí quiere el cuerno pequeño que creamos en Cristo: hasta su muerte y su resurrección. Su trabajo como Sumo Sacerdote en el Santuario Celestial, en cambio, Satanás lo quiere destruir de cualquier manera que le sea posible.

Biblia del Reverendo Scofield – “la profecía de las 70 semanas ha sido interpretada de diversas maneras. Cada semana debe ser un período de 7 años. Daniel divide este periodo en 3 partes: 7, 62 y 1 semana. Algunos interpretes sugieren que en su totalidad son seguidas sin interrupción (Guillermo Miller y los Adventistas), sin embargo esta interpretación se ve dificultada debido a que deben haber 62 semanas después de las cuales se las debe quitar la vida al Mesías. A demás dependiendo del decreto hay un diferente punto de partida. Otros sostienen que las 69 semanas se cumplieron con el tiempo que el Mesías fue muerto en el calvario y que la última semana corresponde al periodo de la gran tribulación (según ellos en el último periodo de la humanidad). Los padres de la Iglesia primitiva sostenían este punto de vista (no es cierto). Otros que apoyan esta interpretación dicen que la era de la iglesia cristiana es un evento no revelado y constituye un paréntesis (estamos bajo la gracia, luego de ese período estaremos bajo la Ley). El decreto de 536 lo descartamos porque no se acerca al ministerio de Cristo. Solamente la segunda posibilidad coincide con la semana correcta que da el año 27 que coincide con el ungimiento de Cristo.”

Como podemos ver, la Iglesia Católica sostiene que hay otros decretos:

536 a.C. (Templo – Ciro – Esdras), 457 a.C. (Jerusalén – Artajerjes – Esdras), 445 a.C. (Nehemías 1,2 – “El muro está destruido.”).

Es por esto que no debemos empezar el computo con el decreto, sino con el evento de la cruz, que nos da el año 31. El cual debe coincidir con la mitad de la semana (semana 70) “hará cesar sacrificio y ofrenda.” En el calendario civil no es el año 31 (calendario religioso), sino el año 30. El inicio de la semana 70 debía haber un evento -> Cristo fue ungido -> Fin de semana 62, e inicio de semana 70.

No hay un periodo que no este computado dentro de las 70 semanas. Pero el cuerno pequeño dice que no se puede encajar sin interrupción porque hay 3 decretos. El decreto de 536 no alcanza al Mesías y el decreto de 445 se pasa. Por eso no debemos empezar el computo con el decreto.

El cuerno pequeño sostiene, por lo tanto, que Daniel 8 no está relacionado a Daniel 9, que las 2300 tardes y mañanas no son un periodo continuo, y que en 1844 no ocurrió nada, y que el Juicio fue un invento de los Adventistas.

¿Para qué fue ungido Cristo?

Para iniciar su ministerio terrenal como “este profeta”:

Deuteronomio 18:15,17-18 – Moisés habla: “Profeta de en medio de ti y de tus hermanos como yo te levantará Jehovah tu Dios y al él oiréis.” Dios dijo que ese profeta iba a hablar las palabras que Dios le dijera que hable.

Juan 4:19 – “Me parece que tú eres profeta.”

Juan 6:14 – “Aquellos hombres dijeron: Verdaderamente éste es el profeta que había de venir al mundo.”

Juan 7:40 – “Verdaderamente éste es el profeta.”

Los judíos estaban esperando un profeta prometido por Moisés. Por ello Cristo debía ser ungido como “este profeta” al comienzo de su ministerio terrenal.

Juan 17:7-8 – “Porque las palabras que me diste las he hablado. Han creído que tú me enviaste.”

Cristo tenía que ser ungido en el año 27, no para ser sacerdote, sino para ser profeta.

Cristo fue ungido como sacerdote en mes tercero del 31 del calendario religioso – en la fiesta de la siega o pentecostés -> la fiesta que apuntaba simbólica y proféticamente al Inicio del Ministerio Sacerdotal de Cristo en el Lugar Santo y al derramamiento del Espíritu Santo en los apóstoles (lluvia temprana).

Hechos 2:1-4. Su Ministerio Sacerdotal en el Lugar Santo duró 1813 años y 5 meses.

El fin de la semana 70 es marcado por el apedreamiento de Esteban – el último mensajero del Pacto. Al apedrearle a Esteban, los judíos rechazaron su última oportunidad como nación (Hechos 7).

La doctrina del cuerno pequeño cae por su propio peso: La muerte de Cristo no debía ocurrir al final de la semana 69. Al final de la semana 69, Cristo debía ser ungido!

Cuando estudiamos Daniel 8, vimos que el cuerno pequeño de Daniel 7 es el mismo de Daniel 8 por sus acciones. Y cuerno pequeño de Daniel 7 y Daniel 8 ocurren antes de 1844, en el periodo de 1810 años después del fin de las 70 semanas.

¿Por qué es importante entender que el cuerno pequeño de Daniel 7 es el mismo cuerno pequeño de Daniel 8?

El cuerno pequeño es el papado

El cuerno pequeño quiere que creamos que el cuerno pequeño de Daniel 7 no es el mismo que el cuerno pequeño Daniel 8, y que no ocurren en el mismo periodo.

En la Biblia Scofield, al hablar del cuerno pequeño de Daniel 7 dice: Los cuernos simbolizan poder (está correcto). Los estudiosos que interpretan el cuarto reino como Grecia identifican al cuerno pequeño con Antíoco que intentó interrumpir… los que lo interpretan con Roma dicen que es un futuro anticristo. El cuerno pequeño de Daniel 7 – es un futuro anticristo y es diferente al de Daniel 8 – Antíoco Epifames.

Cuerno pequeño dice:

Cuerno pequeño de Daniel 7 = un hombre en el futuro

Cuerno pequeño de Daniel 8 = un hombre en el pasado

Esto es INCORRECTO.

Lo CORRECTO:

El cuerno pequeño tiene un periodo histórico hasta 1798, luego recibe herida de muerte y hay un periodo profético (herida de muerte que va a sanar – Apocalipsis 13:3-4). Cuando el cuerno pequeño entre al periodo en que va a sanar, Daniel 7:26 – Cristo le quitará su dominio.

El cuerno pequeño no es un hombre, sino un REINO, es un SISTEMA de falsa religión.

CS pg. 405.1 (356.2) – “El apóstol Pablo advirtió a la iglesia que no debía esperar la venida de Cristo en tiempo de él. ‘Ese día—dijo—no puede venir, sin que’ haya venido ‘primero la apostasía,’ y sin que haya sido ‘revelado el hombre de pecado’ (2 Tesalonicenses 2:3). Únicamente después que se haya cumplido el largo período del reino del ‘hombre de pecado,’ podemos esperar el advenimiento de nuestro Señor. El ‘hombre de pecado,’ que también es llamado ‘misterio de iniquidad,’ ‘hijo de perdición’ y ‘el inicuo,’ representa al papado, el cual, como está predicho en las profecías, conservaría su supremacía durante 1.260 años. Este período terminó en 1798.

La venida del Señor no podía verificarse antes de dicha fecha. San Pablo abarca con su aviso toda la dispensación cristiana hasta el año 1798. Solo después de esta fecha debía ser proclamado el mensaje de la segunda venida de Cristo.”

CS pg. 499.2 (440.2) – “El rasgo más característico de la bestia (Apocalipsis 13:1), y por consiguiente de su imagen, es la violación de los mandamientos de Dios. Daniel dice del cuerno pequeño, o sea del papado: ‘Pensará en mudar los tiempos y la ley’ (Daniel 7:25). Y san Pablo llama al mismo poder ‘hombre de pecado,’ que debía ensalzarse sobre Dios.”

El apóstol Juan le llama bestia, Daniel le llama cuerno pequeño, y desolador, mientras que el apóstol Pablo le llama hombre de pecado, hijo de perdición, y misterio de iniquidad. Pero es el mismo sistema, el mismo reino.

CS pg. 54.1 (48.1)- “Esta avenencia entre el paganismo y el cristianismo dio por resultado el desarrollo del ‘hombre de pecado’ predicho en la profecía como oponiéndose a Dios y ensalzándose a si mismo sobre Dios. Este gigantesco sistema de falsa religión es obra maestra del poder de satanás, un monumento de sus esfuerzos para sentarse él en el trono y reinar sobre la tierra según su voluntad.”

El anticristo no es un hombre, sino un gigantesco sistema de falsa religión.

CS pg. 54.3 (48.3) – “Una de las principales doctrinas del romanismo enseña que el papa es cabeza visible de la iglesia universal de Cristo, y que fue investido de suprema autoridad sobre los obispos y los pastores de todas las partes del mundo. Aun más, al papa se le han dado los títulos propios de la divinidad. Se le ha titulado ‘Señor Dios el Papa’, y se le ha declarado infalible. Exige que todos los hombres le rindan homenaje. La misma pretensión que sostuvo Satanás cuando tentó a Cristo en el desierto, la sostiene aún por medio de la iglesia de Roma, y muchos son los que están dispuestos a rendirle homenaje.”

El cuerno pequeño no es el papa. El anticristo no es el papa. El papa es la cabeza visible del gigantesco sistema de falsa religión.

El cuerno pequeño quiere que creamos que el cuerno pequeño es un hombre en el pasado o en el futuro, para que a ellos no se les aplique la profecía. Scofield esta aplicando una doctrina del cuerno pequeño, a pesar de ser evangélico! Si el cuerno pequeño fuera un hombre, el sistema desaparece. En cambio, si es un sistema, el sistema de falsa religión continua a pesar de quien sea la cabeza visible del sistema.

Pruebas de que Antíoco no es el anticristo ni cuerno pequeño

Busto de Antíoco Epífanes
Busto de Antíoco Epífanes

Acciones de Antíoco en el año 168 a.C. (nacionalidad Griega; viene de la línea de Seleuco—uno de los generales de Alejandro Magno):

  1. Profanó el templo judío (Conquistó Palestina; tenía ídolo Zeus Olímpico y lo hizo meter dentro del templo israelita).
  2. Trató de erradicar religión judía; prohibió también celebrar las fiestas del ritual simbólico de Éxodo 23:14-17; obligó a los israelitas a celebrar fiestas paganas.
  3. Obligó a los israelitas a trabajar en Sábado.
  4. En el altar del sacrificio hizo sacrificar un puerco.
  5. Mató al Sumo Sacerdote terrenal de este tiempo (Onias).

Acciones del verdadero cuerno pequeño: debía quitar el continuo, echar por tierra el santuario, y engrandecerse contra el Altísimo.

En el tiempo de Antíoco Epífanes, el santuario terrenal y las fiestas judías estaban en vigencia. Las acciones de Antíoco fueron echas contra los judíos según la carne.

El cuerno pequeño de Daniel 7:25 – “hablará palabras contra el Altísimo” – El Altísimo era acaso el sumo sacerdote terrenal Onias? Por supuesto que no.

“Se engrandeció contra el Príncipe de los Ejércitos” – Era el sumo sacerdote Onias el Príncipe de los Ejércitos? Por supuesto que no.

Si bien es cierto que el sumo sacerdote terrenal era considerado un “príncipe,” el Príncipe de los Ejércitos es CRISTO.

Las acciones de Antíoco fueron hechas contra el sumo sacerdote Onias, contra los judíos según la carne y contra el santuario terrenal. Eventualmente los israelitas se unieron con los romanos y lograron matar a Antíoco. Después de la muerte de Antíoco, tanto el santuario terrenal como las fiestas del ritual simbólico volvieron a ser puestos en vigencia.

Las acciones del cuerno pequeño iban a ser hechas contra el Santuario Celestial y contra el Ministerio Sacerdotal de Cristo.

Ya estudiamos el esquema cronológico de los reinos en Daniel 7 y en Daniel 8:

1 León | 2 Oso | 3 Leopardo | 4 Elefante | 10 Cuernos | cuerno pequeño

Cada reino tuvo su período de tiempo:

León: 606 – 538 a.C.

Oso: 538 – 331 a.C.

Leopardo: 331 – 165 a.C.

Elefante: 165 – 476 d.C.

10 Cuernos: 476 – 538 d.C.

cuerno pequeño: 538 – 1798 d.C.

Esquema de Daniel 9
Esquema de Daniel 9

Antíoco corresponde al período de 331 al 165 a.C. (al período del Leopardo). Por lo tanto, NO PUEDE ser el cuerno pequeño, pues no encaja con el esquema de Daniel.

En el período del Elefante vamos a encontrar el evento de la cruz en el año 31 d.C.

¿Qué dijo Cristo, una semana antes de que lo crucifiquen, con respecto al templo terrenal (reconstruido en los años 536 – 516 a.C.)?

Mateo 23:38 – “He aquí vuestra casa os es dejada desierta.”

Los judíos entendieron que Cristo profetizaba que el templo sería destruido. Por esto, posteriormente, sus discípulos le mostraron el templo hermoso, grande y fuerte. A lo que Cristo respondió:

Mateo 24:1-2 – “No quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.”

Cristo profetizó en el año 31 la destrucción del templo reconstruido por Zorobabel.

Cuando Cristo dijo en la cruz “Consumado es,” el santuario terrenal quedó abolido, a pesar de que el templo seguía en pie piedra sobre piedra.

Luego en el año 70 vino el ejercito romano y destruyó el templo terrenal, cumpliéndose de esta manera la profecía de Cristo.

Destrucción del Templo de Jerusalén.
Destrucción del Templo de Jerusalén.

Cuando el cuerno pequeño se sienta en el trono, ya habían transcurrido 468 años desde que el santuario terrenal había estado DESTRUIDO. Entonces, cómo el cuerno pequeño iba a accionar contra el santuario terrenal, si este ya estaba destruido por 468 años, y que además NO ESTABA EN VIGENCIA?

Lo que estaba en vigencia era el SANTUARIO CELESTIAL. Por lo tanto, las acciones del cuerno pequeño son contra el Santuario Celestial.

En Daniel 7:25, en la Biblia católica del cuerno pequeño dice “pensará cambiar las fiestas solemnes y las leyes ceremoniales.”

El cuerno pequeño quiere que pensemos que las fiestas judías están hoy en día en vigencia. Porque según ellos el cuerno pequeño iba a cambiar las fiestas ceremoniales (como hizo Antíoco) en lugar de cambiar el cuarto mandamiento para traspasar el día de reposo de Sábado a Domingo.

Si ahora celebramos la Pascua, estamos negando la primera venida de Cristo (negamos que el cordero de Dios que quita el pecado del mundo ya ha sido sacrificado y estamos esperando todavía al Mesías); si celebramos el Pentecostés, estaríamos negando que ya se dio inicio al Ministerio Sacerdotal de Cristo en el Santuario Celestial. Si celebramos el 10 de mes séptimo (día de la expiación), estaríamos negando que en 1844 Cristo dejó el Lugar Santo para entrar el Lugar Santísimo del Santuario Celestial y que es mentira que hay Juicio.

1 Corintios 5:7 – “porque nuestra pascua, que es Cristo, fue sacrificada por nosotros.”

La pascua apuntaba profética y simbólicamente al sacrificio de Cristo. Cristo ya ha sido sacrificado por nosotros. Si creemos esto, no tenemos por qué celebrar la pascua, ni nada concerniente al ritual simbólico, lo cual era sombra y figura de las obras de Cristo.

3. Las demandas de Daniel 9:24

Son seis demandas:

  1. Terminar la prevaricación
  2. Poner fin al pecado
  3. Expiar la iniquidad
  4. Traer la justicia perdurable
  5. Sellar la visión y la profecía
  6. Ungir al Santo de los santos

Dios les está dando 70 semanas a la nación judía para que satisfagan estas demandas. Ni un día más, ni un día menos.

Debemos analizar las demandas a la luz de la oración de Daniel.

¿Quién satisfizo estas demandas?

1. Terminar la prevaricación

Prevaricar – definición: faltar a las obligaciones o deberes de un cargo.

¿Quiénes prevarican? Las autoridades civiles que están en los cargos y hacen actos de injusticia. Delinquir los funcionarios públicos dictando o proponiendo resoluciones de manifiesta injusticia.

“Terminar la prevaricación” – debemos pensar en una autoridad.

Daniel 9:6 – “no hemos obedecido a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.”

Daniel 9:8 – “nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes, y de nuestros padres; porque contra ti pecamos.”

Daniel 9:12 – “Y él ha cumplido la palabra que habló contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan grande mal.”

Daniel confesó que las autoridades estaban en desobediencia, estaban confundidos, en pecado y cometiendo grande mal.

Pero Daniel 9:6,8,12 se refiere a las autoridades en los días de Daniel.

¿Cómo están las autoridades en los días de Cristo?

Lucas 18:6 – “Entonces el Señor dijo: Oíd lo que dijo el juez injusto.” Las autoridades tampoco estaban practicando la justicia.

DTG pg. 22.2 – “En el tiempo del nacimiento de Cristo, la nación estaba tascando el freno bajo sus amos extranjeros, y la atormentada la disensión interna. Se les había permitido a los judíos conservar la forma de un gobierno separado; pero nada podía disfrazar el hecho de que estaban bajo el yugo romano, ni avenirlos a la restricción de su poder. Los romanos reclamaban el derecho de nombrar o remover al sumo sacerdote, y este cargo se conseguía con frecuencia por fraude, el cohecho y aun el homicidio. Así el sacerdocio se volvía cada vez más corrompido.

Sin embargo, los sacerdotes poseían aún gran poder y lo empleaban con fines egoístas y mercenarios. El pueblo estaba sujeto a sus exigencias despiadadas, y también a los gravosos impuestos de los romanos. Este estado de cosas ocasionaba extenso descontento. Los estallidos populares eran frecuentes. La codicia y la violencia, estaban royendo el corazón mismo de la nación.”

Las autoridades en los días de Cristo estaban igual de corruptas que en los días de Daniel. No habían indicios que la nación judía iba a terminar la prevaricación dentro de las 70 semanas.

2. Poner fin al pecado

El pueblo de Dios estaba en pecado:

Daniel 9:5 – “hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, hemos sido rebeldes y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.”

Daniel 9:8 – “porque contra ti pecamos.”

Daniel 9:11 – “Todo Israel traspasó tu ley apartándose para no obedecer tu voz.”

Daniel 9:15 – “hemos pecado, hemos hecho impíamente.”

Ezequiel 8:6-12 – “Oh hijo del hombre, ¿ves lo que hacen éstos, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario? Pero vuélvete aún y verás abominaciones mayores.”

El pueblo de Dios estaba practicando la idolatría:

Ezequiel 8:10 – “Entré y miré, y he allí toda clase de figuras de reptiles y de cuadrúpedos detestables. Todos los ídolos de la casa de Israel que estaban pintados en la pared por todo alrededor.”

Cuando el pueblo de Dios fue sacado de Babilonia, se curaron de la idolatría, pero sólo de la idolatría de imágenes:

PE pg. 197.2 – “Cuando se le pidió (a Esteban) que contestase a las acusaciones presentadas contra él, comenzó con Moisés y los profetas, recapituló la historia de los hijos de Israel y el trato de Dios con ellos, y demostró cómo Cristo había sido predicho en las profecías.

Se refirió a la historia del templo y declaró que Dios no mora en templos hechos por manos humanas. Los judíos adoraban al templo y se llenaban de mayor indignación por cualquier cosa dicha contra aquel edificio que si hubiese sido pronunciada contra Dios.”

El templo se volvió su Dios. Ya no adoraban a la madera, a la piedra, a las imágenes, pero adoraban al templo más que a Dios. Y por tanto mataron al Señor del templo: a Jesús.

3. Expiar el pecado

¿Quiénes hacen el trabajo de expiar la iniquidad?

Los sacerdotes.

¿Y cuál era la condición de los sacerdotes?

La visión del profeta Ezequiel nos da una idea de la condición de los sacerdotes en el tiempo antes de Cristo: estaban de espaldas al santuario, quemando incienso a los ídolos y rindiéndole culto al dios sol:

Ezequiel 8:16 – “Y metióme en el atrio de adentro de la casa de Jehová: y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehovah y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol.”

Jeremías 23:11 – “Porque tanto el profeta como el sacerdote son impíos, aún en mi casa hallé su maldad, dice Jehovah.”

Los sacerdotes tenían que enseñar al pueblo la verdad, ese era su deber.

Ezequiel 34:1-6 – “Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel: profetiza y di a los pastores: Así ha dicho Jehovah el Señor: Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a si mismos! ¿NO apacientan los pastores a los rebaños? No apacentáis a las ovejas. No volvisteis al redil la descarriada. Y andan errantes por falta de pastor.”

Lo que les interesaba a estos pastores de Israel era la oveja gorda que da mucha lana, la oveja perdida, en cambio, no la volvían al redil.

¿Y cómo estaban lo sacerdotes en el tiempo de Cristo?

DTG pg. 27.1 – “El pueblo a quien Dios había llamado para ser columna y base de la verdad, había llegado a ser representante de satanás. Hacía la obra que éste deseaba que hiciese, y seguía una conducta que representaba falsamente el carácter de Dios. Los mismos sacerdotes que servían en el templo habían perdido de vista el significado del servicio que cumplían. Habían dejado de mirar más allá del símbolo, a lo que significaba. Al presentar las ofrendas de los sacrificios, eran como actores de una pieza de teatro. Los ritos que Dios mismo había ordenado eran trocados en medios de cegar la mente y endurecer el corazón. Dios no podía hacer ya más nada para el hombre por medio de ellos. Todo el sistema debía ser desechado.”

Los sacerdotes en el tiempo de Cristo estaban utilizaban los ritos establecidos por Dios para pervertir la verdad y así estaban endureciendo el corazón del pueblo. Los sacerdotes hacían creer al pueblo que era la oveja, el animal sacrificado, en sí que les concedía el perdón de los pecado. Los sacerdotes no estaban cumpliendo su deber, en lugar de enseñar que la oveja y los ritos eran símbolos, enseñaban que eran una realidad.

DTG pg. 130.4 – “Cristo vio que algo debía hacerse. Habían sido impuestas numerosas ceremonias al pueblo, sin la debida instrucción acerca de su significado. Los adoradores ofrecían sus sacrificios sin comprender que prefiguraban al único sacrificio perfecto. Y entre ellos, sin que se le reconociese ni honrase, estaba Aquel al cual simbolizaba todo el ceremonial.

El había dado instrucciones acerca de las ofrendas. Comprendía su valor simbólico, y veía que ahora habían sido pervertidas y mal interpretadas. El culto espiritual estaba desapareciendo rápidamente. Ningún vínculo unía a los sacerdotes y gobernantes con su Dios. La obra de Cristo consistía en establecer un culto completamente diferente.”

Los sacerdotes terminaron condenando al Salvador, a quien todo su ritual ceremonial apuntaba.

DTG pg. 655.1 – “La escena se desvaneció de la visión del sacerdote. Las palabras de Cristo habían herido en lo vivo al saduceo. Caifás había negado la doctrina de la resurrección, del juicio y de una vida futura. Ahora se sintió enloquecido por una furia satánica. ¿Iba este hombre, preso delante de él, a asaltar sus más queridas teorías? Rasgando su manto, a fin de que la gente pudiese ver su supuesto horror, pidió que sin más preliminares se condenase al preso por blasfemia. ‘¿Qué más necesidad tenemos de testigos?—dijo—He aquí, ahora habéis oído su blasfemia. ¿Qué os parece?’ Y todos le condenaron.”

Jesús condenado por los sacerdotes y líderes religiosos de su tiempo.
Jesús condenado por los sacerdotes y líderes religiosos de su tiempo.

4. Traer la justicia perdurable

Justicia bíblicamente es sinónimo de obediencia.

Daniel 9:5 – “Nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.”

Daniel 9:6 – “No hemos obedecido a tus siervos los profetas.”

Daniel 9:7 – “Los has echado a causa de su rebelión con que se rebelaron contra ti.”

Daniel 9:14 – “Porque no obedecimos a su voz.”

Tanto en el tiempo de Daniel como en el de Cristo era lo mismo. Estaba en pecado y en desobediencia a Dios.

5. Sellar la visión y la profecía

Mateo 16:3 – “Hipócritas que sabéis distinguir el aspecto del cielo, mas las señales de los tiempos no podéis.”

Isaías 53:6 – “Todos nos descarriamos como ovejas, cada cual se aparto por su camino; mas Jehovah cargó en él el pecado de todos nosotros.”

DTG pg. 58.4 – “Jesús se presentó como quien tiene sed del conocimiento de Dios. Sus preguntas sugerían verdades profundas que habían quedado obscurecidas desde hacía mucho tiempo, y que, sin embargo, eran vitales para la salvación de las almas.

Al paso que cada pregunta revelaba cuán estrecha y superficial era la sabiduría de los sabios, les presentaba una lección divina, y hacía ver la verdad desde un nuevo punto de vista. Los rabinos hablaban de la admirable exaltación que la venida del Mesías proporcionaría a la nación judía; pero Jesús presentó la profecía de Isaías (Isaías 53), y les preguntó qué significaban aquellos textos que señalaban los sufrimientos y la muerte del Cordero de Dios.”

Los “sabios” y teólogos de la época no podían entender la profecía de Isaías, acerca de cómo Jesús iba a ser tratado por su propio pueblo escogido y acerca de cómo iba a morir.

DTG pg. 59.3 – “No podían sino ver que su expectativa concerniente al Mesías no estaba sostenida por la profecía; pero no querían renunciar a las teorías que habían halagado su ambición. No querían admitir que no habían interpretado correctamente las Escrituras que pretendían enseñar. Se preguntaban unos a otros: ¿Cómo tiene este joven conocimiento no habiendo nunca aprendido? (Jesús a sus 12 años) La luz estaba resplandeciendo en las tinieblas; “mas las tinieblas no la comprendieron” (Juan 1:5).”

Los sacerdotes y hombres religiosos no querían renunciar a las teorías y doctrinas incorrectas, y mucho menos querían admitir que no habían interpretado correctamente las Sagradas Escrituras.

Por todo esto, los judíos no podían sellar la visión ni la profecía.

6. Ungir al Santo de los santos

Para poder ungir, los hombres deben estar llenos del Espíritu Santo como habitante regenerador.

Sin embargo, cuál era el espíritu que dominaba a los hombres del pueblo de Dios en el tiempo de Cristo?

DTG pg. 222.1 – “El mismo mal espíritu que tentó a Cristo en el desierto y que poseía al endemoniado de Capernaúm dominaba a los judíos incrédulos. Pero con ellos asumía un aire de piedad, tratando de engañarlos en cuanto a sus motivos para rechazar al Salvador. Su situación era más desesperada que la del endemoniado; porque no sentían necesidad de Cristo, y por lo tanto estaban sometidos al poder de satanás.”

El pueblo de Dios debía de tener al Espíritu Santo, pero sin embargo tenían al espíritu de satanás. Tenían la apariencia de piedad, y por tanto no tenían necesidad de un Salvador.

La nación judía no cumplió con ninguna de las demandas. Entonces, quién cumplió las demandas?

1. Terminar la prevaricación

Para terminar la prevaricación estudiamos que se necesitaba de una autoridad.

Daniel 9:25 – El Mesías Príncipe es una autoridad. El Mesías Príncipe debía venir antes de que terminen las 70 semanas para poder satisfacer esta demanda.

El Príncipe es hijo de un Rey. Este Príncipe le fue prometido a David:

2 Samuel 7:5 – “Ve y di a mi siervo David: Así ha dicho Jehovah.”

2 Samuel 7:12 – “Yo levantaré después de ti a uno de tu linaje y afirmaré su reino.”

El príncipe que le fue prometido al rey David, en figura, fue su hijo Salomón, quien llegó a sentarse en el trono de David. Pero Salomón era solamente figura del verdadero príncipe. Jesús fue llamado varias veces “Hijo de David” (Mateo 15:22; 20:30; Marcos 10:47).

La profecía de 2 Samuel 7 es la promesa de que el Mesías iba a ser del linaje de David. En Mateo capítulo 1 está la prueba de que José, padre ‘adoptivo’ de Jesús, era descendiente directo del rey David. Y en el capítulo 3 de Lucas está la prueba de que María era también descendiente de David.

Cristo tenía que ser del linaje de un Rey, tenía que ser un Príncipe, pues se necesita de una autoridad para poder satisfacer la demanda de terminar con la prevaricación.

Pruebas de que Salomón no es el Príncipe prometido a David

Salmo 89:3-4 – “Hice pacto con mi escogido. Juré a David diciendo: para siempre confirmaré tu descendencia, y edificaré tu trono por todas las generaciones.”

Salomón no fue quien ‘edificó el trono por todas las generaciones,’ fue Cristo quien ha hecho esto.

Salmo 132:10-11 – “Por amor de David tu siervo, no vuelvas de tu ungido el rostro. De tu descendencia pondré sobre tu trono.”

Jeremías 33:17 – “No faltará a David varón que se siente sobre el trono de la casa de Israel.”

David dijo a su hijo Salomón: 1 Reyes 2:1-4 – “Guarda la ordenanza de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, y sus derechos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que seas dichoso en todo lo que hicieres, y en todo aquello a que te tornares. Para que confirme Jehová la palabra que me habló, diciendo: Si tus hijos guardaren su camino, andando delante de mí con verdad, de todo su corazón, y de toda su alma, jamás, dice, faltará a ti varón en el trono de Israel.”

Salomón no cumplió con lo que su padre le había encargado y fue polígamo, se mezcló con mujeres extranjeras y se volvió idólatra.

1 Reyes 11:1-2 – “a las de Moab, a las de Ammón, a las de Idumea, a las de Sidón, y a las Hetheas; Gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No entraréis a ellas, ni ellas entrarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses.”

1 Reyes 11:3-4 – “Y tuvo setecientas mujeres reinas, y trescientas concubinas; y sus mujeres torcieron su corazón. Y ya que Salomón era viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos; y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.”

Salomón no es el Mesías Príncipe que le fue prometido a David, aquel que iba a terminar la prevaricación.

Lucas 1:31-33 – “Llamarás a su nombre Jesús… y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.”

Jesús es el verdadero Príncipe.

Isaías 9:6 – “Porque un niño nos es nacido… y se llamará su nombre… Príncipe de Paz.”

DTG pg. 30.1 – “Hubo ángeles que acompañaron a José y María en su viaje de Nazaret a la ciudad de David. El edicto de la Roma imperial para empadronar a los pueblos de sus vastos dominios alcanzó hasta los moradores de las colinas de Galilea.

Como antaño Ciro fue llamado al trono del imperio universal para que libertase a los cautivos de Jehová, así también Augusto Cesar hubo de cumplir el propósito de Dios de traer a la madre de Jesús a Belén. Ella era de linaje de David; y el Hijo de David debía nacer en la ciudad de David. De Belén, había dicho el profeta, ‘saldrá el que será Señor en Israel; cuya procedencia es desde el principio, desde los días de la eternidad’ (Miqueas 5:2).

Pero José y María no fueron reconocidos ni honrados en la ciudad de su linaje real. Cansados y sin hogar, siguieron en toda su longitud la estrecha calle, desde la puerta de la ciudad hasta el extremo oriental, buscando en vano un lugar donde pasar la noche. No había sitio para ellos en la atestada posada. Por fin, hallaron refugio en un tosco edificio que daba albergue a las bestias, y allí nació el Redentor del mundo.”

Jesús nació para ser Rey

Mateo 2:1-2 – “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en los días del rey Herodes vinieron del oriente a Jerusalén unos magos diciendo: ¿Dónde esta el Rey de los Judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.”

Juan 18:33 – “Así que, Pilato volvió a entrar en el pretorio, y llamó a Jesús, y díjole: ‘Eres tú el Rey de los judíos?’

En el versículo :36 Jesús primeramente respondió: “Mi reino no es de este mundo.” Y en el versículo :37 finalmente dijo: “Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo.”

Cristo nació para ser Rey y sentarse en el trono de su Padre.

Hechos 5:30-31 – “El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, al cual vosotros matasteis colgándole de un madero. A éste Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y remisión de pecados.”

Ya tenemos a la autoridad, pero falta ver si el Príncipe cumple con el requisito de terminar la prevaricación dentro de las 70 semanas.

En Juan capítulo 8 tenemos un ejemplo de cómo Cristo no prevaricó.

Juan 8:3-11 – Los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida cometiendo adulterio. La ley requería que se trajera tanto al hombre como la mujer que fueron sorprendidos cometiendo adulterio, pero los fariseos trajeron solo a la mujer, lo que demuestra que todo era una trampa para condenar a Jesús.

Jesús dijo: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.”

Y cuando no hubo quien acuse a la mujer, le dijo a ella: “Ni yo te condeno, vete y no peques más.”

Cristo no pasó por alto la ley, dijo que si alguien estaba libre de pecado que arroje la primera piedra. Pidió que la ley se cumpla, hizo uso de la justicia. Pero al mismo tiempo hizo uso de la misericordia, pues sabía que ninguno de ellos estaba libre de pecado. Cristo no prevaricó, no pasó por alto la ley, mas bien obedeció a la ley.

Otro ejemplo lo podemos encontrar en Mateo capítulo 17.

Mateo 17:24-27 – “Y como llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y dijeron: ‘¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?” Entonces Cristo le dijo a Pedro – “Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos o de los extraños?” Pedro le respondió – “De los extraños.” Sin embargo, para no ofenderles, Jesús le dijo a Pedro – “Ve al mar y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo y al abrirle la boca hallarás un estatero; tómalo y dáselo por mi y por ti.”

La ley eximía a los profetas e hijos de reyes del impuesto de dos dracmas del templo. Por eso Cristo le preguntó a Pedro si los hijos de reyes pagan impuesto. Pero como los judíos no lo aceptaban como profeta ni como Príncipe, le negaban y le cobraban el impuesto.

DTG pg. 400.2 – “Pero Pedro había comprendido tan sólo parcialmente el propósito del indagador. Ciertas clases de personas estaban exentas de pagar el tributo. En el tiempo de Moisés, cuando los levitas fueron puestos aparte para el servicio del santuario, no les fue dada herencia entre el pueblo. El Señor dijo: ‘Por lo cual Leví no tuvo parte ni heredad con sus hermanos: Jehová es su heredad’ (Deuteronomio 10:9).

En el tiempo de Cristo, los sacerdotes y levitas eran todavía considerados como dedicados especialmente al templo, y no se requería de ellos que diesen la contribución anual para su sostén. También los profetas estaban exentos de ese pago. Al requerir el tributo de Jesús, los rabinos negaban su derecho como profeta o maestro, y trataban con él como una persona común.

Si se negaba a pagar el tributo, ello sería presentado como deslealtad al templo; mientras que por otro lado, el pago justificaría la actitud que asumían al no reconocerle como profeta.”

Era una trampa: si Cristo pagaba el impuesto del templo reconocía que no era profeta, en cambio si no pagaba era un insulto al templo. Cristo no pasó por alto la Ley, a pesar de que no tenía porqué pagar el tributo.

Otro ejemplo de que Cristo no prevaricó lo tenemos en Mateo capítulo 22.

Mateo 22:15-22 – En esta ocasión los fariseos fueron a entrampar a Jesús preguntándole si era lícito pagar impuestos al Cesar: “¿Es lícito dar tributo al César, o no?” A lo que Jesús respondió: “Dad pues, a Cesar lo que es de Cesar, y a Dios lo que es de Dios.”

Si Cristo hubiera practicado prevaricación, hubiera aconsejado como hacer para que los israelitas no paguen impuestos.

Filipenses 2:8 – “Estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”

Cristo cumplió con esta demanda ✔.

2. Poner fin al pecado

Para cumplir con esta demanda, Cristo debía cumplir esta demanda desde su engendramiento.

Lucas 1:35 – “El santo ser que nacerá será llamado Hijo del Altísimo.”

Cristo fue engendrado sin mancha de pecado.

Filipenses 2:8 – Cristo prefirió la muerte antes que mancharse con el pecado.

Juan 8:46 – “¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?”

DTG pg. 433.2 – “‘¿Quién de vosotros me convence de pecado? Y si digo la verdad, ¿por qué no me creéis?’ Día tras día, durante tres años los enemigos de Cristo le habían seguido, procurando encontrar alguna mancha en su carácter. Satanás y toda la confederación del maligno habían estado tratando de vencerle; pero nada habían hallado en él de lo cual sacar ventaja.

Hasta los demonios estaban obligados a confesar: ‘Sé quién eres, el Santo de Dios’ (Marcos 1:24).”

Nadie pudo acusar a Cristo de pecado.

1 Pedro 1:18-19 – “Sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.”

Cristo cumplió esta demanda dentro de las 70 semanas ✔.

3. Expiar la iniquidad

Como ya vimos anteriormente, esta demanda debía cumplirla un Sacerdote.

Daniel 9:26 – “Después de las 62 semanas le quitarán la vida al Mesías príncipe, mas no por si.”

En la semana setenta “mas no por si,” sino por el pecado de todos nosotros que fue depositado sobre él. Porque fue en el monte del Getsemaní en donde decidió hacerse Sustituto y Garante de toda la raza humana (Lucas 22:29-46).

Cristo como hombre es el segundo Adán, es el segundo representante de la raza humana y por ello también es el segundo Padre de la raza humana. Es por esto que uno de los hombres de Cristo en Isaías 9:6 es “Padre eterno.”

Cristo como Dios es también nuestro Padre y Creador (pero no queremos confundir con la primera persona de la deidad que es Dios Padre; Cristo es la segunda persona de la deidad).

Romanos 8:15 – “Pues no recibisteis el espíritu de esclavitud para estar otra vez bajo el temor, sino que recibisteis el espíritu de adopción como hijos, en el cual clamamos: ‘¡Abba, Padre!’”

Juan 1:12 – “Pero a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”

Cristo como Cordero de Dios (Juan 1:29,36), vino a quitar el pecado del mundo. Sobre Cristo se colocó la iniquidad, el pecado de todos nosotros (Isaías 53:6). El castigo de nuestra paz fue sobre él (Isaías 53:5).

1 Juan 2:2 – Cristo es la propiciación por nuestros pecados, por los pecados de todo el mundo.

2 Corintios 5:21 – “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado.”

1 Pedro 3:18 – “Cristo padeció una sola vez por los pecados.”

Cristo como hombre expió la iniquidad ✔.

Hebreos 1:3 – “Habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.”

Antes de sentarse a la diestra de Dios Padre, Cristo expió nuestra iniquidad el 14 de Abib del año 31 d.C., a la mitad de la semana 70. Y a los tres días, resucitó como hombre, para poder ser nuestro Sacerdote en el Santuario Celestial (Hebreos 7:24) según el orden de Melquisedec, ya que no era de la tribu de Leví para el sacerdocio levítico (Hebreos 7:17) y ya que según la ley todo sacerdote debía de ser tomado de entre los hombres (Hebreos 5:1).

Jesús Sumo Sacerdote Celestial
Jesús Sumo Sacerdote Celestial

4. Traer la justicia perdurable

¿Por qué Cristo estuvo habilitado para traer la justicia perdurable?

  • En él había capacidad para amar: Juan 13:1,34 – “los amó hasta el fin.”
  • La Ley estaba escrita en su mente y en su corazón: Salmos 40:8; Hebreos 10:5,7 – “tu ley esta en medio de mi corazón,” “he venido para hacer tu voluntad.” Juan 6:38 – “para hacer la voluntad del que me envió.”
  • Jesús estaba libre de la mancha de pecado y libre de egoísmo – Lucas 1:35; Juan 17:19 – “yo por ellos, me santifico.”

PVGM pg. 105.1 – “Cristo estaba continuamente recibiendo del Padre a fin de poder impartírnoslo. ‘La palabra que habéis oído—dijo él—no es mía, sino del Padre que me envió’ (Juan 14:24). ‘El Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir’ (Mateo 20:28). El vivió, pensó y oró, no para si mismo, sino para los demás.”

Además en Daniel 9:27 – “Y por otra semana el confirmará el pacto con muchos.”

El Mesías Príncipe debía confirmar el pacto con muchos en la semana 70.

  • ¿Cuál es la BASE del pacto?

La base del pacto es la LEY de Dios.

Deuteronomio 9:9-11 – “Jehovah me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto.”

PP pg. 387.2 (340.5) – “Aunque este pacto fue hecho con Adán y más tarde se le renovó a Abraham, no pudo ratificarse sino hasta la muerte de Cristo. Existió en virtud de la promesa de Dios desde que se indicó por primera vez la posibilidad de redención. Fue aceptado por fe: no obstante, cuando Cristo lo ratificó fue llamado el pacto nuevo. La Ley de Dios fue la base de este pacto, que era sencillamente un arreglo para restituir al hombre a la armonía con la voluntad divina, para colocarlo en condición de poder obedecer la ley de Dios.”

  • ¿Cuál es la CONDICIÓN del pacto?

La condición del pacto es: Obedece y vivirás.

PP pg. 389.1 (342.1) – “Los términos del pacto antiguo eran: Obedece y vivirás. ‘El hombre que los cumpla, gracias a ellos, vivirá’ (Ezequiel 20:2; Levítico 18:5); pero ‘maldito el que no confirme las palabras de esta ley para cumplirlas’ (Deuteronomio 27:26). El nuevo pacto se estableció sobre ‘mejores promesas,’ la promesa del perdón de los pecados, y de la gracia de Dios para renovar el corazón y ponerlo en armonía con los principios de la ley de Dios. ‘Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón […]. Porque perdonaré la maldad de ellos y no me acordaré más de su pecado’ (Jeremías 31:33, 34).”

“Obedece y vivirás” era la condición del pacto desde la creación de Adán y Eva:

PP pg. 30.2 (28.3) – “Dios hizo al hombre recto; le dio nobles rasgos de carácter, sin inclinación hacia el mal. Lo dotó de elevadas cualidades intelectuales, y le presentó las más nobles motivaciones en su lealtad. La obediencia perfecta y perpetua, era la condición para la felicidad eterna. Cumpliendo esta condición, tendría acceso al árbol de la vida.”

El pacto demanda obediencia perfecta y perpetua.

CC pg. 62.1 – “La condición para alcanzar la vida eterna es ahora exactamente la misma de siempre, tal cual era en el paraíso antes de la caída de nuestros primeros padres: la perfecta obediencia perfecta a la ley de Dios, la perfecta justicia.

Si la vida eterna se concediera con alguna condición inferior a ésta, peligraría la felicidad de todo el universo. Se le abriría la puerta al pecado con toda su secuela de dolor y miseria para siempre.”

Dios no ha cambiado esa condición. Cuando un maestro de la ley le preguntó a Jesús: “¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?, Jesús le respondió con una pregunta: “¿Qué está escrito en la ley?” A lo que el hombre respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.” A lo que Jesús respondió: “Has respondido bien. Haz esto y vivirás” (Lucas 10:25-28).

Mucha gente tuerce las Escrituras ignorantemente, pues usan este texto y Marcos 12:29-31, para insinuar que Cristo “cambió los Diez Mandamientos por la ley del amor.” Sin embargo “Amar a Dios” es el resumen de los primero cuatro mandamientos (Deuteronomio 6:4-5; Romanos 13:9) y “Amar al prójimo” es el resumen de los seis siguientes mandamientos (Levítico 19:18; Romanos 13:9).

Entonces: si la base del pacto es la Ley, y la condición del pacto es la obediencia perfecta y perpetua a la Ley. ¿De qué manera se aplica todo esto a nosotros?

1MS pg. 464.0 (463.3) – “En la profecía de Daniel se registra de Cristo que expiaría ‘la iniquidad’ y traería ‘la justicia perdurable’ (Daniel 9:24). Toda alma puede decir: ‘Mediante su perfecta obediencia, Cristo ha satisfecho las demandas de la ley y mi única esperanza radica en acudir a él como mi sustituto y garantía. Por fe en sus méritos, estoy libre de la condenación de la ley. Me reviste con su justicia, que responde a todas las demandas de la ley. Estoy completo en Aquel que produce la justicia eterna. El me presenta a Dios con la vestimenta inmaculada en la cual no hay una hebra que fue entretejida por instrumento humano alguno. Todo es de Cristo y toda la gloria, el honor y la majestad han de darse al Cordero de Dios que quita los pecados del mundo. El obedeció las demandas de la Ley para mi.”

Cristo, como hombre (ya que como Dios está sobre la ley), vivió una vida de obediencia perfecta y perpetua a la ley, trajo la justicia perdurable ✔. No desarrolló la justicia perfecta para sí mismo, sino para todos nosotros; y lo pudo hacer porque en él no había ni una gota de egoísmo y tenía capacidad para amar.

5. Sellar la visión y la profecía

Cuando Cristo expiró en la cruz del calvario “consumado es” (Juan 19:30), hizo cesar el sacrificio y la ofrenda. Cristo dio cumplimiento a Isaías 59:6.

Comentario Bíblico 7a pg. 375.1 – “Cristo no cometió pecado; de no ser así su vida en la carne humana y su muerte en la cruz no hubieran tenido más valor en lograr gracia para los pecadores que la muerte de cualquier otro hombre.

Si bien tomó consigo la humanidad, era una vida tomada en unión con la Deidad. Podía deponer su vida como sacerdote también como víctima. Tenía poder en sí mismo para ponerla y para volverla a tomar. Se ofreció a sí mismo sin mácula delante de Dios.

La expiación de Cristo selló para siempre el pacto eterno de la gracia. Fue el cumplimiento de todas las condiciones por las cuales Dios había suspendido la libre comunicación de la gracia con la familia humana.

Entonces fue derribada toda barrera que interceptaba la más generosa acción de la gracia, la misericordia, la paz y el amor para el más culpable de la raza de Adán.”

Al cumplir todas las demandas de la santa Ley de Dios, Cristo selló la visión y la profecía.

Hasta antes de la muerte de Cristo, nuestra raza humana no tenía un representante. Dios había puesto a Adán como representante de nuestra raza, pero cuando este cayó en pecado, el planeta tierra quedó sin representante en el concilio celestial.

Ahora tenemos un representante en el cielo, en el Santuario Celestial, que es Cristo (Hebreos 9:15; 1 Timoteo 2:5).

Cuando Cristo dijo “consumado es,” selló la visión y la profecía ✔.

6. Ungir al Santo de los santos

La Biblia solo llama a uno santo:

Lucas 1:35 – “por lo cual el santo ser que nacerá de ti será llamado hijo del Altísimo.”

Lucas 4:33-34 – “Yo te conozco quien eres, el Santo de Dios.”

DTG pg. 433.2 – “Jesús vivió la ley a la vista del cielo, de los mundos no caídos y de los hombres pecadores. Delante de los ángeles, de los hombres y de los demonios, había pronunciado sin que nadie se las discutiese palabras que, si hubiesen procedido de cualesquiera otros labios, hubieran sido blasfemia:

‘Yo, lo que a él agrada, hago siempre’ (Juan 8:29).”

El Santo de los santos es Cristo.

De acuerdo a Daniel 9:25 “hasta el Mesías Príncipe” (Mesías = ungido), al finalizar las 62 semanas—al inicio de la semana 70—Cristo debía ser ungido. Y así ocurrió en el año 27 d.C.

Lucas 4:1 – “Entonces Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto.”

Hechos 10:38 – “Me refiero a Jesús de Nazaret, y a cómo Dios le ungió con el Espíritu Santo y con poder. El anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.”

Cristo fue ungido con el Espíritu Santo para comenzar su ministerio terrenal como “este profeta” de acuerdo a la promesa de Deuteronomio 18:15-18.

DTG pg. 200.0 (199.4) – “La orden de restaurar y edificar a Jerusalén, completada por el decreto de Artajerjes Longímano (Esdras 6:14; 7:1), entró a regir en el otoño del año 457 a.C. Desde ese tiempo, cuatrocientos ochenta y tres años llegan hasta el otoño del año 27 d.C. Según la profecía, este período había de llegar hasta el Mesías, el Ungido.

En el año 27 de nuestra era, Jesús, en ocasión de su bautismo, recibió la unción del Espíritu Santo, y poco después fue proclamado el mensaje: ‘El tiempo es cumplido’ (Marcos 1:15).”

Cristo cumplió con este requisito dentro de las 70 semanas ✔.

Todo lo que Cristo ha hecho es una obra acabada: es el EVANGELIO.

Daniel 9:24 = EVANGELIO.

El Evangelio es una obra que fue acabada dentro de las 70 semanas.

Cristo era de la tribu de Judá y las demandas de Daniel 9:24 fue dada a la casa de Judá.

Hebreos 7:14 – “Nuestro señor Jesucristo es de la tribu de Judá.”

Cristo era judío y era necesario que un judío cumpla con las demandas.

4. Respuesta a las peticiones de Daniel 9:16-19

Como estudiamos anteriormente las peticiones de Daniel fueron sobre:

  1. Ciudad de Jerusalén -> terrenal
  2. Tu santo monte = Santuario -> terrenal
  3. Tu pueblo -> nación Judía según la carne

1.- La ciudad de Jerusalén

La ciudad de Jerusalén estaba destruida, el monte santo (el templo de Jerusalén) también estaba destruido y el pueblo estaba en la cautividad en Babilonia. Por estas razones, Daniel oró y pidió por la restauración de la ciudad, del templo y de su pueblo.

Esta fue la respuesta del Altísimo, con respecto a la ciudad de Jerusalén:

Daniel 9:25 – “Conoce, pues, y entiende que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; y volverá a ser edificada la plaza y el muro, pero en tiempos angustiosos.”

Dios prometió a Daniel que habría un decreto para restaurar a Jerusalén. Este decreto lo encontramos en Esdras 7:12-26.

Pero Dios también advirtió a Daniel que la ciudad de Jerusalén volvería a ser destruida, después de las 62 semanas, durante la semana número 70:

Daniel 9:26 – “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí mismo; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones.”

¿Quién fue este ‘príncipe’ que destruyó la ciudad de Jerusalén y el santuario terrenal después de la semana 70, luego de que ya habían sido reconstruidos antes del fin de las 62 semanas?

De acuerdo a Daniel 9:26, este príncipe debía de venir después que maten al Mesías Príncipe.

CS pg. 34.2 (30.2) – “Espantosas fueron las calamidades que sufrió Jerusalén cuando el sitio se reanudó bajo el mando de Tito. La ciudad fue sitiada en el momento de la Pascua, cuando millones de judíos se hallaban reunidos dentro de sus muros.”

Ese ‘príncipe’ fue el General romano Tito, que era hijo del emperador Flavio Vespasiano. Es decir, Tito era un Cesar de Roma.

La parábola de la Fiesta de Bodas

Tito fue, en la realidad, una figura simbólica del verdadero Príncipe:

Mateo 22:1-3 – “El reino de los cielos semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas estos no quisieron venir.”

En la parábola, los invitados a la fiesta de bodas mataron a los siervos que envió el rey (Mateo 22:6).

Mateo 22:7 – “Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad.”

Dios utilizó a Tito y a su ejército para destruir la ciudad de Jerusalén, el santuario terrenal y a los invitados (la nación Judía según la carne) que no quisieron ir a las bodas (al Santuario Celestial), en el año 70 d.C.

Es importante notar que la venida de este príncipe que iba a destruir la ciudad y el templo no podía ocurrir antes de la muerte de Cristo en la cruz.

Jesús lloró cuando predijo la destrucción de la ciudad de Jerusalén

Lucas 19:41-44 – “Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella diciendo: Oh si también tu conocieses, a lo menos en este día, lo que es para tu paz! Mas ahora esta encubierto de tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearan con vallado y te sitiarán y por todas partes te estrecharán y te derribarán a tierra y a tus hijos dentro de ti, y no dejará en ti piedra sobre piedra, por cuanto NO CONOCISTE EL TIEMPO DE TU VISITACIÓN.”

Los judíos rechazaron el mensaje del Testigo Fiel: “no tienes capacidad para amar” (Apocalipsis 3:14-18). Al igual que Caín, no vieron la necesidad de un sustituto y garante, no vieron la necesidad de un Salvador, no vieron la necesidad de que Cristo sea todo para uno.

CS pg. 36.2 – “De buen grado Tito hubiera hecho cesar tan terribles escenas. Le horrorizaban ver los montones de cadáveres en los valles. Miraba el magnifico templo y dio orden que no se tocara una sola de sus piedras. Llamó a los dirigentes judíos para que el templo no fuera profanado con sangre. Pero respondieron a sus palabras con maldiciones, arrojando dardos a su ultimo mediador humano. Los judíos rechazaron al hijo de Dios y ahora iban a resistir hasta el fin. Vanos eran los intentos de Tito de salvar el templo, uno mayor que él había predicho que el templo sería derribado.”

¿Con qué propósito Dios estaba prometiendo en un versículo la restauración de la ciudad de Jerusalén y la restauración del templo de Jerusalén, para luego, en el siguiente versículo, profetizar la destrucción de ambos?

Dios estaba queriendo hacer entender algo a Daniel y a todos nosotros que leemos el libro de Daniel:

La ciudad de Jerusalén era una figura de la Jerusalén Celestial.

Si la ciudad de Jerusalén terrenal iba a ser destruida, esto quiere decir que no es importante; quiere decir que debe haber otra ciudad que es la importante; pues la Jerusalén terrenal es figura de la Jerusalén Celestial.

Hebreos 11:8 – “Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a donde iba…”

Hebreos 11:10 – “…porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y fundador es Dios.”

La Jerusalén Celestial le fue prometida a Abraham, y a todos los que:

Hebreos 11:14 – “buscan otra patria”

Hebreos 11:16 – “Pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir la celestial. Por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.”

La ciudad de Jerusalén iba a ser destruida “hasta el fin de la guerra” entre Cristo y satanás.

En Génesis 3:15 – “Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya…” se dio el inicio a esta guerra entre Cristo y satanás.

CS pg. 559.1 (495.1) – “La divina sentencia contra satanás después de la caída del hombre fue también una profecía que, abarcando las edades hasta los últimos tiempos, predecía el gran conflicto en que se verían empeñadas todas las razas humanas que hubiesen de vivir en la tierra.”

Esta guerra terminará completamente cuando Cristo venga por tercera vez a la tierra.

CS 559.3 (496.1) – “Satanás tentó al hombre a que pecase como había inducido a los ángeles a rebelarse, a fin de asegurarse su cooperación en su lucha contra el cielo. No había descensión alguna entre él y los ángeles caídos en cuanto al odio que sentían contra Cristo; mientras que estaban en desacuerdo tocante a todos los demás puntos, era unánime su oposición a la autoridad del Legislador del universo. Pero al oír satanás que habría enemistad entre él y la mujer, y entre sus linajes, comprendió que serían contrarrestados sus esfuerzos por corromper la naturaleza humana y que se capacitaría al hombre para resistirle.”

La ciudad de Jerusalén habría de estar destruida hasta el fin de la guerra contra satanás.

Hoy en día nos debe interesar la Jerusalén Celestial. Satanás quiere que nuestra mirada se dirija al Medio Oriente, a todo lo que las naciones quieren hacer con la Jerusalén terrenal. Pero, qué le dijo el ángel a Daniel?

“Las devastaciones van a durar hasta el fin de la guerra.”

Al igual que Abraham, debemos esperar a la ciudad Celestial.

Abraham vivió en carpas, no se preocupó de hacerse de casas ni cosas terrenales, porque esperaba una ciudad Celestial cuyo constructor es Dios mismo.

El apóstol Juan, en Apocalipsis 21:2, también vio descender la nueva Jerusalén Celestial:

“Vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.”

2.- El monte santo

Daniel ya había previsto la restauración del santuario terrenal.

En el año 538 a.C., cuando el rey Darío estaba en el poder, Daniel fue echado a la fosa de los leones y tanto Darío como Ciro quedaron impresionados.

Fue por esto que en el 536 a.C. Daniel le pudo mostrar a Ciro, cuando éste se hallaba en el poder, las profecías de Isaías 44:28 y 45:1-2, y entonces Ciro sacó el decreto para reconstruir el santuario terrenal.

Entonces, Daniel vio el decreto para que el templo sea reconstruido. Pero luego, en Daniel 9:26, el ángel le dice que la ciudad y el santuario serían destruidos.

¿Por qué Dios iba a permitir que restauren el templo si este sería nuevamente destruido?

¿Cuál era el mensaje de Dios para Daniel y cuál es el mensaje de Dios para nosotros?

Daniel tenía que entender que ese santuario terrenal no era importante, pues era sombra y figura del Santuario Celestial – Hebreos 8:5.

Hebreos 8:2 – el constructor del Santuario Celestial es Dios mismo.

La ciudad celestial y el santuario celestial fueron construidos por Dios.

Hebreos 9:24 – Cristo entró en el santuario verdadero, no hecho por manos humanas.

Éxodo 25:8-9,40 – Moisés fue el primero en ver el Santuario Celestial, el original. Luego Moisés hizo una representación en miniatura.

El apóstol Juan también vio al Santuario Celestial en Apocalipsis 11:19 – “Y el templo de Dios fue abierto en el cielo.”

PP pg. 356.2 (313.2) – “Dios mismo le entregó a Moisés el plano con instrucciones detalladas acerca del tamaño y forma, así como de los materiales que debían emplearse y de todos los objetos y muebles que debían de contener.

Los dos lugares santos hechos a mano iban a ser ‘figura del verdadero,’ ‘figuras de las cosas celestiales’ (Hebreos 9:24, 23), es decir, una representación en miniatura, del templo celestial donde Cristo, nuestro gran Sumo Sacerdote, después de ofrecer su vida como sacrificio, habría de interceder a favor de los pecadores.

Dios presentó ante Moisés en el monte una visión del santuario celestial, y le ordenó que hiciera todas las cosas de acuerdo con el modelo que se le había mostrado. Todas estas instrucciones fueron escritas cuidadosamente por Moisés, quien las comunicó a los jefes del pueblo.”

CS pg. 543 (479.2) – “El santuario en el cielo es el centro mismo de la obra de Cristo a favor de los hombres. Concierne a toda alma que vive en la tierra. Nos revela el plan de la redención, nos conduce hasta el fin mismo del tiempo y anuncia el triunfo final de la lucha entre la justicia y el pecado. Es de la mayor importancia que todos investiguen a fondo estos asuntos, y que estén siempre prontos a dar respuesta a todo aquel que les pidiere razón de la esperanza que hay en ellos.”

El santuario terrenal también estará destruido hasta “el fin de la guerra” entre Cristo y satanás.

3.- El pueblo judío

Daniel 9:27 – “Y por otra semana él confirmará el pacto con muchos.”

Un pacto es un acto que se celebra entre un proponente y un aceptante, es decir: tiene que haber dos partes.

En Daniel 9:27 está hablando del pacto eterno celebrado entre Dios Padre y su Hijo.

DTG pg. 774.0 (773.11) – “Desde antes que fueran echados los cimientos de la tierra, el Padre y el Hijo se habían unido en un pacto para redimir al hombre en caso de que fuese vencido por satanás. Habían unido sus manos en un solemne compromiso de que Cristo sería fiador de la especie humana.”

Ese es el pacto eterno que también se conoce como el “nuevo pacto.”

Jeremías 31:33 – “Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.”

Hebreos 7:14 – “Manifiesto es que nuestro Señor Jesucristo vino de la tribu de Judá.”

Lucas 1:31-33 – “El Señor le dará el trono de David su padre.”

Cristo era un israelita de verdad y como ya estudiamos anteriormente:

La base del pacto es – la ley.

La condición del pacto es – obedece y vivirás.

Cristo, como hombre, cumplió las condiciones del pacto, porque él tenía capacidad para amar, era sin mancha de pecado y tenía la Ley de Dios entronizada en su mente y en su corazón.

Mateo 5:17 – “No he venido a abrogar la Ley sino a cumplirla.”

Juan 15:10 – “he guardado los mandamientos de mi Padre.”

Filipenses 2:8 – Jesús prefirió la muerte antes de cometer pecado.

Cristo, de esta manera (con su obediencia perfecta y perpetua a la ley), confirmó el pacto con muchos, como estaba predicho en Daniel 9:27.

El Salvador obedeció la ley perfectamente para todos nosotros: Juan 17:19 – “Por ellos me santifico.”

Nosotros no tenemos capacidad para amar, estamos manchados con el egoísmo, y por ello Cristo obedeció la ley para todos nosotros.

Cristo confirmó el pacto a la mitad de la semana setenta, cuando hizo cesar el sacrifico y la ofrenda terrenales, las cuales eran sombra de la verdadera ofrenda y del verdadero sacrificio.

Hoy en día la obediencia perfecta y perpetua de Cristo es la ofrenda de nosotros, y su sangre es el sacrificio.

Juan 14:30, 16:33 – Cristo ha vencido al mundo. La verdadera ofrenda y sacrificio, hoy en día, están en el cielo en el Santuario Celestial:

Hebreos 10:19-21 – “su carne” – es su vida de obediencia perfecta, o sea la ofrenda, y “su sangre” – es el sacrificio.

Hebreos 9:27 – Cristo se presentó en sacrificio haciendo cesar el sacrificio y ofrenda terrenales.

Daniel 9:27 – “después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador.”

Después de que el Mesías Príncipe haga cesar el sacrificio y la ofrenda, debía venir el desolador, el hombre de pecado: el cuerno pequeño.

El anticristo NO iba a venir ANTES de que Cristo haga cesar el sacrificio y la ofrenda, sino después de su muerte. Por ello es IMPOSIBLE que Antíoco sea el cuerno pequeño, el anticristo.

“hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.”

Lo que está determinado es la destrucción del cuerno pequeño. Cuando el Juez se siente le quitarán su dominio hasta que sea destruido en extremo: Daniel 8:25 – “sin manos será destruido.”

El desolador iba a echar por tierra el Santuario Celestial, no iba a atacar al santuario terrenal. El terrenal, según Daniel 9:26, iba a permanecer destruido “hasta el fin de la guerra,” es decir: desde el año 70 d.C.

Al estudiar el ataque del cuerno pequeño al Santuario Celestial, debemos estudiar los sistemas de culto.

Los sistemas de culto

Veamos en qué consistía el sistema de culto judío ANTES del año 606 a.C.:

El sistema de culto judío

  1. Los judíos tenían un solo lugar donde eran convocados tres veces al año como individuos, de acuerdo a Éxodo 23:14-17 y Éxodo 25:8-9, en ocasión de las fiestas: el santuario terrenal.
  1. Por mandato divino, los Sábados debían pasar en sus hogares, de acuerdo a Éxodo 16:29. El padre de familia era el responsable de instruir a la familia (Deuteronomio 6:1-9).

PP pg. 642.2 (581.2) – “Dios había ordenado a los hebreos que enseñaran a sus hijos lo que él requería y que les hicieran saber cómo había obrado con sus padres. Este era uno de los deberes especiales de todo padre de familia, y no debía ser delegado a otra persona. En vez de permitir que lo hicieran labios extraños, debían los corazones amorosos del padre y de la madre instruir a sus hijos.

Con todos los acontecimientos de la vida diaria debían ir asociados pensamientos referentes a Dios. Las grandes obras que él había realizado en la liberación de su pueblo, y las promesas de un Redentor que había de venir, debían relatarse a menudo en los hogares de Israel; y el uso de figuras y símbolos grababa las lecciones de forma indeleble en la memoria.

Las grandes verdades de la providencia de Dios y la vida futura se inculcaban en la mente de los jóvenes. Se la educaba para que pudiera discernir a Dios tanto en las escenas de la naturaleza como en las palabras de la revelación. Las estrellas del cielo, los árboles y las flores del campo, las elevadas montañas, los riachuelos murmuradores, todas estas cosas hablaban del Creador.

El servicio solemne del sacrificio y el culto en el santuario, y las palabras pronunciadas por los profetas eran una revelación de Dios.

Tal fue la educación de Moisés en la humilde choza de Gosén; de Samuel, por la fiel Ana; de David, en la morada montañesa de Belén; de Daniel antes de que el cautiverio lo separara del hogar de sus padres. Tal fue, también, la educación del niño Jesús en Nazaret; y la que recibió el niño Timoteo quien aprendió de labios de su ‘abuela Loida’ y de su ‘madre Eunice’ las verdades eternas de las Sagradas Escrituras (2 Timoteo 1:5; 3:15).”

  1. Dios había marcado las horas indicadas para el Servicio Diario, en las cuales los israelitas debían seguir por fe el trabajo del sacerdote en el santuario terrenal a favor de ellos, desde donde quiera que estén (Éxodo 29:38-42; Éxodo 30:7-8; Levítico 34:1-4; Levítico 24:5-8).

PP 367.1 (322.1) – “Las horas designadas para el sacrificio matutino y vespertino se consideraban sagradas, y llegaron a observarse como momentos dedicados al culto por toda la nación judía. Y cuando en tiempos posteriores los judíos fueron diseminados como cautivos en distintos países, aun entonces a la hora indicada dirigían el rostro hacia Jerusalén, y elevaban sus oraciones al Dios de Israel.

En esta costumbre, los cristianos tienen un ejemplo para su oración matutina y vespertina. Si bien Dios condena la mera ejecución de ceremonias que carezcan del espíritu de culto, mira con gran satisfacción a los que lo aman y se postran de mañana y tarde, para pedir el perdón de los pecados cometidos y las bendiciones que necesitan.”

PP pg. 365.1 (320.4) – “El servicio diario consistía en el holocausto matutino y el vespertino, en el ofrecimiento del incienso en el altar de oro y de los sacrificios especiales por los pecados individuales. Además, había sacrificio para los sábados, las lunas nuevas y las fiestas especiales.

Cada mañana y cada tarde, se ofrecía sobre el altar un cordero de un año, con las oblaciones apropiadas de presentes, para simbolizar la consagración diaria a Dios de toda la nación y su constante dependencia de la sangre expiatoria de Cristo.

Dios les indicó expresamente que toda ofrenda presentada para el servicio del santuario debía ser ‘sin defecto’ (Éxodo 12:5). Los sacerdotes debían examinar todos los animales que se traían como sacrificio, y rechazar los defectuosos. Solo una ofrenda ‘sin defecto’ podía simbolizar la perfecta pureza de Aquel que había de ofrecerse como ‘cordero sin mancha y sin contaminación’ (1 Pedro 1:19).”

  1. Había un Sacerdote y un Sumo Sacerdote (Éxodo 28:1; Números 3:10), quienes trabajaban a favor del israelita en el Santuario.

El Santuario terrenal era el centro de la adoración para los israelitas. Este era un sistema de culto que se puede encontrar con todo detalle en las Sagradas Escrituras, pues fue un sistema de culto dado por el Señor.

Entonces, qué pasó después que los israelitas fueron llevados al cautiverio Babilónico en el año 606 a.C.?

 

Vayamos al año 536 a.C., año en el cual los israelitas fueron librados del cautiverio Babilónico por el decreto de Esdras 1:1-4.

No todos los israelitas obedecieron la orden de regresar a Jerusalén. Una gran parte del pueblo de Dios se quedó en Babilonia voluntariamente.

Estamos en la era del Carnero de Daniel 8, la era del Oso de Daniel 7 y los pechos de plata de Daniel 2.

Para cuando sale el decreto de Artajerjes en el año 457 a.C. (Esdras 7:12-26), ya habían pasado 79 años desde que los israelitas fueran liberados en el año 536 a.C.

PP pg. 450.3 – “Cuando Esdras pasó revista a la congregación, se sorprendió al no encontrar a ninguno de los hijos de Leví. ¿Dónde estaban los miembros de la tribu que había sido designada para el servicio sagrado del templo? A la convocación: ¿Quién está de parte del Señor? los levitas debieran haber sido los primeros en responder.

Durante el cautiverio, y después de él, les habían sido concedidos muchos privilegios.”

Un israelita que ya tiene su casa y sus privilegios en ese lugar de cautiverio, desearía volver a la ciudad que está en ruinas, desearía dejar sus posesiones para ir a reconstruir el santuario terrenal?

PP pg. 450.3 – “Habían gozado de la mayor libertad para atender las necesidades espirituales de sus hermanos en el destierro. Se habían edificado sinagogas en las cuales los sacerdotes dirigían el culto tributado a Dios e instruían a la gente. Se les había permitido observar libremente el sábado y cumplir los ritos sagrados característicos de la fe judaica.”

¿SINAGOGAS?

¿Qué hacían los israelitas construyendo sinagogas en Babilonia?

¿Quién les había mandado construir sinagogas?

Estando en cautiverio en Babilonia, los israelitas instituyeron OTRO SISTEMA DE CULTO que Dios no les había mandado.

¿Por qué?

Los israelitas estaban autorizados de entrar solamente hasta el atrio del santuario, no podían ingresar dentro del santuario pues solamente los sacerdotes tenían este privilegio. Los israelitas no tenían acceso a Dios si no era por medio del sacerdote.

Pero, estando en Babilonia, que vieron?

El sistema de culto de Babilonia

Los babilonios tenían también su sistema de culto pagano. Los babilonios también tenían sus templos para sus dioses paganos.

En ese sistema de culto pagano, los creyentes entraban a sus templos y rendían culto a sus dioses.

Los israelitas vieron esto y terminaron estableciendo un sistema de culto similar a este, con la sola diferencia de que no van a poner a ningún ídolo dentro del templo.

Los israelitas terminaron construyeron sinagogas en donde profesaban instruir al pueblo de Dios, a pesar de que el Señor había decretado que fueran los padres los que debían instruir a los hijos.

DTG pg. 21.1 – “Después de regresar de Babilonia dedicaron mucha atención a la instrucción religiosa. Por todo el país, se erigieron sinagogas, en las cuales los sacerdotes y escribas explicaban la ley. Y se establecieron escuelas donde se profesaba enseñar los principios de la justicia, juntamente con las artes y las ciencias.

Pero estos medios se corrompieron. Durante el cautiverio, muchos del pueblo habían recibido ideas y costumbres paganas, y éstas penetraron en su ceremonial religioso. En muchas cosas, se conformaban a las prácticas de los idólatras.”

Luego de regresar del cautiverio en Babilonia, los israelitas construían una sinagoga en cada pueblito, donde profesaban enseñar la Ley.

Recordemos que cuando sale el decreto de Artajerjes en el año 457 a.C., es cuando empiezan las 70 semanas y las 2300 tardes y mañanas.

Ya en el año 516 a.C. se había terminado de reconstruir el santuario terrenal. Pero los israelitas, al volver de Babilonia, por todo el país empezaron a construir sinagogas.

A partir de entonces hay DOS SISTEMAS DE CULTO: uno instituido por Dios y uno instituido por los hombres.

Mucha gente, cuando se le presenta este tema de las sinagogas, dice: “Pero Cristo enseñaba en las sinagogas.”

El Salvador enseñaba la Palabra de Dios en todo lugar, pero su lugar favorito era al aire libre, en la naturaleza.

DTG pg. 211.2 – “El Honrado del cielo estaba declarando al aire libre a la gente común las grandes cosas de su reino. Sin embargo, no podría haber tenido un escenario más adecuado para sus labores. El lago, las montañas, los campos extensos, el sol que inundaba la tierra, todo le proporcionaba objetos con que ilustrar sus lecciones y grabarlas en las mentes.”

Cristo predicó en los hogares, en el campo, bajo los árboles, en botes de pescadores, a lado de un pozo, en los montes, en los valles, en todo lugar, incluyendo las sinagogas e incluso el templo.

Pero que Cristo haya enseñado en las sinagogas no quiere decir que él aprobaba este sistema de culto.

Lucas 4:15-16 – “Y enseñaba en las sinagogas de ellos.”

No dice en la sinagoga de Dios, sino de ellos; del sistema de ellos, no del sistema de Dios.

Mateo 10:17 – “Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán.”

Juan 16:2 – “Os expulsaran de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensara que rinde servicio a Dios.”

Cristo no predijo la desaparición de ese sistema de culto establecido por el hombre. El predijo que en esas sinagogas nos azotarían y que de ellas nos expulsarían.

En Mateo 23:38, acerca del santuario terrenal, Jesús les dijo: “vuestra casa os es dejada desierta,” y luego en Mateo 24:1-2 Jesús predijo acerca del santuario terrenal que “no quedará piedra sobre piedra,” es decir: que el templo iba a ser destruido.

Cristo predijo la destrucción del templo de Jerusalén basándose en Daniel 9:26 – “destruirá la ciudad y el santuario hasta el fin de la guerra;” porque en el mes tercero del año 31 d.C., entró en vigencia el Santuario Celestial y dejó de estar en vigencia el santuario terrenal y sus servicios.

El sistema de culto del cuerno pequeño

Cuando surgió el cuerno pequeño, éste gigantesco sistema de falsa religión surgió bajo la forma del sistema de la sinagoga:

  • La fuente del agua que estaba FUERA del santuario, lo metieron DENTRO del templo y lo llamaron “pila bautismal.”
  • Al altar del incienso lo convirtieron en un relicario.
  • El israelita jamás confesó su pecado al sacerdote, sino que confesaba a Dios, y colocando sus manos sobre su sustituto – el animal a sacrificar. Todo esto lo hacia FUERA del santuario (pues no podía entrar so pena de muerte). El cuerno pequeño hizo una casucha que llamaron “confesionario” y la colocaron DENTRO del templo, donde se mete el sacerdote y escucha lo que el pueblo está haciendo, para poder aplacar cualquier rebelión.
  • Donde está ubicado el altar le llaman lugar santísimo, mientras que al lugar donde van las hileras de bancas van le llaman el lugar santo.
  • Quitaron la palabra sinagoga y le pusieron los nombres de: templo, casa de Dios, santuario, casa de oración, es decir: todos los títulos del Santuario Celestial.
  • Dicen que si no vas dentro del templo, tu oración no será escuchada.
  • Han constituido en salvador a lo que no es el salvador-> a la sinagoga.

Los cristianos verdaderos durante el primer siglo de la era cristiana se congregaban al Santuario Celestial y miraban a Cristo trabajando a favor de ellos en el Lugar Santo.

Pero cuando el cuerno pequeño, bajo la forma de la sinagoga, retomó las características del santuario: le fue quitado al pueblo de vista el Santuario Celestial y el Ministerio Sacerdotal de Cristo.

Esta fue y sigue siendo una forma de echar por tierra el santuario (Daniel 8:11).

Las 2300 tardes y mañanas concluyeron el año 1844 como ya lo hemos demostrado, pero: concluyó entonces ese sistema de culto establecido por el cuerno pequeño?

No. Hoy en día seguimos construyendo sinagogas y seguimos contribuyendo para que se eche por tierra el Santuario Celestial.

Pero esto es solo una forma de echar por tierra el Santuario. Estudiemos otras:

Echando por tierra el Santuario Celestial

Para el tiempo de los reformadores ellos no sabían que existía un Santuario Celestial, ni conocían del Ministerio Sacerdotal de Cristo.

Juan Calvino, uno de los muchos reformadores que fue utilizado por Dios para rescatar varias verdades que el cuerno pequeño echó por tierra, tiene un libro titulado “Carta a los Hebreos” que es un análisis sobre la carta a los Hebreos del apóstol Pablo.

Cuando Calvino analiza Hebreos 8:2 – él va a decir que este santuario del libro de Hebreos es el cuerpo de Cristo.

¿En qué se va a basar Calvino para decir esto?

Se va a basar en Juan 2:19-21 – “destruid este templo que en tres días lo reedificaré.”

En este versículo Cristo se refería a él como hombre, que era templo del Espíritu Santo (Lucas 4:1). Cristo estaba anunciando su muerte y su resurrección, pero los judíos lo tomaron en sentido literal y le dijeron “demoró 46 años en ser reedificado y tú en 3 días lo reedificarás?” Pero Cristo no estaba hablando del edificio, sino de él como persona.

Después de 1844, cuando Ellen G. White empieza a enseñar sobre el Santuario Celestial, el cuerno pequeño va a agarrar lo que escribieron los reformadores respecto al santuario y va a decir:

El santuario terrenal fue construido con madera recubierta de oro. El oro simboliza la divinidad de Cristo y la madera simboliza la humanidad de Cristo.”

Lo cual es algo que NO ESTÁ ESCRITO en ninguna parte de la Biblia.

Si esto fuera verdad, a qué representa todo el santuario?

A Cristo.

¿Y qué no habría en el cielo?

El Santuario Celestial.

Sin Santuario Celestial no hay Ministerio Sacerdotal de Cristo.

Muchas veces no nos damos cuenta de las INTENCIONES detrás de estas teorías que pueden sonar agradable al oído. Pero las intenciones son acciones para echar por tierra el Santuario Celestial.

Estas teorías no son inofensivas. Hay que entender el objetivo del cuerno pequeño para comprender cuáles son los vinos de Babilonia.

El propósito del cuerno pequeño es que los humanos no sepan que hay un lugar donde se decide nuestra suerte para vida eterna o muerte segunda. Ellos no quieren que creamos que en el cielo existe un santuario original y que en ese original hay un trabajador que trabaja diariamente a nuestro favor.

Otra manera es la siguiente:

El cuerno pequeño también dibuja la cruz acostada y dice:

La parte larga es la representación del atrio, y la parte vertical es el lugar santo. Y en la parte corta, como tiene forma de cubo, dicen que es representación de una ciudad que tiene forma de cubo (usan Apocalipsis donde dice que la ciudad celestial tiene las mismas medidas).

Pero en la Biblia no existe tal razonamiento.

El Evangelismo 167.1 – “La predicación de la teoría del santuario es respaldada por el Espíritu Santo. Durante más de medio siglo, los diferentes puntos de la verdad presente se han objetado y han sido materia de oposición. Se han presentado como verdades nuevas teorías que no eran verdades y el Espíritu de Dios reveló su error.

A medida que se presentaban los grandes pilares de la fe, el Espíritu Santo les presentaba su testimonio, y especialmente esto es cierto con respecto a las verdades del santuario. Muy repetidamente el Espíritu Santo ha respaldado de una manera notable la predicación de esta doctrina. Pero hoy en día, así como en lo pasado, algunos será inducidos a idear nuevas teorías y a negar las verdades sobre las cuales el Espíritu de Dios ha colocado su aprobación.

En el futuro surgirán engaños de toda clase y necesitamos terreno sólido para nuestros pies. No ha de quitarse ni un solo ápice de aquello que el Señor ha establecido. El enemigo presentará falsas doctrinas, tales como la doctrina de que no existe un santuario. Este uno de los puntos en los cuales algunos se apartarán de la fe. ¿Dónde encontraremos seguridad, a menos que sea en las verdades que el Señor nos ha estado dando durante los último cincuenta años?”

En Apocalipsis 22:11 tenemos el fin de la obra intercesora de Cristo en el Santuario Celestial. ¿Qué está dicho acerca de este sistema de culto establecido por los hombres?

CS pg. 673.0 – “Cuando la presencia de Dios se retiró de la nación judía, tanto los sacerdotes como el pueblo lo ignoraron. Aunque bajo el dominio de satanás y arrastrados por las pasiones más horribles y malignas, creían ser todavía el pueblo escogido de Dios. Los servicios del templo seguían su curso; se ofrecían sacrificios en los altares profanados, y cada día se invocaba la bendición divina sobre un pueblo culpable de la sangre del Hijo amado de Dios y que trataba de matar a sus ministros y apóstoles.

Así también, cuando la decisión irrevocable del santuario haya sido pronunciada el destino del mundo haya sido determinado para siempre, los habitantes de la tierra no lo sabrán. Las formas de religión seguirán en vigor entre las muchedumbres de en medio de las cuales el Espíritu de Dios se habrá retirado finalmente; y el celo satánico con el cual el príncipe del mal ha de inspirarlas para que cumplan sus crueles designios, se asemejará al celo por Dios.”

Cuando nuestro Señor Jesús termine su obra intercesora en el Santuario Celestial, ese sistema de culto de las sinagogas seguirá de pie, hasta que Cristo venga por las nubes de los cielos a recoger a sus redimidos.

1 Corintios 1:2 – “A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús y llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro.”

Podemos invocar el nombre de Dios desde cualquier lugar, no necesitamos de un lugar específico para saber que Dios escuchará nuestras peticiones, pues Él lo hará de donde quiera que estemos. Desde cualquier lugar del mundo podemos y debemos congregarnos al Santuario Celestial donde por fe debemos seguir el trabajo de nuestro gran Sumo Sacerdote: Cristo Jesús.

Que Dios los bendiga.

Continúa estudiando: Estudio completo de Daniel capítulo 10

42 comentarios

  1. […] Daniel 9:16-18 – En el tiempo de Daniel, el imperio de Babilonia había echado por tierra el santuario terrenal y había llevado cautivo al pueblo de Israel. En su oración, Daniel sabía la importancia simbólica del ritual simbólico que se llevaba a cabo en el santuario y por eso pidió a Dios por la restauración del santuario: “haz que resplandezca tu rostro sobre tu santuario desolado, por amor del Señor.” […]

  2. […] Daniel 9:20-23 – “Aun estaba hablando, y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios; Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como a la hora del sacrificio de la tarde. Hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaración. Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión.” […]

  3. […] Desde el 10 de mes séptimo de 1844, Cristo empezó la obra del juicio investigador por los muertos, pero al mismo tiempo sigue realizando su obra para la justificación y el perdón por los vivos—el Servicio Diario Celestial (Romanos 3:24): “Pero una luz más viva surgió del estudio de la cuestión del santuario. Vieron entonces que tenían razón al creer que el fin de los 2.300 días, en 1844, había marcado una crisis importante. Pero si bien era cierto que se había cerrado la puerta de esperanza y de gracia por la cual los hombres habían encontrado durante mil ochocientos años acceso a Dios, otra puerta se les abría, y el perdón de los pecados era ofrecido a los hombres por la intercesión de Cristo en el lugar santísimo” (esto es Servicio Diario Celestial para los vivos) (CS pg. 482/2 | 425.1). […]

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