¿Es Bíblica La “Trinidad”?

Puede descargar este estudio en su computadora en formato PDF: Estudio sobre la trinidad

Una División

Existe una división dentro de las iglesias protestantes respecto a la naturaleza de Dios. Por un lado esta el grupo que se denomina “unitarios” y por otro lado el grupo que se denomina “trinitarios.”

Los unitarios aseveran que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son un solo Dios que básicamente cumple tres funciones o asume tres roles. Los unitarios llaman “trinitarios” a quienes afirman que Padre, Hijo y el Espíritu Santo son tres personas distintas. Les llaman “trinitarios” porque afirman que esta doctrina es católica.

Sin embargo, ¿qué significa el término católico de la “Trinidad”?

La Trinidad

La doctrina católica de la “Trinidad” surge el año 325 d.C. en el Concilio de Nicea I. Este es el primer concilio católico, el cual fue convenido a pedido del emperador Constantino I. En este concilio se establece que Jesucristo es Dios y es igual al Padre y al Espíritu Santo.

En el “Credo de Anastasio,” dentro del catecismo católico, encontramos la definición: “El Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios, y, sin embargo, no hay tres Dioses sino UNO SOLO.”

En “El dogma de la Santísima Trinidad” del Catecismo encontramos: 253 – “La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas (Concilio de Constantinopla II, año 553: DS 421). El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo es lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir un solo Dios por naturaleza (Concilio de Toledo XI, año 675: DS 530).” 255 – “A causa de esta unidad, el Padre está todo en el Hijo, todo en el Espíritu Santo; el Hijo está todo en el Padre, todo en el Espíritu Santo; el Espíritu Santo está todo en el Padre, todo en el Hijo (Concilio de Florencia, año 1442: DS 1331).”

La enseñanza del papado:

Trinidad: Jehová Padre en el Antiguo Testamento; Cristo en Mateo, Marcos, Lucas y Juan; Espíritu Santo desde Hechos al Apocalipsis.

Para explicar la doctrina católica de la Trinidad tomemos un ejemplo: usted es un “padre” de familia (si es que tiene hijos). Pero también es un “hijo,” ya que tuvo padres. Y si tiene hermanos, usted es también un “hermano.” Es decir usted es UNA SOLA PERSONA que cumple TRES ROLES: padre, hijo y hermano. Tres funciones distintas, pero UN SOLO hombre. Esto es la doctrina de la Trinidad y la doctrina de los llamados “unitarios.”

Qué irónico que la gente denominada “unitarios” sean los que en realidad defienden la doctrina católica de la trinidad, sin siquiera saberlo.

La palabra “Trinidad” no significa “trio” como mucha gente supone. “Trio” son tres personas distintas, mientras que “trinidad” se refiere a una sola persona.

La Verdad Bíblica

La palabra que se usa en la Biblia – “Dios” es una traducción de la palabra en el original hebreo “Elohim.” Es una palabra única del idioma hebreo y es una palabra plural de la palabra “El” o posiblemente “Eloah.”

Elohim es una palabra colectiva, como decir “ejército,” “bandada,” “jauría,” “vajilla,” “biblioteca,” “equipo,” “bosque,” “cordillera,” “flota,” “bodega,” etc.

Es por eso que, en la Biblia en español, las palabras: Dios, Señor, Jehová, Yahvé, Altísimo, YO SOY, Shadai o Elohim, son también palabras colectivas.

No sería correcto decir que Padre, Hijo y Espíritu Santo son tres dioses. Pero tampoco es correcto decir que son un solo Dios. Son un Dios, porque Dios – Elohim – es una palabra colectiva.

Si usted ve 10 vacas no diría que hay “10 ganados,” sino diría que hay “un ganado.” Porque ganado no implica un solo animal, es una palabra colectiva que se refiere a 2 o más animales.

Diferentes traducciones de la Biblia

Un gran problema que tenemos es que, al tener diferentes versiones de las Escrituras, se producen diferentes doctrinas y como consecuencia surgen las divisiones dentro de la iglesia.

¿Cuál es la diferencia entre las versiones bíblicas?

En el siglo XIX fueron hallados manuscritos cristianos en griego que datan de una mayor antigüedad con respecto a los manuscritos que por más de 1600 años (del 200 al 1800 d.C.) habían sido la única plataforma literal y fundamental de la doctrina cristiana.

Cuando se analizan los documentos supuestamente más antiguos (nuevo patrón griego, textos minoritarios, Código Sinaítico – Texto de Westcott and Hort – WH) se hallaron variaciones y diferencias con los documentos supuestamente más nuevos (antiguo patrón griego, textos mayoritarios, Bizantinos – del Textos Receptus – TR) de los cuales ya se había producido las Biblias en varios diferentes idiomas.

Para ver algunas diferencias entre estos textos utilizaremos la versión RV60 (Reina Valera 1960), que utiliza como única plataforma de traducción al Textos Receptus (TR), y a la versión NVI (Nueva Versión Internacional), que usa como plataforma de traducción al WH (Texto de Wescott and Hort y las revisiones hasta Kurt Aland, este último un teólogo jesuita aliado del Vaticano y condecorado masónicamente por el papa Juan Pablo II).

Este es un muy breve listado de algunas de las más de 55000 diferencias que existen entre los patrones griegos de traducción y tiene por objetivo demostrar como estas diferencias atentan contra las doctrinas que por muchos siglos habían sido la plataforma de la iglesia cristiana.

1 Juan 9:35

RV60 – “Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?”

NVI – “Jesús se enteró de que habían expulsado a aquel hombre, y al encontrarlo le preguntó: ¿Crees en el Hijo del hombre?”

1 Timoteo 3:16

RV60 – “E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne; justificado en el Espíritu; visto de los ángeles; predicado a los gentiles; creído en el mundo; recibido arriba en la gloria.”

NVI – “No hay duda de que es grande el misterio de nuestra fe: Él se manifestó como hombre; fue vindicado por el Espíritu; visto por los ángeles; proclamado entre las naciones; creído en el mundo; recibido en gloria.”

Marcos 15:28

RV60 – “Y se cumplió la Escritura que dice: Y fue contado con los inicuos.”

NVI – no existe. Por lo que la profecía de Isaías 53:12 queda inconclusa.

Colosenses 1:14

RV60 – “En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados.”

NVI – “En quien tenemos redención, el perdón de pecados.”

Lucas 2:33

RV60 – “Y José y su madre estaban maravillados de todo lo que se decía de él.”

NVI – “El padre y la madre del niño se quedaron maravillados por lo que se decía de él.”

Lucas 2:43

RV60 – “Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre.”

NVI – “…pero el niño Jesús se había quedado en Jerusalén, sin que sus padres se dieran cuenta.”

(NVI insinúa que el Espíritu Santo no engendró a Jesús)

Podríamos seguir de largo llenando varias páginas con las miles de diferencias que claramente hacen cuestionar las doctrinas cristianas. Y ese es justamente el punto de estos cambios, la de crear nuevas doctrinas y crear divisiones en la iglesia cristiana.

Fue por esos cambios introducidos en la Biblia (además del trabajo de los jesuitas infiltrados en las iglesias protestantes, quienes apoyaron el uso de las nuevas traducciones y apoyaron también las nuevas doctrinas), que la doctrina de que Padre, Hijo y Espíritu son una sola persona o un solo Dios fue tan aceptada.

Es por estos cambios que se usan versículos como los siguientes para defender esta doctrina “unitaria” o de la “trinidad”:

Efesios 4:6

NVI – “un solo Dios y Padre de todos”

RV60 – “un Dios y Padre de todos”

1 Juan 5:7

NVI – “Porque tres son los que dan testimonio.”

RV60 – “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo: y estos tres son uno.”

¡Qué sorpresa que los manuscritos que “aparecieron de repente” en el siglo XIX, son supuestamente más antiguos que los manuscritos que usaron los reformadores protestantes (primeros traductores de la Biblia a los diferentes idiomas cuando el papado declaraba prohibida la Biblia) y estos manuscritos contienen variaciones que se ajustan perfectamente a las doctrinas católicas!

El Textus Receptos (RV60) es diferente al Texto de Westcott & Hort (NVI) en 5337 textos, de los cuales 2000 textos son claves para la formulación de doctrinas básicas. 

La Verdad

“Dios” es una palabra colectiva:

La prueba de que “Dios” es una palabra colectiva, la tenemos desde el primer capítulo del primer libro de la Biblia:

Génesis 1:26 – “Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza.”

Si “Dios” se refiriese a un solo Dios, a una sola persona o entidad, entonces diría “Y dijo Dios: Haré al hombre a mi imagen, conforme a mi semejanza.”

El que está sentado en el trono y el que está de pie delante del trono

El que está sentado en el trono:

Apocalipsis 4:1-2 – “Después de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo: y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de ser después de éstas. Y luego yo fui en Espíritu: y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y sobre el trono estaba uno sentado.”

El que está sentado en el trono tiene un libro:

Apocalipsis 5:1 – “Y VI en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono un libro escrito de dentro y de fuera, sellado con siete sellos.

El que está de pie delante del trono:

Apocalipsis 5:6 – “Y miré; y he aquí en medio del trono y de los cuatro animales, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados en toda la tierra.”

El que está de pie delante del trono toma el libro del que está sentado:

Apocalipsis 5:7 – “Y él vio, y tomó el libro de la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono.”

El Cordero inmolado es Cristo (Juan 1:29, Juan 1:36; Apocalipsis 5:9), por lo tanto el que está sentado en el trono es Dios Padre.

Cristo, en su segunda venida, viene con Dios Padre:

Apocalipsis 6:16 – “Y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos de la cara de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero.”

Todas las imágenes cristianas de la segunda venida de Cristo lo muestran a Cristo viniendo con un ejército de ángeles. Pero las Escrituras indican que Cristo viene también junto con Dios Padre en su segunda venida.

Dios Padre envía al Hijo:

Juan 3:16-17 – “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.”

Dios Padre es quien envió al Hijo, las Escrituras no nos dicen que el Hijo se envió a si mismo.

El apóstol Esteban da testimonio de la existencia del Padre, Hijo y del Espíritu Santo:

Hechos 7:55 – “Más él, estando lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios.”

Este versículo es el más contundente. Cuando Esteban muere apedreado, estaba lleno del Espíritu Santo (en la tierra) y ve (en el cielo) a Dios Padre y a Cristo.

Cristo vuelve al Padre:

Juan 16:28 – “Salí del Padre, y he venido al mundo: otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.”

Cristo habla del Padre como una persona distinta de Cristo:

Juan 8:19 – “Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, a mi Padre también conocierais.”

Juan 8:27 – “Mas no entendieron que él les hablaba del Padre.”

Juan 10:37 – “Si no hago obras de mi Padre, no me creáis.”

Juan 15:1 – “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.”

Juan 15:23 – “El que me aborrece, también a mi Padre aborrece.”

Juan 14:13 – “Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, esto haré, para que el Padre sea glorificado…”

Juan 20:17 – “Dícele Jesús: No me toques: porque aun no he subido a mi Padre: mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.”

Mateo 11:27 – “Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie conoció al Hijo, sino el Padre; ni al Padre conoció alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quisiere revelar.”

Lucas 10:22 – “Todas las cosas me son entregadas de mi Padre: y nadie sabe quién sea el Hijo sino el Padre; ni quién sea el Padre, sino el Hijo, y a quien el Hijo lo quisiere revelar.”

Pablo se refiere al Padre como a uno distinto de Cristo:

2 Corintios 1:3 – “Benito sea el Dios y Padre del Señor Jesucristo, el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación.”

Juan se refiere al Padre como a uno distinto del Hijo:

1 Juan 2:23 – “Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiese al Hijo tiene también al Padre.”

Los títulos no son exclusivos

Vamos a probar con la Biblia que Dios, Señor, Yahvé, Jehová, YO SOY, no son títulos de propiedad exclusiva del Padre o del Hijo o del Espíritu Santo.

Título = “Señor”

Isaías 6:1-8

:1 – “En el año que murió el rey Uzzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo.

:8 – “Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.”

Analicemos esos versículos:

Isaías dice :1 “vi” al “Señor” sentado en un trono. En el versículo :8 dice que después “oí” la voz del “Señor.”

¿Será que aquel que Isaías “vio” es el mismo que aquel a quien “escuchó”?

La clave está en el versículo :8 cuando Isaías dice que la voz del que oyó dijo: “quién ira por nosotros?”

Si el que Isaías vio es el mismo que quien habló, entonces la voz hubiese dicho “quien irá por mí?” en lugar de “por nosotros.”

Seguramente quedan dudas sobre estos versículos, así que para terminar de comprobar esto vamos del Antiguo Testamento al Nuevo Testamento:

Hechos 28:25-27

En estos versículos, el apóstol Pablo hace referencia a Isaías 6:1-8, veamos:

:25 – “Y como fueron entre sí discordes, se fueron, diciendo Pablo esta palabra: Bien ha hablado el Espíritu Santo por el profeta Isaías a nuestros padres,

:26 – “Diciendo: Ve a este pueblo, y di les: De oído oiréis, y no entenderéis…” el resto de Hechos 28:26-27 es lo que se encuentra en Isaías 6:9-10.

Como podemos ver, el que “habló” en el versículo :8 es el Espíritu Santo, mientras que el que está sentado en el trono en el versículo :1 es el Padre, y a ambos Isaías les da el título de “Señor.” Un título que generalmente se asocia solamente con Jesús – el Hijo.

Título = “Dios”

1 Tesalonicenses 5:23

Y el Dios de paz os santifique en todo para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”

El Padre es el Juez (Salmos 50:6) y Cristo es el Abogado/Mediador/Intercesor (1 Juan 2:1) en el Santuario Celestial en el cielo. Pero aquí en la tierra, es el Espíritu Santo quien obra junto con el hombre para la santificación (Juan 20:22; Hechos 8:15; Lucas 1:67; 2 Corintios 6:6; 2 Timoteo 1:14).

Sin embargo, en 1 Tesalonicenses 5:23, Pablo al referirse al Espíritu Santo le llama “Dios.” Título que generalmente se piensa corresponde solamente al Padre o al Hijo.

Título = “YO SOY”

Éxodo 3:14

“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me ha enviado a vosotros.”

Juan 8:58

“Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, YO SOY.”

En Juan 8:58 vemos que Jesús se está identificando como YO SOY, y al hacer referencia a Éxodo 3:14 vemos que también se identifica con el título de “Dios.”

Título = “Jehová”

Ezequiel 20:12

“Y díles también mis sábados que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico.”

En este versículo vemos que el Espíritu Santo se llama Jehová.

Salmos 23:1

Jehová es mi pastor; nada me faltará.”

Juan 10:11,14

Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco a mis ovejas, y las mías me conocen.”

En Juan 10:11,14 Cristo se está identificando como el pastor de Salmos 23:1 y al hacerlo se está identificando con el título de Jehová.

Título = “Altísimo”

Lucas 1:35

“Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual también lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios.”

En este versículo el ángel Gabriel, al referirse al Espíritu Santo, le da el título de “Altísimo.” Este versículo también nos muestra que el Espíritu Santo es Omnipotente al crear la naturaleza humana de Cristo en el vientre de María.

La Unidad

1 Juan 5:7 – “Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo: y estos tres son uno.”

Deuteronomio 6:4 – “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.”

El Padre, el Hijo (Verbo) y el Espíritu Santo son “uno.” ¿Pero en qué consiste esta unidad?

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno en naturaleza, en carácter y en propósitos.

  • Son uno en naturaleza: son divinos, tienen existencia propia y no son creados.
  • Son uno en carácter: son perfectos (justo y misericordioso).
  • Son uno en propósito: los tres quieren la salvación del hombre caído, pero cumplen funciones diferentes.

Hebreos 1:1-5 – “Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo: El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto más excelente que los ángeles, cuanto alcanzó por herencia más excelente nombre que ellos. Porque, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi hijo eres tú, hoy yo te he engendrado? Y otra vez: Yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo?”

Las Escrituras indican claramente la relación que hay entre el Padre y Cristo, y también resaltan claramente la personalidad individual de cada uno.

Mas el Hijo/Verbo no es un ser creado, como claramente explica el apóstol Juan.

Juan 1:1-5 – “En el principio era el Verbo, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz en las tinieblas resplandece; mas las tinieblas no la comprendieron.”

Juan dice que Jesús era Dios y era con Dios.

La unidad entre Padre, Hijo y Espíritu Santo se expresa también en la oración de Jesús por sus discípulos.

Juan 17:20-23 – “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos. Para que todos sea una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste. Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean una cosa, como también nosotros somos una cosa.”

La unidad que existe entre Cristo y sus discípulos no destruye la personalidad de ninguna de sus partes. Son uno en propósito, en mente, en carácter, pero no en persona. Así es como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno.

Otros ejemplo de unidad en las Escrituras:

Génesis 11:1-6 – “Era entonces toda la tierra de una lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que, como se partieron de oriente, hallaron una vega en la tierra de Shinar, y asentaron allí. Y dijeron los unos a los otros: Vaya, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y fuéles el ladrillo en lugar de piedra, y el betún en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un lenguaje: y han comenzado a obrar, y nada les retraerá ahora de lo que han pensado hacer.”

Cuando los hombres se unieron en un mismo propósito – el de construir una ciudad y la torre de Babel – Jehová dijo de ellos: “el pueblo es uno.” Pero obviamente esto no quería decir que eran una sola persona, sino que eran “uno” en propósitos.

El matrimonio:

Génesis 2:24 – “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y allegarse ha a su mujer, y serán una sola carne.”

El matrimonio consiste en que el hombre y la mujer sean una sola carne, sean una misma cosa. Aquí tampoco se entendería que debieran ser una misma persona. La unidad del matrimonio consiste en que tanto el hombre como la mujer deberían, al unirse en matrimonio, tener una misma meta y los mismos propósitos.

 

En Conclusión

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres personas distintas, un Dios verdadero.

Dios, Señor, Yahvé, Jehová, YO SOY, etc., son palabras colectivas y no son títulos exclusivos del Padre, del Hijo o del Espíritu Santo.

La palabra “trinidad” no es bíblica y significa “uno solo Dios manifestado en tres personas.” Esta es la doctrina católica y la de los protestantes “unitarios.”

Finalmente, los versículos usados por los “unitarios” para defender la doctrina católica de “un solo Dios” surgieron a partir de traducciones manipuladas para poder defender esta doctrina católica.

Hay centenares, por no decir miles, de versículos en la Biblia que no tendrían sentido si el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo fueran un solo Dios manifestado en tres personas o entidades.

Amén y que Dios los bendiga.

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