La falsa doctrina de que el Diablo no existe

CS pg. 570/2 (506.1) – “Nadie está en mayor peligro de caer bajo la influencia de los espíritus malos que los que, a pesar del testimonio directo y positivo de las Sagradas Escrituras, niegan la existencia e intervención del diablo y de sus ángeles.

Mientras ignoremos sus astucias, ellos nos llevan notable ventaja; y muchos obedecen a sus sugestiones creyendo seguir los dictados de su propia sabiduría. Esta es la razón por la cual a medida que nos acercamos al fin del tiempo, cuando Satanás obrará con la mayor energía para engañar y destruir, él mismo propaga por todas partes la creencia de que no existe. Su política consiste en esconderse y obrar solapadamente.”

Estudio sobre – La Parábola del Fariseo y el Publicano

“El fariseo no sentía ninguna convicción de pecado. El Espíritu Santo no podía obrar en él. Su alma estaba revestida de una armadura de justicia propia que no podía ser atravesada por los aguzados y bien dirigidos dardos de Dios arrojados por manos angélicas.

Cristo puede salvar únicamente al que reconoce que es pecador.” {PVGM 122.3}

De Lucifer a Satanás

“La rebelión de Satanás habría de ser una lección para el universo a través de todos los siglos venideros, un testimonio perpetuo de la naturaleza y de los terribles resultados del pecado. La actuación del gobierno de Satanás, sus efectos tanto sobre los hombres como sobre los ángeles, demostrarían cuál es el inevitable fruto de desechar la autoridad divina.”

Estudio de Joel 2

En el primer capítulo de Joel vimos un primer llamado a congregarse al Santuario (Joel 1:14). En este segundo capítulo vamos a encontrar otros dos llamados a congregarse al Santuario.

Estudio de Joel 1

El profeta Joel va a iniciar el capítulo haciendo un repaso de lo que había sucedido al pueblo de Dios: al pueblo había llegado una plaga.

El Último Movimiento de Reforma

La Biblia habla de un último movimiento de reforma que ocurrirá cuando se dé el ‘fuerte pregón’ o ‘fuerte clamor’ de Apocalipsis 18.

El Misterio De Iniquidad

“El Apóstol Pablo, en su segunda carta a los Tesalonicenses, predijo la gran apostasía que había de resultar en el establecimiento del poder papal. Declaró, respecto al día de Cristo: ‘Ese día no puede venir, sin que venga primero la apostasía, y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición; el cual se opone a Dios, y se ensalza sobre todo lo que se llama Dios, o que es objeto de culto; de modo que se siente en el templo de Dios, ostentando que él es Dios’ (2 Tesalonicenses 2:3-4). Y además el apóstol advierte a sus hermanos que ‘el misterio de iniquidad está ya obrando’ (versículo 7). Ya en aquella época veía él que se introducían en la iglesia errores que prepararían el camino para el desarrollo del papado.”