Comentario sobre el mensaje del papa para Enero

El obispo de Roma ha decidido publicar cada mes un video de “intenciones para oración.” Estos videos serán traducidos a varios idiomas y transmitidos de manera global.

Ya salió el video del mes de Enero, en el cual pide por un “diálogo fructífero entre las religiones.”

El video se puede encontrar en este link: https://www.youtube.com/watch?v=vdE_09bMMF4

El mensaje del video es el siguiente:

“La mayor parte de los habitantes del planeta se declaran creyentes. Esto debería provocar un diálogo entre las religiones. No debemos de dejar de orar por él, y colaborar con quienes piensan distinto.

Richen Kandro (Lama budista): ‘Confio en Buda.’

Daniel Goldman (Rabino judío): ‘Creo en Dios.’

Guillermo Marcó (cura católico): ‘Creo en Jesucristo.’

Omar Abboud (líder musulman): ‘Creo en dios: Allah.’

Muchos piensan distinto, sienten distinto, buscan a Dios, o encuentran a Dios de diversas maneras (en las imágenes un monje regala una estatua de Buda al papa). En esta multitud, en este abanico de religiones hay una sola certeza que tenemos para todos: todos somos hijos de Dios.

papabuda

Richen Kandro: ‘Creo en el amor.’

Daniel Goldman: ‘Creo en el amor.’

Omar Abboud: ‘Creo en el amor.’

Guillermo Marcó: ‘Creo en el amor.’

Confío en vos para difundir mi petición de este mes, que el diálogo sincero entre hombres y mujeres de diversas religiones conlleve frutos de paz y justicia, confío en tu oración.”

idolos

El mensaje de Dios es el de “arrepentíos y convertíos” (Hechos 3:19). Dios no nos manda a tener un “diálogo entre religiones.” “¿Qué tiene que ver la paja con el trigo?” dice Jehová (Jeremías 23:28). Dios nos manda a predicar el Evangelio a quienes siguen falsos dioses, falsos ídolos y falsas religiones. Debemos orar por ellos, sí, pero no es una oración para formar una sola religión resultado de la unión de todas las religiones.

“No os unáis en yugo desigual con los no creyentes,” dice el Señor, “porque, ¿qué compañerismo tiene la rectitud con el desorden? ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas? ¿Qué armonía hay entre Cristo y Belial? ¿Qué parte tiene el creyente con el no creyente? ¿Qué acuerdo puede haber entre un templo de Dios y los ídolos?” (2 Corintios 6:14-16).

***Actualización del 20 de Enero, 2016: ***

En un video de una entrevista con el presidente de los Estados Unidos Barack Obama de la BBC, el presidente norteamericano revela unos “amuletos de la buena suerte” que dice “le ayudan a recordar a la gente que va conociendo” y que él guarda en su bolsillo. Fuente: https://youtu.be/ASNLlNqNr9M

bbc-obama

Vaya casualidad que este video de Obama sale después de que el obispo de Roma hiciera público su video ecuménico. ¿Y qué amuletos guarda Obama en su bolsillo?

rosario
Un rosario católico que le regalo el papa Francisco.
estatuillabuda
Una estatuilla de Buda que le obsequió un monje budista.
hanuman
Una estatuilla del dios hindú Hanuman que le dio una mujer.
cruzcopta
Una cruz copta que le regaló un etiopiano.

***Como podemos ver, el líder de la America Protestante y el líder de la Iglesia Católica Romana están a la par promocionando el ecumenismo***

Acerca de la unidad

El obispo de Roma, y todos sus secuaces que están detrás de este movimiento ecuménico, usan mucho la oración de Cristo por la unidad de los cristianos: “para que todos sean una cosa, así como tú, oh Padre, en mí y yo en ti, que también ellos lo sean en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17:21), y “para que sean perfectamente unidos” (Juan 17:23). Todos ellos usan el sentimentalismo para clamar por la unidad, sin embargo ignoran la base de la unidad por la que oró nuestro Señor Jesús:

“Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad.” (Juan 17:17)

El obispo de Roma dice que debemos dejar a un lado el “fundamentalismo religioso,” es decir: dejar de regirnos estrictamente a la Palabra de Dios, y más bien dejarnos llevar por el sentimiento.

Sin embargo, nuestro Redentor oró por una unidad basada en la verdad, y la verdad se encuentra en su Palabra; fuera de ella no hay verdad. La verdad no se encuentra en el Corán (que niega que Jesús era el Hijo de Dios), ni se encuentra en una estatua de Buda (que predica acerca de la re-encarnación). La verdad tampoco se puede encontrar en un judaísmo que niega que Cristo es el Mesías, Aquel que vino para vivir una vida de obediencia perfecta a la ley (Filipenses 2:8), y que vino a pagar la paga del pecado que es muerte, y muerte segunda (Ezequiel 18:4; Romanos 6:23; Apocalipsis 21:8).

 

Acerca del amor

La gente también se ciega en el “amor” como un sentimiento y no como un principio de origen celestial. Dicen que la unidad a la que llama el obispo de Roma es una unidad en “amor.”

Pero Dios no nos manda a “amar a Dios” y “amar al prójimo” sin darnos el concepto correcto de qué es el verdadero amor. Dios no podría mandar al hombre a “amar” sin decirle qué significa amar. El hombre pecador puede llamar amor a cualquier deseo pecaminoso de su corazón. Un hombre mujeriego puede llamar amor a su lujuria. Un hombre homosexual puede llamar amor a su deseo de acostarse con otro hombre. Un pedófilo puede llamar amor a su deseo pervertido con menores de edad. Un hombre puede llamar amor a la música, a los deportes, a los políticos, a cualquier ídolo.

Entonces Dios da un concepto claro de qué significa amor: “el amor es el cumplimiento de la ley” (Romanos 13:10).

El apóstol que más habla del amor, es el apóstol Juan, y él escribe:

1 Juan 2:4-5 – “El que dice: ‘Yo le conozco’ y no guarda sus mandamientos es mentiroso, y la verdad no está en él. Pero en el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios ha sido perfeccionado. Por esto sabemos que estamos en él.”

1 Juan 2:15 – “Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.”

1 Juan 5:3 – “Pues éste es el amor de Dios: que guardemos sus mandamientos.”

2 Juan 1:6 – “Y éste es el amor: que andemos según sus mandamientos.”

Y acerca del islam, el judaísmo, el budismo, y demás religiones que niegan que Cristo es el Mesías y el Hijo de Dios, Juan escribe:

“Porque muchos engañadores han salido al mundo, quienes no confiesan que Jesucristo ha venido en la carne. Tal persona es el engañador y el anticristo.” (2 Juan 1:7)

¿Por qué dice que “Jesucristo ha venido en la carne”?

En la imagen del video del papa Francisco, el cura católico no muestra la imagen más común del cristianismo: Cristo muerto en la cruz por nuestros pecados. En su lugar, muestra un “niño dios.” Pues el catolicismo enseña la blasfemia que Cristo nació como dios (negando su pre-existencia) y que por lo tanto María es una “diosa madre.” Ellos niegan que Jesús ha venido en la carne. Niegan que la divinidad de Cristo ha existido desde la eternidad, que en el establo de Belén nació su humanidad: Cristo vino al mundo como hombre, no como Dios.

Como dice la Palabra de Dios, esas religiones con las cuales el obispo de Roma dice que debemos asociarnos, son engañadores, no son “hijos de Dios” como él afirma.

Cuando al Hijo de Dios le preguntaron ¿cuál es es el mandamiento más importante? Su respuesta fue: “Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma y con todo tu poder” (Marcos 12:29-30), y “amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Marcos12:31). Muchos engañadores enseñan que con esto, Cristo estableció “nuevos mandamientos.” Sin embargo él mismo dijo: “No penséis que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir. De cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni siquiera una jota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo haya sido cumplido. Por lo tanto, cualquiera que quebranta el más pequeño de estos mandamientos y así enseña a los hombres, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos. Pero cualquiera que los cumple y los enseña, éste será considerado grande en el reino de los cielos.” (Mateo 5:17-19)

Nuestro Señor Jesús citó directamente de la Ley descrita en el Antiguo Testamento: “Amarás a Jehovah tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas” (Deuteronomio 6:4-5), y “amarás a tu prójimo como a tu mismo” (Levítico 19:18).

El amor es un principio bíblico: Amar a Dios y amar al prójimo. No es un sentimiento.

Y estos dos principios están resumidos en los Diez Mandamientos (Romanos 13:9):

Amar a Dios implica (primera tabla): Primer mandamiento: “No tener dioses ajenos” (como alá, devaki, buda); Segundo mandamiento: “No tener imágenes, ni ninguna semejanza… no inclinarte ante ellas y honrarlas” (como las imágenes y estatuas de la virgen María, buda, etc.); Tercer mandamiento: “No tomar el nombre de Dios en vano”; y el Cuarto mandamiento: “Acordarte has del día de reposo, para santificarlo. Seis días trabajarás, mas el séptimo día será reposo para Jehová tu Dios” (el séptimo día es el que comúnmente llamamos sábado, y no el domingo-primer día de la semana).

Amar al prójimo implica (segunda tabla): Quinto mandamiento: “Honra a tu padre y a tu madre”; Sexto mandamiento: “No matar”; Séptimo mandamiento: “No cometerás adulterio”; Octavo mandamiento: “No robar”; Noveno mandamiento: “No mentir”; Décimo mandamiento: “No codiciar.”

(Éxodo 20:1-17)

 

Acerca de ser hijos de Dios

El mensaje fundamental del video del papa es que todos somos hijos de Dios. Sin embargo, a la luz de la Palabra de Dios, esto es una mentira y un engaño.

Adán fue creado a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:27; Lucas 3:38). La Biblia nos dice que, por causa de su transgresión, dejó de ser hijo de Dios y pasó a ser hijo del diablo (Deuteronomio 32:5; Oseas 6:7; Romanos 5:17-18). Su descendencia fue hecha conforme al Adán caído en el pecado, no conforme al Adán hijo de Dios (Génesis 5:3; Romanos 5:12). Y todos somos descendientes de esa raza caída (Hechos 17:26; Jeremías 2:22).

Adán era hijo legítimo de Dios, pero él se buscó otro padre (2 Pedro 2:19; 2 Corintios 4:4).

“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y queréis satisfacer los deseos de vuestro padre. El era homicida desde el principio y no se basaba en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo propio habla, porque es mentiroso y padre de mentira.” (Juan 8:44)

Cada vez que decimos una mentira, por muy “pequeña” que sea, de quién testificamos como nuestro padre? Del diablo, pues es el “padre de la mentira.”

Cada vez que nos enfadamos, nuestro Señor Jesús dijo que “el que se enoja con su hermano es homicida” (Mateo 5:21-22), y por lo tanto testificamos que nuestro padre es el diablo.

Diariamente, con nuestros pensamientos y nuestros actos, demostramos de quién verdaderamente somos hijos.

El apóstol Pablo dice “por medio de Jesucristo” podemos ser hijos de Dios por “adopción” (Efesios 1:5; Romanos 8:15). Pablo escribió que estamos “aguardando la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo” (Romanos 8:23; Gálatas 4:5).

Para que una persona pueda ser adoptada como hijo de Dios, primeramente debe reconocer que es hijo de otro padre: hijo del diablo; debemos reconocer que legítimamente no somos hijos de Dios, sino hijos de satanás. Solo reconociendo esto el hombre puede clamar a Dios que lo adopte.

¿Y cómo pasamos a ser hijos de Dios?

Tanto el mundo católico como protestante enseña que es por medio del bautismo que el hombre pasa a ser una nueva criatura y un hijo de Dios:

“Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión,” dice el Catecismo de la Iglesia Católica (CCI 1213).

Sin embargo, nuestro Redentor dijo:

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” (Juan 1:12).

“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me ha enviado, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida.” (Juan 5:24)

“En esto se revelan los hijos de Dios y los hijos del diablo: Todo aquel que no practica justicia no es de Dios, ni tampoco el que no ama a su hermano.” (1 Juan 3:10)

“Practicar justicia” es obediencia a la ley de Dios. El apóstol Juan dice que los hijos de Dios son aquellos que obedecen sus mandamientos.

“Si alguno está en Cristo, es una nueva criatura; las cosas viejas pasaron ya, he aquí que todo se ha hecho nuevo.” (2 Corintios 5:17)

Si somos de Cristo, nuestros pensamientos están con El y le dedicaremos todo nuestro ser. Ser una nueva criatura se refleja en la nueva vida que se lleva, en los nuevos hábitos, no en el hecho de haber sido bautizados. Cuando el Señor dice que necesitamos “un nuevo corazón” y “nacer otra vez,” se refiere a la mente, a la vida, a todo el ser; Quiere decir quitar los afectos de este mundo y aferrarse de Cristo; es tener una nueva mente, nuevos propósitos, nuevos motivos, es tener una vida nueva. Hay una muerte diaria y de cada hora al egoísmo y al orgullo.

El bautismo es un rito del nuevo pacto que sirve para conmemorar la resurrección de Cristo (Romanos 6:3-4; Colosenses 2:12). Es nuestro deber el de bautizarnos, para conmemorar la resurrección de Cristo y para seguir su ejemplo, pero este rito no nos hace hijos de Dios ni nos hace nueva criaturas, ni mucho menos “borra” nuestros pecados.

Solo con sangre hay perdón de pecados (Hebreos 9:22, Efesios 1:7). Y solamente la “sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7). “Si dijéremos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros” (1 Juan 1:8).

Para que podamos obtener el perdón de nuestros pecados, debemos confesar nuestros pecados, pero además de esto necesitamos del Santuario Celestial que esta en el Cielo y del trabajo del Sumo Sacerdote Celestial. Cristo debe presentar su sangre derramada en la cruz en el Santuario Celestial (Levítico 4:13-20; Hebreos 9:12, 20) para que nuestros pecados puedan ser transferidos al Santuario Celestial. El lugar donde obtenemos el perdón de nuestros pecados no es aquí en la tierra donde nos bautizamos, sino en el Santuario Celestial donde Cristo es nuestro Sumo Sacerdote (Mediador) ante Dios Padre y ante la Ley.

El bautismo entra en el campo de la santificación, no en el campo de la justificación. Dios Padre no nos acepta, no nos adopta como hijos de Dios, por nuestro bautismo o alguna obra nuestra; Dios Padre nos acepta en Cristo y por Cristo únicamente. Fuera de Cristo nada puede ser aceptable ante Dios.

 

Los hermanos católicos están despertando

Este video está causando un zarandeo dentro de la iglesia católica, como se puede ver en este enlace y en los comentarios: http://adelantelafe.com/escandaloso-video-del-papa-francisco-el-nino-jesus-y-su-iglesia-humillados/

Los mismos católicos están denunciando que el mensaje del papa Francisco en ese video es una “apostasía” y “herejía;” y hasta “un acto abominable.” Que querer igualar a nuestro Señor Jesucristo con dioses falsos es “lamentable” y “aberrante.” Y se preguntan “¿por qué en el video no aparece nuestro Señor Jesucristo en la cruz? ¿será porque eso nos hace reflexionar de que Cristo murió por nosotros, para alcanzarnos la salvación?”

Lo cuál me hizo acuerdo a una cita de la hermana White:

3MS pg. 441.1 – “Dios tiene hijos, muchos de ellos en las iglesias protestantes, y un gran número en las iglesias católicas, que están más listos a obedecer la luz y a hacer lo mejor que ellos saben, que una gran cantidad de adventistas que guardan el sábado, pero que no andan en la luz.

El Señor hará que el mensaje de luz sea proclamado, que los protestantes sean amonestados y despertados al verdadero estado de cosas, y a considerar el valor del privilegio de la libertad religiosa del cual han gozado por mucho tiempo.”

Amén. Que Dios los bendiga.

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