Estudio sobre el don de Espíritu de Profecía

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El Espíritu de Profecía es el Testimonio de Jesucristo

“Entonces el dragón fue airado contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo.”

Apocalipsis 12:17

“Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas. Y yo me eché a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de profecía.”

Apocalipsis 19:9-10

En Apocalipsis 19:10 encontramos el significado o el sinónimo del “espíritu de profecía”: el testimonio de Jesucristo.

La necesidad del don de espíritu de profecía

¿Por qué necesitamos del don de espíritu de profecía?

La razón tiene que ver con la posición legal de la raza humana después de la caída de nuestros primeros padres (Génesis 3:6).

La “posición legal” la hemos analizado en el estudio sobre “La naturaleza del hombre.” Haciendo un breve repaso, nuestra posición legal, desde el momento en que somos engendrados es de:

Nuestra posición legal

  1. Rechazados 

Debido a nuestros pecados, a nuestra condición, a nuestra naturaleza pecaminosa, toda la raza humana está rechazada: destituida de la gloria de Dios (Romanos 3:13).

  1. Bajo condenación y deudores.

Somos pecadores, llevamos la naturaleza depravada con mancha de pecado, y la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23), y esa muerte es una muerte eterna (Apocalipsis 21:8).

  1. No tenemos acceso directo a Dios.

El pecado ha creado una división entre la raza humana y el Creador, nuestros pecados “han hecho ocultar su rostro” de nosotros, “para no oír” (Isaías 59:2).

“El pecado entró en el mundo por un hombre” – Adán, “y por el pecado la muerte” (primera y segunda), “y la muerte así pasó a todos los hombres, pues todos pecaron” (Romanos 5:12).

Como todos somos simiente de ese hombre que pecó y cuya naturaleza humana—que era perfecta—se depravó, todos somos engendrados con la mancha de pecado, con una naturaleza pecaminosa, un carácter perverso, y un corazón egoísta. Porque “de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres” (Hechos 17:26).

Somos pobres y desnudos, pero nos creemos y declaramos ricos sin ninguna necesidad (Apocalipsis 3:17).

 

La razón por la cual la humanidad ha necesitado del don profético tiene que ver particularmente con el tercer punto de nuestra posición legal:

Isaías 59:2 – “Mas vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar su rostro de vosotros, para no oír.”

Estamos separados de Dios, no tenemos acceso directo a Dios, y por lo tanto necesitamos de un Mediador.

Antes de la caída de Adán

Antes de la caída de Adán, el hombre tenía un acceso directo con su Creador, podía hablar cara a cara con Dios. Además, Adán podía hablar también cara a cara con los ángeles.

CS pg. 7/1 (9.1) – “Antes que el pecado entrara en el mundo, Adán gozaba de libre trato con su Creador; pero desde que el hombre se separó de Dios por causa del pecado, aquel gran privilegio le ha sido negado a la raza humana.

No obstante, el plan de redención abrió el camino para que los habitantes de la tierra volvieran a relacionarse con el cielo. Dios se comunicó con los hombres mediante su Espíritu, y mediante las revelaciones hechas a sus siervos escogidos, la luz divina se esparció por el mundo.

‘Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo’ (2 Pedro 1:21).”

Adán podía hablar cara a cara con el Creador porque estaba en armonía con Dios y estaba libre de la mancha del pecado (Génesis 1:29; 2:16-17).

PP pg. 25.3 (24.4) – “Aunque únicamente Cristo es ‘la misma imagen’ del Padre (Hebreos 1:3); el hombre fue creado a semejanza de Dios. Su naturaleza estaba en armonía con la voluntad de Dios. Su mente era capaz de comprender las cosas divinas. Sus afectos eran puros, sus apetitos y pasiones estaban bajo el dominio de la razón.

Era santo y se sentía feliz de llevar la imagen de Dios y de mantenerse en perfecta obediencia a la voluntad del Padre.”

Después de la caída de Adán

Después que Adán pecó, como consecuencia del pecado se cortó esa conexión libre y directa entre el hombre y su Creador, pues el hombre ya no estaba en armonía—sino en divergencia y enemistad—con Dios, y en cambio pasó a estar en armonía con Satanás.

CS pg. 559.2 (495.2) – “Dios declara: ‘Enemistad pondré’ (Génesis 3:15). Esta enemistad no es fomentada de un modo natural. Cuando el hombre quebrantó la ley divina, su naturaleza se hizo mala y llegó a estar en armonía y no en divergencia con Satanás.

No puede decirse que haya enemistad natural entre el hombre pecador y el autor del pecado. Ambos se volvieron malos a consecuencia de la apostasía. El apóstata no descansa sino cuando obtiene simpatías y apoyo al inducir a otros a seguir su ejemplo. De aquí que los ángeles caídos y los hombres malos se unan en desesperado compañerismo.

Si Dios no se hubiese interpuesto especialmente, Satanás y el hombre se habrían aliado contra el cielo; y en lugar de albergar enemistad contra Satanás, toda la familia humana se habría unido en oposición a Dios.”

Por naturaleza, desde que somos engendrados, estamos en armonía con Satanás y en enemistad con Dios. Para que el hombre pueda llegar a desarrollar enemistad con Satanás es necesario que ocurra algo sobrenatural.

Por causa de la transgresión de Adán y Eva, la posición legal del hombre cambió a estar separado de Dios, y ésta posición legal hereda todo descendiente de Adán y Eva.

Pero, aunque el hombre no podía hablar directamente con Dios, Dios siempre se ha comunicado con la raza caída—Dios no nos abandonó, sino que se comunicó con la raza pecadora mediante tres formas:

  1. Mediante el Espíritu Santo.
  2. Mediante el ministerio de los ángeles.
  3. Mediante sus profetas.

Las revelaciones que Dios ha dado, a lo largo de todas las edades, a sus siervos los profetas, se debió a que les concedió el don del Espíritu de Profecía (Romanos 12:6).

1. Mediante el Espíritu Santo

Citaremos algunos ejemplos en los cuales Dios se ha comunicado con los hombres mediante el Espíritu Santo:

Hechos 10:13-15, 19-20 – “Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común e inmunda he comido jamás. Y volvió la voz hacia él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.

Y estando Pedro pensando en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. Levántate, pues, y desciende, y no dudes ir con ellos; porque yo los he enviado.”

Hechos 13:1-2 – “Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y doctores: Bernabé, y Simón el que se llamaba Niger, y Lucio Cireneo, y Manahén, que había sido criado con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando pues éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra para la cual os he llamado.”

Hechos 16:6-10 – “Y pasando a Phrygia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia. Y como vinieron a Misia, tentaron de ir a Bithynia; mas el Espíritu no les dejó. Y pasando a Misia, descendieron a Troas. Y fue mostrado a Paulo de noche una visión: Un varón Macedonio se puso delante, rogándole, y diciendo: Pasa a Macedonia, y ayúdanos. Y como vio la visión, luego procuramos partir a Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.”

Isaías 6:1, 8-10 – “En el año que murió el rey Uzzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo. Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién nos irá? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oid bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.”

En Isaías capítulo 6 el profeta Isaías tiene una visión de Dios Padre sentado en su trono, pero luego escucha la voz de “otro” al que no puede ver, pero que le llama “Señor.” Este otro Señor le da la orden de ir al pueblo con un mensaje. ¿Quién era este otro Señor? El apóstol Pablo lo revela claramente:

Hechos 28:25-27 – “Y como fueron entre sí discordes, se fueron, diciendo Pablo esta palabra: Bien ha hablado el Espíritu Santo por el profeta Isaías a nuestros padres, diciendo: Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y de los oídos oyeron pesadamente, y sus ojos taparon; Porque no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y entiendan de corazón, y se conviertan, y yo los sane.”

El apóstol Pablo en Hechos 28:25-27 hace una referencia a Isaías 6:8-10, y claramente identifica a la “voz” del “otro Señor” como la voz del Espíritu Santo.

2. Mediante el Ministerio de los Ángeles

Dios también ha utilizado a los ángeles para que ellos comuniquen la voluntad de Dios al hombre.

Pablo escribió acerca de los ángeles como “espíritus administradores al servicio” de Dios:

Hebreos 1:13-14 – “Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo jamás: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? ¿No son todos espíritus administradores, enviados para favor de los que serán herederos de salud?”

Algunos ejemplos del ministerio de los ángeles los encontramos en:

Daniel 8:16-17 – “Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña la visión a éste. Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y caí sobre mi rostro. Empero él me dijo: Entiende, hijo del hombre, porque al tiempo se cumplirá la visión.”

En el estudio de Daniel capítulo 8 ya analizamos que esta “voz de hombre” era la voz de Cristo que estaba ordenando al ángel Gabriel que enseñe acerca de la visión a Daniel. Cristo dio una orden y el ángel Gabriel obedeció de inmediato.

También en Daniel capítulo 9 Dios envía al ángel Gabriel para que hable con el profeta Daniel.

Daniel 9:20-23 – “Aun estaba hablando, y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios; Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como a la hora del sacrificio de la tarde. Hízome entender, y habló conmigo, y dijo: Daniel, ahora he salido para hacerte entender la declaración. Al principio de tus ruegos salió la palabra, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres varón de deseos. Entiende pues la palabra, y entiende la visión.”

Apocalipsis 1:1-3 – “La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder presto; y la declaró enviándola por su ángel a Juan su siervo, el cual ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto. Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.”

3. Mediante los profetas—hombres escogidos

Dios dio a conocer sus designios también mediante visiones y sueños a hombres escogidos.

Números 12:6 – “Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras: si tuviereis profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.”

Estos “hombres escogidos” son los profetas, a quienes Dios ha inspirado para que también escriban la Biblia.

2 Pedro 1:21 – “Porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.”

Ejemplos de cómo Dios se ha comunicado con los profetas por medio de sueños y visiones los tenemos en el libro de Daniel capítulo 7, 8 y 9, por nombrar algunos.

Entonces la Biblia es una compilación de los escritos de los profetas de Dios, con el don del Espíritu de Profecía. Y, como veremos a continuación, el don de Espíritu de Profecía nunca ha estado limitado a una época.

El Espíritu de Profecía no es limitado a una época

En el Antiguo Testamento (antes de Cristo)

  • Enoc, séptimo desde Adán, era profeta y en visión profética vio la venida de Cristo y la ejecución del juicio final.

Judas 1:14-15 – “De los cuales también profetizó Enoc, séptimo desde Adam, diciendo: He aquí, el Señor es venido con sus santos millares, a hacer juicio contra todos, y a convencer a todos los impíos de entre ellos tocante a todas sus obras de impiedad que han hecho impíamente, y a todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él.”

  • Abraham, Isaac y Jacob vieron de antemano la recompensa final de los redimidos.

Hebreos 11:8-10, 14, 16 – “Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir por heredad; y salió sin saber dónde iba. Por fe habitó en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en cabañas con Isaac y Jacob, herederos juntamente de la misma promesa: Porque esperaba ciudad con fundamentos, el artífice y hacedor de la cual es Dios. Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria. Empero desean la mejor, es a saber, la celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos: porque les ha aparejado ciudad.”

  • Moisés fue un poderoso profeta escogido por Dios para liberar a su pueblo de la esclavitud egipcia y para llevarles a la tierra prometida. Moisés predijo sobre el advenimiento del Mesías y también dijo que Cristo iba a ser PROFETA.

Deuteronomio 18:15, 18 – “Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis. Profeta les su suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.”

  • Samuel, Elías, Eliseo, Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel: todos profetas que amonestaron al pueblo, a quienes también Dios les dio visiones y sueños de eventos en lo porvenir—eventos que se están cumpliendo incluso en nuestros días, pues estamos en el tiempo del fin.

Isaías 2:2 – “Y acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová por cabeza de los montes, y será ensalzado sobre los collados, y correrán a él todas las gentes.”

Daniel 12:4 – “Tú enero Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin: pasarán muchos, y multiplicaráse la ciencia.”

A los profetas les fue revelado el conocimiento de los eventos futuros, no para sí mismos, sino para nosotros.

1 Pedro 1:10-12 – “De la cual salud los profetas que profetizaron de la gracia que había de venir a vosotros, han inquirido y diligentemente buscado, escudriñando cuándo y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual prenunciaba las aflicciones que habían de venir a Cristo, y las glorias después de ellas. A los cuales fue revelado, que no para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora os son anunciadas de los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; en las cuales desean mirar los ángeles.”

3MS pg. 479.5 – “Los últimos libros del Antiguo Testamento nos muestran obreros que fueron tomados de entre los trabajadores del campo. Otros eran hombres de gran capacidad y extenso conocimiento, pero el Señor les dio visiones y mensajes.

Estos hombres del Antiguo Testamento hablaron de cosas que ocurrían en sus días, y Daniel, Isaías y Ezequiel no solamente hablaron de cosas que concernían a ellos y que entonces eran verdad presente, sino que su visión alcanzó al futuro, a lo que debía ocurrir en estos últimos días.”

  • Malaquías fue el último profeta del Antiguo Testamento y él profetizo, por ejemplo, sobre la purificación de la tierra con fuego y azufre.

Malaquías 4:1 – “Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno; y todos los soberbios, y todos los que hacen maldad, serán estopa; y aquel día que vendrá, los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, el cual no les dejará ni raíz ni rama.”

  • Luego tenemos a Zacarías, padre de Juan el Bautista, quien era hombre lleno del Espíritu Santo y que profetizó acerca de Cristo.

Lucas 1:67-71 – “Y Zacarías su padre fue lleno de Espíritu Santo, y profetizó, diciendo: Bendito el Señor Dios de Israel, que ha visitado y hecho redención a su pueblo, y nos alzó un cuerno de salvación en la casa de David su siervo, como habló por boca de sus santos profetas que fueron desde el principio: Salvación de nuestros enemigos, y de mano de todos los que nos aborrecieron.”

En los días de Cristo

  • Asimismo Juan el Bautista fue el Heraldo del Rey y señaló a Cristo como el cordero de Dios.

Isaías 40:3-4 – “Voz que clama en el desierto: Barred camino a Jehová: enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane.”

Juan 1:23 – “Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta.”

Juan 1:29 – “El siguiente día ve Juan a Jesús que venía a él, y dice: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”

  • Cuando nació Cristo tenemos a Simeón y Ana, quienes con el don de Espíritu de Profecía, profetizaron acerca de Cristo como una luz que iba a ser revelada a los gentiles.

Lucas 2:25, 32 – “Y he aquí, había un hombre en Jerusalén, llamado Simeón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de Israel: y el Espíritu Santo era sobre él. Luz para ser revelada a los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.

Lucas 2:36-38 – “Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Phanuel, de la tribu de Aser; la cual había venido en grande edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad; Y era viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Y ésta sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de él a todos los que esperaban la redención en Jerusalem.”

  • Cristo, como hombre, también fue profeta y habló las palabras que Dios puso en su boca.

Juan 4:19 – “Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta.”

Juan 6:14 – “Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.”

Juan 17:7-8 – “Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti; Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.”

DTG pg. 37.1 – “Al entrar Simeón en el templo, vio a una familia que presentaba su primogénito al sacerdote. Su aspecto indicaba pobreza; pero Simeón comprendió las advertencias del Espíritu, y tuvo la profunda impresión de que el niño presentado al Señor era la Consolación de Israel, Aquel a quien tanto había deseado ver. Para el sacerdote asombrado, Simeón era un hombre arrobado en éxtasis.

El espíritu de profecía estaba sobre este hombre de Dios, y mientras que José y María permanecían allí, admirados de sus palabras, los bendijo, y dijo a María: ‘He aquí, éste es puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel…’

También Ana la profetisa vino y confirmó el testimonio de Simeón acerca de Cristo. Mientras hablaba Simeón, el rostro de ella se iluminó con la gloria de Dios, y expresó su sentido agradecimiento por habérsele permitido contemplar a Cristo el Señor.

Estos humildes adoradores no habían estudiado las profecías en vano. Pero los que ocupaban los puestos de gobernantes y sacerdotes en Israel, aunque habían tenido delante de sí los preciosos oráculos proféticos, no andaban en el camino del Señor, y sus ojos no estaban abiertos para contemplar la Luz de la vida.

Así sucede todavía. Pasan inadvertidos para los dirigentes religiosos y para los que adoran en la casa de Dios, acontecimientos en los cuales se concentra la atención de todo el cielo. Los hombres reconocen a Cristo en la historia mientras se apartan del Cristo viviente.”

En el comienzo de la Era Cristiana

El comienzo de la Era Cristiana fue marcada por el derramamiento de la lluvia temprana (del Espíritu Santo), y como resultado la manifestación de los diversos dones espirituales, entre ellos el don de Espíritu de Profecía.

Efesios 4:11 – “Y él mismo dio unos, ciertamente apóstoles; y otros, profetas; y otros evangelistas; y otros, pastores y doctores.

1 Corintios 12:10, 28 – “A otro, operaciones de milagros, y a otro, profecía; y a otro, discreción de espíritus; y a otro, géneros de lengua; y a otro, interpretación de lenguas.”

1 Corintios 14:5 – “Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis lenguas, empero más que profetizaseis: porque mayor es el que profetiza que el que habla lenguas, si también no interpretare, para que la iglesia tome edificación.”

Algunos ejemplos:

  • El discurso inspirado del apóstol Pedro:

Hechos 2:17-38 – “Y será en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; y vuestros mancebos verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños…”

  • El discurso de Esteban:

Hechos 7:2-56 – “Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Charán… Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano; como el profeta dice: El cielo es mi trono, y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Qué casa me edificaréis? Dice el Señor; ¿O cuál es el lugar de mi reposo? ¿No hizo mi mano todas estas cosas? Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos, vosotros resistís siempre al Espíritu Santo: como vuestros padres, así también vosotros… Mas él, estando lleno del Espíritu Santo, puesto los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios.”

  • Las hijas de Felipe y el profeta Agabo (HAp 167/4; 318.3):

Hechos 21:8-11 – “Y otro día, partidos Pablo y los que con él estábamos, vinimos a Cesarea: y entrando en casa de Felipe el evangelista, él cual era uno de los siete, posamos con él. Y éste tenía cuatro hijas, doncellas, que profetizaban. Y parando nosotros allí por muchos días, descendió de Judea un profeta, llamado Agabo; Y venido a nosotros, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los Judíos en Jerusalem al varón cuyo es este cinto, y le entregarán en manos de los Gentiles.”

  • El apóstol Pablo predijo el surgimiento del hombre de pecado dentro de la iglesia primitiva; pues en sus propios días ya veía que estaba empezando a obrar el misterio de Iniquidad.

2 Tesalonicenses 2:1-8 – “…no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición… se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios… Porque ya está obrando el misterio de iniquidad…”

El apóstol Pablo también tuvo visiones acerca del tercer cielo y su gloria.

2 Corintios 12:1-4 – “Cierto no me es conveniente gloriarme; mas vendré a las visiones y a las revelaciones del Señor. Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo. Y conozco tal hombre, (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé: Dios lo sabe) que fue arrebatado al paraíso, donde oyó palabras secretas que el hombre no puede decir.”

Y en 1 Corintios capítulo 12, el apóstol Pablo habla acerca de los diversos dones del Espíritu y de que éstos son dados, no para una sola época, sino hasta que todos lleguemos a la unidad y el conocimiento del Hijo de Dios.

Efesios 4:13 – “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios.”

  • Silas, el compañero de labor de Pablo, también era dotado del espíritu de profecía.

HAp pg. 165.3 – “Silas, el compañero de labor de Pablo, era un obrero probado, dotado con el espíritu de profecía; pero la obra que debía hacerse era tan grande, que se necesitaba preparar más obreros para el servicio activo.”

  • Juan el evangelista, el último de los 12 apóstoles, también fue profeta. El libro de Apocalipsis contiene las visiones que el apóstol tuvo en la isla de Patmos—visiones que revelan todo lo que iba a acontecer en la iglesia desde sus días hasta la tercera venida de Cristo.

El don de profecía desaparece por un tiempo…

Al manifestarse en la iglesia primitiva el cuerno pequeño—el misterio de iniquidad de 2 Tesalonicenses 2:1-8—hubo un retroceso total, especialmente en el ámbito espiritual. Dando cumplimiento a las profecías del apóstol Pablo y el profeta Daniel, el cuerno pequeño empezó a desarrollarse poco a poco, hasta llegar a la cumbre de su poder—hasta sumergir al mundo en una época de tinieblas espirituales.

CS pg. 53/1 (47.1) – “El apóstol Pablo, en su segunda carta a los Tesalonicenses, predijo la gran apostasía que había de resultar en el establecimiento del poder papal… Ya en aquella época veía él que se introducían en la iglesia errores que prepararían el camino para el desarrollo del papado.

Poco a poco, primero solapadamente y a hurtadillas, y después con más desembozo, conforme iba cobrando fuerza y dominio sobre los espíritus de los hombres, ‘el misterio de iniquidad’ hizo progresar su obra engañosa y blasfema. De un modo casi imperceptible las costumbres del paganismo penetraron en la iglesia cristiana.”

Dios suscita a los Reformadores

Dios suscita a los Reformadores de manera casi simultanea en diversos países de Europa para que éstos hombres inspirados por el Espíritu Santo empiecen a escribir obras destinadas a sacar al mundo de las densas tinieblas espirituales de la época.

  • Lutero habla de Cristo como “justicia nuestra” en sus obras como “Comentarios Sobre la Epístola a los Gálatas” cuando recibe la luz acerca de la justificación por la fe.
  • Juan Bunyan con sus obras tales como “El Progreso del Peregrino” y “La Guerra Santa,” que Dios utiliza para sacar a su pueblo de las tinieblas espirituales.

Después de las 2300 tardes y mañanas…

El don de Espíritu de Profecía se va a volver a manifestar con Ellen G. White.

El apóstol Juan, en el Apocalipsis—al escribir sobre la última fase de la historia de la humanidad, describe a un grupo de seres humanos que “guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo,” y entre los cuales el dragón hará su última batalla.

Apocalipsis 12:17 – “Entonces el dragón fue airado contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo.”

Y el mismo apóstol aclara en Apocalipsis 19:10 que el “testimonio de Jesucristo” es el Espíritu de Profecía. Cuando Juan quiere postrarse para adorar al ángel, el ángel dice: “No lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de profecía” (Apocalipsis 19:10). Y en Apocalipsis 22:9 el mismo ángel dice “tus hermanos los profetas.”

De esta manera estaba predicho que en el tiempo del fin serían nuevamente restaurados los dones del Espíritu Santo.

Joel 2:28-29 – “Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos, y vuestras hijas; vuestros viejos soñarán sueños, y vuestros mancebos verán visiones. Y aun también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.”

Hechos 2:17-18 – “Y será en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; y vuestros mancebos verán visiones, y vuestros viejos soñarán sueños. Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.”

Y, de acuerdo a Apocalipsis 22:9 y Apocalipsis 19:10:

Testimonio de Jesús = Espíritu de Profecía = Profetas

PP pg. 400/1 (352.4) – “Luego Moisés hizo comparecer a los setenta ante el tabernáculo. ‘Entonces Jehová descendió en la nube y le habló. Luego tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta hombres ancianos. Y en cuanto se posó sobre ellos el espíritu, profetizaron; pero no volvieron a hacerlo’ (Números 11:25).

Como los discípulos en el día de Pentecostés, fueron ‘investidos de poder de lo alto’ (Lucas 24:49). Plugo al Señor prepararlos así para su obra, y honrarlos en presencia del pueblo, para que se estableciera confianza en ellos como hombres escogidos divinamente para participar con Moisés en el gobierno de Israel.

Una vez más se manifestó el espíritu elevado y desinteresado del gran caudillo. Dos de los setenta ancianos, teniéndose humildemente por indignos de un cargo de tanta responsabilidad, no habían concurrido con sus hermanos ante el tabernáculo; pero el Espíritu de Dios descendió sobre ellos donde estaban, y ellos también ejercieron el don de profecía.

Cuando se le informó esto a Josué, quiso poner coto a esta irregularidad, temiendo que pudiera fomentar la división. Celoso por el honor de su jefe, dijo: ‘Señor mío Moisés, no se lo permitas.’ Pero él contestó: ‘¿Tienes tú celos por mí? Ojalá que todo el pueblo de Jehová fuera profeta y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos’ (Números 11:28-29).”

¿Qué pasa si se rechaza a un profeta de Dios?

Números 12:1-16

“Y hablaron María y Aarón contra Moisés a causa de la mujer Etíope que había tomado… y dijeron: ¿solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿no ha hablado también por nosotros? Y oyólo Jehová.”

“Entonces Jehová descendió en la columna de la nube, y púsose a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y salieron ellos ambos. Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras: si tuviereis profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa: Boca a boca hablaré con él, y a las claras, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová: ¿por qué pues no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés? Entonces el furor de Jehová se encendió en ellos; y fuése. Y la nube se apartó del tabernáculo: y he aquí que María era leprosa como la nieve…”

“Y dijo Aarón a Moisés: Ah! Señor mío, no pongas ahora sobre nosotros pecado; porque locamente hemos hecho, y hemos pecado…”

PP 404/1 (356.1) – “Dios había escogido a Moisés y lo había investido de su Espíritu; y por su murmuración María y Aarón se habían hecho culpables de deslealtad, no solamente hacia el que fue designado como su jefe sino también hacia Dios mismo.

Los murmuradores sediciosos fueron convocados al tabernáculos y careados con Moisés.

No negaron sus aseveraciones acerca de las manifestaciones del don de profecía por su intermedio; Dios podía haberles hablado en visiones y sueños. Pero a Moisés, a quien el Señor mismo declaró ‘fiel en toda mi casa,’ se le había otorgado una comunión más estrecha. Con él Dios hablaba ‘cara a cara.’

La nube desapareció del tabernáculo como señal de desagrado de Dios, y María fue castigada. Quedó ‘leprosa como la nieve.’ A Aarón se le perdonó el castigo, pero el de María fue una severa reprensión para él. Entonces, humillado hasta el polvo el orgullo de ambos, Aarón confesó el pecado que habían cometido e imploró al Señor que no dejara perecer a su hermana por aquel azote repugnante y fatal. En respuesta a las oraciones de Moisés, se limpió la lepra de María. Sin embargo, ella fue excluida del campo durante siete días. Tan solo cuando quedó desterrada del campamento volvió el símbolo del favor de Dios a posarse sobre el tabernáculo.

Hemos de honrar a quienes Dios honró. El castigo que cayó sobre María debe servir de reprensión para todos los que, cediendo a los celos, murmuren contra aquellos sobre quienes Dios puso la pesada carga de su obra.”

PP pg. 382/2 (337.2) – “Fue Cristo quien habló a su pueblo por medio de los profetas. El apóstol Pedro, escribiendo a la iglesia cristiana, dice que los que ‘profetizaron de la gracia destinada a vosotros inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo y las glorias que vendrían tras ellos’ (1 Pedro 1:10-11).

Es la voz de Cristo la que nos habla por medio del Antiguo Testamento. ‘El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía’ (Apocalipsis 19:10).”

TM pg. 114.1 – “Tenemos los mandamientos de Dios y el testimonio de Jesucristo, que es el espíritu de profecía. Gemas inapreciables han de hallarse en la Palabra de Dios. Los que investigan esa Palabra deben mantener su mente clara. Nunca deben complacer el apetito pervertido al comer o beber.

Si lo hacen, el cerebro estará confundido; serán incapaces de soportar el esfuerzo que exige cavar profundamente para encontrar el significado de aquellas cosas que se relacionan con las escenas finales de la historia de la tierra.”

1MS pg. 46.1 – “Una riqueza de influencia moral nos ha sido presentada en el último medio siglo. Mediante su Espíritu Santo, la voz de Dios nos ha venido continuamente en forma de amonestación e instrucción, para confirmar la fe de los creyentes en el espíritu de profecía.

El mensaje ha venido repetidas veces: Escribe las cosas que te he dado para confirmar la fe de mi pueblo en la posición que ha tomado. El tiempo y las pruebas no han anulado la instrucción dada, sino que han establecido la verdad del testimonio dado mediante los años de sufrimiento y abnegación.

La instrucción que fue dada en los primeros días del mensaje ha de ser retenida como instrucción segura de seguir en estos días finales. Los que son indiferentes a esta luz e instrucción no deben esperar escapar a las trampas que, según se nos ha dicho claramente, harán que los que rechacen la luz tropiecen, y caigan, y sean entrampados, y retenidos allí.

Si estudiamos cuidadosamente el segundo capítulo de Hebreos, aprenderemos cuán importante es que retengamos firmemente cada principio de la verdad que ha sido dada.”

Hebreos 2:1-3 – “Por tanto, es menester que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, porque acaso no nos escurramos. Porque si la palabra dicha por los ángeles fue firme, y toda rebelión y desobediencia recibió justa paga de retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado a ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron.”

2JT pg. 276.2 – “En los tiempos antiguos Dios habló a los hombres por la boca de los profetas y apóstoles. En estos días les habla por los Testimonios de su Espíritu. Nunca hubo un tiempo en que Dios instruyera a su pueblo más fervientemente de lo que lo instruye ahora acerca de su voluntad y de la conducta que quiere que siga.”

2JT pg. 272.2 – “Pronto un ángel me ordenó que me levantara, y difícilmente puede describirse la escena que vieron mis ojos. Delante de mí había una compañía cuyos cabellos y ropas estaban desgarrados, y cuyos rostros eran el mismo retrato de la desesperación y el horror. Se acercaron a mí y restregaron sus ropas contra las mías. Al mirar mis vestidos, vi que estaban manchados de sangre. Volví a caer como muerta a los pies de mi ángel acompañante. No podía presentar una sola excusa y anhelaba estar lejos de ese lugar santo. El ángel me alzó y dijo:

‘Este no es tu caso ahora, pero esta escena ha pasado delante de ti para hacerte saber cuál será tu situación si descuidas el declarar a otros lo que el Señor te ha revelado.’

Con esta solemne amonestación presente, salí a decir a la gente las palabras de reproche e instrucción que Dios me diera.

Los mensajes que me eran dados para diferentes personas los escribía frecuentemente para ellas, haciéndolo en muchos casos en respuesta a su urgente pedido. A medida que mi obra se extendía, esto llegó a ser una parte importante y pesada de mis labores. Antes de la publicación del Testimonio 15 (1868), me habían enviado muchos pedidos de testimonios aquellos a quienes había aconsejado o reprendido; pero me hallaba en un estado de gran agotamiento, por causa de mis pesados trabajos, y rehuía la tarea, especialmente cuando sabía que algunas de esas personas eran muy indignas, y había muy poca esperanza de que las amonestaciones dadas produjesen cambio decidido alguno en ellas. En ese tiempo fui muy alentada por el siguiente sueño:

Una persona me trajo una pieza de tela blanca, y me pidió que cortase de ella vestidos para personas de todos los tamaños y de todas las descripciones de carácter y circunstancias de la vida. Se me dijo que los cortase y los colgase de modo que estuviesen listos para ser hechos cuando los pidiesen. Tenía la impresión de que muchas de aquellas personas para quienes debía cortar vestiduras eran indignas. Pregunté si ésta sería la última pieza de tela que habría de cortar, y se me dijo que no; que tan pronto como se hubiese terminado ésta, habría otras que debería atender.

Me sentía desalentada por la cantidad de trabajo que tenía delante de mí, y declaré que había estado dedicada a cortar vestidos para otros durante más de veinte años, que mis trabajos no habían sido apreciados y que no veía que hubiesen logrado mucho beneficio. A la persona que me traía la tela le hablé de una mujer en particular, para la cual me había ordenado cortar un vestido. Declaré que no lo apreciaría, y que regalárselo sería una pérdida de tiempo y de materiales. Era muy pobre, de intelecto inferior, desaseada en sus costumbres, y pronto lo ensuciaría.

La persona replicó: ‘Corta los vestidos. Este es tu deber. La pérdida no es tuya, sino mía. Dios ve no como el hombre ve. El te indica el trabajo que quiere que hagas, y no sabes qué prosperará, si esto o aquello.’

Entonces alcé mis manos, callosas por el largo uso de las tijeras, y declaré que no podía menos que rehuir el pensamiento de continuar esa clase de trabajo. La persona volvió a repetir:

‘Corta los vestidos. No ha llegado todavía el momento de tu relevo.’

Con sentimiento de gran fatiga me levanté para emprender mi trabajo. Delante de mí había tijeras nuevas pulidas, que empecé a usar. En seguida me abandonaron mis sentimientos de cansancio y desaliento. Las tijeras parecían cortar casi sin esfuerzo de mi parte, y corté vestido tras vestido con comparativa facilidad.

Hay muchos sueños que provienen de las cosas comunes de la vida, con las cuales el Espíritu de Dios no tiene nada que ver. Como hay falsas visiones, hay también falsos sueños, que son inspirados por el espíritu de Satanás. Pero los sueños del Señor están clasificados en la Palabra de Dios con las visiones, y son tan ciertamente los frutos del espíritu de profecía como las visiones. Los tales sueños, teniendo en cuenta a las personas que los tienen, y las circunstancias en las cuales son dados, contienen sus propias pruebas de veracidad.”

3MS pg. 91.3 – “Le pido que tome su posición del lado del Señor y haga su parte como un súbdito leal del reino. Reconozca el don que fue colocado en la iglesia para la dirección del pueblo de Dios en los días finales de la historia terrenal. Desde el principio la iglesia de Dios ha tenido el don de profecía en su medio como una voz viva para aconsejar, amonestar e instruir.”

El testimonio de Jesucristo es dado para edificación de la iglesia

Números 11:16-17 – “Entonces Jehová dijo a Moisés: Júntame setenta varones de los ancianos de Israel, que tu sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo del testimonio, y esperen allí contigo. Y yo descenderé y hablaré allí contigo; y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.”

Números 11:24-25 – “Y salió Moisés, y dijo al pueblo las palabras de Jehová: y juntó los setenta varones de los ancianos del pueblo, e hízolos estar alrededor del tabernáculo. Entonces Jehová descendió en la nube, y hablóle; y tomó del espíritu que estaba en él, y púsolo en los setenta varones ancianos; y fue que cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron.”

1MS pg. 57.4 – “Mientras estuvimos en Australia, el Señor me instruyó que W. C. White debía ser aliviado de las muchas responsabilidades que los hermanos ponían sobre él para que pudiera ayudar más libremente en la obra que el Señor me había confiado. La promesa había sido dada: ‘Pondré mi Espíritu sobre él y le daré sabiduría’.”

1MS pg. 62.1 – “Después de este caso, se me explicó que el Señor me había levantado para dar testimonio de él en muchos países y que me daría gracia y vigor para la obra. También se me mostró que mi hijo W. C. White debía ser mi ayudante y consejero y que el Señor colocaría sobre él el espíritu de sabiduría y ecuanimidad. Se me mostró que el Señor lo guiaría y que no sería descarriado, porque reconocería la dirección y orientación del Espíritu Santo.”

Como podemos ver en estos ejemplos, el Espíritu de Profecía (y en general todos los dones del espíritu) es dado para el fin exclusivo de la edificación de la iglesia, para exhortación y consolación.

1 Corintios 14:3 – “Mas el que profetiza, habla a los hombres para edificación, y exhortación, y consolación.”

El Profeta

Ser “profeta” es un don del Espíritu Santo (Efesios 4:11; 1 Corintios 12:4, 10, 28). Al profeta le es dado el don de Espíritu de Profecía (1 Corintios 12:10).

Ellen G. White fue inspirada por el Espíritu Santo:

2JT pg. 301.2 – “Dios me ha dado una notable y solemne experiencia en relación con su obra; podéis tener la seguridad de que mientras tenga vida, no cesaré de elevar una voz de amonestación según sea impresionada por el Espíritu de Dios, quieran o no los hombres oírla o tolerarla.

No tengo sabiduría especial en mí misma; soy tan sólo un instrumento en las manos del Señor para hacer la obra que él me ha asignado. Las instrucciones que he dado por pluma o voz han sido una expresión de la luz que Dios me ha dado. He presentado los principios que el Espíritu de Dios ha estado grabando durante años en mi mente y escribiendo en mi corazón.

Y ahora, hermanos, os suplico que no os interpongáis entre mí y el pueblo, para desviar la luz que Dios quiere que llegue a él. No quitéis por vuestras críticas toda la fuerza, toda la agudeza y poder de los Testimonios. No sintáis que podéis disecarlos para que se adapten a vuestras propias ideas, aseverando que Dios os ha dado capacidad para discernir lo que es luz del cielo, y lo que es expresión de simple sabiduría humana.

Si los Testimonios no hablan según la Palabra de Dios, rechazadlos. No puede haber unión entre Cristo y Belial. Por amor de Cristo, no confundáis a la gente con sofismas humanos y escepticismo, y no anuléis la obra que el Señor quiere hacer. No hagáis de este agente de Dios, por vuestra falta de discernimiento espiritual, una piedra de escándalo que haga tropezar y caer a muchos para que sean ‘enlazados, y presos’.”

3MS pg. 53.3 – “Después de salir de una visión no recuerdo de inmediato todo lo que he visto, y el asunto no me es tan claro hasta que empiezo a escribir. Entonces la escena aparece delante de mí como me fue presentada en la visión y puedo describirla con libertad.

A veces las cosas que he visto me están ocultas cuando salgo de la visión, y no puedo recordarlas hasta que estoy delante de un grupo al cual se aplica la visión. Entonces las cosas que he visto me vienen a la mente con fuerza.

Dependo tanto del Espíritu del Señor para relatar o escribir la visión como para tenerla. Es imposible para mí recordar cosas que me han sido mostradas por el Señor, a menos que él las traiga delante de mí en la ocasión que él quiere que las relate o las escriba.”

3MS pg. 54.1 – “No puedo por impulso propio asumir una tarea e iniciarla. Tengo que ser impresionada por el Espíritu de Dios. No puedo escribir a menos que el Espíritu Santo me ayude. A veces no puedo escribir todo. Luego me despierto a las once, a las doce o a la una, y entonces puedo escribir tan rápidamente como mi mano se mueve sobre el papel.

Tan pronto como tomo la pluma en la mano dejo de estar en tinieblas con respecto a lo que debo escribir. Ello resulta tan sencillo y claro como una voz que me hablara: ‘Te instruiré y enseñaré en los caminos en que debes andar’. ‘Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará [hará sencillos] tus senderos’.”

3MS pg. 56.5 – “La bondad que el Señor me ha manifestado es muy grande. Alabo su nombre porque mi mente está clara en cuanto a los temas bíblicos. El Espíritu de Dios obra sobre mi mente y me da palabras apropiadas con las cuales expresar la verdad. También me siento muy fortalecida cuando estoy delante de grandes congregaciones.”

¿Cuál es la función del Profeta?

Como ya mencionamos anteriormente, la función del profeta es de:

1 Corintios 14:3 – “Mas el que profetiza, habla a los hombres para edificación, y exhortación, y consolación.”

El verdadero profeta de Dios no es simplemente suscitado para hablar de visiones y sueños al azar. Ya que su don debe ser dedicado a la edificación de la iglesia, su función consiste en dar consejos, reprensiones, amonestaciones, exhortaciones, y hacer frente a los peligros que sobrevienen al pueblo.

2JT pg. 295.2 – “Cuando nuestro pueblo asume esa actitud, las amonestaciones y consejos especiales de Dios por medio del espíritu de profecía no pueden influir en ellos para obrar una reforma en su vida y carácter. El Señor no da una visión para hacer frente a cada emergencia que se levante en las diferentes actitudes de su pueblo en el desarrollo de su obra. Pero él me ha mostrado que su manera de tratar con la iglesia en edades pasadas consistió en dar a sus siervos escogidos impresiones referentes a las necesidades y los peligros a que estaban expuestas su causa y las personas y en hacer sentir a esos siervos la responsabilidad de dar consejos y amonestaciones.

Así también, en muchos casos Dios me ha dado luz acerca de los defectos peculiares de carácter de ciertos miembros de la iglesia y de los riesgos que corren las personas y la causa si estos defectos no se suprimen. En determinadas circunstancias hay peligro de que las malas tendencias se desarrollen mucho y se confirmen, perjudicando la causa de Dios y arruinando a la persona afectada.

A veces cuando peligros especiales amenazan la causa de Dios o a individuos en particular, me llega una comunicación del Señor, en sueño o visión nocturna, y estos casos me son presentados vívidamente. Oigo una voz que me dice: ‘Levántate y escribe; estas almas están en peligro.’ Obedezco al impulso del Espíritu de Dios y mi pluma describe su verdadera condición. Durante mis viajes, al encontrarme delante de los hermanos en diferentes lugares, el Espíritu del Señor me recuerda claramente los casos que se me mostraron y revive el asunto que vi anteriormente.

Durante los últimos cuarenta y cinco años el Señor me ha estado revelando las necesidades de su causa y los casos de diferentes personas en todos los aspectos de la vida, mostrándome dónde y cómo habían descuidado el perfeccionamiento de un carácter cristiano. Se me ha presentado la historia de centenares de casos y se me ha indicado claramente lo que Dios aprueba y lo que él condena.

El Señor me ha mostrado que si se sigue cierta conducta, o se conservan ciertos rasgos de carácter, se producirán determinados resultados. Así me ha estado preparando y disciplinando para que pueda discernir los peligros que amenazan a las almas, e instruir y amonestar a sus hijos, renglón tras renglón, precepto tras precepto, a fin de que no ignoren los designios de Satanás y puedan escapar a sus trampas.

La obra que el Señor me ha impuesto especialmente consiste en instar a jóvenes y ancianos, sabios e ignorantes, a escudriñar las Escrituras por sí mismos; inculcar en todos el hecho de que el estudio de la Palabra de Dios expandirá la mente y fortalecerá toda facultad, haciendo al intelecto idóneo para luchar con profundos y abarcantes problemas de la verdad; asegurar a todos que el claro conocimiento de la Biblia supera a todo otro conocimiento en cuanto a hacer del hombre lo que Dios quería que fuese.

‘El principio de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.’ Salmos 119:130.”

1MS pg. 36.3 – “En mi temprana juventud se me preguntó varias veces: ¿Es Ud. profetisa? Siempre he respondido: Soy la mensajera del Señor. Sé que muchos me han llamado profetisa, pero no he pretendido ese título. Mi Salvador me declaró que era su mensajera.

‘Tu obra—me indicó—es llevar mi palabra. Surgirán cosas extrañas, y en tu juventud te consagro para que lleves el mensaje a los errantes, para que lleves la palabra ante los incrédulos y, por la pluma y de viva voz, reproches al mundo las acciones que no son correctas. Exhorta usando la Palabra. Haré que mi Palabra te sea manifiesta. No será como un idioma extraño. En la verdadera elocuencia de la sencillez, con la voz y por la pluma, los mensajes que te doy se oirán de parte de alguien que nunca ha aprendido en las escuelas. Mi Espíritu y mi poder estarán contigo.

‘No temas a los hombres porque mi escudo te protegerá. No eres tú la que hablas: es el Señor quien te da los mensajes de admonición y reprensión. Nunca te desvíes de la verdad bajo ninguna circunstancia. Da la luz que te daré. Los mensajes para estos últimos días serán escritos en libros y permanecerán inmortalizados para testificar contra los que una vez se regocijaron en la luz, pero que han sido inducidos a renunciar a ella debido a las seductoras influencias del mal.’

¿Por qué no he pretendido ser profetisa? Porque en estos días muchos que osadamente pretenden ser profetas son un baldón para la causa de Cristo, y porque mi obra incluye mucho más de lo que significa la palabra ‘profeta’.

Cuando esta obra me fue dada por primera vez, le rogué al Señor que la responsabilidad fuera puesta sobre algún otro. La obra era tan grande, amplia y profunda que temí no poder hacerla.

Pero por su Espíritu Santo el Señor me ha capacitado para realizar la obra que me dio para hacer.”

Al rechazar a un profeta, ¿a quién se rechaza?

1 Samuel 8:5-8 – “Y dijéronle: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no van por tus caminos: por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como todas las gentes. Y descontentó a Samuel esta palabra que dijeron: Danos rey que nos juzgue. Y Samuel oró a Jehová.

Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. Conforme a todas las obras que han hecho desde el día que los saqué de Egipto hasta hoy, que me han dejado y han servido a dioses ajenos, así hacen también contigo.”

No se rechaza al profeta, sino que se rechaza al que lo envió.

2JT pg. 299.2 – “Mientras estaba en *** el Señor vino a mí durante la noche y me dirigió preciosas palabras de aliento acerca de mi obra, repitiendo el mismo mensaje que me había dado varias veces antes. Respecto a los que se habían apartado de la luz a ellos enviada, dijo: ‘Al despreciar y rechazar el testimonio que te he dado para que se lo comuniques, no es a ti, sino a mí, tu Señor, a quien han despreciado’.”

3MS pg. 92.4 – “He tratado de cumplir con mi deber con Ud. y con el Señor Jesús, a quien sirvo y cuya causa amo. Los testimonios que le he presentado en verdad me han sido dados por el Señor. Lamento que Ud. haya rechazado la luz dada…

¿Está Ud. traicionando a su Señor porque él en su gran misericordia me ha mostrado precisamente dónde está Ud. parado espiritualmente? El conoce cada propósito del corazón. Nada está escondido de él. No es a mí a quien Ud. está traicionando. No es contra mí contra quien Ud. está tan enojado: es contra el Señor, quien me ha dado un mensaje para amonestarlo a Ud.”

1MS pg. 45.1 – “Vi el estado de algunos que se adherían a la verdad presente pero que no hacían caso de las visiones—la forma que el Señor había escogido para enseñar, en algunos casos, a los que erraban en la verdad bíblica. Vi que los que atacaban las visiones no atacaban al gusano—al débil instrumento mediante el cual hablaba Dios—sino al Espíritu Santo.

Vi que era una cosa pequeña hablar contra el instrumento, pero que era peligroso menospreciar las palabras de Dios. Vi que si ellos estaban en error y Dios quería mostrarles sus errores por medio de visiones, y ellos desdeñaban las enseñanzas de Dios por medio de visiones, quedarían abandonados para que siguieran sus propios caminos y corrieran en la senda del error y pensaran que estaban en lo correcto hasta que se dieran cuenta demasiado tarde. Entonces, en el tiempo de angustia, los oí clamar a Dios en agonía:

‘¿Por qué no nos mostraste nuestro error para que pudiéramos haber hecho lo correcto y hubiéramos estado listos para este tiempo?’

Entonces un ángel los señaló y dijo: ‘Mi Padre enseñó, pero no quisisteis ser enseñados. Habló mediante visiones, pero desdeñasteis su voz y él os abandonó a vuestros propios caminos para que estuvierais satisfechos con vuestras propias obras’ (Volante, To Those Who Are Receiving the Seal of the Living God, [A los que están recibiendo el sello del Dios vivo], folleto del 31 de enero de 1849).”

¿Con qué propósito ha dado Dios los testimonios?

1 Corintios 14:3 – “Mas el que profetiza, habla a los hombres para edificación, y exhortación, y consolación.”

El propósito ya mencionado es el de dar consejos, reprensiones, amonestaciones, exhortaciones, y hacer frente a los peligros que sobrevienen al pueblo; pero también para dirigir a los hombres a la Biblia y con el propósito de preparar un pueblo para afrontar el juicio de vivos y la crisis final.

1MS pg. 52.2 – “Los testimonios del Espíritu de Dios son dados para dirigir a los hombres a su Palabra, que ha sido descuidada. Ahora bien, si sus mensajes no son atendidos, el Espíritu Santo queda excluido del alma. ¿Qué otros medios tiene Dios en reserva para enseñar a los que yerran y mostrarles su verdadera condición?”

1MS pg. 63.2 – “En estos últimos días, se ha dado luz abundante a nuestro pueblo. Ya sea que mi vida sea preservada o no, mis escritos hablarán constantemente, y su obra irá adelante mientras dure el tiempo. Mis escritos son guardados en los archivos en la oficina y aunque yo no viviera, esas palabras que me han sido dadas por el Señor todavía tendrán vida y hablarán a la gente. Pero mi vigor todavía está preservado, y espero continuar para hacer mucha obra útil. Quizá viva hasta la venida del Señor, pero si no fuera así, confío en que se diga de mí: ‘Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.’ Apocalipsis 14:13…

Agradezco a Dios por la seguridad de su amor y porque tengo diariamente su dirección y orientación. Estoy muy ocupada con mis escritos. Temprano y tarde, redacto los asuntos que el Señor me presenta. La responsabilidad de mi obra es preparar a un pueblo que esté en pie en el día del Señor. La promesa de Cristo es segura. El tiempo no es prolongado. Debemos trabajar, velar y esperar al Señor Jesús. Se nos demanda que seamos firmes, inconmovibles, siempre abundando en la obra del Señor. Todas nuestras esperanzas tienen su fundamento en Cristo.

¿Están repasando nuestros hermanos el pasado, presente y futuro, a medida que se despliega ante el mundo? ¿Prestan atención a los mensajes de amonestación que se les ha dado? ¿Es nuestra mayor preocupación hoy día que nuestras vidas sean refinadas y purificadas y que reflejemos la semejanza divina? Esto deben experimentar todos los que se unan a la compañía de los que son lavados y emblanquecidos en la sangre del Cordero. Deben estar ataviados con la justicia de Cristo. El nombre de Cristo debe estar escrito en sus frentes. Deben regocijarse en la esperanza de la gloria de Dios. Cristo ha grabado los nombres de su pueblo en la palma de sus manos. Nunca perderá su interés en ninguna alma necesitada.”

¿Qué hacen los líderes religiosos con los profetas?

Siempre han resistido al Espíritu Santo, han perseguido y han asesinado a los profetas que Dios ha enviado.

Mateo 23:29-30 – “Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! Porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos. Y decís: Si fuéramos en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus compañeros en la sangre de los profetas.”

Mateo 23:35-38 – “Para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Barachîas, al cual matasteis entre el templo y el altar. De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación. Jerusalem, Jerusalem, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti! Cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta sus pollos debajo de las alas, y no quisiste! He aquí vuestra casa os es dejada desierta.”

Hechos 7:51-52 – “Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos, vosotros resistís siempre al Espíritu Santo: como vuestros padres, así también vosotros. ¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que antes anunciaron la venida del Justo, del cual vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores.”

Hechos 7:59-60 – “Y apedrearon a Esteban, invocando él y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les imputes este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.”

2 Crónicas 24:20-22 – “Y el espíritu de Dios envistió a Zacarías, hijo de Joiada el sacerdote, el cual estando sobre el pueblo, les dijo: Así ha dicho Dios: ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien de ello; porque por haber dejado a Jehová, el también os dejará. Mas ellos hicieron conspiración contra él, y cubriéronle de piedras por mandato del rey, en el patio de la casa de Jehová. No tuvo pues memoria el rey Joas de la misericordia que su padre Joiada había hecho con él, antes matóle su hijo; el cual dijo al morir: Jehová lo vea, y lo requiera.”

2 Crónicas 36:16 – “Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio.”

¿Dios escogió sólo hombres para ser profetas?

No, hubieron también varias mujeres con el don de profecía:

  • Hulda:

2 Reyes 22:11-14 – “Y cuando el rey hubo oído las palabras del libro de la ley, rasgó sus vestidos. Luego mandó el rey a Hilcías el sacerdote, y a Ahicam hijo de Saphán, y a Achbor hijo de Michaía, y a Saphán escriba, y a Asaía siervo del rey, diciendo: Id, y preguntad a Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado: porque grande ira de Jehová es la que ha sido encendida contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme a todo lo que nos fue escrito. Entonces fue Hilcías el sacerdote, y Ahicam y Achbor y Saphán y Asaía, a Hulda profetisa, mujer de Sallum hijo de Ticva hijo de Araas, guarda de las vestiduras, la cual moraba en Jerusalem en la segunda parte de la ciudad, y hablaron con ella.”

  • Débora:

Juéces 4:4-5 – “Y gobernaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, mujer de Lapidoth: La cual Débora habitaba debajo de una palma entre Rama y Beth-el, en el monte de Ephraim: y los hijos de Israel subían a ella a juicio.

  • María:

Éxodo 15:20-21 – “Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. Y María les respondía: Cantad a Jehová; porque en extremo se ha engrandecido, echando en la mar al caballo, y al que en él subía.”

  • Ana:

Lucas 2:36-38 – “Estaba también allí Ana, profetisa, hija de Phanuel, de la tribu de Aserl la cual había venido en grande edad, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad; Y era viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Y ésta, sobreviniendo en la misma hora, juntamente confesaba al Señor, y hablaba de él a todos los que esperaban la redención en Jerusalem.”

  • Las hijas de Felipe:

Hechos 21:8-9 – “Y otro día, partidos Pablo y los que con él estábamos, vinimos a Cesarea: y entrando en casa de Felipe el evangelista, él cual era uno de los siete, posamos con él. Y éste tenía cuatro hijas, doncellas, que profetizaban.”

¿Por qué concede Dios el don de profecía?

Para dar a su pueblo conocimiento.

Proverbios 29:18 – “Sin profecía el pueblo será disipado: Mas el que guarda la ley, bienaventurado él.”

Salmos 74:9 – “No vemos ya nuestras señales: No hay más profeta; Ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo.”

Ezequiel 7:2 – “Y tú, hijo del hombre, así ha dicho el Señor Jehová a la tierra de Israel: El fin, el fin viene sobre los cuatro cantones de la tierra.”

Isaías 8:20 – “A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.”

Proverbios 4:18 – “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.”

¿Por qué Satanás siembra dudas acerca de los testimonios?

2JT pg. 287.2 – “Permita que su corazón sea suavizado y ablandado gracias a la divina influencia del Espíritu de Dios. No debería hablar tanto acerca de sí mismo, porque esto no va a fortalecer a nadie. No debería convertirse en el centro, ni creer que siempre se tiene que preocupar de usted mismo, ni inducir a otros a que lo cuiden. Aparte su mente de sí mismo y oriéntela en direcciones más saludables. Hable de Jesús, y deje que el yo se vaya; sumérjalo en Cristo y que éste sea el lenguaje de su corazón: ‘Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí’ (Gálatas 2:20). Jesús será para usted un pronto auxilio en todo momento de necesidad. No lo va a dejar solo para combatir con los poderes de las tinieblas. ¡Oh, no! Hay un Auxiliador que es poderoso para salvar hasta lo sumo a los que a él se allegan.

No se preocupe de sí mismo. Venza sus prejuicios, sus pequeñas peculiaridades, y trate solamente de representar a Jesús. Cuando hable u ore en la reunión, no se extienda demasiado. Ha fallado en esto. Lo puede remediar. Los discursos y las oraciones largos son perjudiciales para usted, y no benefician a los oyentes. Va a tener que trabajar tenazmente para vencer. Pero puede lograrlo si se dedica a la obra con calma. En esto tiene que cuidarse. Usted es inquieto, apresurado, nervioso. También puede vencer estas cosas.”

3MS pg. 92.1- “El enemigo ha hecho esfuerzos magistrales para perturbar la fe de nuestro pueblo en los testimonios, y cuando estos errores lleguen tratarán de probar todas las posiciones por medio de la Biblia, pero ellos interpretan mal las Escrituras.

Hacen aseveraciones atrevidas como las hizo el pastor Canright, y aplican mal las profecías y las Escrituras para probar falsedades. Y, después que los hombres han hecho su obra para debilitar la confianza de nuestra iglesia en los testimonios, destruyen la barrera para que la incredulidad con respecto a la verdad se extienda ampliamente; y ninguna voz se eleva para detener la fuerza del error.

Esto es precisamente lo que Satanás se propuso que ocurriera, y los que han estado preparando el camino para que la gente no prestara atención a las advertencias y los reproches de los testimonios del Espíritu de Dios, verán que una ola de errores de toda clase aparecerán. Pretenderán que usan las Escrituras como evidencia, pero los engaños de Satanás prevalecerán en toda forma.

Los hombres pueden valerse de un medio tras otro, y el enemigo tratará de seducir a las almas para apartarlas de la verdad, pero todos los que crean que el Señor ha hablado por medio de la Hna. White y le ha dado un mensaje, estarán seguros frente a los muchos engaños que vendrán en estos últimos días.”

1MS pg. 59.4 – “Se me ha dicho que muchos que prestan atención a la falsa ciencia del enemigo serían capaces de declarar que mi obra es la de un profeta falso e interpretarían los testimonios de tal manera que cambiaran la verdad de Dios en mentira. Satanás está alerta, y algunos que en lo pasado han sido usados por el Señor para hacer su obra, pero que han permitido ser engañados, serán impulsados a usar impropiamente los mensajes dados.

Porque no quieren escuchar las palabras de reproche, porque no quieren oír el consejo y mejorar su conducta y hacer la obra que les es asignada, interpretarán erróneamente los mensajes a la iglesia y confundirán a muchas mentes.”

1MS pg. 54.3 – “Satanás está… constantemente haciendo fuerza por introducir lo espurio a fin de apartar de la verdad. Precisamente, el último engaño de Satanás se hará para que no tenga efecto el testimonio del Espíritu de Dios. ‘Sin profecía el pueblo será disipado’ (Proverbios 29:18). Satanás trabajará hábilmente en diferentes formas y mediante diferentes instrumentos para perturbar la confianza del pueblo remanente de Dios en el testimonio verdadero.

Se encenderá un odio satánico contra los testimonios. La obra de Satanás será perturbar la fe de las iglesias en ellos por esta razón: Satanás no puede disponer de una senda tan clara para introducir sus engaños y atar a las almas con sus errores si se obedecen las amonestaciones y reproches del Espíritu de Dios.”

1MS pg. 56.1 – “Hay algunos que piensan que pueden medir el carácter y estimar la importancia de la obra que el Señor me ha dado. Su propia mentalidad y juicio son la norma por la cual quieren pesar los testimonios.

Mi Instructor me dijo: Di a esos hombres que Dios no les ha confiado la obra de medir, clasificar y definir el carácter de los testimonios. Los que intentan esto seguramente errarán en sus conclusiones. El Señor quiere que los hombres se apliquen a su obra señalada. Si observan el camino del Señor, podrán discernir claramente que la obra que Dios me ha señalado para hacer no es de invención humana.

Los que cuidadosamente leen los testimonios así como aparecieron desde los primeros días, no necesitan estar perplejos en cuanto a su origen. Los muchos libros escritos con la ayuda del Espíritu de Dios dan un claro testimonio en cuanto al carácter de los testimonios.”

Los escritos de la hermana White se dividen en:

  1. Testimonios
  2. Libros
  3. Artículos
  4. Cartas

3MS pg. 55.2 – “La comprensión que Elena de White tenía de sus propios escritos:

  1. Los Testimonios: Los que cuidadosamente leen los testimonios así como aparecieron desde los primeros días, no necesitan estar perplejos en cuanto a su origen. Los muchos libros escritos con la ayuda del Espíritu de Dios dan un testimonio vivo del carácter de los testimonios.
  2. Los libros de la serie Conflicto de los siglos: La hna. White no es la originadora de estos libros. Ellos contienen la instrucción que durante el período de su vida Dios le ha estado dando. Contienen la luz preciosa y consoladora que Dios ha concedido generosamente a su sierva para ser dada al mundo.
  3. Los artículos: No escribo un solo artículo en los periódicos, un solo artículo que exprese simplemente mis propias ideas. Son los que Dios me ha revelado en visión; los rayos preciosos de la luz que resplandece del trono.
  4. Las cartas: Débil y temblorosa, me levantaba a las tres de la mañana para escribiros. Dios os hablaba por medio de la arcilla. Diréis tal vez que esta comunicación era solamente una carta. Sí, era una carta, pero motivada por el Espíritu de Dios, para presentar a vuestras mentes lo que se me había mostrado.”

 

Características de un verdadero profeta

1. Llamado por Dios

  • Moisés:

Éxodo 3:1-8 – “Y apacentando Moisés las ovejas de Jethro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas detrás del desierto, y vino a Horeb, monte de Dios. Y apareciósele el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza: y él miró, y vió que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora, y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Y viendo Jehová que iba a ver, llamólo Dios de en medio de la zarza, y dijo: Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te llegues acá: quita tus zapatos de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob…”

  • Samuel:

1 Samuel 3:3-11 – “Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde el arca de Dios estaba: y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí. Y corriendo luego a Elí, dijo: Heme aquí; ¿para qué me llamaste? Y Elí le dijo: Yo no te he llamado; vuélvete a acostar. Y él se volvió, y acostóse. Y Jehová volvió a llamar otra vez a Samuel… Entonces entendió Elí que Jehová llamaba al joven…”

  • Isaías:

Isaías 6:1-10 – “En el año que murió el rey Uzzías vi yo al Señor sentado sobre su trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo. Y encima de él estaban serafines… Entonces dije: Ay de mí! Que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos… Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién nos irá? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.”

PR pg. 226.4 – “Se acercaba el fin del reinado de Uzías y Joatam estaba ya llevando muchas de las cargas del estado, cuando Isaías, hombre muy joven del linaje real, fue llamado a la misión profética. Los tiempos en los cuales iba a tocarle trabajar estarían cargados de peligros especiales para el pueblo de Dios.

El profeta iba a presenciar la invasión de Judá por los ejércitos combinados de Israel septentrional y de Siria; iba a ver las huestes asirias acampadas frente a las principales ciudades del reino. Durante su vida, iba a caer Samaria y las diez tribus de Israel iban a ser dispersadas entre las naciones. Judá iba a ser invadido una y otra vez por los ejércitos asirios, y Jerusalén iba a sufrir un sitio que sin la intervención milagrosa de Dios habría resultado en su caída. Ya estaba amenazada por graves peligros la paz del reino meridional. La protección divina se estaba retirando y las fuerzas asirias estaban por desplegarse en la tierra de Judá.”

PR pg. 228.1 – “Frente a tales condiciones, no es sorprendente que cuando Isaías fue llamado, durante el último año del reinado de Uzías, para que comunicase a Judá los mensajes de amonestación y reprensión que Dios le mandaba, quiso rehuir la responsabilidad. Sabía muy bien que encontraría una resistencia obstinada.

Al comprender su propia incapacidad para hacer frente a la situación y al pensar en la terquedad e incredulidad del pueblo por el cual tendría que trabajar, su tarea le parecía desesperada. ¿Debía renunciar descorazonado a su misión y abandonar a Judá en su idolatría? ¿Habrían de gobernar la tierra los dioses de Nínive, en desafío del Rey de los cielos?”

  • Eliseo:

1 Reyes 19:19-21 – “Y partiéndose él de allí, halló a Eliseo hijo de Saphat, que araba con doce yuntas delante de sí; y él era uno de los doce gañanes. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Entonces dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Ruégote que me dejes besar mi padre y mi madre, luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve: ¿qué te he hecho yo?…”

  • Jeremías:

Jeremías 1:4-8 – “Las palabras de Jeremías hijo de Hilcías, de los sacerdotes que estuvieron en Anathoth, en tierra de Benjamín. La palabra de Jehová que fue a él en los días de Josías hijo de Amón, rey de Judá, en el año decomotercio de su reinado… Fue pues palabra de Jehová a mí, diciendo: Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te di por profeta a las gentes…”

  • Pablo:

Hechos 9:3-7 – “Y yendo por el camino, aconteció que llegando cerca de Damasco, súbitamente le cercó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y él dijo: Yo soy Jesús a quien tú persigues: dura cosa te es dar coses contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: ¿Señor, qué quieres que haga? Y el Señor le dice: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que te conviene hacer.”

2. No miente y sus predicciones se cumplen

Algunos ejemplos de las profecías de Jeremías:

  • Sobre el rey de Judá:

Jeremías 21:7 – “Y después, así dice Jehová, entregaré a Sedechías rey de Judá, y a sus criados, y al pueblo, y a los que quedaren en la ciudad de la pestilencia, y del cuchillo, y del hambre, en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y en manos de sus enemigos, y en mano de los que buscan sus almas, y él los herirá a filo de espada; no los perdonará, ni los recibirá a merced, ni tendrá de ellos misericordia.”

Jeremías 32:4 – “Y Sedechías rey de Judá no escapará de la mano de los Caldeos, sino que de cierto será entregado en mano del rey de Babilonia, y hablará con él boca a boca, y sus ojos verán sus ojos.”

Jeremías 38:18 – “Mas si no salieres a los príncipes del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en mano de los Caldeos, y la pondrán a fuego, y tú no escaparás de sus manos.”

Cumplimiento:

Jeremías 39:5-8 – “Mas el ejército de los Caldeos los siguió, y alcanzaron a Sedechías en los llanos de Jericó; y tomáronle, e hiciéronle subir a Nabucodonosor rey de Babilonia, a Ribla, en tierra de Hamath, y sentencióle. Y degolló el rey de Babilonia los hijos de Sedechías a su presencia en Ribla, haciendo asimismo degollar el rey de Babilonia a todos los nobles de Judá. Y sacó los ojos al rey de Sedechías, y aprisionóle con grillos para llevarle a Babilonia. Y los Caldeos pusieron a fuego la casa del rey y las casas del pueblo, y derribaron los muros de Jerusalem.”

Jeremías 52:9-11 – “Entonces prendieron al rey, e hiciéronle venir al rey de Babilonia, a Ribla en tierra de Hamath, donde pronunció contra él sentencia. Y degollólo el rey de Babilonia a los hijos de Sedechías delante de sus ojos, y también degolló a todos los príncipes de Judá en Ribla. A Sedechías empero sacó los ojos, y le aprisionó con grillos, e hízolo el rey de Babilonia llevar a Babilonia; y púsolo en la casa de la cárcel hasta el día en que murió.”

2 Reyes 25:6-7 – “Tomado pues el rey, trajéronle al rey de Babilonia a Ribla, y profirieron contra él sentencia. Y degollaron a los hijos de Sedecías en presencia suya; y a Sedecías sacaron los ojos, y atado con cadenas lleváronlo a Babilonia.”

  • Sobre la casa de Jehová:

Jeremías 26:6 – “Yo pondré esta casa como Silo, y daré esta ciudad en maldición a todas las gentes de la tierra.”

Jeremías 22:5 – “Mas si no oyereis estas palabras, por mí he jurado, dice Jehová, que esta casa será desierta.”

Cumplimiento:

Jeremías 39:8-10 – “Y los Caldeos pusieron a fuego la casa del rey y las casas del pueblo, y derribaron los muros de Jerusalem. Y el resto del pueblo que había quedado en la ciudad, y los que se habían a él adherido, con todo el resto del pueblo que había quedado, trasportólos a Babilonia Nabuzaradán, capitán de la guardia. Empero Nabuzaradán, capitán de la guarda, hizo quedar en tierra de Judá del vulgo de los pobres que no tenían nada, y dióles entonces viñas y heredades.”

Jeremías 52:12-13 – “Y en el mes quinto, a los diez del mes, que era el año diecinueve del reinado de Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino a Jerusalem Nabuzaradán, capitán de la guardia, que solía estar delante del rey de Babilonia. Y quemó la casa de Jehová, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalem; y abrasó con fuego todo grande edificio.”

2 Reyes 25:9 – “Y quemó la casa de Jehová, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalem; y todas las casas de los principales quemó a fuego.”

  • Los israelitas iban a permanecer 70 años en cautiverio:

Jeremías 25:9-12 – “He aquí enviaré yo, y tomaré todos los linajes del aquilón, dice Jehová, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y traerélos contra esta tierra y contra sus moradores, y contra todas estas naciones en derredor; y los destruiré, y pondrélos por escarnio, y por silbo, y en soledades perpetuas. Y haré que perezca de entre ellos voz de gozo y voz de alegría, y voz de desposado y voz de desposada, ruido de muelas, y luz de lámpara. Y toda esta tierra será puesta en soledad, en espanto; y servirán estas gentes al rey de Babilonia setenta años. Y será que, cuando fueren cumplidos los setenta años, visitaré sobre el rey de Babilonia y sobre aquella gente su maldad, ha dicho Jehová, y sobre la tierra de los Caldeos; y pondréla en desiertos para siempre.”

Jeremías 29:10-14 – “Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplieren los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para tornaros a este lugar. Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis…”

Cumplimiento:

Esdras 1:1-4 – “Y en el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, excitó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pasar pregón por todo su reino, y también por escrito…”

3. Profetiza en nombre de Jehová

  • Jeremías:

Jeremías 26:1-2, 4 – “En el principio del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, fue esta palabra de Jehová, diciendo: Así ha dicho Jehová: Ponte en el atrio de la casa de Jehová, y habla a todas las ciudades de Judá, que vienen para adorar en la casa de Jehová, todas las palabras que yo te mandé les hablases; no retengas palabra. Les dirás pues: Así ha dicho Jehová…”

  • Moisés:

Levítico 23:23-24 – “Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y diles…”

2 Pedro 1:21 – “Porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados del Espíritu Santo.”

4. No da su propia interpretación privada de la profecía

2 Pedro 1:20 – “Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de particular interpretación.”

Jeremías 23:28 – “El profeta con quien fuere sueño, cuente sueño; y el con quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera.”

Es Dios quien revela la interpretación al profeta, ya sea directamente o por intermedio de los ángeles.

Daniel 2:19-23 – “Entonces el arcano fue revelado a Daniel en visión de noche; por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo… El revela lo profundo y lo escondido…”

Daniel 2:30, 36-44 – “Y a mí ha sido revelado este misterio, no por sabiduría que en mí haya, más que en todos los vivientes, sino para que yo notifique al rey la declaración, y que entendieses los pensamientos de tu corazón…”

Daniel 8:16 – “Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña la visión a éste.”

Ver también: Daniel 7:16, 23; 9:21-27.

5. Señala los pecados del pueblo cometidos contra Dios

Isaías 58:1 – “Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.”

Un ejemplo lo tenemos cuando el profeta Isaías vino al rey Ezequías a anunciarle la palabra de Jehová en contra de su pecado de no haber dado la gloria a Dios por el milagro de la sanación del rey, sino que más bien se glorió a sí mismo e hizo alarde de sus tesoros a los enviados del rey de Babilonia.

Isaías 39:3-8 – “Entonces Isaías profeta vino al rey Ezechías, y díjole: ¿Qué dicen estos hombres, y de dónde han venido a ti? Y Ezechías respondió: De tierra muy lejos han venido a mí, de Babilonia. Dijo entonces: ¿Qué han visto en tu casa? Y dijo Ezechías: Todo lo que hay en mi casa han visto, y ninguna cosa hay en mis tesoros que no les haya mostrado. Entonces dijo Isaías a Ezechías: Oye palabra de Jehová de los ejércitos: He aquí, vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que hay en tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy: ninguna cosa quedará, dice Jehová…”

Otro ejemplo lo tenemos cuando Jeremías denuncia el pecado del pueblo que estaba haciendo comercio en sábado, quebrantando el cuarto mandamiento.

Jeremías 17:19-23 – “Así me ha dicho Jehová: Ve, y ponte a la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y a todas las puertas de Jerusalem. Y diles: Oíd la palabra de Jehová, reyes de Judá, y todo Judá, y todos los moradores de Jerusalem que entráis por esta puertas. Así ha dicho Jehová: Guardaos por vuestras vidas, y no traigáis carga en el día del sábado, para meter por las puertas de Jerusalem…”

Otro ejemplo es cuando el profeta Natán va a David a denunciarle su pecado de haber tomado como mujer a Bath-sheba y de haber hecho matar a su esposo Uría Hetheo.

2 Samuel 12:1-15 – “Y envió Jehová a Nathán a David, el cual viniendo a él, díjole: Había dos hombres en una ciudad, el uno rico, y el otro pobre. El rico tenía numerosas ovejas y vacas: Mas el pobre no tenía más que una sola cordera, que él había comprado y criado, y que había crecido con él, y con sus hijos juntamente, comiendo de su bocado, y bebiendo de su vaso, y durmiendo en su seno: y teníala como a una hija. Y vino uno de camino al hombre rico; y él no quiso tomar de sus ovejas y de sus vacas, para guisar al caminante que le había venido, sino que tomó la oveja de aquel hombre pobre, y aderezóla para aquél que le había venido. Entonces se encendió el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo a Nathá: Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte. Y que él debe pagar la cordera con cuatro tantos, porque hizo esta tal cosa, y no tuvo misericordia. Entonces dijo Nathán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel…”

Es el deber del profeta reprender el pecado y no callar, porque al callar se consiente con el pecado.

Proverbios 27:5 – “Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto.”

Si el atalaya no advierte al pueblo del peligro en que se encuentra, la sangre del pueblo cae sobre el atalaya.

Ezequiel 33:6-9 – “Pero si el atalaya viere venir la espada, y no tocare la corneta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, tomare de él alguno; por causa de su pecado fue tomado, mas demandaré su sangre de mano del atalaya. Tú pues, hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los apercibirás de mi parte. Diciendo yo al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío, el impío morirá por su pecado, mas su sangre yo la demandaré de tu mano. Y si tú avisares al impío de su camino para que de él se aparte, y él no se apartare de su camino, por su pecado morirá él, y tú libraste tu vida.”

6. Debe amonestar al pueblo de Dios acerca del juicio inminente

El verdadero profeta debe amonestar al pueblo de Dios acerca de los juicios inminentes de Dios (castigos) y acerca del juicio inminente (juicio de vivos)—de la crisis final que se avecina.

Muchos de los profetas advirtieron al pueblo acerca de la destrucción final de la tierra.

Isaías 24:20 – “Temblará la tierra vacilando como un borracho, y será removida como una choza; y agravaráse sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará.”

Pero Dios también manda a sus profetas a advertir tanto al no creyente, como al profeso creyente acerca del peligro de sus pecados y acerca de los castigos inminentes de Dios si no se apartan de sus malos caminos.

Ezequiel 3:17-21 – “Hijo del hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel: oirás pues tú de mi boca, y amonestarlos has de mi parte. Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás: y tú no le amonestares, ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino, a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, mas su sangre demandaré de tu mano. Y si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad, y de su mal camino, él morirá por su maldad, y tú habrás librado tu alma. Y cuando el justo se apartare de su justicia, e hiciere maldad, y pusiere yo tropiezo delante de él, él morirá, porque tú no le amonestaste; en su pecado morirá, y sus injusticias que había hecho no vendrá en memoria; mas su sangre demandaré de tu mano. Y si al justo amonestares para que el justo no peque, y no pecare, de cierto vivirá, porque fue amonestado; y tú habrás librado tu alma.”

Un ejemplo de esto lo tenemos cuando el profeta Jeremías claramente le advirtió al rey Sedequías que el tenía oportunidad de arrepentirse y librarse de la muerte, librar a su familia de la muerte, y aún librar la ciudad de la destrucción. Pero si el rey Sedequías no hacía caso a la reprensión y a la advertencia del profeta, todo esto sucedería.

Jeremías reprendió al rey Sedequías, sin tener miedo de su propia vida, pues sabía que la sangre del rey, de su familia, y del pueblo caerían sobre él si el profeta no cumplía con su misión.

Jeremías 38:17-23 – “Entonces dijo Jeremías a Sedechías: Así a dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: Si salieres luego a los príncipes del rey de Babilonia, tu alma vivirá, y esta ciudad no será puesta a fuego; y vivirás tú y tu casa: Mas si no salieres a los príncipes del rey de Babilonia, esta ciudad será entregada en mano de los Caldeos, y la pondrán a fuego, y tú no escaparás de sus manos. Y dijo el rey Sedechías a Jeremías: Témome a causa de los Judíos que se han adherido a los Caldeos, que no me entreguen en sus manos y me escarnezcan. Y dijo Jeremías: No te entregarán. Oye ahora la voz de Jehová que yo te hablo, y tendrás bien, y vivirá tu alma. Mas si no quisieres salir, esta es la palabra de Jehová: Y he aquí que todas las mujeres que han quedado en casa del rey de Judá, serán sacadas a los príncipes del rey de Babilonia; y ellas mismas dirán: Te han engañado, y prevalecido contra ti tus amigos; atollaron en el cieno tus pies, se volvieron atrás. Sacarán pues, todas tus mujeres y tus hijos a los Caldeos, y tú no escaparás de sus manos, sino que por mano del rey de Babilonia serás preso, y a esta ciudad quemará a fuego.”

Otro ejemplo es la advertencia del profeta Elías al rey Achab, la cual también fue desatendida.

1 Reyes 17:1 – “Entonces Elías Thisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Achab: Vive Jehová Dios de Israel, delante del cual estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.”

El verdadero profeta siempre amonesta al pueblo acerca del peligro de violar los mandamientos y la Palabra de Dios.

¿Y cuál es la advertencia que su Palabra nos da acerca de violar el Decálogo—los Diez Mandamientos?

Deuteronomio 28:15-65 – “Y será, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para cuidar de poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos, que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo. Maldito tu canastillo, y tus sobras. Maldito el fruto de tu vientre, y el fruto de tu tierra, y la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas. Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir. Y Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas presto a causa de la maldad de tus obras, por las cuales me habrás dejado. Jehová hará que se te pegue mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para poseerla. Jehová te herirá de tisis, y de fiebre, y de ardor, y de calor, y de cuchillo, y de calamidad repentina, y con añublo; y perseguirte han hasta que perezcas. Y tus cielos que están sobre tu cabeza, serán de metal; y la tierra que está debajo de ti, de hierro. Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza: de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas… Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás viña, y no la vendimiarás. Tu buey será matado delante de tus ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante de ti, y no se te volverá; tus ovejas serán dadas a tus enemigos, y no tendrás quien te las rescate. Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el día: y no habrá fuerza en tu mano. El fruto de tu tierra y todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y nunca serás sino oprimido y quebrantado todos los días. Y enloquecerás a causa de lo que verás con tus ojos… Sacarás mucha simiente al campo, y cogerás poco: porque la langosta lo consumirá. Plantarás viñas y labrarás, mas no beberás vino, ni cogerás uvas; porque el gusano las comerá. Tendrás olivas en todo tu término, mas no ungirás con el aceite; porque tu aceituna se caerá. Hijos e hijas engendrarás, y no te serán para ti; porque irán en cautiverio. Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra consumirá la langosta. El extranjero que estará en medio de ti subirá sobre ti muy alto, y tú serás puesto muy bajo. El te prestará a ti, y tú no prestarás a él: él será por cabeza, y tú serás por cola. Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán; por cuanto no habrás atendido a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que él te mandó: Y serán en ti por señal y por maravilla, y en tu simiente para siempre…”

Isaías 6:9-13 – “Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos; ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas, y sin morador, ni hombre en las casas, y la tierra sea tornada en desierto; Hasta que Jehová hubiere echado lejos los hombres, y multiplicare en medio de la tierra la desamparada.”

PR pg. 229.1 – “El visitante celestial ordenó al mensajero que aguardaba: ‘Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de aqueste pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos; porque no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad’ (Isaías 6:9-10).

Era muy claro el deber del profeta; debía elevar la voz en protesta contra los males que prevalecían. Pero temía emprender la obra sin que se le asegurase cierta esperanza. Preguntó: ‘¿Hasta cuándo, Señor?’ (Isaías 6:11). ¿No habrá ninguno entre tu pueblo escogido que haya de comprender, arrepentirse y ser sanado?”

Es el deber del profeta anunciar los juicios (como sinónimo de castigo) inminentes.

Apocalipsis 11:6 – “Estos tienen potestad de cerrar el cielo, que no llueva en los días de su profecía, y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga cuantas veces quisieren.”

Como también es su deber anunciar el juicio (como sinónimo de examen) inminente.

Apocalipsis 14:7 – “Diciendo en alta voz: Temed a Dios, y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida.”

Apocalipsis 14:7 se refiere al juicio investigador, al juicio—no como sinónimo de castigo—sino como sinónimo de examen. Un examen en la Corte Suprema de Justicia Celestial—el Santuario Celestial.

Daniel 7:9-10, 13 – “Estuve mirando hasta que fueron puestas sillas: y un Anciano de grande edad se sentó, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su silla llama de fuego, sus ruedas fuego ardiente. Un río de juego procedía y salía de delante de él: millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él: el Juez se sentó, y los libros se abrieron. Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí en las nubes del cielo como un hijo de hombre que venía, y llegó hasta el Anciano de grande edad, e hiciéronle llegar delante de él.”

DiaDeJuicio

7. Edifica la iglesia y aconseja con respecto a asuntos religiosos

Por medio del profeta del Apocalipsis, la iglesia de nuestro tiempo ha sido claramente amonestada y aconsejada con la amonestación y el consejo del Testigo Fiel.

Apocalipsis 3:17-18 – “Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo. Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.”

Las palabras de amonestación y consejo a través del apóstol Pablo para la iglesia primitiva, se aplican también a la iglesia en todas las edades. Y el apóstol hace manifiesto el hecho que el don de profecía es señal para los creyentes, más que para los no creyentes, pues es dado para la edificación de la iglesia.

1 Corintios 14:18-24 – “Doy gracias a Dios que hablo lenguas más que todos vosotros: Pero en la iglesia más quiero hablar cinco palabras con mi sentido, para que enseñe también a los otros, que diez mil palabras en lengua desconocida. Hermanos, no seáis niños en el sentido, sino sed niños en la malicia: empero perfectos en el sentido. En la ley está escrito: En otras lenguas y en otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor. Así que, las lenguas por señal son, no a los fieles, sino a los infieles: mas la profecía, no a los infieles, sino a los fieles. De manera que, si toda la iglesia se juntare en uno, y todos hablan lenguas, y entran indoctos o infieles; ¿no dirán que estáis locos? Mas si todos profetizan, y entra algún infiel o indocto, de todos es convencido, de todos es juzgado.”

8. Las palabras deben estar en armonía absoluta con los profetas que le han antecedido

Si el profeta Moisés anunció que el sábado del cuarto mandamiento es una señal—pues lleva el sello de Dios, entonces los profetas subsiguientes deben estar en armonía con el profeta que les ha antecedido. Y efectivamente, así ocurre en la Biblia.

Éxodo 31:12-13 – “Habló además Jehová a Moisés, diciendo: Y tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Con todo eso vosotros guardaréis mis sábados: porque es señal entre mí y vosotros por vuestras edades, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.”

Hay gente que pervierte las Escrituras y dicen que este mandato incluye los “sábados ceremoniales” del ritual simbólico, y por tanto esos sábados y fiestas ceremoniales también son “señal”, pero el mandato aclara de manera definida que se trata únicamente del sábado del cuarto mandamiento:

Éxodo 31:14-17 – “Así que guardaréis el sábado, porque santo es a vosotros: el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella alma será cortada de en medio de sus pueblos. Seis días se hará obra, mas el séptimo es sábado de reposos consagrado a Jehová: cualquiera que hiciere obra el día del sábado, morirá ciertamente. Guardarán, pues, el sábado los hijos de Israel: celebrándolo por sus edades por pacto perpetuo: Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y el séptimo día cesó, y reposó.”

El profeta Ezequiel coincide con Moisés al describir la sábado del cuarto mandamiento como señal:

Ezequiel 20:12, 20 – “Y díles también mis sábados que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico. Y santificado mis sábados, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios.”

Entonces, de acuerdo a la Biblia, si algún llamado “profeta” no dijere que el sábado del cuarto mandamiento es una señal entre Dios y su pueblo, o si dijere que la ley moral está abolida o cambiada, es porque es un falso profeta.

Isaías 8:20 – “A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.”

Moisés también afirmó que el sábado es el único día santo:

Éxodo 16:23 – “Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo sábado, el reposo de Jehová.”

Ningún verdadero profeta debería entonces contradecir estas palabras de Moisés. El profeta Isaías coincide:

Isaías 58:13 – “Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras.”

Y tanto el profeta Daniel, como Pablo y Juan, coincidieron en que de la iglesia primitiva se iba a formar un poder político y religioso que iba a dominar el mundo y que iba a cambiar el día de reposo del sábado al domingo.

Daniel 8:9-11 – “Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, el cual creció mucho al mediodía, y al oriente, y hacia la tierra deseable. Y engrandecióse hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las holló. Aun contra el príncipe de la fortaleza se engrandeció, por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra.”

El cuerno pequeño quitó de vista de la humanidad el Servicio Diario Celestial y el Santuario Celestial—el Ministerio Sacerdotal Celestial de Cristo.

El apóstol Pablo claramente advirtió el surgimiento del cuerno pequeño de entre la iglesia primitiva, pues él ya lo veía desarrollándose en su propio tiempo.

2 Tesalonicenses 2:1-8 – “Empero os rogamos hermanos, cuanto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestro recogimiento a él, que no os mováis fácilmente de vuestro sentimiento, ni os conturbéis ni por espíritu, ni por palabra, no por carta como nuestra, como que el día del Señor esté cerca. No os engañe nadie en ninguna manera; porque no vendrá sin que venga antes la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, oponiéndose, y levantándose contra todo lo que se llama Dios, o que se adora; tanto que se asiente en el templo de Dios como Dios, haciéndose parecer Dios. ¿No os acordáis que cuando estaba todavía con vosotros, os decía esto? Y ahora vosotros sabéis lo que impide, para que a su tiempo se manifieste. Porque ya está obrando el misterio de iniquidad: solamente espera que sea quitado de en medio el que ahora impide. Y entonces será manifestado aquel inicuo, al cual el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida.”

Este es el mismo reino, el mismo gigantesco sistema de falsa religión descrita por el apóstol Juan; el cual dominó en la Edad Media, recibió una herida de muerte, pero la herida fue sanada y está predicho que volverá a recuperar su dominio político y religioso mundial:

Apocalipsis 13:6-7 – “Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar su nombre, y su tabernáculo, y a los que moran en el cielo. Y le fue dado hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También le fue dado potencia sobre toda tribu y pueblo y lengua y gente.”

Entonces, de acuerdo a Isaías 8:20, cualquier hombre que contradijere las palabras de Daniel, Pablo y Juan, en cuanto al cuerno pequeño, es porque “no le ha amanecido.”

Isaías dice “a la ley” y también “al testimonio.” El apóstol Juan coincide:

Apocalipsis 12:17 – “Entonces el dragón fue airado contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo.”

Entonces:

Isaías 8:20 = Apocalipsis 12:17; 19:10

a la ley = guardan los mandamientos de Dios

al testimonio = testimonio de Jesucristo = espíritu de profecía

9. Reconoce la encarnación de Cristo

Un verdadero profeta de Dios debe reconocer la encarnación de Cristo, es decir: que el Hijo de Dios iba a venir a la tierra en forma humana, que iba a revestir su divinidad de humanidad, pues tenía que ser el segundo Adán.

1 Juan 4:1-2 – “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo es venido en carne es de Dios.”

Isaías 7:14 – “Por tanto el mismo Señor os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y parirá hijo, y llamará su nombre Emmanuel.”

Isaías 9:6 – “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado; y el principado sobre su hombro: y llamaráse su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz.”

Romanos 1:3 – “Acerca de su Hijo, que fue hecho de la simiente de David según la carne.”

Romanos 9:5 – “Cuyos son los padres, y de los cuales es Cristo según la carne, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.”

1 Pedro 1:10-12 – “De la cual salud los profetas que profetizaron de la gracia que había de venir a vosotros, han inquirido y diligentemente buscado, escudriñando cuándo y en qué punto de tiempo significaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual prenunciaba las aflicciones que habían de venir a Cristo, y las glorias después de ellas. A los cuales fue revelado, que no para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora os son anunciados de los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; en las cuales desean mirar los ángeles.”

Cristo fue engendrado por el Espíritu Santo. María no puso ni un solo cromosoma en el engendramiento de la humanidad del Mesías:

Lucas 1:35 – “Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual también lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios.”

La Biblia no habla de ningún otro ser SANTO (en sí mismo), ningún otro por medio del cual podamos ser salvos. María no era santa ni inmaculada, y no es mediadora pues ella también como cualquier otro hombre pecador necesita de Cristo para su salvación.

Hechos 4:12 – “Y en ningún otro hay salud; porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”

El verdadero profeta lleva a los hombres a Dios, en lugar de llevarlos a otros hombres.

Daniel 2:28 – “Mas hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer a cabo de días.”

Daniel 4:27 – “Por tanto, oh rey, aprueba mi consejo, y remide tus pecados con justicia, y tus iniquidades con misericordias para con los pobres; que tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad.”

El verdadero profeta enseña a los hombres a depender de la justicia de Cristo en lugar de depender de sus propias obras.

Jeremías 23:6 – “En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado: y este será su nombre que le llamarán: JEHOVA JUSTICIA NUESTRA.”

Isaías 45:24-25 – “Y dirás de mí: Ciertamente en Jehová está la justicia y la fuerza: a él vendrán, y todos los que contra él se enardecen, serán avergonzados. En Jehová será justificada y se gloriará toda la generación de Israel.”

Habacuc 2:4 – “He aquí se enorgullece aquel cuya alma no es derecha en él: mas el justo en su fe vivirá.”

Romanos 1:17 – “Porque en él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: mas el justo vivirá por la fe.”

Filipenses 3:9 – “Y ser hallado en él, no teniendo mi justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.”

10. Es reconocido por los resultados de su obra

Mateo 7:16-20 – “Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol maleado lleva malos frutos. No puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol maleado llevar frutos buenos. Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase y échase en el fuego.”

Abdías, en tiempos del rey Achab, fue un ejemplo de los buenos frutos resultado del trabajo del profeta Elías.

1 Reyes 18:1-4 – “Pasados muchos días, fue palabra de Jehová a Elías en el tercer año, diciendo: Ve, muéstrate a Achab, y yo daré lluvia sobre la haz de la tierra. Fue pues Elías a mostrarse a Achab. Había a la sazón grande hambre en Samaria. Y Achab llamó a Abdías su mayordomo, el cual Abdías era en grande manera temeroso de Jehová; Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó cien profetas, los cuales escondió de cincuenta en cincuenta por cuevas, y sustentólos a pan y agua.”

11. No habla sus propias palabras

El verdadero profeta no habla sus propias palabras, sino únicamente las palabras que Jehová pone en su boca.

Ezequiel 2:6-8 – “Y tú, hijo del hombre, no temas de ellos, ni tengas miedo de sus palabras, aunque te halles entre zarzas y espinas, y tú moras con escorpiones: no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde. Les hablarás pues mis palabras, escuchen o dejen de escuchar; porque son muy rebeldes. Mas tú, hijo del hombre, oye lo que yo te hablo; no seas tú rebelde como la casa rebelde: abre tu boca, y come lo que yo te doy.”

Es por esto que el pueblo no quiere oír al verdadero profeta, porque, como habla las palabras de Dios, no quieren escuchar a Dios.

Ezequiel 3:7-12 – “Mas la casa de Israel no te querrán oír, porque no me quieren oír a mí: porque toda la casa de Israel son tiesos de frente, y duros de corazón… no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, porque es casa rebelde. Y díjome: Hijo del hombre, toma en tu corazón todas mis palabras que yo te hablaré, y oye con tus oídos. Y ve, y entra a los trasportados, a los hijos de tu pueblo, y les hablarás y les dirás: Así ha dicho el Señor Jehová; escuchen, o dejen de escuchar…”

Jeremías 1:6-9 – “Y yo dije: Ah! Ah! Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. Y díjome Jehová: No digas, soy niño; porque a todo lo que te enviaré irás tú, y dirás todo lo que te mandaré. No temas delante de ellos, porque contigo soy para librarte, dice Jehová. Y extendió Jehová su mano, y tocó sobre mi boca y díjome Jehová: He aquí he puesto mis palabras en tu boca.”

Jeremías 1:17-19 – “Tú pues, ciñe tus lomos, y te levantarás, y les hablarás todo lo que te mandare: no temas delante de ellos, porque no te haga yo quebrantar delante de ellos. Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortalecida, y como columna de hierro, y como muro de bronce sobre toda la tierra, a los reyes de Judá, a sus príncipes, a sus sacerdotes, y al pueblo de la tierra. Y pelearán contra ti, mas no te vencerán; porque yo soy contigo, dice Jehová, para librarte.”

Estaba profetizado que Cristo iba a ser profeta, porque él iba a hablar, no palabra propias, sino las palabras que Dios pusiera en su boca.

Deuteronomio 18:15-19 – “Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantaré Jehová tu Dios: a él oiréis: Conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a oír la voz de Jehová mi Dios, ni vea yo más este gran fuego, porque no muera. Y Jehová me dijo: Bien han dicho. Profeta les suscitaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare. Mas será, que cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le residenciaré.”

Juan 17:7-8 – “Ahora han conocido que todas las cosas que me diste, son de ti; Porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.”

Juan 8:28 – “Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.”

Juan 12:49-50 – “Porque yo no he hablado de mí mismo; mas el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna: así que, lo que yo hablo, como el Padre me lo ha dicho, así hablo.”

Jeremías 28:9 – “El profeta que profetizó de paz, cuando sobreviniere la palabra del profeta, será conocido el profeta que Jehová en verdad lo envió.”

12. No se envía a sí mismo, sino que es enviado por Dios

  • Moisés fue elegido y enviado por Dios (Éxodo 3:2-15).

Números 16:28-33 – “Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas: que no de mi corazón las hice. Si como mueren todos los hombres murieren éstos, o si fueren ellos visitados a la manera de todos los hombres, Jehová no me envió. Mas si Jehová hiciere una nueva cosa, y la tierra abriere su boca, y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al abismo, entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová. Y aconteció, que en acabando él de hablar todas estas palabras, rompióse la tierra que estaba debajo de ellos: Y abrió la tierra su boca, y tragólos a ellos, y a sus casas, y a todos los hombres de Coré, y a toda su hacienda. Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al abismo, y criólos la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.”

  • Isaías fue enviado por Dios:

Isaías 6:9 – “Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis, ved por cierto, mas no comprendáis.”

  • Jeremías fue enviado por Dios:

Jeremías 1:5-7 – “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te di por profeta a las gentes…”

Jeremías 26:12, 15 – “Y habló Jeremías a todos los príncipes y a todo el pueblo, diciendo: Jehová me envió a que profetizase contra esta casa y contra esta ciudad, todas las palabras que habéis oído. Mas sabed de cierto que, si me matareis, sangre inocente echaréis sobre vosotros, y sobre esta ciudad, y sobre sus moradores: porque en verdad Jehová me envió a vosotros para que dijese todas estas palabras en vuestros oídos.”

  • Ezequiel fue enviado por Dios:

Ezequiel 3:1-5 – “Y díjome: Hijo del hombre, come lo que hallares; come este rollo, y ve y habla a la casa de Israel… Hijo del hombre, ve y entra a la casa de Israel, y habla a ellos con mis palabras…”

  • Jesús fue enviado por su Padre:

Juan 7:16 – “Respondiéndoles Jesús, y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de aquél que me envió.”

Dios se aparece al verdadero profeta en visiones y sueños:

Números 12:6 – “Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras: si tuviereis profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.”

Jeremías 23:28 – “El profeta con quien fuere sueño, cuente sueño; y el con quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera.”

  • Jacob:

Génesis 46:2 – “Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí.”

  • Ezequiel:

Ezequiel 1:1 – “Y fue que a los treinta años, en el mes cuarto, a cinco del mes, estando yo en medio de los trasportados junto al río de Chebar, los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios.”

  • Daniel:

Daniel 7:1 – “En el primer año de Belsasar rey de Babilonia, vio Daniel un sueño y visiones de su cabeza en su cama: luego escribió el sueño, y notó la suma de los negocios.”

Daniel 8:1 – “En el año tercero del reinado del rey Belsasar, me apareció una visión a mí, Daniel, después de aquella que me había aparecido antes.”

Daniel 10:8, 16 – “Quedé pues yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó en mi esfuerzo. Mas he aquí, como una semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca, y hablé, y dije a aquel que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión se resolvieron mis dolores sobre mí, y no me quedó fuerza.”

  • Zacarías:

Lucas 1:11 – “Y se le apareció el ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.”

  • Pedro:

Hechos 10:11, 17 – “Y vio el cielo abierto, y que descendía un vaso, como un gran lienzo, que atado de los cuatro cabos era bajado a la tierra. Y estando Pedro dudando dentro de sí qué sería la visión que había visto…”

  • Pablo:

Hechos 22:17-18 – “Y me aconteció, vuelto a Jerusalem, que orando en el templo, fui arrebatado fuera de mí. Y le vi que me decía: Date prisa, y sal prestamente fuera de Jerusalem; porque no recibirán tu testimonio de mí.”

13. Debe satisfacer o cumplir con Dt. 18:9-12

El verdadero profeta debe satisfacer o cumplir con los requerimientos enumerados en Deuteronomio 18:9-12.

Deuteronomio 18:9-12 – “Cuando hubieres entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderá a hacer según las abominaciones de aquellas gentes. No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo o su hija por el fuego, ni practicante de adivinaciones, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero. Ni fraguador de encantamientos, ni quien pregunte a pitón, ni mágico, ni quien pregunte a los muertos. Porque es abominación a Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios las echó de delante de ti.”

14. Escribe las palabras que Dios le ordena

  • Moisés escribió todo lo que Dios le mandó que escribiera. Por ejemplo, todo lo que está en Éxodo 21, 22, 23, 24, etc. Después de decirle al pueblo:

Éxodo 24:3-4 – “Y Moisés vino y contó al pueblo todas las palabras de Jehová, y todos los derechos. Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová…”

Moisés lo puso todo en un libro:

Éxodo 24:7-8 – “Y tomó el libro de la alianza, y leyó a oídos del pueblo…”

  • Jeremías también recibió la orden de escribir lo que Dios le mando que escribiera:

Jeremías 30:1-2 – “Palabra que fue a Jeremías de Jehová, diciendo: Así habló Jehová Dios de Israel, diciendo: Escribe en un libro todas las palabras que te he hablado.”

Jeremías 36:1-2 – “Y aconteció en el cuarto año de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que fue esta palabra a Jeremías, de Jehová, diciendo: Tómate un rollo de libro, y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá, y contra todas las gentes, desde el día que comencé a hablarte…”

A veces los profetas usaron escribas para que escriban lo que Dios les mandó a los profetas, como el caso de Baruch.

Jeremías 36:4-6 – “Y llamó Jeremías a Baruch hijo de Nerías, y escribió Baruch hijo de Nerías, y escribió Baruch de boca de Jeremías, en un rollo de libro, todas las palabras que Jehová le había hablado.”

Cuando el rey Joacim quemó el rollo que había sido escrito por Baruch, entonces Dios le ordenó a Jeremías que vuelva a escribir todo lo que estaba en el primer rollo más las siguientes palabras adicionales.

Jeremías 36:28, 32 – “Vuelve a tomar otro rollo, y escribe en él todas las palabras primeras, que estaban en el primer rollo que quemó Joacim, el rey de Judá. Y tomó Jeremías otro rollo, y diólo a Baruch hijo de Nerías escriba; y escribió en él de boca de Jeremías todas las palabras del libro que quemó en el fuego Joacim rey de Judá; y aun fueron añadidas sobre ellas muchas otras palabras semejantes.”

  • Daniel también escribió en un libro las visiones, sueños y palabras de Dios:

Daniel 7:1 – “En el primer año de Belsasar rey de Babilonia, vio Daniel un sueño y visiones de su cabeza en su cama: luego escribió el sueño, y notó la suma de los negocios.”

  • Habacuc recibió también la orden de escribir las visiones:

Habacuc 2:1-2 – “Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y atalayaré para ver que hablará en mí, y qué tengo de responder a mi pregunta. Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.”

  • Juan tenía que escribir las visiones en la isla de Patmos:

Apocalipsis 1:3 – “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas: porque el tiempo está cerca.”

Toda la Biblia fue escrita como una amonestación, consejo, como una regla de vida para todos nosotros:

1 Corintios 10:11 – “Y estas cosas les acontecieron en figura; y son escritas para nuestra admonición, en quienes los fines de los siglos han parado.”

15. No se jacta de su propia sabiduría

Ningún verdadero profeta va a hacer alarde de que el conocimiento que tiene es fruto de su propia sabiduría, sino que va a dar TODO honor y TODA gloria a Dios, sin importar su propia reputación y honor.

  • En Daniel capítulo 2 vemos que incluso los falsos profetas, astrólogos, magos, hechiceros y supuestos “sabios” admiten su total incapacidad para descifrar sueños y visiones de Dios:

Daniel 2:11 – “Finalmente, el negocio que el rey demanda, es singular, ni hay quien lo pueda declarar delante del rey, salvo los dioses cuya morada no es con la carne.”

Cuando Daniel se presentó delante del rey, Nabucodonosor quiso apelar al orgullo y al ego de Daniel:

Daniel 2:26 – “Respondió el rey, y dijo a Daniel, al cual llamaban Beltsasar: ¿Podrás tú hacerme entender el sueño que vi, y su declaración?”

Pero Daniel dio todo honor y gloria a Dios—reconoció que la sabiduría solo puede provenir del Altísimo:

Daniel 2:27-30 – “Daniel respondió delante del rey, y dijo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos lo pueden enseñar al rey. Mas hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer… Y a mí ha sido revelado este misterio, no por sabiduría que en mí haya, mas que en todos los vivientes, sino para que yo notifique al rey la declaración…”

  • Cuando Moisés fue llamado por Dios, Moisés se describió a sí mismo de mala memoria y “tardo de habla y torpe de lengua.” Moisés debía depender completamente de Dios.

Éxodo 4:10 – “Entonces dijo Moisés a Jehová: Ay Señor! Yo no soy hombre de palabras de ayer ni de anteayer, ni aun desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.”

  • Isaías se declaró indigno de hablar las palabras de Dios:

Isaías 6:5 – “Entonces dije: Ay de mí! Que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.”

  • Jeremías también se declaró no apto para la responsabilidad de la obra:

Jeremías 1:6-7 – “Y yo dije: Ah! Ah! Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. Y díjome Jehová: No digas, soy niño; porque a todo lo que te enviaré irás tú, y dirás todo lo que te mandaré.”

16. Dios revela al profeta el pasado, el presente y lo porvenir

  • Moisés escribió el pasado (Génesis) y el presente (Éxodo, Deuteronomio, etc.) para su época, y en el ritual simbólico profetizó sobre el futuro—obra de Cristo, el Evangelio.
  • En su discurso final, Esteban les habló del pasado (ritual simbólico) y del presente (santuario celestial) – Hechos 7:1-59.

17. Es posible que en ocasiones Dios le hable cara a cara

  • Dios habló cara a cara con Moisés (Números 12:7-8; Éxodo 33:11).
  • Jacob habló cara a cara con Dios:

Génesis 32:30 – “Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar Peniel: porque vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.”

18. Lleva al pueblo al reconocimiento de la ley de Dios

El verdadero profeta lleva al pueblo al reconocimiento de la vigencia de la ley de Dios, les muestra su deber de obedecer, y les advierte de las consecuencias de poner a un lado la ley.

2 Reyes 17:13 – “Jehová protestaba entonces contra Israel y contra Judá, por mano de todos los profetas, y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os ha enviado por mano de mis siervos los profetas.”

Deuteronomio 28:1 – “Y será que, si oyeres diligente la voz de Jehová tu Dios, para guardar, para poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te pondrá alto sobre todas las gentes de la tierra.”

Mateo 5:17-19 – “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni un tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas. De manera que cualquiera que infringe uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos: mas cualquiera que hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos.”

Josué 23:11-14 – “Por tanto, cuidad mucho por vuestras almas, que améis a Jehová vuestro Dios. Porque si os apartareis, y os allegareis a lo que resta de aquestas gentes que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, y entrareis a ellas, y ellas a vosotros; Sabed que Jehová vuestro Dios no echará más estas gentes delante de vosotros; antes os serán por lazo, y por tropiezo, y por azote para vuestros costados, y por espinas para vuestros ojos, hasta tanto que perezcáis de aquesta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado. Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra: reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no se ha perdido una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros: todas os han venido, no se ha perdido de ellas ni una.”

Josué 24:1, 14-20 – “Y juntando Josué todas las tribus de Israel en Sichem, llamó a los ancianos de Israel, y a sus príncipes, a sus jueces, y a sus oficiales; y presentáronse delante de Dios. Ahora pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de en medio los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres de esotra parte del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron de esotra parte del río, o a los dioses de los Amorrheos en cuya tierra habitáis: que yo y mi casa serviremos a Jehová…”

Deuteronomio 28:15-68 – “Y será, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para cuidar de poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos, que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán…”

Deuteronomio 4:23-28 – “Guardaos no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y os hagáis escultura o imagen de cualquier cosa, que Jehová tu Dios te ha vedado…”

1 Reyes 11:5-12 – “Porque Salomón siguió a Astaroth, diosa de los Sidonios, y a Milcom, abominación de los Ammonitas… Y dijo Jehová a Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé el reino de ti, y lo entregaré a tu siervo…”

Daniel 9:4-8, 10-14 – “Y oré a Jehová mi Dios, y confesé, y dije: Ahora Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que aman y guardan tus mandamientos; Hemos pecado, hemos hecho iniquidad, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus juicios. No hemos obedecido a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron… Y no obedecimos a la voz de Jehová nuestro Dios, para andar en sus leyes, las cuales puso él delante de nosotros por mano de sus siervos los profetas… Según está escrito en la ley de Moisés, todo aqueste mal vino sobre nosotros…”

En la ley moral Dios había dado las obligaciones de su pueblo, por ejemplo Éxodo 20:12 – “Honra a tu padre y a tu madre.”

Pero en la ley civil de Israel, Moisés escribió las consecuencias de violar el mandamiento:

Éxodo 21:15 – “Y el que hiriere a su padre o a su madre, morirá.”

Ellen G. White cumple con las características de un verdadero profeta

1. Llamada por Dios

2JT pg. 270.2 – “Fue poco después de transcurrir la fecha de 1844, cuando me fue dada mi primera visión. Estaba visitando a una amada hermana en Cristo, cuyo corazón estaba unido al mío. Cinco de nosotras estábamos arrodilladas en silencio en el altar de la familia. Mientras estábamos orando, el poder de Dios descendió sobre mí como nunca lo había sentido antes. Me parecía estar rodeada de luz, y estar elevándome siempre más de la tierra. En esa ocasión tuve una visión de lo que sucedería a los creyentes adventistas, la venida de Cristo y la recompensa que habría de ser dada a los fieles.

En una segunda visión, que no tardó en seguir a la primera, me fueron mostradas las pruebas por las cuales debía pasar y que era mi deber ir y relatar a otros lo que Dios me había revelado. Me fue mostrado que mis labores encontrarían gran oposición, y que mi corazón sería desgarrado por la angustia, pero que la gracia de Dios bastaría para sostenerme a través de todo. La enseñanza de esta visión me afligió grandemente; porque me indicaba el deber de ir entre la gente y presentar la verdad.

Un gran temor que me oprimía consistía en que si obedecía el llamamiento del deber, y salía declarándome favorecida del Altísimo con visiones y revelaciones para la gente, podría ceder a una exaltación pecaminosa y elevarme por encima de la posición que me correspondía ocupar, atrayendo sobre mí el desagrado de Dios y perdiendo mi propia alma. Tenía ante mí varios casos como los que he descrito, y mi corazón rehuía esta penosa prueba.

Rogué entonces que si debía ir y relatar lo que el Señor me había mostrado, fuese preservada del ensalzamiento indebido. Dijo el ángel: ‘Tus oraciones han sido oídas, y serán contestadas. Si ese mal que temes te amenaza, la mano de Dios se extenderá para salvarte; por la aflicción te atraerá a sí, y conservará tu humildad. Comunica el mensaje fielmente. Persevera hasta el fin y comerás del fruto del árbol de la vida y beberás del agua de la vida’.”

1MS pg. 36.2 – “No he tenido otra pretensión sino la de que se me ha indicado que soy la mensajera del Señor; que él me llamó en mi juventud para ser su mensajera, para recibir su palabra y dar un mensaje claro y decidido en el nombre del Señor Jesús.

En mi temprana juventud se me preguntó varias veces: ¿Es Ud. profetisa? Siempre he respondido: Soy la mensajera del Señor. Sé que muchos me han llamado profetisa, pero no he pretendido ese título. Mi Salvador me declaró que era su mensajera. “Tu obra—me indicó—es llevar mi palabra. Surgirán cosas extrañas, y en tu juventud te consagro para que lleves el mensaje a los errantes, para que lleves la palabra ante los incrédulos y, por la pluma y de viva voz, reproches al mundo las acciones que no son correctas. Exhorta usando la Palabra. Haré que mi Palabra te sea manifiesta. No será como un idioma extraño. En la verdadera elocuencia de la sencillez, con la voz y por la pluma, los mensajes que te doy se oirán de parte de alguien que nunca ha aprendido en las escuelas. Mi Espíritu y mi poder estarán contigo.”

2. No miente y sus predicciones se cumplen

Ellen G. White predijo el gran terremoto de San Francisco de 1906, en el que 3000 personas perdieron la vida y más del 80% de la ciudad fue destruida.

3JT pg. 329.1 – “Estando en Loma Linda, California, el 16 de abril de 1906, pasó delante de mí una de las más asombrosas escenas. En una visión de la noche, yo estaba sobre una altura desde donde veía las casas sacudirse como el viento sacude los juncos. Los edificios, grandes y pequeños, se derrumbaban. Los sitios de recreo, los teatros, hoteles y palacios suntuosos eran conmovidos y derribados. Muchas vidas eran destruídas y los lamentos de los heridos y aterrorizados llenaban el espacio.

Los ángeles destructores, enviados por Dios, estaban obrando.

Un simple toque, y los edificios construidos tan sólidamente que los hombres los tenían por resguardados de todo peligro quedaban reducidos a un montón de escombros. Ninguna seguridad había en parte alguna. Personalmente, no me sentía en peligro, pero no puedo describir las escenas terribles que se desarrollaron ante mi vista. Era como si la paciencia de Dios se hubiese agotado y hubiese llegado el día del juicio.”

SanFranEarthquake1906

Ver video: https://youtu.be/GjZ6NNLCdio

3JT pg. 331.1 – “El 18 de abril, dos días después de haber tenido la visión del derrumbamiento de los edificios, fui a la capilla de la calle Carr, en Los Angeles, donde se me esperaba. Como íbamos llegando, oímos a los vendedores de diarios que gritaban: “¡San Francisco destruido por un terremoto!” Con el corazón lleno de angustia leí las primeras noticias del terrible desastre.”

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Ellen G. White, a fines de 1800 predijo que habría una revolución contra el tabaco, habló del peligro para la salud que este vicio causaba antes que la comunidad médica advirtiera de este peligro.

1JT pg. 424.2 – “Siendo que un estado mental sano depende de la condición normal de las fuerzas vitales, ¡cuánto cuidado debería ejercerse para no usar estimulantes ni narcóticos! El tabaco es un veneno lento e insidioso, y sus efectos son más difíciles de eliminar del organismo que los del alcohol. ¿Qué fuerza puede tener el devoto del tabaco para detener los progresos de la intemperancia? Debe haber una revolución en nuestro mundo con respecto al tabaco antes que se ponga el hacha a la raíz del árbol.”

Para el año 1944 se producían 300 billones de cigarros al año.

En 1964, el Cirujano General de los EE.UU. (el jefe médico para el país) escribió un informe sobre los peligros del consumo de cigarrillos, y dijo que la nicotina y el alquitrán de los cigarrillos causan cáncer de pulmón. En 1965 el Congreso de los Estados Unidos la ley de publicidad de cigarrillos (los propios médicos solían salir en propagandas promocionando los cigarrillos) y la ley de etiquetado de cigarrillos.

El año 1980 se convirtió en el año que se inicia la guerra mundial contra el tabaco.

Fuente: http://healthliteracy.worlded.org/docs/tobacco/Unit1/2history_of.html

Ellen G. White también advirtió a fines de 1800 que la carne produce cáncer.

CRA pg. 463.3 – “Por la luz que Dios me ha dado sé que la prevalencia de cáncer y tumores se debe mayormente a un sistema de vida vulgar a base de carne.”

Recién el año 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) admitió que “consumir carne procesada como salchichas y jamón, y la carne roja puede causar cáncer.”

Fuente: http://www.who.int/features/qa/cancer-red-meat/es/

Hace más de un siglo atrás, Ellen G. White profetizó que las iglesias protestantes de los Estados Unidos harían una alianza con el Vaticano en “puntos comunes de doctrina.”

CS pg. 497/2 (439.1) – “Muchos consideran la gran diversidad de creencias en las iglesias protestantes como prueba terminante de que nunca se procurará asegurar una uniformidad forzada. Pero desde hace años se viene notando entre las iglesias protestantes un poderoso y creciente sentimiento en favor de una unión basada en puntos comunes de doctrina. Para asegurar tal unión, debe necesariamente evitarse toda discusión de asuntos en los cuales no todos están de acuerdo, por importantes que sean desde el punto de vista bíblico.”

CS pg. 498/1 (439.3) – “Cuando las iglesias principales de los Estados Unidos, uniéndose en puntos comunes de doctrina, influyan sobre el estado para que imponga los decretos y las instituciones de ellas, entonces la América protestante habrá formado una imagen de la jerarquía romana, y la inflicción de penas civiles contra los disidentes vendrá de por sí sola.”

En la época en que ella escribió esto (fines del siglo 19) tal afirmación era inconcebible porque los Estados Unidos nació como una nación protestante que consideraba al Vaticano como el Anticristo y como la “Ramera de Babilonia” del Apocalipsis. De acuerdo a la historia del “anti-catolicismo” en los Estados Unidos (https://en.wikipedia.org/wiki/Anti-Catholicism_in_the_United_States), tan cerca como el año 1960, cuando John F. Kennedy fue candidato a presidente (primer candidato católico en la historia), tuvo que hacer una reunión con los líderes protestantes de su época en la que dio su famoso discurso:

“Porque, al contrario de lo que se lee habitualmente en los periódicos, no soy el candidato católico a la presidencia. Soy el candidato del Partido Demócrata a la presidencia, que resulta que también es católico. No hablo por mi iglesia sobre asuntos públicos y la iglesia no habla por mí.”

Fuente: https://www.jfklibrary.org/JFK/Historic-Speeches/Multilingual-Address-to-the-Greater-Houston-Ministerial-Association/Address-to-the-Greater-Houston-Ministerial-Association-in-Spanish-Castilian.aspx

Y si bien se está cumpliendo la primera parte de lo que ella escribió acerca de la unión de las iglesias protestantes con el papado, falta todavía la segunda parte: “influyan sobre el estado para que imponga los decretos y las instituciones de ellas,” a lo cual vendrá un resultado: “la inflicción de penas civiles contra los disidentes vendrá de por sí sola.” Así como la primera parte de lo que ella dijo parecía algo completamente improbable (que un día los Luteranos digan que ya no hay división con la iglesia católica), ahora parece improbable que las iglesias protestantes puedan llegar a influir en el gobierno y mucho menos probable que el poder civil imponga penas civiles en contra de quienes estén en contra de la iglesia católica como ocurrió en la Edad Media. Sin embargo poco a poco todo se está cumpliendo al pie de la letra.

AcuerdoHistoricoLuteranosCat

Fuente: http://www.infobae.com/america/eeuu/2016/08/18/luteranos-de-eeuu-llegaron-a-un-historico-acuerdo-con-la-iglesia-catolica/

Fuente: http://religionnews.com/2016/08/15/u-s-lutherans-approve-document-recognizing-agreement-with-the-catholic-church/

3. Profetiza en nombre de Jehová

PE pg. 64.1 – “En una visión dada el 27 de junio de 1850, mi ángel acompañante dijo: ‘El tiempo está casi agotado. ¿Reflejáis como debierais hacerlo la hermosa imagen de Jesús?’ Luego se me señaló la tierra y vi que era necesario realizar preparativos entre aquellos que han abrazado últimamente el mensaje del tercer ángel. Dijo el ángel: ‘¡Preparaos, preparaos, preparaos! Tendréis que morir mucho más al mundo de lo que habéis muerto hasta aquí.’ Vi que tenían una obra que hacer y poco tiempo en que hacerla.

Luego vi que las siete postreras plagas iban a ser derramadas pronto sobre aquellos que no tienen refugio; y sin embargo el mundo las consideraba como si no tuvieran más importancia que otras tantas gotas de agua a punto de caer. Se me capacitó después para soportar el terrible espectáculo de las siete últimas plagas, la ira de Dios. Vi que esa ira era espantosa y terrible, y que si él extendiese la mano, o la levantase con ira, los habitantes del mundo serían como si nunca hubiesen existido, o sufrirían llagas incurables y plagas marchitadoras que caerían sobre ellos, y no hallarían liberación, sino que serían destruidos por ellas.

El terror se apoderó de mí, y caí sobre mi rostro delante del ángel y le rogué que quitase ese espectáculo, que lo ocultase de mí, porque era demasiado espantoso. Entonces comprendí, como nunca antes, la importancia que tiene el escudriñar la Palabra de Dios cuidadosamente, para saber cómo escapar a las plagas que, según declara la Palabra, caerán sobre todos los impíos que adoren la bestia y su imagen, y reciban su marca en su frente y en sus manos. Me llenaba de gran asombro que hubiese quienes pudiesen transgredir la ley de Dios y pisotear su santo sábado, cuando estas violaciones han sido denunciadas con amenazas tan pavorosas.”

PE pg. 67.1 – “Al ver lo que debemos ser para heredar la gloria, y ver luego cuánto sufrió Jesús para obtener en nuestro favor una heredad tan preciosa, rogué que fuésemos bautizados en los sufrimientos de Cristo, para no atemorizarnos frente a las pruebas, sino soportarlas con paciencia y gozo, sabiendo que Cristo sufrió a fin de que por su pobreza y sufrimientos nosotros pudiésemos ser enriquecidos. Dijo el ángel: ‘Negaos a vosotros mismos; debéis avanzar con rapidez.’

Algunos de nosotros hemos tenido tiempo para llegar a la verdad, para avanzar paso a paso, y cada paso que hemos dado nos ha fortalecido para tomar el siguiente. Pero ahora el tiempo está casi agotado, y lo que hemos tardado años en aprender, ellos tendrán que aprenderlo en pocos meses. Tendrán también que desaprender muchas cosas y volver a aprender otras. Los que no quieran recibir la marca de la bestia y su imagen cuando se promulgue el decreto, deben tener ahora decisión para decir: No, no queremos honrar la institución creada por la bestia.”

PE pg. 73.2 – “Pregunté al ángel por qué no había más fe y poder en Israel. Me respondió: ‘Soltáis demasiado pronto el brazo del Señor. Asediad el trono con peticiones, y persistid en ellas con firme fe. Las promesas son seguras. Creed que vais a recibir lo que pidáis y lo recibiréis.’

Se me presentó entonces el caso de Elías, quien estaba sujeto a las mismas pasiones que nosotros y oraba fervorosamente. Su fe soportó la prueba. Siete veces oró al Señor y por fin vio la nubecilla. Vi que habíamos dudado de las promesas seguras y ofendido al Salvador con nuestra falta de fe. El ángel dijo: ‘Cíñete la armadura, y, sobre todo, toma el escudo de la fe que guardará tu corazón, tu misma vida, de los dardos de fuego que lancen los malvados.’

Si el enemigo logra que los abatidos aparten sus ojos de Jesús, se miren a sí mismos y fijen sus pensamientos en su indignidad en vez de fijarlos en los méritos, el amor y la compasión de Jesús, los despojará del escudo de la fe, logrará su objeto, y ellos quedarán expuestos a violentas tentaciones. Por lo tanto, los débiles han de volver los ojos hacia Jesús y creer en él. Entonces ejercitarán la fe.”

PE pg. 88.2 – “Vi con qué rapidez este engaño se estaba difundiendo. Me fue mostrado un tren de coches de ferrocarril que iba con la rapidez del rayo. El ángel me invitó a mirar cuidadosamente. Fijé los ojos en el tren. Parecía que el mundo entero iba a bordo de él, y que no quedaba nadie sin subir. Dijo el ángel: ‘Se los está atando en gavillas listas para ser quemadas.’ Luego me mostró al conductor, que parecía una persona de porte noble y hermoso aspecto, a quien todos los pasajeros admiraban y reverenciaban. Yo estaba perpleja y pregunté a mi ángel acompañante quién era. Dijo: ‘Es Satanás. Es el conductor que asume la forma de un ángel de luz. Ha tomado cautivo al mundo. Se han entregado a poderosos engaños, para creer una mentira, y ser condenados. Este agente, el que le sigue en orden, es el maquinista, y otros de sus agentes están empleados en diferentes cargos según los necesite, y todos se dirigen hacia la perdición con la rapidez del rayo.’

Pregunté al ángel si no quedaba nadie. Me invitó a mirar en la dirección opuesta, y vi una compañía pequeña que viajaba por una senda angosta. Todos parecían estar firmemente unidos, vinculados por la verdad, en agrupaciones o compañías. Dijo el ángel: ‘El tercer ángel está atándolos o sellándolos en gavillas para el granero celestial.’ Esa pequeña compañía parecía agobiada, como si hubiese pasado por severas pruebas y conflictos. Parecía como que el sol acabara de salir detrás de una nube y resplandecía sobre sus rostros, dándoles aspecto triunfante, como si sus victorias estuviesen casi ganadas.”

4. No da su propia interpretación privada de la profecía

Un ejemplo lo tenemos en relación a la visión de PE pg. 64, donde Ellen G. White no da su propia interpretación de lo que vio sino lo que el ángel le dice y le muestra, y ella lo relaciona a las Sagradas Escrituras:

PE pg. 65.1 – “El papa cambió el día de reposo del séptimo al primer día de la semana. El pensó cambiar el mandamiento que fue dado al hombre para que se acordase de su Creador. Pensó cambiar el mayor mandamiento del Decálogo y hacerse así igual a Dios o aun exaltarse sobre Dios. El Señor no cambia, y por lo tanto su ley es inmutable; pero el papa se exaltó sobre Dios al procurar cambiar los inmutables preceptos de la santidad, justicia y bondad. Holló bajo los pies el día santificado por Dios, y por su propia autoridad puso en su lugar uno de los seis días hábiles.

Toda la nación ha ido en pos de la bestia, y cada semana roba a Dios su tiempo santo. El papa hizo una brecha en la santa ley de Dios, pero vi que había llegado ya plenamente el tiempo en que esta brecha tiene que ser reparada por el pueblo de Dios y los lugares asolados han de ser reedificados.”

5. Señala los pecados del pueblo cometidos contra Dios

CS pg. 505/2 (446.3) – “También se da la orden: ‘¡Clama a voz en cuello, no te detengas! ¡eleva tu voz como trompeta! ¡declara a mi pueblo su transgresión, a la casa de Jacob sus pecados!’ Los que deben ser reconvenidos a causa de sus transgresiones no son los que constituyen el mundo impío, sino aquellos a quienes el Señor designa como ‘mi pueblo.’ Dios dice además: ‘Y con todo, me buscan de día en día, y tienen deleite en aprender mis caminos, como si fuera nación que obra justicia, y que no abandona la ley de su Dios’ (Isaías 58:1, 2). Aquí se nos presenta a una clase de personas que se creen justas y parecen manifestar gran interés en el servicio de Dios; pero la severa y solemne censura del Escudriñador de corazones prueba que están pisoteando los preceptos divinos.”

6. Debe amonestar al pueblo de Dios acerca de los juicios inminentes (castigos) y del juicio (examen)

Ellen G. White advirtió apliamente sobre los castigos inminentes y también sobre el juicio investigador extensamente.

1JT pg. 25.1 – “Vi a un ángel de pie con una balanza en la mano, que pesaba los pensamientos y el interés del pueblo de Dios, especialmente de los jóvenes. En un platillo estaban los pensamientos e intereses que tendían hacia el cielo; en el otro se hallaban los pensamientos e intereses terrenales. En este platillo se arrojaba toda la lectura de cuentos, los pensamientos dedicados a los vestidos, la ostentación, la vanidad y el orgullo, etc.

¡Oh, cuán solemne momento! Los ángeles de Dios, de pie, pesan con balanza los pensamientos de los que profesan ser hijos de Dios, de aquellos que aseveran haber muerto al mundo y estar vivos para Dios. El platillo lleno de los pensamientos terrenales, la vanidad y el orgullo, bajaba rápidamente a pesar de que se sacaba pesa tras pesa de la balanza.

El que contenía los pensamientos e intereses referentes al cielo, subía mientras que él otro bajaba. ¡Qué liviano era! Puedo relatar esto como lo vi, pero nunca podré producir la solemne y vívida impresión que se grabó en mi mente, al ver al ángel que tenía la balanza donde se pesaban los pensamientos e intereses del pueblo de Dios. Dijo el ángel: ‘¿Pueden los tales entrar en el cielo? No, no, nunca. Diles que la esperanza que ahora poseen es vana, y que a menos que se arrepientan prestamente, y obtengan la salvación, perecerán’.”

Hay muchos ejemplos para citar en todos sus libros. Solo por nombrar algunos ejemplos: En el Conflicto de los Siglos, los capítulos “El Juicio Investigador,” “El Conflicto Inminente,” y “El Tiempo de Angustia.”

7. Edifica a la iglesia y le aconseja en asuntos religiosos

Hay una infinidad de ejemplos que podríamos citar de cómo Ellen G. White edifica y aconseja en asuntos religiosos. Para citar algunos:

1JT pg. 327.3 – “El Señor nos muestra aquí que el mensaje que deben dar a su pueblo los ministros que él ha llamado para que amonesten a la gente no es un mensaje de paz y seguridad. No es meramente teórico, sino práctico en todo detalle. En el mensaje a los laodicenses, los hijos de Dios son presentados en una posición de seguridad carnal. Están tranquilos, creyéndose en una exaltada condición de progreso espiritual. ‘Porque tú dices: Yo soy rico, y estoy enriquecido, y no tengo necesidad de ninguna cosa; y no conoces que tú eres un cuitado y miserable y pobre y ciego y desnudo.’

¡Qué mayor engaño puede penetrar en las mentes humanas que la confianza de que en ellos todo está bien cuando todo anda mal! El mensaje del Testigo Fiel encuentra al pueblo de Dios sumido en un triste engaño, aunque crea sinceramente dicho engaño. No sabe que su condición es deplorable a la vista de Dios. Aunque aquellos a quienes se dirige el mensaje del Testigo Fiel se lisonjean de que se encuentran en una exaltada condición espiritual, dicho mensaje quebranta su seguridad con la sorprendente denuncia de su verdadera condición de ceguera, pobreza y miseria espirituales. Este testimonio tan penetrante y severo no puede ser un error, porque es el Testigo Fiel el que habla y su testimonio debe ser correcto.”

8. Las palabras van a estar en armonía absoluta con los profetas que le han antecedido

Ellen G. White armoniza con los profetas, un ejemplo lo tenemos en que la sierva del Señor concuerda en que el sello de Dios (y la señal) se encuentra en el sábado del cuarto mandamiento (Éxodo 31:12-17; 20:11).

CS pg. 698/1 (623.2) – “Los enemigos de la ley de Dios, desde los ministros hasta el más insignificante entre ellos, adquieren un nuevo concepto de lo que es la verdad y el deber. Reconocen demasiado tarde que el día de reposo del cuarto mandamiento es el sello del Dios vivo. Ven demasiado tarde la verdadera naturaleza de su falso día de reposo y el fundamento arenoso sobre el cual construyeron. Se dan cuenta de que han estado luchando contra Dios. Los maestros de la religión condujeron las almas a la perdición mientras profesaban guiarlas hacia las puertas del paraíso.

No se sabrá antes del día del juicio final cuán grande es la responsabilidad de los que desempeñan un cargo sagrado, y cuán terribles son los resultados de su infidelidad. Sólo en la eternidad podrá apreciarse debidamente la pérdida de una sola alma. Terrible será la suerte de aquel a quien Dios diga: Apártate, mal servidor.”

PP pg. 315/2 (279.3) – “El cuarto mandamiento es, entre todos los diez, el único que contiene tanto el nombre como el título del Legislador. Es el único que establece por autoridad de quién se dio la ley. Así, contiene el sello de Dios, puesto en su ley como prueba de su autenticidad y de su vigencia.”

CS pg. 504/3 (446.1) – “El Señor manda por el mismo profeta: ‘Ata el rollo del testimonio, y sella la ley entre mis discípulos’ (Isaías 8:16). El sello de la ley de Dios se encuentra en el cuarto mandamiento. Este es el único de los diez mandamientos que contiene tanto el nombre como el título del Legislador. Declara que es el Creador del cielo y de la tierra, y revela así el derecho que tiene para ser reverenciado y adorado sobre todos los demás. Aparte de este precepto, no hay nada en el Decálogo que muestre qué autoridad fue la que promulgó la ley.

Cuando el día de reposo fue cambiado por el poder del papa, se le quitó el sello a la ley. Los discípulos de Jesús están llamados a restablecerlo elevando el sábado del cuarto mandamiento a su lugar legítimo como institución conmemorativa del Creador y signo de su autoridad.”

Ellen G. White también está en perfecta armonía con el profeta Daniel en cuanto a la obra del cuerno pequeño de cambiar la ley de Dios—específicamente el día de reposo del sábado al domingo (Daniel 7:8, 25; 8:9).

CS pg. 499/3 – “El papado intentó alterar la ley de Dios. El segundo mandamiento, que prohíbe el culto de las imágenes, ha sido borrado de la ley, y el cuarto mandamiento ha sido adulterado de manera que autorice la observancia del primer día en lugar del séptimo como día de reposo. Pero los papistas aducen para justificar la supresión del segundo mandamiento, que éste es inútil puesto que está incluido en el primero, y que ellos dan la ley tal cual Dios tenía propuesto que fuese entendida.

Este no puede ser el cambio predicho por el profeta. Se trata de un cambio intencional y deliberado: ‘Pensará en mudar los tiempos y la ley.’ El cambio introducido en el cuarto mandamiento cumple exactamente la profecía. La única autoridad que se invoca para dicho cambio es la de la iglesia. Aquí el poder papal se ensalza abiertamente sobre Dios.”

9. Reconoce la encarnación de Cristo

CB 7ª, pg. 244 – “Jesús tomó la naturaleza humana para revelar al hombre un amor puro y desinteresado, para enseñarnos a amarnos mutuamente.

Cristo ascendió al cielo como hombre. Como hombre es el Sustituto y Garantía de la humanidad. Como hombre vive para interceder por nosotros. Está preparando un lugar para todos los que le aman. Como hombre vendrá otra vez con poder y gloria para recoger a los suyos.”

CB 7ª, pg. 244 – “Si Cristo hizo todas las cosas, existió antes que todas las cosas [existieran]. Las palabras que se refieren a este tema son tan concluyentes, que nadie tiene por qué quedar con dudas. Cristo fue Dios esencialmente y en el máximo sentido. Estuvo con Dios desde toda la eternidad; Dios sobre todas las cosas; bendito para siempre.

El Señor Jesucristo, el divino Hijo de Dios, existió desde la eternidad, una persona en sí y, sin embargo, uno con el Padre. Era la gloria máxima del cielo. Era, por derecho propio, el comandante de los seres inteligentes celestiales, y recibía el homenaje de adoración de los ángeles. Con esto en nada usurpaba a Dios.”

CB 7ª, pg. 245 – “El apóstol quiere que nuestra atención se aparte de nosotros mismos y se enfoque en el Autor de nuestra salvación. Nos presenta las dos naturalezas de Cristo: la divina y la humana. Esta es la descripción de la divina: ‘El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse’ (Filipenses 2:6). El era ‘el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia’ (Hebreos 1:3).

Ahora la [naturaleza] humana: ‘Hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte’ (Filipenses 2:7-8). Voluntariamente tomó la naturaleza humana. Fue un acto suyo y por su propio consentimiento. Revistió su divinidad con humanidad. El había sido siempre Dios, pero no apareció como Dios… Fue Dios mientras estuvo en la tierra, pero se despojó de la forma de Dios y en su lugar tomó la forma y la figura de un hombre. Anduvo en la tierra como un hombre.”

Ellen G. White ensalza a Cristo:

OE pg. 168.1 – “Ensalzad a Jesús, los que enseñáis a las gentes, ensalzadlo en la predicación, en el canto y en la oración. Dedicad todas vuestras facultades a conducir las almas confusas, extraviadas y perdidas, al ‘Cordero de Dios.’ Ensalzad al Salvador resucitado, y decid a cuantos escuchen: Venid a Aquel que ‘nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros’ (Efesios 5:2). Sea la ciencia de la salvación el centro de cada sermón, el tema de todo canto. Derrámese en toda súplica. No pongáis nada en vuestra predicación como suplemento de Cristo, la sabiduría y el poder de Dios. Enalteced la palabra de vida, presentando a Jesús como la esperanza del penitente y la fortaleza de cada creyente. Revelad el camino de paz al afligido y abatido, y manifestad la gracia y perfección del Salvador.”

Ellen G. White reconoce la justicia de Cristo:

DTG pg. 274.1 – “Dios nos ha dado sus santos preceptos porque ama a la humanidad. Para escudarnos de los resultados de la transgresión, nos revela los principios de la justicia. La ley es una expresión del pensamiento de Dios: cuando se recibe en Cristo, llega a ser nuestro pensamiento. Nos eleva por encima del poder de los deseos y tendencias naturales, por encima de las tentaciones que inducen a pecar. Dios desea que seamos felices, y nos ha dado los preceptos de la ley para que obedeciéndolos tengamos gozo.

Cuando la ley fue proclamada desde el Sinaí, Dios hizo conocer a los hombres la santidad de su carácter, para que por el contraste pudiesen ver cuán pecaminoso era el propio. La ley fue dada para convencerlos de pecado, y revelar su necesidad de un Salvador. Haría esto al ser aplicados sus principios al corazón por el Espíritu Santo. Todavía tiene que hacer esta obra. En la vida de Cristo son aclarados los principios de la ley; y al tocar el corazón el Espíritu Santo de Dios, al revelar la luz de Cristo a los hombres la necesidad que ellos tienen de su sangre purificadora y de su justicia justificadora, la ley sigue siendo un agente para atraernos a Cristo, a fin de que seamos justificados por la fe. ‘La ley de Jehová es perfecta, que vuelve el alma’ (Salmos 19:7).”

DTG pg. 621.1 – “‘En mi nombre,’ ordenó Cristo a sus discípulos que orasen. En el nombre de Cristo han de permanecer siguiéndole delante de Dios. Por el valor del sacrificio hecho por ellos, son estimables a los ojos del Señor. A causa de la imputada justicia de Cristo, son tenidos por preciosos. Por causa de Cristo, el Señor perdona a los que le temen. No ve en ellos la vileza del pecador. Reconoce en ellos la semejanza de su Hijo en quien creen.

El Señor se chasquea cuando su pueblo se tiene en estima demasiado baja. Desea que su heredad escogida se estime según el valor que él le ha atribuido. Dios la quería; de lo contrario no hubiera mandado a su Hijo a una empresa tan costosa para redimirla. Tiene empleo para ella y le agrada cuando le dirige las más elevadas demandas a fin de glorificar su nombre. Puede esperar grandes cosas si tiene fe en sus promesas.”

10. Reconocida por los resultados de su obra

El 2014 la revista Smithsonian nombró a Ellen G. White entre los 100 americanos más significativos de todos los tiempos.

La lista de Smithsonian se basa en el trabajo de los ingenieros de sistema Steven Skiena y Charles B. Ward, quienes analizaron cantidades masivas de información sobre reputación histórica de la enciclopedia online en inglés Wikipedia (la cual alberga más de 840.000 páginas dedicadas a personajes de todos los tiempos y lugares), y también de los más de 15 millones de libros que Google ha escaneado.

La prensa de la prestigiosa Universidad de Cambridge publicó los resultados en un libro titulado “¿Quién es más grande? El Ranking de los personajes históricos.” Este análisis no se limitó a los Estados Unidos, sino a todas las figuras históricas de todo el mundo. El libro de la lista de los 100 más importantes comienza con Jesús como el número 1, y termina con el filósofo inglés John Locke en el 100.

Skiena y Ward desarrollaron un complejo algoritmo para clasificar figuras históricas por su importancia histórica, el cual ellos definen como “el resultado de las fuerzas sociales y culturales que actúan sobre la masa de logros de un individuo.”

Luego el Smithsonian pidió a Skiena y Ward una lista que contenga los personajes históricos más importantes que sólo sean norte americanos. De esta lista, Ellen G. White fue una de tan sólo 3 mujeres entre las figuras religiosas y una de las 22 mujeres en total.

Fuente: http://www.smithsonianmag.com/smithsonianmag/meet-100-most-significant-americans-all-time-180953341/

Fuente: http://spectrummagazine.org/article/jared-wright/2014/11/29/smithsonian-names-ellen-white-one-100-most-influential-americans-eve

Fuente: http://www.worldreligionnews.com/religion-news/christianity/11-religious-figures-named-amongst-100-significant-americans-time-smithsonian-magazine

Fuente: http://www.adventistreview.org/church-news/ellen-g.-white-named-among-100-most-significant-americans

El Dr. Roger W. Coon, en su libro “Un Regalo de Luz”, hizo una investigación en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos a principios de 1980. Sus hallazgos indican que la hna. White era en aquel entonces el cuarto autor más traducido de la historia, y que en aquel entonces sus libros habían sido traducidos a más de 117 idiomas. Ernest Hemingway, el único otro autor americano de aquella lista se encontraba de número 10. Ya que los tres primeros eran hombres, esto la convertía en la mujer más traducida de todos los tiempos y el autor americano más traducido de toda la historia. Esta lista no se limitaba a escritores cristianos o religiosos.

Actualmente Ellen G. White es considerada la escritora mujer más traducida en toda la historia de la literatura y el autor americano más traducido de todos los tiempos.

Fuente: http://www.whiteestate.org/about/egwbio.asp

Fuente: http://ellenwhite.org/content/file/ellen-white-most-translated-christian-author-america#document

Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Ellen_G._White#cite_note-FOOTNOTEWhite2000-10

Pero su obra más importante se encuentra en los más de 18 millones de adventistas del séptimo día alrededor del mundo hoy en día, más los millones que estuvieron antes de nosotros.

Fuente: https://www.adventist.org/en/information/statistics/article/go/-/seventh-day-adventist-world-church-statistics-2014/

Todos los adventistas del séptimo día somos los frutos de su ardua y abnegada labor.

2JT pg. 286.2 – “Júzguense los Testimonios por sus frutos. ¿Cuál es el espíritu de su enseñanza? ¿Cuál ha sido el resultado de su influencia? Todos los que desean hacerlo, pueden familiarizarse con los frutos de estas visiones. Durante diecisiete años, Dios ha considerado propio dejarlas sobrevivir y fortalecerlas contra la oposición y las fuerzas de Satanás, y la influencia de los agentes humanos que han ayudado a Satanás en su obra.

O está Dios enseñando a su iglesia, reprendiendo sus errores, fortaleciendo su fe, o no lo está haciendo. La obra es de Dios, o no lo es. Dios no hace nada en sociedad con Satanás. Mi obra lleva la estampa de Dios, o la del enemigo. No hay medias conclusiones en el asunto. Los Testimonios son del Espíritu de Dios, o del diablo.

A medida que el Señor se ha manifestado por el espíritu de profecía, han desfilado delante de mí lo pasado, lo presente y lo futuro. Me han sido mostrados rostros que nunca había visto, y años más tarde los conocí cuando los vi. He sido despertada de mi sueño con una sensación vívida de asuntos previamente presentados a mi mente; y he escrito a medianoche cartas que han cruzado el continente, y, llegando en un momento de crisis, han evitado gran desastre a la causa de Dios. Esta ha sido mi obra durante muchos años. Un poder me ha impelido a reprobar y reprender males en los cuales no había pensado. ¿Es esta obra de los últimos treinta y seis años de lo alto, o de abajo?

Cristo amonestó a sus discípulos:

‘Y guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, mas de dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Cógense uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol maleado lleva malos frutos. No puede el buen árbol llevar malos frutos, ni el árbol maleado llevar frutos buenos. Todo árbol que no lleva buen fruto, córtase y échase en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis’ (Mateo 7:15-20).

Esta es una prueba que todos pueden aplicar si quieren. Los que realmente desean conocer la verdad hallarán bastante evidencia para creer.”

11. No habla sus propias palabras, sino las palabras que Dios pone en su boca

2JT pg. 271.3 – “En ese tiempo había fanatismo entre algunos de los que habían creído el primer mensaje. Albergaban graves errores de doctrina y práctica, y algunos estaban dispuestos a condenar a todos los que no aceptasen sus opiniones. Dios me reveló esos errores en visión, y me mandó a sus hijos que erraban para declarárselos; pero al cumplir este deber encontré acerba oposición y oprobio.

Era una gran cruz para mí relatar a los que erraban lo que me había sido mostrado acerca de ellos. Me causaba gran angustia ver a otros afligidos o agraviados. Y cuando estaba obligada a declarar los mensajes, con frecuencia los suavizaba, y los hacía aparecer tan favorables para la persona como podía, y luego me apartaba a solas y lloraba en agonía de espíritu. Miraba a aquellos que tenían tan sólo su propia alma que cuidar, y pensaba que si me hallase en su condición, no murmuraría.

Era difícil relatar los claros y penetrantes testimonios que Dios me daba. Yo miraba ansiosamente el resultado, y si las personas reprendidas se levantaban contra el reproche y más tarde se oponían a la verdad, acudían estas preguntas a mi mente: ¿Di el mensaje como debía darlo? ¿No habría habido alguna manera de salvarlos? Y entonces oprimía mi alma tanta angustia que con frecuencia me parecía que la muerte sería una mensajera bienvenida, y la tumba un suave lugar de descanso.”

2JT pg. 272.1 – “No comprendía el peligro y el pecado de una conducta tal, hasta que en visión fui llevada a la presencia de Jesús. Me miraba con ceño, y apartó su rostro de mí. Es imposible describir el terror y la agonía que sentí entonces. Caí sobre mi rostro delante de él, pero no pude pronunciar una sola palabra. ¡Oh, cuánto anhelaba estar amparada y oculta de ese ceño terrible! Entonces pude comprender, en cierto grado, cuáles serán los sentimientos de los perdidos cuando clamen a los montes y a las peñas: ‘Caed sobre nosotros y escondednos de la cara de Aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero’ (Apocalipsis 6:16).

Pronto un ángel me ordenó que me levantara, y difícilmente puede describirse la escena que vieron mis ojos. Delante de mí había una compañía cuyos cabellos y ropas estaban desgarrados, y cuyos rostros eran el mismo retrato de la desesperación y el horror. Se acercaron a mí y restregaron sus ropas contra las mías. Al mirar mis vestidos, vi que estaban manchados de sangre. Volví a caer como muerta a los pies de mi ángel acompañante. No podía presentar una sola excusa y anhelaba estar lejos de ese lugar santo.

El ángel me alzó y dijo: ‘Este no es tu caso ahora, pero esta escena ha pasado delante de ti para hacerte saber cuál será tu situación si descuidas el declarar a otros lo que el Señor te ha revelado.’ Con esta solemne amonestación presente, salí a decir a la gente las palabras de reproche e instrucción que Dios me diera.”

12. No se envía a sí misma, sino que es enviada por Dios

2JT pg. 272.2 – “Pronto un ángel me ordenó que me levantara, y difícilmente puede describirse la escena que vieron mis ojos. Delante de mí había una compañía cuyos cabellos y ropas estaban desgarrados, y cuyos rostros eran el mismo retrato de la desesperación y el horror. Se acercaron a mí y restregaron sus ropas contra las mías. Al mirar mis vestidos, vi que estaban manchados de sangre. Volví a caer como muerta a los pies de mi ángel acompañante. No podía presentar una sola excusa y anhelaba estar lejos de ese lugar santo.

El ángel me alzó y dijo: ‘Este no es tu caso ahora, pero esta escena ha pasado delante de ti para hacerte saber cuál será tu situación si descuidas el declarar a otros lo que el Señor te ha revelado.’ Con esta solemne amonestación presente, salí a decir a la gente las palabras de reproche e instrucción que Dios me diera.”

13. Debe satisfacer o cumplir con Dt. 18:9-12

Ellen G. White satisface los requerimientos de Deuteronomio 18:9-12.

14. Escribe las palabras que Dios le ordena

2JT pg. 296.1 – “Así también, en muchos casos Dios me ha dado luz acerca de los defectos peculiares de carácter de ciertos miembros de la iglesia y de los riesgos que corren las personas y la causa si estos defectos no se suprimen. En determinadas circunstancias hay peligro de que las malas tendencias se desarrollen mucho y se confirmen, perjudicando la causa de Dios y arruinando a la persona afectada.

A veces cuando peligros especiales amenazan la causa de Dios o a individuos en particular, me llega una comunicación del Señor, en sueño o visión nocturna, y estos casos me son presentados vívidamente. Oigo una voz que me dice: ‘Levántate y escribe; estas almas están en peligro.’

Obedezco al impulso del Espíritu de Dios y mi pluma describe su verdadera condición. Durante mis viajes, al encontrarme delante de los hermanos en diferentes lugares, el Espíritu del Señor me recuerda claramente los casos que se me mostraron y revive el asunto que vi anteriormente.”

15. No se jacta de su propia sabiduría

Al principio de sus visiones Ellen G. White pidió humildad y ser preservada del ensalzamiento propio.

2JT pg. 271.2 – “Rogué entonces que si debía ir y relatar lo que el Señor me había mostrado, fuese preservada del ensalzamiento indebido. Dijo el ángel: ‘Tus oraciones han sido oídas, y serán contestadas. Si ese mal que temes te amenaza, la mano de Dios se extenderá para salvarte; por la aflicción te atraerá a sí, y conservará tu humildad. Comunica el mensaje fielmente. Persevera hasta el fin y comerás del fruto del árbol de la vida y beberás del agua de la vida’.”

PE pg. 20.2 – “Al salir de esta visión, me sentí sumamente conturbada. Estaba muy delicada de salud y sólo tenía 17 años. Sabía que muchos habían caído por el engreimiento, y que si me ensalzaba en algo, Dios me abandonaría, y sin duda alguna yo me perdería. Recurrí al Señor en oración y le rogué que pusiese la carga sobre otra persona. Me parecía que yo no podría llevarla. Estuve postrada sobre mi rostro mucho tiempo, y la única instrucción que pude recibir fue: ‘Comunica a otros lo que te he revelado.’

En la siguiente visión que tuve, rogué fervorosamente al Señor que, si debía ir y relatar lo que me había mostrado, me guardase del ensalzamiento. Entonces me reveló que mi oración era contestada y que si me viese en peligro de engreírme, su mano se posaría sobre mí, y me vería aquejada de enfermedad. Dijo el ángel: ‘Si comunicas fielmente los mensajes y perseveras hasta el fin, comerás del fruto del árbol de la vida y beberás del agua del río de vida’.”

2JT pg. 297.1 – “Pocos tienen una noción exacta de lo que abarca la palabra cristiano. Es ser semejante a Cristo, es hacer el bien en favor de los demás, es estar desprovisto de egoísmo y que nuestras vidas estén marcadas por actos de desinteresada generosidad. El Redentor deposita las almas en los brazos de los miembros de la iglesia, para que las cuiden abnegadamente y las preparen para el Cielo, y para que de ese modo se conviertan en colaboradores suyos.

Pero la iglesia demasiado a menudo los arroja al campo de batalla del diablo. Algún miembro de iglesia dice: ‘No es mi deber’, y se excusa con alguna trivialidad. ‘Bueno -dice otro-, tampoco es mi deber’, y por último no es deber de nadie y el alma queda abandonada para perecer.

Es deber de todo cristiano dedicarse a esta empresa de abnegación y sacrificio. ¿No es capaz Dios de acrecentar sus graneros y aumentar sus rebaños, de manera que en lugar de pérdida haya ganancia? ‘Hay quienes reparten, y les es añadido más; y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza’ (Proverbios 11:24).”

1MS pg. 39.1 – “Nunca he pretendido ser profetisa. Si otros me llaman así, no les discuto. Pero mi obra ha abarcado tantos aspectos, que no puedo llamarme sino mensajera, enviada para dar un mensaje del Señor a su pueblo y para ocuparme de cualquier actividad que él me señale.”

16. Dios le revela el pasado, el presente y lo porvenir

A Ellen G. White le fue revelado visiones sobre el pasado de las cuales podemos leer en libros como “Patriarcas y Profetas” y “Profetas y Reyes.” Y revelaciones del pasado, presente y futuro en libros como “Primeros Escritos” y “El Conflicto de los Siglos.”

2JT pg. 286.4 – “A medida que el Señor se ha manifestado por el espíritu de profecía, han desfilado delante de mí lo pasado, lo presente y lo futuro. Me han sido mostrados rostros que nunca había visto, y años más tarde los conocí cuando los vi. He sido despertada de mi sueño con una sensación vívida de asuntos previamente presentados a mi mente; y he escrito a medianoche cartas que han cruzado el continente, y, llegando en un momento de crisis, han evitado gran desastre a la causa de Dios. Esta ha sido mi obra durante muchos años. Un poder me ha impelido a reprobar y reprender males en los cuales no había pensado. ¿Es esta obra de los últimos treinta y seis años de lo alto, o de abajo?”

1MS pg. 41.2 – “A veces soy llevada muy lejos en lo futuro, y se me muestra lo que ha de suceder. Luego otra vez se me muestran cosas que han ocurrido en lo pasado. Después de que salgo de la visión, no recuerdo inmediatamente todo lo que he visto y el asunto no es tan claro delante de mí hasta que escribo. Entonces la escena surge delante de mí como fue presentada en visión y puedo escribir con libertad. A veces las cosas que he visto están ocultas de mí después que salgo de la visión y no puedo recordarlas hasta que soy llevada delante de una congregación donde se aplica la visión. Entonces vienen con fuerza a mi mente las cosas que he visto. Dependo tanto del Espíritu del Señor para relatar o escribir una visión como para tenerla. Es imposible que yo recuerde cosas que me han sido mostradas a menos que el Señor las haga surgir delante de mí en el momento que a él le place que yo las relate o escriba.”

Ellen G. White nunca pretendió ser infalible.

1MS pg. 42.2 – “Tenemos muchas lecciones que aprender y muchísimas que desaprender. Sólo Dios y el cielo son infalibles. Quedarán chasqueados los que piensan que nunca tendrán que abandonar un punto de vista favorito, que nunca tendrán la ocasión de cambiar una opinión. Mientras nos aferremos a nuestras propias ideas y opiniones con persistencia determinada, no podremos tener la unidad por la cual oró Cristo.

Acerca de la infalibilidad, nunca pretendí tenerla. Sólo Dios es infalible. Su palabra es verdad y en él no hay cambio ni sombra de variación.”

17. Es posible que en ocasiones Dios le hable cara a cara

Dios nunca habló a Ellen G. White cara a cara, de la manera que Dios habló con Moisés o Jacob.

18. Lleva al pueblo al reconocimiento de la ley de Dios y su deber de obedecer ( y las consecuencias de la desobediencia)

DMJ pg. 48.5 – “Siempre que los hombres escogen su propia senda, se oponen a Dios. No tendrán lugar en el reino de los cielos, porque guerrean contra los mismos principios del cielo. Al despreciar la voluntad de Dios, se sitúan en el partido de Satanás, el enemigo de Dios y de los hombres. No por una palabra, ni por muchas palabras, sino por toda palabra que ha hablado Dios, vivirá el hombre. No podemos despreciar una sola palabra, por pequeña que nos parezca, y estar libres de peligro. No hay en la ley un mandamiento que no sea para el bienestar y la felicidad de los hombres, tanto en esta vida como en la venidera.

Al obedecer la ley de Dios, el hombre queda rodeado de un muro que lo protege del mal. Quien derriba en un punto esta muralla edificada por Dios destruye la fuerza de ella para protegerlo, porque abre un camino por donde puede entrar el enemigo para destruir y arruinar.

Al osar despreciar la voluntad de Dios en un punto, nuestros primeros padres abrieron las puertas a las desgracias que inundaron el mundo. Toda persona que siga su ejemplo cosechará resultados parecidos. El amor de Dios es la base de todo precepto de su ley, y el que se aparte del mandamiento labra su propia desdicha y su ruina.”

1MS pg. 282.1 – “Pablo no presentó ni la ley moral ni la ceremonial como los ministros de hoy se atreven a hacer. Algunos fomentan tal antipatía por la ley de Dios, que están dispuestos a hacer cualquier cosa para atacarla y estigmatizarla. Así ellos desprecian y desdeñan la majestad y gloria de Dios.

La ley moral nunca fue un símbolo o una sombra. Existía antes de la creación del hombre y durará mientras permanezca el trono de Dios. Dios no podía cambiar ni alterar un solo precepto de su ley a fin de salvar al hombre, pues la ley es el fundamento de su gobierno. Es inmutable, inalterable, infinita y eterna.

A fin de que el hombre fuera salvado y se mantuviera el honor de la ley, fue necesario que el Hijo de Dios se ofreciera a sí mismo como sacrificio por los pecados. El que no conoció pecado se hizo pecado por nosotros. Murió por nosotros en el Calvario. Su muerte muestra el admirable amor de Dios por el hombre y la inmutabilidad de su ley.”

PR pg. 222.2 – “En toda época, la transgresión de la ley de Dios fue seguida por el mismo resultado. En los días de Noé, cuando se violó todo principio del bien hacer, y la iniquidad se volvió tan arraigada y difundida que Dios no pudo soportarla más, se promulgó el decreto: ‘Raeré los hombres que he criado de sobre la faz de la tierra’ (Génesis 6:7). En los tiempos de Abrahán, el pueblo de Sodoma desafió abiertamente a Dios y a su ley; y se manifestó la misma perversidad, la misma corrupción y la misma sensualidad desenfrenada que habían distinguido al mundo antediluviano. Los habitantes de Sodoma sobrepasaron los límites de la tolerancia divina, y contra ellos se encendió el fuego de la venganza.”

En conclusión, a pesar de que Ellen G. White nunca se identificó como profeta, ella cumple con todos los requerimientos de un verdadero profeta de Dios.

Características del Falso Profeta

Mateo 7:15 – “Y guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, mas de adentro son lobos rapaces.”

Mateo 24:11, 24 – “Y muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y darán señales grandes y prodigios; de tal manera que engañarán, si es posible, aun a los escogidos.”

1 Juan 4:1 – “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas son salidos en el mundo.”

1. Se opone a la Palabra de Dios

Palabra de Dios:

Éxodo 2:16-17 – “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás; Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás.”

Palabra de Satanás, en contra de la Palabra de Dios:

Éxodo 3:4-5 – “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal.”

Palabra de Dios Padre:

Mateo 3:17 – “Y he aquí una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo contentamiento.”

Palabra de Satanás, en contra de la Palabra de Dios:

Mateo 4:3, 6 – “Y llegándose a él el tentador, dijo: Si eres el Hijo de Dios, di que estas piedras se hagan pan. Y le dice: Si eres el Hijo de Dios, échate abajo; que escrito está: A sus ángeles mandará por ti, y te alzarán en las manos, para que nunca tropieces con tu pie en piedra.”

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2. Induce a la idolatría

El falso profeta induce a la idolatría y aparta al pueblo del Dios Creador de los cielos y de la tierra. También enseña al pueblo a depender de su justicia propia, le lleva a mirarse a sí mismo para buscar salvación.

Deuteronomio 13:1-5 – “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te diere señal o prodigio, y acaeciere la señal o prodigio que él te dijo, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; No darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños: porque Jehová vuestro Dios os prueba, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis, y a él temeréis, y guardaréis sus mandamientos, y escucharéis su voz, y a él serviréis, y a él os allegaréis. Y el tal profeta o soñador de sueños, ha de ser muerto; por cuanto trató de rebelión contra Jehová vuestro Dios, que te sacó de tierra de Egipto, y te rescató de casa de siervos, y de echarte del camino por el que Jehová tu Dios te mandó que anduvieses: y así quitarás el mal de en medio de ti.”

3. Habla en nombre de Dios, sin que Dios le haya dicho o revelado

Jeremías 28:1-3, 15-17 – “Y aconteció en el mismo año, en el principio del reinado de Sedechías rey de Judá, en el año cuarto, en el quinto mes, que Hananías hijo de Azur, profeta que era de Gabaón, me habló en la casa de Jehová delante de los sacerdotes y de todo el pueblo, diciendo: Así habló Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: Quebranté el yugo del rey de Babilonia… Entonces dijo el profeta Jeremías a Hananías profeta: Ahora oye, Hananías; Jehová no te envió, y tú has hecho confiar a este pueblo en mentira. Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo te envío de sobre la haz de la tierra: morirás en este año, porque hablaste rebelión contra Jehová. Y en el mismo año murió Hananías en el mes séptimo.”

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4. Contradice al verdadero profeta

El falso profeta contradice al verdadero, pero el verdadero profeta no debe temer del falso.

Las palabras del verdadero profeta:

Jeremías 25:8-12 – “Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos: Por cuanto no habéis oído mis palabras, he aquí enviaré yo, y tomaré todos los linajes del aquilón, dice Jehová, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo… y los destruiré, y pondrélos por escarnio, y por silbo, y en soledades perpetuas…”

Mientras que las palabras del falso profeta: Jeremías 28:1-4, 11.

5. Se envía a sí mismo

Jeremías 14:13-16 – “Y yo dije: Ah! Ah! Señor Jehová! He aquí que los profetas les dicen: No veréis cuchillo, ni habrá hambre en vosotros, sino que en este lugar os daré paz verdadera. Díjome entonces Jehová: Falso profetizan los profetas en mi nombre: no los envié, ni les mandé, ni les hablé: visión mentirosa, y adivinación, y vanidad, y engaño de su corazón os profetizan. Por tanto así ha dicho Jehová sobre los profetas que profetizan en mi nombre, los cuales yo no envié, y que dicen, cuchillo ni hambre habrá en esta tierra: con cuchillo y con hambre serán consumidos esos profetas.”

Jeremías 23:21 – “No envié yo aquellos profetas, y ellos corrían: yo no les hablé, y ellos profetizaban.”

Jeremías 27:14-18 – “No oigáis las palabras de los profetas que os hablan, diciendo: No serviréis al rey de Babilonia; porque os profetizan mentira. Porque yo no los envié, dice Jehová, y ellos profetizan falsamente en mi nombre, para que yo os arroje, y perezcáis, vosotros y los profetas que os profetizan…”

Jeremías 29:8-9 – “Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni miréis a vuestros sueños que soñáis. Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre: no los envié, ha dicho Jehová.”

Jeremías 23:16 – “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan: os hacen desvanecer; hablan visión de su corazón, no de la boca de Jehová.”

Ezequiel 13:6-10 – “Vieron vanidad y adivinación de mentira. Dicen: Ha dicho Jehová; y Jehová no los envió: y hacen esperar que se confirme la palabra. ¿No habéis visto visión vana, y no habéis dicho adivinación de mentira, por cuanto decís, dijo Jehová; no habiendo yo hablado? Por tanto, así ha dicho el Señor Jehová: por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo contra vosotros, dice el Señor Jehová. Y será mi mano contra los profetas que ven vanidad, y adivinan mentira: no serán en la congregación de mi pueblo, ni serán escritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán; y sabréis que yo soy el Señor Jehová. Por tanto, y por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo, paz, no habiendo paz; y el uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la encostraban con lodo suelto.”

6. Habla de paz cuando no hay paz

Jeremías 8:10-11 – “Por tanto daré a otros sus mujeres, y sus heredades a quien las posea: porque desde el chico hasta el grande cada uno sigue la avaricia, desde el profeta hasta el sacerdote todos hacen engaño. Y curaron el quebrantamiento de la hija de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.”

1 Tesalonicenses 5:3 – “Que cuando dirán, paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente, como los dolores a la mujer preñada; y no escaparán.”

Ezequiel 13:10 – “Por tanto, y por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo, paz, no habiendo paz; y el uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la encostraban con lodo suelto.”

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7. Profetizan mentira y hacen confiar al pueblo en mentira

Jeremías 5:31 – “Los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué pues haréis a su fin?”

Jeremías 23:13, 25-26 – “Y en los profetas de Samaria he visto desatinos: profetizaban en Baal, e hicieron errar a mi pueblo Israel. Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé. ¿Hasta cuándo será esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazón?”

Jeremías 27:9-10 – “Y vosotros no prestéis oído a vuestros profetas, ni a vuestros adivinos, ni a vuestros sueños, ni a vuestros agoreros, ni a vuestros encantadores, que os hablan diciendo: No serviréis al rey de Babilonia. Porque ellos os profetizan mentira, para haceros alejar de vuestra tierra, y para que yo os arroje y perezcáis.”

Ezequiel 22:28 – “Y sus profetas revocaban con lodo suelto, profetizándoles vanidad, y adivinándoles mentira, diciendo: Así ha dicho el Señor Jehová; y Jehová no había hablado.”

Jeremías 23:30-31 – “Por tanto, he aquí yo contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de su más cercano. He aquí yo contra los profetas, dice Jehová, que endulzan sus lenguas, y dicen: El ha dicho.”

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8. No descubre al pueblo su pecado

Lamentaciones 2:14 – “Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; y no descubrieron tu pecado para estorbar tu cautiverio, sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.”

9. Habla palabras que Dios no le dijo como palabra de Dios y miente

Deuteronomio 18:20-22 – “Empero el profeta que presumiere hablar palabra en mi nombre, que yo no le haya mandado hablar, o que hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta morirá. Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no hubiere hablado? Cuando el profeta hablare en nombre de Jehová, y no fuere tal cosa, ni viniere, es palabra que Jehová no ha hablado: con soberbia la habló aquel profeta: no tengas temor de él.”

Jeremías 23:30-40 – “Por tanto, he aquí yo contra los profetas, dice Jehová, que hurtan mis palabras cada uno de su más cercano. He aquí yo contra los profetas, dice Jehová, que endulzan sus lenguas, y dicen: El ha dicho. He aquí yo contra los que profetizan sueños mentirosos, dice Jehová y contáronlos, e hicieron errar a mi pueblo con sus mentiras y con sus lisonjas, y yo no los envié, ni les mandé; y ningún provecho hicieron a este pueblo, dice Jehová…”

Isaías 9:15 – “El viejo y venerable de rostros es la cabeza: el profeta que enseña mentira, este es la cola.”

Jeremías 6:13 – “Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande de ellos, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores.”

Sofonías 3:4 – “Sus profetas, livianos, hombres prevaricadores: sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley.”

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10. No ama a Cristo y llama la atención del pueblo a sí mismo

Hechos 20:30 – “Y de vosotros mismo se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí.”

1 Juan 4:3 – “Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios: y éste es el espíritu del anticristo, del cual vosotros habéis oído que ha de venir, y que ahora ya está en el mundo.”

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Que Dios los bendiga.

 

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