Daniel – Estudio del Capítulo 7

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El tema principal del capítulo

El tema principal del capítulo 7 es:

SEGUNDA LINEA PROFÉTICA: RESTAURACIÓN DEL REY

En el capítulo 2 vimos la primera línea profética: primero vino la restauración del reino. En este capítulo vamos a estudiar la siguiente restauración: la restauración del rey.

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“En el primer año de Belsasar, rey de Babilonia”

Como hemos venido estudiando en el libro de Daniel, el primer versículo es muchas veces clave para descifrar el tema que se va a tratar. Desde el primer versículo de este capítulo se utiliza la palabra “rey” y se nos da la primer pista de que este capítulo va a tratar sobre un rey.

Cronológicamente este capítulo 7 le antecede al capítulo 5 y al capítulo 6. Este debería ser el capítulo 5, pero más adelante vamos a ver porqué Dios organizó el libro de Daniel con este orden.

La visión

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Daniel tiene una visión en este capítulo.

Daniel va a escribir y posteriormente va a relatar la visión a sus compañeros.

“Daniel dijo” – Daniel contó.

EN DANIEL 7 SOLO VA A HABER VISION

Miraba yo en visión de noche”

“Cuatro vientos combatían en el gran mar.”

Vientos

La Biblia nos tiene que explicar el significado de vientos:

Jeremías 51:1-2 – “yo levanto sobre Babilonia, y sobre sus moradores que se levantan contra mí, un viento destruidor. Y enviaré a Babilonia aventadores que la avienten, y vaciarán su tierra.” – Guerra.

Santiago 4:1 – “¿De dónde vienen las guerras y de dónde vienen los pleitos entre vosotros? ¿No surgen de vuestras mismas pasiones que combaten en vuestros miembros?”

Guerras, pleitos y pasiones.

Cuando la pasión domina, el hombre quiere matar.

Apocalipsis 7:1 – “cuatro ángeles sobre cuatro ángulos de la tierra que detenían los cuatro vientos de la tierra para que no soplase viento alguno sobre la tierra”

En este versículo del Apocalipsis el viento está relacionado con los 4 ángulos de la tierra: Norte, sur, este, oeste – son 4 puntos cardinales.

Los ángeles están deteniendo los vientos para que no haya guerra en el mundo.

Mateo 24:31 – “juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos” – lo mismo que en Apocalipsis 7:1 – se refiere a los 4 puntos cardinales del planeta tierra.

Viento: Significa pasión y guerra; pero también tiene una relación con 4 puntos cardinales de la tierra.

Veamos el comentario de Ellen G. White acerca de Apocalipsis 7:1 – “Para que no soplase viento alguno”

CS pg. 672.0 (600.1) – “Cuando él (Cristo) abandone el santuario, las tinieblas envolverán a los habitantes de la tierra. Durante ese tiempo terrible, los justos deben vivir sin intercesor, a la vista del santo Dios. Nada refrena ya a los malos y satanás domina por completo a los impenitentes empedernidos.

La paciencia de Dios ha concluido. El mundo ha rechazado su misericordia, despreciado su amor y pisoteado su ley; Los impíos han dejado concluir su tiempo de gracia; el Espíritu de Dios, al que se opusieron obstinadamente, acabó por apartarse de ellos. Desamparados ya de la gracia divina, están a merced de satanás, el cual sumirá entonces a los habitantes de la tierra en una gran tribulación final.

Como los ángeles de Dios dejen ya de contener los vientos violentos de las pasiones humanas, todos los elementos de contención se desencadenarán. El mundo entero será envuelto en una ruina más espantosa que la que cayó antiguamente sobre Jerusalén.”

Ellen G. White relaciona también, al igual que Santiago, al viento con la pasión.

El mar

¿Qué simboliza el “mar” que Daniel ve en la visión?

Apocalipsis 17:15 – “Las aguas que has visto donde se sienta la ramera, son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas.”

CS pg. 493.0 (435.1) – “En Apocalipsis 17, un ángel explicó que las aguas representan pueblos y naciones y lenguas (Apocalipsis 17:15). Los vientos simbolizan luchas. Los cuatro vientos del cielo que combatían en la gran mar representan los terribles dramas de conquista y revolución por los cuales los reinos alcanzaron el poder.”

Mar: Significa pueblos, naciones.

Las bestias 

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Daniel ve cuatro bestias que suben en orden sucesivo del mar.

¿Qué significan las bestias?

Marcos 4:30-31 – “¿A qué haremos semejante el reino de Dios? ¿o con qué parábola le compararemos? Es como el grano de mostaza, que, cuando se siembra en la tierra, es la más pequeña de todas las simientes que hay en la tierra. Mas después de sembrado, sube, y se hace la mayor de todas las legumbres, y echa grandes ramas, de tal manera que las aves del cielo puedan morar bajo su sombra.”

PVGM pg. 54.2 – “El germen que se halla en la semilla crece en virtud del desarrollo del principio de vida que Dios ha implantado en él. Su desarrollo no depende del poder humano. Tal ocurre con el reino de Cristo. Es una nueva creación. Sus principios de desarrollo son opuestos a los que rigen los reinos de este mundo. Los gobiernos terrenales prevalecen por la fuerza física; mantienen su dominio por la guerra; pero el Fundador del nuevo reino es el Príncipe de Paz.

El Espíritu Santo representa a los reinos del mundo bajo el símbolo de bestias fieras de rapiña; pero Cristo es el ‘Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo’ (Juan 1:29). En su plan de gobierno no hay empleo de fuerza bruta para forzar la conciencia. Los judíos esperaban que el reino de Dios se estableciese en la misma forma que los reinos del mundo. Para promover la justicia ellos recurrieron a las medidas externas. Trazaron métodos y planes. Pero Cristo implanta un principio. Inculcando la verdad y la justicia, contrarresta el error y el pecado.”

Las bestias: Como veremos más adelante, simbolizan a los reinos de este mundo.

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Las bestias no subieron del mar al mismo tiempo, subieron siguiendo un orden cronológico: “La primera,” “y he aquí otra segunda,” “después de esto he aquí otra,” “y he aquí la cuarta.”

La primera bestia

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“La primera era como un león y tenía alas de águila. Yo estaba mirando, hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo. Luego se quedó erguida sobre los pies, a manera de hombre, y le fue dado un corazón de hombre.”

La primera bestia
La primera bestia

La descripción nos dice que a la primera bestia que era un león, sus alas fueron arrancadas, pero luego la bestia fue levantada del suelo y le fue dado un corazón de hombre.

Esta descripción concuerda con la conversión del rey Nabucodonosor en el capítulo 4:

En la sentencia al rey Nabucodonosor: “sea cambiado su corazón de hombre; séale dado un corazón de animal” de Daniel 4:16 se refiere a la pérdida de la razón y de la gloria de Nabucodonosor.

De igual manera la descripción de Daniel 4:14 – “Derribad el árbol y cortad sus ramas” – concuerda con la descripción de las “alas arrancadas” o cortadas.

En la explicación de Daniel 4:22 – Daniel relaciona estos símbolos con Nabucodonosor y Babilonia: “eres tú mismo, oh rey…. Tu grandeza ha crecido… tu dominio hasta los confines de la tierra” – es decir, se identifica a Nabucodonosor y su reino con el árbol. Y se identifica a las ramas cortadas y al corazón de hombre a corazón de bestia con la pérdida de la razón y la gloria: “echado de entre los hombres, y junto con los animales del campo.”

Es decir, las alas cortadas de Daniel 7:4, al igual al tronco y ramas cortadas del árbol, simboliza que el rey perdió la razón y la gloria por un tiempo pero después “fue levantada del suelo, y le fue dado un corazón de hombre” (Daniel 7:4), lo cual se cumplió después de siete tiempos en Daniel 4:36 – “me fue devuelta la razón, y mi dignidad y mi esplendor volvieron a mí para gloria de mi reino… Yo fui restituido a mi reino…”

En la historia de Nabucodonosor en el capítulo 4 se nos dio por medio de símbolos el significado de la verdadera conversión. Antes de ser un verdadero cristiano tenemos un corazón de bestia. Por eso, como Cristo dijo, debemos de “nacer de nuevo” (Juan 3:7). En la verdadera conversión Dios debe cambiar nuestro corazón de bestia por un corazón de hombre. Dios nos debe dar un nuevo corazón, un corazón que sea capaz de amar (Romanos 13:10; Juan 5:42).

Por tanto:

Daniel 7:4 – “alas arrancadas” = Daniel 4:14 – “cortad sus ramas”

Daniel 7:4 – “fue levantada, y le fue dado un corazón de hombre” = Daniel 4:16 – “sea cambiado su corazón de hombre; séale dado un corazón de animal”; Daniel 4:22 – “eres tú mismo, oh reytu dominio”; Daniel 4:36 – “Yo fui restituido a mi reino.”

La primera bestia: Reino de Nabucodonosor (Babilonia) = la cabeza de oro (Daniel 2:32, 37, 38).

La segunda bestia

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“Y he aquí que otra bestia, semejante a un oso, se levantó a su lado. Tenía en su boca tres costillas entre sus dientes, y le fue dicho así: ¡Levántate; devora mucha carne!”

La segunda bestia
La segunda bestia

En Daniel 5:28 identificamos al reino de los Medos y Persas como el siguiente reino después de Babilonia.

Por tanto:

Daniel 7:5 = Daniel 5:28

La segunda bestia: El reino de Medo-Persia = los pechos y brazos de plata (Daniel 2:32).

La tercera bestia

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“Después de esto yo miraba, y he aquí otra bestia, como un leopardo, que tenía en sus espaldas cuatro alas de ave. Esta bestia también tenía cuatro cabezas, y le fue dado dominio.”

La tercera bestia
La tercera bestia

Por tanto:

Daniel 7:6 – “le fue dado dominio” = “dominará” (Daniel 2:39)

La tercera bestia: Es el Tercer Reino o “reino inferior” (Daniel 2:39) y “muslos de bronce” (Daniel 2:32)

La cuarta bestia

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“Después de esto miraba las visiones de la noche, y he aquí una cuarta bestia terrible y espantosa, fuerte en gran manera. Esta tenía grandes dientes de hierro. Devoraba y desmenuzaba y pisoteaba las sobras con sus pies. Era muy diferente de todas las bestias que habían aparecido antes de ella…”

La cuarta bestia
La cuarta bestia

Por tanto:

Daniel 7:7 – “unos dientes grandes de hierro” = “piernas de hierro” (Daniel 2:40)

La cuarta bestia: Es el Cuarto Reino “fuerte como el hierro” (Daniel 2:40)

Los diez cuernos

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“y tenía diez cuernos”

Los diez cuernos
Los diez cuernos

Se describe a la cuarta bestia teniendo diez cuernos. Esta descripción corresponde a la descripción de los pies de la estatua del capítulo 2 que tiene diez dedos “en parte hierro y en parte barro cocido”: el reino dividido.

Por tanto:

Daniel 7:7 – “diez cuernos” = diez dedos de los pies “en parte hierro y en parte barro cocido” (Daniel 2:42)

“Y por ser los dedos de los pies en parte hierro y en parte barro cocido, así el reino será en parte fuerte y en parte frágil” (Daniel 2:42).

Los diez cuernos: Representan al reino dividido – “se mezclarán por medio de alianzas humanas, pero no se pegarán el uno con el otro, así como el hierro no se mezcla con el barro” (Daniel 2:42-43)

El cuerno pequeño

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“Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno, uno pequeño, crecía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres de los cuernos anteriores. Y he aquí que en este cuerno había ojos, como de hombre, y una boca que hablaba arrogancias.”

El cuerno pequeño
El cuerno pequeño

Hasta ahora, hemos ido viendo reinos que concuerdan con la base que se estableció en el capítulo 2. Pero en este capítulo vemos aparecer un nuevo reino en el esquema cronológico de Daniel: el cuerno pequeño.

En la descripción se establece que este reino surge cronológicamente después de los diez cuernos, y en el mismo territorio geográfico de los diez cuernos, ya que “crecía entre ellos” hasta que finalmente llegó al poder cuando “delante de él fueron arrancados tres de los cuernos anteriores,” lo que indica que este reino ejerce un poder político o civil, al igual que el resto de los otros reinos.

Una escena de JUICIO

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“Esta mirando hasta que fueron puestos unos tronos, y se sentó un Anciano de Días. Su vestidura era blanca como la nieve, y el cabello de su cabeza era como la lana limpia. Su trono era como llama de fuego; y sus ruedas, fuego ardiente.”

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“Un río de fuego procedía y salía de delante de él. Miles de miles le servían, y millones de millones estaban de pie delante de él. El tribunal se sentó, y los libros fueron abiertos.”

El Anciano de Días, los libros abiertos y los millares de millares en el Juicio.
El Anciano de Días, los libros abiertos y los millares de millares en el Juicio.

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Después de la escena de Juicio viene una escena de destrucción:

“su cuerpo fue destrozado y entregado para ser quemado en el fuego,” esta escena equivale a la escena del capítulo 2: “fue también desmenuzado el hierro, el barro cocido, el metal, la plata y el oro” (Daniel 2:34-35).

La destrucción debe ocurrir después del milenio:

“El prendió al dragón, aquella serpiente antigua quien es el diablo y Satanás, y le ató por mil años… Y vi tronos; y se sentaron sobre ellos, y se les concedió hacer juicio. Y vi las almas de los degollados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. Ellos no había adorado a la bestia ni a su imagen, ni tampoco recibieron su marca en sus frentes ni en sus manos. Ellos volvieron a vivir y reinaron con Cristo por mil años. Pero los demás muertos no volvieron a vivir, sino hasta que se cumplieran los mil años. Esta es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre éstos la segunda muerte no tiene ningún poder; sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por los mil añosCuando se cumplan los mil años, Satanás será soltado de su prisión… Y el diablo que los engañaba fue lanzado al lago de fuego y azufre… Vi también a los muertos, grandes y pequeños, que estaban de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos. Y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida. Y los muertos fueron juzgados a base de las cosas escritas en los libros, de acuerdo a sus obras… y fueron juzgados, cada uno según sus obras… Esta es la muerte segunda, el lago de fuego. Y el que no fue hallado inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.” (Apocalipsis 20:2-7, 10, 12-15)

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“pero les fue dada prolongación de vida, hasta un tiempo definido.”

Como veremos más adelante, las doctrinas y acciones de estas bestias fueron prolongadas por un tiempo definido. Lo que estas bestias hicieron y el espíritu diabólico que les llevó a hacerlo fue prolongado. No estamos hablando de prolongación de vida a un ser humano o a un reino específico.

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Hasta que finalmente a la escena de Juicio llego uno como “Hijo del Hombre,” “llegó hasta el Anciano de Días, y le presentaron delante de él.”

Cristo ante Dios Padre en el Lugar Santísimo del Santuario Celestial en el JUICIO.
Cristo ante Dios Padre en el Lugar Santísimo del Santuario Celestial en el JUICIO.

¿Quién es el Anciano de Días?

Daniel 4:34 – “alcé mis ojos al cielo… bendije al Altísimo; alabé y glorifiqué al que vive para siempre.”

Daniel 5:18 – “El Altísimo Dios dio a tu padre el reino.”

Salmo 11:4 – “Jehovah está en su santo templo, tiene en el cielo su trono.”

Salmos 103:19 – “Jehovah estableció en los cielos su trono.”

Ezequiel 1:16 – “El aspecto de las ruedas y su obra era semejante al color del crisolito.”

Ezequiel 1:26 – “Por encima de la bóveda que estaba sobre sus cabezas, había la forma de un trono que parecía de piedra de zafiro. Y sobre dicha forma de trono estaba alguien semejante a un hombre.”

El profeta Ezequiel, al igual que el profeta Daniel, vio al trono de Dios en visión y vio que tenía ruedas. Esto quiere decir que el trono de Dios Padre es movible. Es muy importante el hecho que Ezequiel y Daniel describan al trono de Dios con ruedas. El trono tenía que ser movible, como veremos en el capítulo 9 de Daniel, para moverse de Lugar Santo al Lugar Santísimo del Santuario Celestial (su santo templo).

PR pg. 393.1 – “A orillas del río Chebar, Ezequiel contempló un torbellino que parecía venir del norte, ‘una gran nube, con un fuego envolvente, y en derredor suyo un resplandor, y en medio del fuego una cosa que parecía como de ámbar.’

Cierto número de ruedas entrelazadas unas con otras eran movidas por cuatro seres vivientes. Muy alto, por encima de éstos ‘veíase la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre la figura del trono había una semejanza que parecía de hombre sentado en él.’ ‘Y apareció en los querubines la figura de una mano humana debajo de sus alas’ (Ezequiel 1:4, 26; 10:8). Las ruedas eran tan complicadas en su ordenamiento, que a primera vista parecían confusas; y sin embargo se movían en armonía perfecta.

Seres celestiales, sostenidos y guiados por la mano que había debajo de las alas de los querubines, impelían aquellas ruedas; sobre ellos, en el trono de zafiro, estaba el Eterno; y en derredor del trono, había un arco iris, emblema de la misericordia divina.”

Por tanto:

El Anciano de Días: Es Dios Padre, el Altísimo que se sienta en el trono principal (Daniel 5:18; Salmos 11:4; 103:19). Y se nos indica que su trono tiene “ruedas” (Daniel 7:9). El profeta Ezequiel también vio en visión el trono de Dios Padre y lo describió con “ruedas” (Ezequiel 1:16). Sin lugar a dudas esta descripción es para indicarnos que el trono es movible.

¿Quiénes son los millones de millones?

Mateo 18:10 – “Mirad, no tengáis en poco a ninguno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.”

CS pg. 533.2 (471.2) – “Así se presentó la visión del profeta el día grande y solemne en que los caracteres y vidas de los hombres habrán de ser revisados ante el Juez de toda la tierra, y en que a todos los hombres se les dará ‘conforme a sus obras.’ El Anciano de días es Dios, el Padre. El salmista dice: ‘Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios’ (Salmos 90:2). Es él, Autor de todo ser y de toda ley, quien debe presidir en el juicio. Y ‘millares de millares y millones de millones’ de santos ángeles, como ministros y testigos, están presentes en este gran tribunal…”

Por tanto:

Los millones de millones: Son los ángeles testigos.

¿Cuáles son los libros que fueron abiertos?

CS pg. 477.2 – “Los pecados que no hayan inspirado arrepentimiento y que no hayan sido abandonados, no serán perdonados ni borrados de los libros de memoria, sino que permanecerán como testimonio contra el pecador en el día de Dios.

Puede el pecador haber cometido sus malas acciones a la luz del día o en la oscuridad de la noche; eran conocidas y manifiestas para Aquel a quien tenemos que dar cuenta. Hubo siempre ángeles de Dios que fueron testigos de cada pecado, y lo registraron en los libros infalibles.

El pecado puede ser ocultado, negado, encubierto para un padre, una madre, una esposa, o para los hijos y los amigos; nadie, fuera de los mismos culpables tendrá tal vez la más mínima sospecha del mal; no deja por eso de quedar al descubierto ante los seres celestiales.

La oscuridad de la noche más sombría, el misterio de todas las artes engañosas, no alcanza a velar un solo pensamiento para el conocimiento del Eterno.

Dios lleva un registro exacto de todo acto injusto e ilícito. No se deja engañar por una apariencia de piedad. No se equivoca por en su apreciación del carácter. Los hombres pueden ser engañados por entes de corazón corrompido, pero Dios penetra todos los disfraces y lee la vida interior.”

En ocasión de la tercera venida de Cristo (Apocalipsis 20:11), habrá la apertura de libros y se sabrá todo los pecados de los hombres, se sabrá por qué el hombre debe experimentar la muerte segunda.

Los libros: Los libros que fueron abiertos son: libros de Buenas Obras (Malaquías 3:16); libros de Malas Obras (Isaías 65:6-7); y el Libro de la Vida (Apocalipsis 3:5; Filipenses 4:3). En el día de Juicio se abrirán nuestros libros de buenas y malas obras que fueron anotados por los ángeles testigos durante toda nuestra vida.

¿Quién es el Hijo del Hombre?

Daniel ve a ‘uno como Hijo del Hombre’ que se presenta ante el Anciano de días.

Mateo 9:4-6 – Jesús dijo: “para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene autoridad para perdonar pecados en la tierra.”

Mateo 16:13 – Al hablar de si mismo Cristo dijo: “Quien dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?”

Por tanto:

El Hijo del Hombre: Es Cristo quien se presenta ante Dios Padre.

Cristo está ante el Padre para ser el MEDIADOR entre Dios Padre y nosotros pecadores.

1 Timoteo 2:5 – “Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.”

Hebreos 9:15 – “también es mediador del nuevo pacto… ya que intervino muerte para redimirlos de las transgresiones bajo el primer pacto.”

Cristo y su obra mediadora

Hebreos 8:1 – “En resumen, lo que venimos diciendo es esto: Tenemos tal sumo sacerdote que se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos, ministro del lugar santísimo y del verdadero tabernáculo (santuario/templo) que levantó el Señor y no el hombre.”

CS pg. 410.3 – “En el templo celestial (Santuario Celestial), la morada de Dios, su trono está asentado en juicio y en justicia. En el lugar santísimo está su ley, la gran regla de justicia por la cual es probada toda la humanidad. El arca, que contiene las tablas de la ley, está cubierta con el propiciatorio, ante el cual Cristo ofrece su sangre a favor del pecador. Así se representa la unión de la justicia y de la misericordia en el plan de la redención humana.”

CS pg. 411.1 – “La obra mediadora de Cristo a favor del hombre se presenta en esta hermosa profecía de Zacarías relativa a Aquel ‘cuyo nombre es El Vástago.’ El profeta dice: ‘Si, edificará el templo de Jehová, y llevará sobre sí la gloria; y se sentará y reinará sobre su trono, siendo Sacerdote sobre su trono; y el consejo de la paz estará entre los dos’ (Zacarías 6:12, 13).”

CS pg. 411.2 – “‘Sí, edificará el templo de Jehová.’ Por su sacrificio y su mediación, Cristo es el fundamento y el edificador de la iglesia de Dios. El apóstol Pablo lo señala como ‘la piedra principal del ángulo: en la cual todo el edificio, bien trabado consigo mismo, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien—dice—vosotros también sois edificados juntamente, para ser morada de Dios, en virtud del Espíritu’ (Efesios 2:20-22).”

El reino de gloria cuando termine su obra mediadora

CS pg. 468.4 (CS 472.1) – “‘Y se sentará y reinará sobre su trono, siendo Sacerdote sobre su trono.’ No todavía ‘sobre el trono de su gloria’; el reino de la gloria no le ha sido dado aún. Solo cuando su obra mediadora haya terminado, ‘le dará el Señor Dios el trono de David su padre,’ un reino del que ‘no habrá fin’ (Lucas 1:32, 33). Como sacerdote, Cristo está sentado ahora con el Padre en su trono (Apocalipsis 3:21). En el trono, en compañía del Dios eterno que existe por sí mismo, está Aquel que ‘ha llevado nuestros padecimientos, y con nuestros dolores […] se cargó’ (Isaías 53:4), quien fue ‘tentado en todo punto, así como nosotros, mas sin pecado’ (Hebreos 4:15), para que pudiese ‘también socorrer a los que son tentados’ (Hebreos 2:18). ‘Si alguno pecare, abogado tenemos para con el Padre, a saber Jesucristo, el justo’ (1 Juan 2:1).”

La venida de Cristo al Juicio

CS pg. 533.3 – “‘La venida de Cristo descrita aquí no es su segunda venida a la tierra. Él viene hacia el Anciano de días en el cielo para recibir el dominio y la gloria, y un reino, que le será dado a la conclusión de su obra de mediador. Es esta venida, y no su segundo advenimiento a la tierra, la que se la profecía predijo que había de realizarse al fin de los 2,300 días, en 1844.

Acompañado por ángeles celestiales, nuestro gran Sumo Sacerdote entra en el lugar santísimo, y allí, en la presencia de Dios, da principio a los últimos actos de su ministerio en beneficio del hombre, a saber, cumplir la obra del juicio y hacer expiación por todos aquellos que resulten tener derecho a ella.

En el rito típico (ritual simbólico del santuario terrenal), solo aquellos que se habían presentado ante Dios arrepintiéndose y confesando sus pecados, y cuyas iniquidades eran llevadas al santuario por medio de la sangre del holocausto, tenían participación en el servicio del día de las expiaciones. Así en el gran día de la expiación final y del juicio, los únicos casos que se consideran son los de quienes hayan profesado ser hijos de Dios.

El juicio de los impíos es obra distinta y se verificará en fecha posterior (después del milenio). ‘Es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, ¿qué será el fin de aquellos que no obedecen el evangelio?’ (1 Pedro 4:17).”

Cristo recibe el dominio 

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“Entonces le fue dado el dominio, la majestad y la realeza. Todos los pueblos, naciones y lenguas le servían. Su dominio es dominio eterno, que no se acabará; y su reino, uno que no será destruido.”

Cuando Cristo concluya su obra de mediador, recién recibirá el dominio del reino de gloria – el Reino Eterno – representado por la piedra en el capítulo 2.

Entre el versículo 13 y el 14 hay un TIEMPO.

CS pg. 468.4 (CS 411.4) – “‘Y se sentará y reinará sobre su trono, siendo Sacerdote sobre su trono.’ No todavía ‘sobre el trono de su gloria’; el reino de gloria no le ha sido dado aún. Solo cuando su obra mediadora haya terminado, ‘le dará el Señor Dios el trono de David su padre’ (Lucas 1:32,33).”

Antes de que se cumpla el verso 14, tiene que terminar su trabajo de MEDIADOR del verso 13.

CS pg. 533 (472.1) – “Él viene hacia el Anciano de días en el cielo para recibir el dominio y la gloria, y un reino, que le será dado a la conclusión de su obra de mediador.”

La parábola de las diez vírgenes

En la parábola de las diez vírgenes Cristo mismo reveló que el reino de gloria no lo puede recibir hasta que termine su obra de mediador, hasta que Cristo regrese de las bodas.

Ver: Estudio completo de la parábola de las diez vírgenes.

CS pg. 480.2, 481.0 (CS 423.2) – “Según la parábola, fueron las que tenían aceite en sus vasos con sus lámparas quienes entraron a las bodas. Los que, junto con el conocimiento de la verdad de las Escrituras, tenían el Espíritu y la gracia de Dios, y que en la noche de su amarga prueba habían esperado con paciencia, escrudiñando la Biblia en busca de más luz, fueron los que reconocieron la verdad referente al santuario en el cielo y al cambio de ministerio del Salvador, y por fe le siguieron en su obra en el santuario celestial.

Y todos los que por el testimonio de las Escrituras aceptan las mismas verdades, siguiendo por fe a Cristo mientras se presenta ante Dios para efectuar la última obra de mediación y para recibir su reino (Daniel 7:14) a la conclusión de esta, todos esos están representados como si entraran en las bodas.”

El Príncipe de Paz

Isaías 9:6-7 – “Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado, y el dominio estará sobre su hombro. Se le llamará su nombre: Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

El reino se le debe dar a alguien que tenga la autoridad de recibir dominio y de gobernar; no se puede dar un reino a cualquier persona o alguien que es tan solo un profeta. El reino se debe dar a un príncipe.

Si Cristo recibe el reino de Dios Padre es porque Cristo tiene la autoridad y la potestad: Cristo es el Príncipe.

Lucas 1:31-33 – “He aquí concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David.”

David era rey, y el hijo del rey es un príncipe. Por ello:

Cristo es un príncipe esperando ser coronado rey

Cristo traerá la Nueva Jerusalén

Cristo traerá a la Novia—la Nueva Jerusalén—cuando venga por tercera vez a la tierra después del milenio (Apocalipsis 21:2).

CS pg. 480.0 (CS 422.2) – “Salta pues a la vista que la Esposa representa la ciudad santa, y las vírgenes que van al encuentro del Esposo representan a la iglesia. En el Apocalipsis, el pueblo de Dios lo constituyen los invitados a la cena de las bodas (Apocalipsis 19:9). Si son los invitados, no pueden representar también a la esposa.

Cristo, según el profeta Daniel, recibirá del Anciano de días en el cielo ‘el dominio, y la gloria y el reino,’ recibirá la nueva Jerusalén, la capital de su reino, ‘preparada como una novia engalanada para su esposo’ (Daniel 7:14; Apocalipsis 21:2).

Después de recibir el reino, vendrá en su gloria, como Rey de reyes y Señor de señores, para redimir a los suyos, que ‘se sentarán con Abraham, e Isaac, y Jacob’, en su reino (Mateo 8:11; Lucas 22:30), para participar de la cena de las bodas del Cordero.”

Cuando Cristo venga por segunda vez, no traerá a la Jerusalén Celestial. La Nueva Jerusalén vendrá con Cristo a la tierra después del milenio.

El vestido de bodas

Mateo 22:11 – este vestido de bodas es la obediencia/justicia de Cristo colocado a nuestra cuenta en el registro de memorias. Es por ese vestido que somos aceptados/justificados. Ese vestido de bodas se coloca en mi registro de obras en el cielo.

Ese vestido de bodas no esta acá en la tierra, no está dentro de nosotros. Dios dice que ese vestido de bodas debe colocarse en el cielo en mi registro, día tras día con el servicio diario.

Vino hasta el Anciano de Días

“vino hasta el Anciano de días”

¿de dónde vino?

Cristo vino del Lugar Santo al Lugar Santísimo del Santuario Celestial. Esto lo vamos a estudiar en el capítulo 9.

Antes de ir ante el Anciano de Días, Cristo debía revestirse de vestiduras de Sumo Sacerdote. Cristo estaba sólo con vestiduras Sacerdotales, pero para entrar al Lugar Santísimo necesitaba vestiduras de Sumo Sacerdote.

PE pg. 251.0 (PE 250.3) – “Cuando Jesús concluyó su ministerio en el lugar santo y cerró la puerta de este departamento, densas tinieblas envolvieron a quienes habían oído y rechazado el mensaje de su advenimiento y lo habían perdido de vista a él. Jesús se revistió entonces de preciosas vestiduras… Una vez que estuvo completamente ataviado, le rodearon los ángeles y en un flamígero carro penetró tras el segundo velo.”

 

El esquema de Daniel 7

Siguiendo el orden cronológico del esquema de Daniel 7, el Juicio debe ocurrir después de la era de dominio del cuerno pequeño.

Hay quienes acusan a Ellen G. White de inventarse el JUICIO por el chasco de Guillermo Miller en 1844. Clara y bíblicamente, al profeta Daniel le es revelado una escena de JUICIO que ocurre DESPUES de la era de dominio del cuerno pequeño.

Dios no necesita del Juicio, ni los libros de memoria, pues el es Omnisapiente y lo conoce todo de principio a fin por la eternidad. El juicio es para nosotros, para los seres creados, para que en todos los seres y en el universo entero creado por Dios no quepa la menor duda de que Dios fue justo y misericordioso por igual con dada uno de los seres humanos que poblaron este planeta tierra.

Los libros de Buenas Obras de los redimidos testificarán en contra de los impíos, pues las buenas obras revelarán que los redimidos pasaron por las mismas pruebas y sufrimientos, tuvieron las mismas pruebas de la existencia y del poder de Dios y escogieron ponerse del lado de la verdad y de la justicia, mientras que los impíos escogieron la mentira, el error y el pecado.

Los libros de Malas Obras de los impíos testificará también en contra de ellos, mientras que los libros de Malas Obras habrán sido limpiados con la sangre del Cordero.

Los nombres de los redimidos están para siempre registrados en el Libro de la Vida del Cordero.

El juicio de Dios en el Santuario Celestial es real, literal y bíblico:

“Temed por vosotros ante la espada. Porque la espada representa la ira contra las iniquidades, para que sepáis que hay un juicio” (Job 19:29).

“Por tanto, no se levantarán los impíos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehovah conoce el camino de los justos, pero el camino de los impíos perecerá” (Salmos 1:5-6).

“Jehovah juzgará a los pueblos” (Salmos 7:8).

“Pero Jehovah permanecerá para siempre; ha dispuesto su trono para juicio. El juzgará al mundo con justicia; hará juicio a los pueblos con rectitud” (Salmos 9:7-8)

“¡Levántate, oh Jehovah! ¡Que no prevalezca el hombre! Sean juzgadas las naciones delante de ti. Infúndeles pánico. Que sepan las naciones que no son más que hombres” (Salmos 9:19-20).

“¡Levántate, oh Dios; juzga la tierra, porque tú poseerás todas las naciones!” (Salmos 32:8).

“Alégrate, joven, en tu adolescencia, y tenga placer tu corazón en los días de tu juventud. Anda según los caminos de tu corazón y según la vista de tus ojos, pero ten presente que por todas estas cosas Dios te traerá a juicio” (Eclesiastés 11:9).

“Pero Jehovah de los Ejércitos será exaltado en el juicio; el Dios santo será reconocido como santo por su justicia” (Isaías 5:16).

“No prosperará ninguna herramienta que sea fabricada contra ti. Tú condenarás toda lengua que se levante contra ti en el juicio” (Isaías 54:17).

“Habéis oído que fue dicho a los antiguos: No cometerás homicidio; y cualquiera que comete homicidio será culpable en el juicio. Pero yo os digo que todo el que se enoja con su hermano será culpable en el juicio” (Mateo 5:21-22).

“De cierto os digo que en el día del juicio será más tolerable para los de la tierra de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad” (Mateo 10:15).

“Pero os digo que en el día del juicio el castigo para Tiro y Sidón será más tolerable que para vosotras” (Mateo 11:22).

“Pero yo os digo que en el día del juicio los hombres darán cuenta de toda palabra ociosa que hablen” (Mateo 12:36).

“Cuando Pablo disertaba de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se llenó de miedo” (Hechos 24:25).

“Entonces, tal como está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para quitar los pecados de muchos. La segunda vez, ya sin relación con el pecado, aparecerá para salvación de los que le esperan” (Hebreos 9:27-28).

“Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios. Y si primero comienza por nosotros, ¿cómo será el fin de aquellos que no obedecen el evangelio de Dios?” (1 Pedro 4:17).

“Porque si Dios no dejó sin castigo a los ángeles que pecaron, sino que, habiéndolos arrojado al infierno en prisiones de oscuridad, los entregó a ser reservados para el juicio… entonces el Señor sabe rescatar de la prueba a los piadosos y guardar a los injustos para ser castigados en el día del juicio.” (1 Pedro 2:4, 9)

“Pero por la misma palabra, los cielos y la tierra que ahora existen están reservados para el fuego, guardados hasta el día del juicio, y de la destrucción de los hombres impíos” (2 Pedro 3:7).

“En esto se ha perfeccionado el amor entre nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio…” (1 Juan 4:17)

“También a los ángeles que no guardaron su primer estado sino que abandonaron su propia morada, los ha reservado bajo tinieblas en prisiones eternas para el juicio del gran día” (Judas 1:6).

“Vi a otro ángel que volaba en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los que habitan en la tierra: a toda nación y raza y lengua y pueblo. Decía a gran voz: ¡Temed a Dios y dadle gloria, porque ha llegado la hora de su juicio!” (Apocalipsis 14:6-7)

“La conclusión de todo el discurso oído es ésta: Teme a Dios y guarda sus mandamientos, pues esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá a juicio toda acción junto con todo lo escondido, sea bueno o sea malo” (Eclesiastés 12:13-14).

El esquema de Daniel 7:

Esquema de Daniel 7
Esquema de Daniel 7

Sobre la BASE del esquema de Daniel capítulo 2 se agregan dos nuevos elementos = el cuerno pequeño y la escena de juicio ANTES de que la piedra haga impacto en los pies, antes de que se establezca el Reino Eterno del Altísimo.

Esquema de Daniel 2 junto con el esquema de Daniel 7
Esquema de Daniel 2 junto con el esquema de Daniel 7

Los ángeles interpretan la visión

:15

Fin de la visión.

“En cuanto a mí, Daniel, mi espíritu se turbó a causa de esto, y las visiones de mi cabeza me alarmaron.”

:16

Daniel preguntó a uno de los ángeles que se encontraban allí qué significaba la visión.

Las cuatro bestias

BestiasDan7

:17-18

El ángel le respondió:

“Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra. Pero los santos del Altísimo tomarán el reino y lo poseerán por los siglos y por los siglos de los siglos.”

Fue una interpretación breve.

:19-22

Daniel no se quedó satisfecho con la breve interpretación del ángel.

Entonces Daniel formula una segunda pregunta: qué significa la cuarta bestia, los diez cuernos, el cuerno pequeño y la escena de juicio.

La cuarta bestia

:23

El ángel responde acerca de la cuarta bestia:

“La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos. A toda la tierra devorará; la trillará y despedazará.”

“será,” “devorará,” “trillará” – el verbo futuro indica que es un reino futuro para los días de Daniel.

Los diez cuernos

:24

“En cuanto a los diez cuernos, de aquel reino se levantarán diez reyes.”

Y después de los diez reinos:

“Tras ellos se levantará otro, el cual será mayor que los primeros y derribará a tres reyes.”

Estamos estudiando poderes políticos. Cuando surge el cuerno pequeño, derriba tres reinos. Esto demuestra que tiene un poder político.

El cuerno pequeño

:25

“El hablará palabras contra el Altísimo y oprimirá a los santos del Altísimo. Intentará cambiar los tiempos y la ley. En su mano serán entregadas durante un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo.”

El cuerno pequeño ejerce dos poderes: político o civil, y religioso.

Hablar palabras contra el Altísimo: “El Altísimo Dios dio a tu padre el reino” (Daniel 5:18; Daniel 4:34). El cuerno pequeño se levantará contra Dios.

Los santos del Altísimo: 1 Pedro 2:9 – “son nación santa,” son los verdaderos cristianos que por fe siguen a Cristo (tanto judíos como gentiles que habían aceptado a Cristo). El cuerno pequeño debía de oprimir a los verdaderos cristianos.

Cambiar los tiempos y la Ley : La Ley de Dios – ¿cuál Mandamiento de la Ley involucra TIEMPO? El Cuarto Mandamiento es el único que involucra tiempo: “seis días trabajaras, mas el séptimo día es día descanso para tu Dios.” El Sábado santo de Dios fue cambiado por el domingo pagano del sol. Esto cumple la profecía.

CS pg. 499.2 (CS 440.3) – “El Papado intentó alterar la Ley de Dios. El segundo mandamiento, que prohíbe el culto de las imágenes, ha sido borrado de la ley, y el cuarto mandamiento ha sido adulterado de manera que autorice la observancia del primer día en lugar del séptimo como día de reposo. Pero los papistas aducen para justificar la supresión del segundo mandamiento, que este es inútil puesto que ya que esta incluido en el primero, y que ellos dan la ley tal cual Dios tenía propuesto que fuese entendida. Este no puede ser el cambio predicho por el profeta. Se trata de un cambio intencional y deliberado: ‘Pensará en mudar los tiempos y la ley.’ El cambio introducido en el cuarto mandamiento cumple exactamente la profecía. La única autoridad que se invoca para dicho cambio es la de la iglesia. Aquí el poder papal se ensalza abiertamente sobre Dios.”

Al guardar el domingo se da honor y gloria al poder que instituyó el domingo como día de reposo, es decir al Papado.

Mientras que al guardar el sábado se le da honor y gloria al que instituyo el Sábado como día santo de reposo, es decir a Dios.

Tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo: Un día en la profecía simbólica representa un año (Números 14:34; Ezequiel 4:6). Y en Daniel 4:18 vimos que 1 tiempo era equivalente a 1 año, es decir 12 meses.

Por tanto:

1 tiempo = 1 año = 12 meses } Daniel 4:18

3 ½ tiempos = 3 ½ años = 42 meses = 1260 días

Daniel 7:25 nos da el tiempo exacto de la duración del dominio del cuerno pequeño.

:26

Volvemos a la escena del JUICIO: “El tribunal se sentará…”

Cuando el Juez se sienta le quita su dominio al cuerno pequeño para que éste sea destruido: “para ser exterminado y destruido por completo.”

:27

Finalmente, los santos del Altísimo recibirán el dominio del Reino Eterno de Dios.

Aquí termina de hablar el ángel y termina la interpretación de la visión.

“Aquí fue el fin de sus palabras.”

El ángel no identificó a ningún rey ni a ningún reino por nombre.

Conclusión

Desde un principio hablamos de que el capítulo 7 trataba sobre la profecía de la restauración del rey.

Entonces, ¿quién es el verdadero rey que debe ser restaurado?

No estamos hablando de un rey terrenal sentando en un trono en el Medio Oriente, ni estamos hablando de un reino terrenal.

Desde el capítulo 2 Dios estaba tratando de revelar a Nabucodonosor, a Daniel, y al mundo entero, que a pesar de que en este mundo iban a haber muchos reyes, muchos reinos, muchos pueblos, al final todos iban a ser destruidos y sólo iba a permanecer para siempre el Reino Eterno de Dios.

En el capítulo 2 estudiamos la restauración del Reino de Dios y ahora en este capítulo hemos visto que uno como Hijo de Hombre aparece a presentarse ante Dios Padre para recibir el dominio, la gloria y el REINO. En otras palabras: la RESTAURACIÓN DEL REY. Y estudiamos que ese rey es Cristo.

¿Por qué el reino y el rey deben ser restaurados?

Cuando Cristo vino por primera vez, los judíos que lo rechazaron lo hicieron porque ellos esperaban el establecimiento de un reino terrenal, una nación de Israel según la carne, establecida por métodos terrenales: guerra y fuerza. Ellos esperaban un rey terrenal para un pueblo terrenal.

Pero Jesús hizo todo lo posible para que entendieran que el reino eterno de Dios no es terrenal, no es de este mundo (Juan 18:36).

Cuando Dios creó este mundo, puso a Adán como soberano y rey de este planeta (Génesis 2:15). Pero Adán desobedeció a Dios, perdió el reino de este planeta y pasó a ser esclavo del pecado y de Satanás (Génesis 3:7; Juan 8:31-36).

Cristo nació como hombre para ser rey:

Mateo 2:1-2 – “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?”

Juan 18:37 – “Entonces Pilato le dijo: ¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que yo soy rey. Para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad oye mi voz.”

Cristo vino a restaurar lo que Adán había perdido.

Romanos 6:6 – “Y sabemos que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado.”

El rey que ha de ser restaurado al fin del tiempo es Cristo.

“¿Y cómo se ha de justificar un hombre ante Dios? Si uno quisiera contender con él, no le podría responder una cosa entre mil. El es sabio de corazón y poderoso en fuerza. ¿Quién se ha endurecido contra él y ha quedado ileso?

El hace cosas tan maravillosas que son inescrutables, y maravillas que no se pueden enumerar.

Si él cruza junto a mí, yo no le veo; él pasa sin que yo lo comprenda.

¿Cómo, pues, podré responderle? ¿Podré yo escoger mis palabras para con él?

Aun siendo justo, no podría responder; más bien, pediría clemencia en mi causa.

Si se trata de fuerzas, ¡he aquí que es poderoso! Si se trata de juicio, ¿quién le convocará?

Si me declaro justo, mi boca me condena; si íntegro, él me declara culpable. ¿Soy íntegro? Ni yo mismo me conozco. ¡Desprecio mi vida! Da lo mismo, por lo cual digo: Al íntegro y al impío, él los consume.”

(Job 9:1-4, 10-11, 14-15, 19-22)

Amén. Que Dios los bendiga.

Continua el estudio con: estudio completo de Daniel 8

29 Replies to “Daniel – Estudio del Capítulo 7”

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